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Ricardo R. Gonzalez

Sobreviviente de accidente aéreo: Mailén gana estabilidad, pero su estado es crítico nuevamente

Maylín Díaz Almaguer, muestra una foto de su hermana Mailén, de 19 años, una de las sobrevivientes del desastre aéreo ocurrido el 18 de mayo del 2018 en La Habana. Alejandro Ernesto (EFE)

Mailén Díaz Almaguer, sobreviviente del accidente aéreo acontecido en mayo último en La Habana, está estable, pero nuevamente en estado crítico, tras 45 días de cuidados intensivos en el Hospital Universitario General Calixto García de esta capital.

El Doctor Carlos Alberto Martínez Blanco, director del centro médico, explicó a la ACN que la paciente ha respondido favorablemente a la intervención médico quirúrgica intensiva en su miembro inferior izquierdo, a partir de la repercusión que han tenido las lesiones del mismo sobre el funcionamiento de sus sistemas vitales, fundamentalmente sobre el respiratorio.

Martínez Blanco señaló que las acciones terapéuticas han permitido mantener el control del proceso infeccioso del miembro, que constituía la amenaza fundamental para su evolución.

En las últimas 72 horas se acopló nuevamente a la paciente al respirador mecánico por afectaciones en el intercambio de gases a nivel pulmonar, lo que condujo a una variación en su estado evolutivo, de ahí la variación de su reporte general, explicó.

De acuerdo con el especialista, en estos momentos se ha logrado ganancia de su respuesta al tratamiento y Mailén respira espontáneamente, con buen funcionamiento de su sistema respiratorio y bioparámetros dentro de límites normales.

Afirmó que presenta ganancia en la estabilidad y funcionamiento de su organismo, lo que ha permitido continuar reduciendo la dosis de medicamentos que se mantienen apoyando la función cardiovascular.

Mailén se encuentra consciente, cooperativa, en interacción con el medio y el equipo a cargo de su atención, y continúa mejorando la integración de la esfera cognitiva y afectiva, así como también los procesos de síntesis, y se intensifica el apoyo psicológico.

El equipo médico prosigue trabajando en la conservación del control metabólico, del equilibrio hídrico y electrolitros, así como también del medio interno.

Se mantiene la alimentación a través del tubo digestivo y el apoyo con elementos nutricionales por vía endovenosa.

El director del hospital señaló que persiste el riesgo potencial para la aparición de nuevas complicaciones propias de esta etapa de su evolución.

Al respecto, apuntó que algunas de estas están bajo control, y otras se mantienen bajo vigilancia, debido a que su comportamiento es impredecible, siendo su pronóstico reservado.

(Con información de ACN)

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julio 5, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , | Deja un comentario

El hombre de la mata de mango

foto-1«Yo nací ese día, y agradezco a todo el personal de Salud el trato de excelencia recibido. Hicieron un trabajo de arte al unir todos los huesos», sustenta José Rafael Santín Hernández, el bisabuelo que trata de olvidar la odisea junto a Marlene Santín Paredes, una de sus hijas.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Dos días antes del suceso José Rafael Santín Hernández celebró sus 75 años. Recibía, por entonces, fisioterapia en el policlínico Juan Bruno Zayas, de Cifuentes, debido a los caprichos de una columna vertebral que no soportó el peso de algunos sacos de cemento sobre su septuagenaria anatomía. Aun así el anciano confiaba en que sería algo transitorio y con pronta recuperación.

Como de costumbre se levantó para emprender el camino hacia la institución de salud; sin embargo, un arrepentimiento inexplicable vino de pronto y declinó asistir a la sesión. Lo que nunca imaginó Rafael Santín fue que permanecería un año en cama debido a una historia inusual.

«Eran cerca de las 11:00 de la mañana del 5 de marzo del pasado año cuando regresé a la casa luego de otras gestiones. Mi esposa fregaba y de pronto vi una jabita en el piso. Pregunté y pertenecía a unos compañeros que podaban la mata de mango existente en el patio».

Las labores continuaban, y Santín salió a buscar café para brindarles a los operarios. El tronco estaba bien sujeto a la soga y, poco a poco, comenzaron a bajarlo luego de la acción de la motosierra. Tanto el nieto como un vecino advirtieron que nadie saliera al patio, mas el anciano no oyó, y en escasos segundos cambió el curso de los acontecimientos.

«Al darme cuenta estaba bocarriba en el patiecito. En ese momento no sentía dolor, pero apenas podía pensar, la mente estaba en blanco, los ojos otro tanto… Mi yerno y un amigo me levantaron e introdujeron en un vehículo. En medio de todo yo les decía: vayan despacio, no hay prisa.

INICIO DE LA ODISEA

Aquel tronco pesaba entre 70 y 100 libras en una mata cuya altura alcanzaba de cinco a seis metros. Según el relato de Santín Hernández no cayó sobre su cuerpo.

«De haber sido así esta historia carecería de protagónico. El árbol solamente me rozó», afirma este jubilado del Combinado Rolando Morales (fábrica de baldosas) donde trabajó 32 años.

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Lo que queda de aquella mata de mango sembrada, en 1960, por Zoila Hernández Castellanos, la mamá de Santín. Daba frutos muy dulces, mas por la frecuencia de los ciclones decidieron podarla sin imaginar las consecuencias. 

Una vez en el policlínico iniciaron las valoraciones. La doctora Mileidys     Álvarez Romero estaba de guardia y recibió el caso que por sus propias características fue remitido de inmediato a Santa Clara.

Durante el trayecto el equipo especializado dudaba que Santín llegara con vida a su destino, y una vez en el hospital universitario clínico quirúrgico Arnaldo Milián Castro se incentivaron los procederes. Exámenes varios y la junta especializada para determinar los pasos a seguir. Una fractura de cráneo lineal y la sospecha de un neumotórax que después fue descartado, además de la quiebra de cinco costillas, daños en el pulmón derecho, y una fractura de fémur bastante crítica.

«Todo provocó tres operaciones en el día, incluida la exploratoria para corroborar o no la presencia de hemorragia interna», precisa Marlene Santín Paredes, una de sus hijas.

Después vino el acto quirúrgico sobre el cráneo, y luego el de la pierna.

Unos 20 galenos de diferentes especialidades estaban en el salón en lo que constituyó una verdadera multidisciplina.

«Yo no recuerdo el traslado a Santa Clara ni las preguntas que me hicieron en el policlínico. Solo sé que abrí los ojos ya en terapia intensiva donde estaba intubado, con una cámara de oxígeno, y una tos tremenda», argumenta Santín.

Él se convirtió en el «inquilino» de la cama 13 de dicha unidad durante cinco días. Después pasó otros 10 en intermedia, y el resto en ortopedia hasta las jornadas previas al egreso.

«El doctor Alfredo Hondal Álvarez asumió la operación de la pierna. Sin dudas resultó compleja. Antes de que me pusieran el yeso la herida estaba abierta y conllevó a situar mechas contentivas de potentes antibióticos. Eran curas respetables, pero no quedaba otra opción».

— Dicen que Ud. es el hombre de las suturas?

— Bueno 15 puntos en el abdomen, ocho en la cabeza y cuatro en la pierna.

LA PUPILA MÉDICA

Ha pasado justamente un año y el doctor Hondal Álvarez recuerda los pormenores del caso. Cumplimentaba su guardia aquel día en que el paciente arribó con un politrauma severo.

«No había tiempo que perder y en medio del estado de shock se decidió llevarlo al salón».

Ante el hecho se pensó que era un caso incompatible con la vida. No respondía a ningún estímulo, pero había que darlo todo a fin de rescatarlo.

«Los cirujanos evaluaron el abdomen en busca de algún sangramiento, también examinaron el sistema pulmonar debido a las fracturas costales que pudieran dañar el pulmón o inducir a un trauma comprometedor para la ventilación del paciente. Por suerte no hubo lesión intrabdominal, y se solucionó lo referente al pulmón».

A partir de ese momento entró en acción el equipo de Ortopedia y Traumatología.

«Lo primero que hicimos fue lavar la herida por la que el hueso salió al exterior. Una vez desinfectada lo llevamos a su posición y cerramos la lesión parcialmente luego de situar mecanismos de tracción. Por el estado de Santín se hicieron estos procederes de manera remedial.

foto-2El doctor Alfredo Hondal Álvarez pasó un susto en el salón al ver que la tensión arterial de su paciente no subía de 60. «Por la magnitud del hecho y el estado en que llegó nos parece que el impacto del árbol fue más allá de un simple roce».

«La fractura era de gran magnitud, con múltiples fragmentos cercanos a la rodilla que comprometían dicha articulación. Entonces aplicamos un método restaurador mediante alambres incluidos en el yeso a fin de reducir la fisura».

En esa etapa medió el compás de espera. Era preciso aguardar por la evolución de la cirugía abdominal y los traumas respiratorios, por lo que pasaron unos 21 días para retornar al salón y actuar de manera definitiva sobre el fémur.

Mientras tanto se realizaban placas de control y una semana o dos antes de retirar el yeso trataron de incorporar al paciente apoyado en el andador.

«Le advertí que de sentir dolor debía cesar el intento. En realidad no pudo. Lo que hacía el convaleciente era pararse sin dar pasos. Las propias molestias y el débil estado lo impidieron».

Luego de varias semanas se le retiró el yeso e inició la terapia rehabilitadora.

«Vale decir que si existían respuestas ante los antibióticos manteníamos las curas en la sala, de lo contrario había que recurrir al salón las veces que resultaran necesarias para evitar infecciones de gérmenes agresivos».

Más de una hora duró cada uno de los episodios quirúrgicos ejecutados por un equipo de especialistas, anestesiólogos, residentes, técnicos y personal de enfermería, entre otros. A pesar del tiempo la odisea llegó a un feliz final. Hoy José Rafael Santín Hernández da sus pasos apoyado en el andador y cuenta la historia, esa que fue bautizada por su médico como el hombre de la mata de mango.

MEMORÁNDUM

— Las fracturas en la rodilla resultan frecuentes y a la vez bastante complejas. Pueden afectar a uno o a los tres huesos (fémur, rótula y tibia) de forma conjunta, sin descartar daños en meniscos y ligamentos acompañantes.

— Ocurren como consecuencia de impactos muy fuertes que demandan cirugía para su solución. En muchos casos con el uso de piezas de acero, placas y tornillos.

— Según los especialistas la quiebra de la rótula se produce por caídas con impacto directo sobre este hueso. Tiende a dejar fragmentos que pudieran causar limitantes en la movilidad de la articulación.

— El hueso femoral o el correspondiente al muslo también admite rupturas. Por lo general se requiere de mucha fuerza o de un acto contundente para fragmentar el fémur.  

CONTRASTES

Desde un enfoque global el costo de los traumatismos musculoesqueléticos es alto y aparecen como causa principal de muerte y discapacidad entre el primer año de vida y hasta los 34; sin embargo, ocupan el tercer escaño al compararlos con todos los grupos de edades.

Estas contusiones rebasan los 8 000 millones de dólares anuales, pero resultan incontables los gastos indirectos sobre la familia y la sociedad. 

Baste decir que la praxis de una cirugía de reemplazo de rodilla necesita entre 30.000 y 70.000 dólares si la persona carece de seguro, por lo que constituye una de las intervenciones más costosas en los propios Estados Unidos.

Ni José Rafael Santín Hernández ni su familia abonaron un centavo, a pesar de los múltiples procederes a que fuera sometido, sin incluir el consumo de medicamentos y la estancia por hospitalización.

Así se cierra otro capítulo en el que un septuagenario sigue sumándole años a su existencia.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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marzo 4, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , , , | Deja un comentario

Rescatistas venezolanos hallan sobreviviente 13 días después del terremoto en Ecuador

FOTO 6Un hombre de 72 años fue rescatado con vida por socorristas venezolanos 13 días después del potente sismo que devastó la costa de Ecuador, informó este sábado la embajada de Venezuela en Quito.

Manuel Vásquez, quien que quedó “atrapado” tras el terremoto de 7,8 grados de magnitud, fue rescatado el viernes por un equipo humanitario de Venezuela, señaló la embajada en su portal web.

El hombre fue hallado en la localidad de Jaramijó, en la provincia de Manabí (oeste), cuando los rescatistas realizaban inspecciones de posibles riesgos en la zona.

El equipo fue alertado “por sonidos provenientes de una estructura parcialmente colapsada” en la que encontraron a Vásquez atrapado en una habitación.

El terremoto que sacudió a Ecuador deja hasta el momento 660 muertos, 32 desaparecidos y más de 20.000 albergados. Los equipos de socorro habían rescatado 113 personas con vida, según el más reciente balance oficial.

El reporte de los socorristas venezolanos señala que el hombre fue trasladado a un hospital al presentar insuficiencia renal crónica, obstrucción de vías urinarias, amputación de los dedos del pie, deshidratación, desnutrición y desorientación.

(Con información de AFP)

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abril 30, 2016 Posted by | Enlaces | , , , | Deja un comentario

   

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