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Ricardo R. Gonzalez

Temporada ciclónica normal, pero alertas

Por Ricardo R. González

Los primeros pronósticos de la próxima temporada ciclónica para la cuenca del golfo de México, el mar Caribe y el Atlántico coinciden en un comportamiento normal, y algunos opinan que será ligeramente por encima de lo normal.

Lo cierto es que seis instituciones internacionales se encargan de estos estudios, y al decir del máster Amaury Machado Montes de Oca, al frente del grupo de pronósticos del Centro Meteorológico Provincial (CMP), está prevista la formación de 11 ciclones tropicales; sin embargo, habrá que prestar atención a los huracanes que surjan en la cuenca del Atlántico entre los meses de agosto, septiembre y octubre, considerados los más significativos del período.

«De los 11 a formarse del primero de junio hasta el 30 de noviembre, nueve aparecerán en la parte del océano Atlántico, uno en el Caribe (los que más nos suelen afectar), y otro en el golfo de México, este último ajeno a nosotros», subraya Machado Montes de Oca.

Se indica que uno de los fenómenos huracanados formados en el Atlántico puede penetrar en el área caribeña con más del 80 % de probabilidades.

El especialista explicó que hasta el momento no se avizora la presencia de ningún fenómeno, y que las condiciones existentes en la cuenca no son favorables para una temporada muy activa.

«Los pronósticos —dijo— se irán actualizando, y Cuba lo retomará el primero de agosto, pues el evento El Niño-Oscilación del Sur, como máximo modificador de las condiciones ambientales, debe mantenerse en el resto de la temporada, pero no podemos perder de vista que es débil y habrá que seguir su comportamiento, a lo que se suma el llamado «combustible de los ciclones» con la temperatura del mar por encima de valores críticos que tampoco muestra sus efectos.

Según los archivos 1906 marca el último ciclón tropical que afectó los predios en junio, y aunque hace más de 100 años no ocurre uno en este mes habrá que mantener la vigilancia.

Amaury Machado considera que uno de los eventos más drásticos que ha incidido sobre Villa Clara en toda la historia fue «Irma» en 2017, al ser el que más ha impactado la costa norte de Cuba, la cayería del noreste, y el resto de los municipios costeros. «Ello nunca había ocurrido», sentenció.

Las familias deben tener las herramientas necesarias para reducir los efectos de un ciclón o de un huracán con la limpieza de los tragantes, desagües y azoteas, resguardar o retirar los materiales de construcción y escombros que pueden ser arrastrados por las aguas, así como eliminar desechos de las casas y sus alrededores.

Deben retirarse objetos de balcones y azoteas (antenas, tanques, macetas) que puedan impulsarse al exterior debido a los fuertes vientos, y no olvidar las ramas de los árboles que puedan afectar el estado constructivo de la vivienda o los cables del tendido eléctrico, el abastecimiento de alimentos aptos para el consumo, además de suficiente agua potable, aun careciendo de sistemas de refrigeración.

Es aconsejable mantener en lugares asequibles los medicamentos indispensables y el documento de identidad de cada miembro de la familia, por si es necesaria una evacuación, junto a velas, faroles, linternas, lámparas y radios portátiles de batería.

Los nombres de las tormentas que integran la lista oficial de la temporada de huracanes del Atlántico en 2019 son: Andrea, Barry, Chantal, Dorian, Erin, Fernand, Gabrielle, Humberto, Imelda, Jerry, Karen, Lorenzo, Melissa, Nestor, Olga, Pablo, Rebekah, Sebastien, Tanya, Van y Wendy.

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mayo 20, 2019 Posted by | Enlaces | , , , , , , | Deja un comentario

Temporada ciclónica: Sin cuerdas flojas

«Los fenómenos actuales no descartan la ocurrencia de tornados, sobre todo en la zona central de Cruces, Ranchuelo y también en La Habana», enfatiza el meteorólogo villaclareño Amaury Machado Montes de Oca.

Hasta finales de noviembre viviremos las tensiones de una temporada ciclónica que, hasta el momento, no es posible predecir si será más o menos activa; sin embargo, los expertos llaman a estar bien alertas ante tantos fenómenos imprevistos.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía CMP

 

Póngase en la piel de un meteorólogo cuando se anuncia la presencia de un fenómeno. Sienten, padecen, y les sube la adrenalina por los cientos de llamadas, las informaciones a rendir, las diversas reuniones, el seguimiento a las estaciones de la rama, sin abandonar las funciones de comunicadores a través de los medios de difusión y los partes telefónicos grabados cada una o dos horas en la unidad principal.

Tampoco son clarividentes y no escapan de las preocupaciones personales. Laboran bajo el concepto de que pronósticos son pronósticos y puede ocurrir lo inesperado como ocurrió con el reciente paso de «Alberto» que dejó récord en todo. El máster Amaury Machado Montes de Oca, al frente del Grupo de Pronósticos del Centro Meteorológico Provincial (CMP), confiesa que la mitad de la lluvia de un año cayó en un mes en Villa Clara, algo sin precedentes en los niveles acumulados por las estaciones meteorológicas y en la red de Recursos Hidráulicos.

«Algunos pluviómetros indicaron cifras superiores a los 800 mm en apenas tres días, lo que no se había registrado en ningún evento ciclónico. Junio constituye el mes más lluvioso del año y resulta el más propenso para la ocurrencia de estos episodios que no descartan la caída de granizos», reafirma el experto.

— ¿Pudiera considerarse «Alberto» un hecho fuera de lo común?

— Las tormentas subtropicales son especie de híbridos que comenzaron a nombrarse en 2002. Antes se hacía el seguimiento, pero no recibían denominación. A las precipitaciones de «Alberto» se sumó la inestabilidad existente en el Caribe al estar cerca de Centroamérica que es donde más llueve. En la medida que fue ascendiendo sacó energía para propiciar esa cantidad de lluvias extremas. Estos fenómenos se originan, generalmente, a partir de una vaguada profunda, y entre sus particularidades aparece la formación en regiones donde la temperatura es débil o moderada, similar a lo que ocurre en los eventos extratropicales.

Observe la banda de lluvias asociadas a la primera tormenta subtropical de esta temporada.

«Lo cierto es que, por primera vez en la historia, en el mar Caribe occidental, en una latitud tropical, apareció un ciclón subtropical».

Adentrándonos en la actual temporada ciclónica resulta muy complejo establecer una precisión en este momento, a partir de la transición de la primavera al verano.

«A fines de mayo se apreciaba un enfriamiento de las aguas africanas hacia las Antillas Menores, y esto debe incidir en una disminución de la temporada ciclónica de normal a poco activa, entre 10 y 12 ciclones tropicales, aunque la posible afectación a Cuba todavía es alta. Ya tuvimos a «Alberto» antes de iniciar la etapa el 1 de junio, y siempre las mayores probabilidades de afectaciones ocurren en agosto, septiembre y principios de octubre».

— Cuba está ya certificada entre los centros mundiales que desarrollan pronósticos de temporada ciclónica…

— En efecto. Existen varios, entre ellos el de nuestro país, y lo que más pesa recae en la formación del El Nino-Oscilación del Sur (ENOS), o la Niña que son las anomalías de temperaturas en la zona del Pacífico central desde las costas de México hasta las centrales del Pacífico por encima de Hawai hasta casi Australia. Ese enfriamiento de las aguas que es La Niña y el calentamiento característico del El Niño, modifican los patrones atmosféricos de todo el Planeta ejemplificados en los frentes, las ondas, los ciclones tropicales y masas de agua que conducen al pronóstico de la temporada ciclónica.

— A tenor de las circunstancias ¿se ha establecido la realización de un pronóstico mensual para un mejor seguimiento?

— Constituye un nuevo elemento. Aunque el período resulte normal algún ciclón tropical que pase cerca complica la situación. Hay que mantenerse muy informado y debido a la incertidumbre del pronóstico se hará uno mensual a nivel global, pues si el Niño se mantiene normal incrementa las posibilidades de los ciclones.

 

DESPUÉS DE «ALBERTO» ¿QUÉ?

 

Una mirada internacional, de acuerdo con la visión de los meteorólogos estadounidenses Philip J. Klotzbach y Michael M. Bell durante los últimos dos meses refleja que las temperaturas de la superficie marina estuvieron por debajo del promedio a lo largo de la costa oeste de África y el Atlántico tropical, a tal punto que a finales de mayo eran las menos cálidas registradas desde 1994.

Si la tendencia al enfriamiento persiste las ondas que salgan del continente africano tendrían menos «combustible» para convertirse en depresiones y tormentas tropicales.

Y apoyan sus fundamentos con los dos años precedentes que resultaron activos en la formación de ciclones. Ya en mayo e inicios de junio las anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar eran prevalecientes con un panorama diferente a lo que ocurre por estos días.

Lo vivido en jornadas recientes en suelo villaclareño dejó lecciones desagradables. Pérdidas de vidas humanas y desaparecidos por puras negligencias. Los vientos son los que retienen a la gente, y vale decir que resulta el elemento más temido por los meteorólogos. No así cuando existen precipitaciones sin rachas ni tormentas eléctricas. Entonces la población comienza a curiosear, mucho más con el mar normal, y es cuando viene la confianza.

«En el caso de «Alberto» los riachuelos villaclareños se convirtieron casi en ríos. Cuando empieza a llover el torrente de un río no experimenta fácil comportamiento al aumentar el caudal en escaso margen, y peligran también las presas que estén aliviando; sin embargo, las crecidas del agua resultan tan peligrosas como un ciclón tropical», advierte Machado Montes de Oca.

— Muchos preguntan el porqué de las descargas eléctricas en algunos aguaceros y en otros no.

— Cuando existe humedad reiterada la lluvia no tiende a acompañarse de descargas eléctricas, pues son típicas de verano, pero la humedad que es sacada del trópico rápidamente se eleva y esa cantidad de energía existente en los niveles medios de la atmósfera condicionan las descargas eléctricas unido al calor y las vaguadas que ocasionan marcada inestabilidad. Al registrarse lluvias durante varios días los truenos son muy aislados, y vale decir que este fenómeno es el que provoca más muertes en Cuba con un promedio de 67 personas por año.

La nómina del Grupo de Pronósticos de la provincia cuenta con ocho meteorólogos; de ellos, dos mujeres: Odalys Montero Brito (en la foto) y Sandra Ruiz Martín. Mientras «Alberto» azotaba la primera perdió el techo de su casa, supo la noticia, y tuvo que continuar su trabajo.

«Para cualquier especialista las lluvias constituye la variable más difícil de pronosticar dentro de la meteorología a nivel mundial debido a la incidencia de múltiples factores.

«Generalmente se concentra en el norte o en el centro de la provincia. Por eso a veces ocurren precipitaciones en Santa Clara y no en Sagua e incluso en una misma ciudad puede llover en una porción y en otra no».

— La existencia de los estudios de peligros, vulnerabilidad y riesgos (PVR) de los que Villa Clara se adelantó en Cuba, ¿han influido en menos daños?

— Sin dudas. Villa Clara fue la primera en hacer un programa de enfrentamiento al cambio climático y de iniciar los estudios de PVR. Las mejores demostraciones han sido el paso de «Irma» y «Alberto». Récord en escurrimiento de las presas. Todas estuvieron llenas por primera vez, y ello influye en que los niveles de inundación puedan cambiar, además de comprobarse en el terreno la efectividad ante los impactos ocasionados por el viento, la lluvia y el mar.

Esto es resultado de las lluvias dejadas por «Alberto». Un aficionado tomó lo ocurrido en la Estación de Ferrocarril «Marta Abreu» y el hotel El Suizo. Que se recuerde no había sucedido antes con esta magnitud.

— En este mundo de la meteorología ¿cuál resulta el mejor premio?

— La confianza del pueblo. En muchos lugares y estaciones hay que salir a medir el viento con lluvias o sin esta, con ráfagas de viento o no sin obviar las situaciones personales, pero la provincia tiene respeto por sus especialistas, y por ello es oportuno hacer los pronósticos en cada región. Y cuando falla la previsión el día se nos hace muy complejo.

Si a Amaury Machado le preguntan las previsiones para los próximos días responderá que pueden ocurrir tormentas eléctricas en horas de la tarde, sin descartar las posibilidades de vaguadas en el golfo de México y el Atlántico occidental provocantes de lluvias con fuertes acumulados.

Lo único es que hasta este momento no se avizora la formación de un ciclón en el área, pero será imposible descuidar la vigilancia. Los fenómenos actuales surgen con una prontitud increíble que impide transitar por una cuerda floja.

 

MEMORÁNDUM

— Corresponde a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) establecer los nombres de los ciclones, y también de eliminarlos de la lista en dependencia de los estragos causados.

— Estos se organizan por orden alfabético utilizando denominaciones masculinas y femeninas en inglés, español y francés.

— La relación se repite cada seis años, por lo que en 2024 volverá a reiterarse la del actual período.

— De ocurrir más de 21 episodios en el Atlántico las tormentas sucesivas se nombran según el alfabeto griego.

— De acuerdo con las estadísticas agosto y septiembre resultan los meses de mayor actividad ciclónica. 

— Estudios realizados en 2014 aseguran que los huracanes con nombres femeninos causaron el doble de las muertes que los masculinos.

 

CONTRASTES

Si existe algún país con estrategias muy bien delineadas para la protección de vidas humanas y de sus recursos es Cuba, pero, lamentablemente, todavía la percepción del riesgo resulta ínfima ante los extraños y sorprendentes fenómenos que inciden con mayor fuerza sobre el archipiélago.

Inaudito que muchos residentes en zonas bajas y de peligro a penetraciones del mar e inundaciones se resistan a evacuarse, y resulta inadmisible que algunas retornaran a sus viviendas sin tener orientaciones precisas, lo que constituye un acto de indisciplina total.

Como esto miles de sucesos. El vídeo del momento en que colapsa el puente Zaza le ha dado la vuelta al mundo. Dos adolescentes, de 13 y 17 años, transitando por el punto preciso en que quiebra la pasadera.

Mucho se ha advertido lo de no tomar fotos ni vídeos en las proximidades de los ríos o embalses crecidos. Tampoco pescar ni cruzar por ellos; sin embargo, se hace caso omiso y siguen los desafiantes del peligro.

En días pasados una nota enviada por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil dio a conocer que las intensas lluvias provocadas por «Alberto» dejaron siete muertos y dos desaparecidos, incluido el territorio villaclareño.

Ya estamos en temporada ciclónica, y habrá que estar muy atentos. Respetar y cumplir es deber de todos.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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junio 8, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

De cara a los ciclones

La temporada ciclónica está en curso hasta el 30 de noviembre. Si bien los modelos consideran, hasta ahora, que resultará normal habrá que esperar y no dormir sobre laureles.

Norka Zequeira vivió de cerca los destrozos del huracán Michelle por Corralillo, y desde su nueva vivienda recomienda cumplir cada detalle orientado por la Defensa Civil.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés y cortesía del Centro Meteorológico Provincial

Han pasado varios años, pero Norka Zequeira Ronsoler afirma que a veces despierta con sobresaltos. Aquellas ráfagas del 5 de noviembre de 2001 les parecen presentes. Vientos superiores a los 150 km/h retumban en sus oídos en la madrugada más larga de su vida, con la incertidumbre de esperar el amanecer y ver qué traían los claros del día.

Un desgarro en el alma. Eso fue lo que sintió al percibir que de su hogar no quedó nada, apenas mínimas cosas. Era una casita muy frágil construida con madera en una pequeña elevación del poblado corralillense de Sierra Morena. Su mamá permanecía en silla de ruedas y rompió en llanto cuando se le comunicó que todo quedó barrido por la furia de un huracán.

«Jamás pensé que se me fuera a ir mi vivienda. Desde que se avizoraba la intensidad del fenómeno la Defensa Civil emitió sus partes y nos protegió en un recinto confortable junto a mi familia. Allí sentía aquel infortunio. Eran como las 4:00 de la madrugada y tenía mucho miedo… Los árboles en el piso, incluso la vivienda donde estábamos refugiados perdió el cuarto de desahogo que estaba detrás».

A las pocas horas Norka y muchos de sus coterráneos fueron alojados en el campismo El Salto cuando en breve se produjo la visita de Fidel. «Tenía el presentimiento de que vendría y así fue. Nos dio mucho aliento e incluso estoy en una foto cerca de él. Fue una luz y sabía que no quedábamos abandonados».

Nueve meses después Norka y otros damnificados contaron con su nueva vivienda en un asentamiento de Sierra Morena.

«Desde el 11 de agosto de 2002 vivo en la nueva casa. Vinieron las brigadas y yo me convertí en ayudante de la construcción. Ladrillos, bloques, mezclas… cargamos y realizamos de todo. El cimiento lo hice a fuerza de pico y pala, me liberaron de mi trabajo y edificamos 18 departamentos en esta zona para más de 90 habitantes afectados por Michelle».

Esta imagen dice más que mil palabras. Inundaciones que penetraron al interior de rústicos recintos de la costa norte.

Su agradecimiento lo hizo público en nombre de todos. Lo patentizó cuando inauguraron las moradas, y también el 24 de agosto de 2002 como oradora en la Tribuna Abierta de Corralillo.

Norka Zequeira trabaja en la Empresa Pecuaria del norteño municipio como especialista principal de veterinaria, y pasarán los años sin olvidar aquel amargo recuerdo que le dejó un huracán despiadado.

Y si de recomendaciones se trata aconseja obedecer las orientaciones emitidas ante la proximidad de situaciones como estas. «Los efectos eléctricos los saqué antes, pero perdí mucho, mas sigo teniendo la misma entereza de seguir y avanzar sin retrocesos porque este país no abandona a sus hijos».

ENTRE PRONÓSTICOS E INCÓGNITAS

Uno de los jóvenes que ama las ciencias meteorológicas es el máster Amaury Machado Montes de Oca, y quizás su pasión por descubrir los misterios e incógnitas sobre los ciclones tropicales —depresión (DT), tormenta (TT) o huracán (H) — lo lleva a investigaciones respetables sobre estos siniestros.

Lo primero que aclara es que si vamos al mundo de las estadísticas tendremos resultados que no siempre resultan exactos porque los pronósticos pueden ser cambiables.

«Cuando se habla de una temporada ciclónica normal partimos del análisis de la cantidad de ciclones en toda la cuenca del Mar Caribe, el Golfo de México y el Océano Atlántico desde las costas africanas, y como dato curioso sepa que en esa región ocurren 9,8 ciclones tropicales en más de 150 años como media».

Una embarcación arrastrada hacia tierra entre otros destrozos.  Para el actual año los nombres establecidos serán: Arlene (que ya ocurrió fuera de temporada), Bret, Cindy, Don, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irma, José, Katia, Lee, María, Nate, Ophelia, Philippe, Rina, Sean, Tammy, Vince, y Withney.

El experto del Centro Meteorológico Provincial aclara que en dependencia de ese valor aparecen las escalas. Si sobrepasa los 12 episodios la temporada es activa. De ocho a nueve puede considerarse poco activa, y de 10 a 12 normal.

«Es un rango relativamente pequeño, por eso hay que mantener la alerta y estar pendiente a los partes de agosto porque se definiría la formación o no del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) que resulta vital en la ocurrencia de ciclones, a lo que se suma la temperatura de la superficie del mar».

Para los especialistas lo más importante no es el número de posibles fenómenos a formarse en el área, si no la necesidad de estar preparados y aplicar las medidas de acuerdo con los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR) existentes en cada territorio.

A pesar de los efectos adversos en este universo existen curiosidades. «Si acudimos a una base de datos que sobrepasan los 130 años a Villa Clara le afectan los vientos de ciclón tropical cada cuatro años, y en el caso de huracanes cada ocho.

«Desde Ike, en 2008, no tenemos afectación ni vientos de tormenta tropical o huracán, y si recapitulamos hacia atrás desde Dennis, en 2005, desconocemos el efecto directo de un huracán o tormenta sobre la provincia».

«Estamos a unos cuantos años de estos sucesos —enfatiza Amaury— que ya sobrepasan la media calculada por las estadísticas. No somos adivinos de lo que pudiera ocurrir, y aunque las probabilidades de afectaciones han sido normales en los últimos años recordemos que en la de 2016 pasó Matthew como huracán de gran intensidad por el extremo de Guantánamo».

— ¿Pudiera hablarse de preponderancias por zonas cubanas?

— La región occidental triplica en frecuencia de afectaciones a la región oriental y la central duplica al oriente cubano. En el último decenio casi todos los potentes huracanes pasaron por la zona oriental, aunque los mayores impactos siguen enfilando hacia occidente y centro, por lo que, en mi opinión, en cualquier momento debe afectar un ciclón.

Lo que quedó de una instalación deportiva villaclareña tras el paso de un huracán.

En todo caso habrá que esperar a la actualización de la temporada ciclónica en agosto, a tenor de que el período septiembre—octubre resulta el de más peligroso en cuanto al azote de ciclones tropicales para Cuba.

«Los modelos climáticos a largo plazo tienen una efectividad por debajo de los pronósticos diarios. Habrá que esperar si El Niño no se desarrolla o lo haga pasado octubre. De ocurrir esto la temporada ciclónica será más activa».

A partir de las explicaciones de Amaury lo cierto es que no vale la confianza ni tampoco los descuidos. Esos fenómenos nos hacen vivir de cara a los ciclones.

MEMORÁNDUM

— Villa Clara ha sido azotada por 41 ciclones tropicales de 1886 a 2016. De ellos, nueve depresiones tropicales, 14 tormentas tropicales, y 18 huracanes entre categorías 1 y 3. Ninguno ha llegado al estadio 4 ni al 5.

— La zona en que se han formado los fenómenos que más afectan al territorio son la del Océano Atlántico tropical y los límites de África, y el Arco de las Antillas, con 15 episodios.

— Desde hace 64 años no se sufre la afectación de un gran huracán. El último fue Fox (categoría 3) en octubre de 1952. Es de señalar que Michelle afectó a la provincia con categoría 2 en noviembre de 2001. No obstante penetró en la provincia de Matanzas ya con 4 en la escala Saffir-Simpson.

— Cada 3.72 años se puede esperar la incidencia de un ciclón tropical sobre la porción villaclareña, mientras no se descarta la presencia de un huracán cada 7.79 años, y uno intenso en 44.17 años.

— Algunos de los fenómenos que dejaron sus huellas por los predios durante las últimas etapas son: Kate (H, 1985), Elena (TT 1985), Lili (H 1996), George (H 1998), Michelle (H, 2001), Dennis (H, 2005), Fey (DT) 2008) y Ike (H), ambos en 2008.

CONTRASTES

Katrina (agosto 2015). Flora (octubre 1963). Dos historias, dos épocas, dos latitudes, pero inmensas pérdidas. Uno, el mayor huracán en tocar tierra en los Estados Unidos. New Orleans inundada en un 80 % por el colapso de los diques diseñados para prevenir que ocurrieran sucesos como este.

Flora, en cambio, sacudió la actual provincia de Granma para considerarse la segunda mayor catástrofe registrada en la isla.

Si bien en nuestro país existen los planes de emergencia muy bien diseñados, a lo que se suma la implementación de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos (PVR) cada decisor y la población en general debe ultimar las medidas y prepararse antes de la temporada ciclónica.

¿Acaso están en orden todos los detalles inherentes a la protección de la población y los recursos de la economía?

¿Cómo se mantiene el sistema de observación y prevención hidrológica, así como el estado técnico y de mantenimiento de los embalses y su nivel de llenado?

¿Se revisa la situación constructiva e higiénico—sanitaria de las presuntas instalaciones destinadas a albergues y a elaboración de alimentos?

¿Están presentes las acciones a ejecutar ante intensas lluvias, penetraciones del mar y fuertes vientos, a tenor de las vulnerabilidades estructurales de resistencia del fondo habitacional?

Son algunas de las preguntas a tener presentes para evitar descalabros como los del imborrable Katrina o el Flora cuando aún no contábamos con la preparación necesaria para este último.

Revisemos a tiempo a fin de preservar vidas y recursos.

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junio 8, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , , , , | Deja un comentario

Temporada ciclónica y sus vaticinios

CICLONES A menos de tres semanas del inicio de la temporada ciclónica del 2014, el venidero primero de junio, las predicciones emitidas por diferentes centros meteorológicos foráneos y el de Cuba coinciden en sugerir que el número de organismos con nombre en la cuenca del Atlántico tropical será ligeramente inferior al promedio histórico anual, el cual oscila entre diez y 12 en dependencia de la serie de años que se tomen como referencia.

La razón fundamental de ese anunciado descenso en la formación de tormentas tropicales y huracanes en nuestra área geográfica de interés (incluye también el Golfo de México y el mar Caribe) obedece a la probable gestación en el océano Pacífico ecuatorial de un nuevo evento El Niño, que suele ocasionar una fuerte cizalladura vertical del viento en la altura, limitando de manera considerable el surgimiento y de¬sarrollo de los ciclones al impedirles concentrar la energía.

Resulta conveniente mencionar que el pronóstico estacional cubano para vaticinar el comportamiento de la actividad ciclónica en el Atlántico fue creado por un equipo de investigadores del Instituto de Meteorología, conformado por la doctora Maritza Ballester, la doctora Cecilia González y el doctor Ramón Pérez, y comenzó a emitirse de manera oficial a partir de 1996.

Como los restantes aplicados en el mundo, tiene un valor estrictamente científico al poner a prueba cada año la efectividad de las predicciones, pero al no poder señalar con suficiente antelación cuándo y por dónde pasará un huracán, desde el punto de vista práctico distan aún de ser útiles en el trabajo operativo.

Más allá de que en la próxima temporada haya en definitiva una menor cantidad de ciclones tropicales o no, lo esencial es no bajar la guardia y mantenernos preparados, pues uno solo que surja y azote al país de manera directa puede ocasionar grandes daños si nos toma desprevenidos.

(Con información de Orfilio Peláez. Periódico Granma)

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mayo 15, 2014 Posted by | Enlaces | , , , | Deja un comentario

   

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