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Ricardo R. Gonzalez

Massiel: «El festival de Eurovisión ha sido un estigma para mí»

La cantante y actriz Massiel, con la liga de Juan Marsé en el teatro Español en 2012. (Foto: Bernardo Pérez)

“Yo estaba como un alma en pena recorriendo el Royal Albert Hall con mi traje de Courrèges cuando viene muy nervioso Ramón Arcusa del Dúo Dinámico y me dice ‘Nena, vamos, que hay que cantar’. ‘¿Cómo, que hay que cantar?’ le respondo, ‘si ya he cantado’. Y me contesta: ‘Sí, es que hemos ganado». Estos días Massiel ha tenido que poner en orden y memoria muchos de sus recuerdos de aquella noche del 6 de abril en el Royal Albert Hall de Londres cuando ganó el Festival de Eurovisión cantando La, la, la el tema que el dúo Dinámico había creado y en un principio destinado a Joan Manuel Serrat.

La renuncia del cantautor a participar si no se le permite cantar en catalán produce su destitución fulminante por parte de Televisión Española que le acusa de politizar el festival. La decisión de Serrat ha venido precedida por un estado de crispación social que la escritora Maria Aurèlia Campany describe como un “Affaire Dreyfus a la catalana” en alusión al célebre caso del militar francés que puso en vilo la Francia de principios del siglo XX.

“Recuerdo que estaba en México y llegué sin dormir a Madrid”, comenta Massiel sobre su elección para sustituir a Serrat en el Festival. La discográfica Zafiro, editora tanto de Serrat como de Massiel, y TVE acuerdan que sea la cantante la representante española de recambio para la próxima cita musical en el Royal Albert Hall. La promoción del tema ha estado a cargo de Serrat que ha recorrido las diferentes televisiones europeas a lo largo de las últimas semanas con algunos de los directivos de la televisión. “Se supone que la canción estaba cortada un poco a la medida de Serrat, pero a mí no me pegaba nada, solo echando una ojeada rápida a los temas que había cantado hasta entonces, Rosas en el mar, Aleluya, Di que no, pero creo que a Serrat tampoco le pegaba mucho, ¿no? Seguramente la otra canción que presentó, El titiritero estaba más en su linea”.

“Recuerdo que escuché los arreglos, muy bonitos, que había hecho el compositor y arreglista Bert Kaempfert, el mismo de Extraños en la noche, la canción de Frank Sinatra, pero enseguida nos dimos cuenta de que yo necesitaba más ritmo, a diferencia del tono más cansino de Serrat cuando la interpretaba”. “Es curioso- recuerda Massiel- pero durante los ensayos de la canción, el Dúo Dinámico no me daba muchos ánimos y decían que igual hubiera estado mejor que la representante hubiera sido una cantante más comercial como Karina y no una cantante tipo intelectual como yo”.

El triunfo de Massiel la noche del 6 de abril en el Royal Albert Hall de Londres desata una ola de triunfalismo y revancha por parte la prensa franquista después de la negativa de Serrat y el fantasma separatista. Massiel a punto está de suceder a la mismísima Agustina de Aragón en el panteón de las heroínas españolas a juzgar por algunos de los titulares. “Yo acepté participar en el Festival porque en aquel momento era una gran oportunidad para cualquier cantante, como se había visto, con los triunfos de Sandie Shadow, France Gall, y otras cantantes, y era la manera más rápida de alcanzar una proyección internacional”. “Después, cuando pasa el primer impacto, después del triunfo, es cuando me salgo, me cabreo porque ponen mi nombre en un telegrama dirigido al Jefe del Estado, cuando me siento manipulada, y trato de salir de todo ese engranaje, realizo unas declaraciones en la revista Triunfo y tiene como consecuencia, un veto televisivo que se prolonga durante un año”. “Imagínate que a la pareja Amaia y Alfred después de ganar el festival les prohibieran, pues eso sucedió”.

“Para mí el triunfo en el Festival de Eurovisión ha acabado siendo un estigma, porque parece que solo se me recuerda por esa canción, y se olvidan de una trayectoria profesional cantando a Bertold Brecht, presentando a Astor Piazzola en España, formando parte de aquella nueva canción que a mitad de los años sesenta revolucionó la música española, de los Aute, del mismo Serrat”. “Pero también tengo que reconocer, y como no agradecer, que me hizo entrar en el corazón de muchos españoles, y que ahora con todo el fenómeno de las redes sociales, ha conseguido que esté vigente, que lo descubra mucha gente que no lo conocía”. Y dice que continúa siguiendo el Festival de Eurovisión. “Es el mayor espectáculo televisivo que se produce en Europa”. Y recuerda aquel famoso vestido de Courrèges que se hizo acompañada de la fotógrafa Juana Biarnés en París poco antes de partir hacia a Londres, aquella minifalda que vistió de modernidad la España en blanco y negro de los años sesenta. Y un pequeño secreto. “Al finalizar la canción levanté los brazos como se lo había visto a hacer a Josephine Baker, la gran estrella del Music-hall, y creo que me dio suerte, ¿no?”. Desde luego que sí.

(Con información de Carles Gámez)

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julio 3, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , , , , | Deja un comentario

Massiel: «Estoy harta de justificarme durante 50 años por haber ganado Eurovisión»

Massiel durante su presentación en Eurovisión hace cinco décadas

«Estoy cansada de hablar de Eurovisión. Me aburre». Como una apisonadora y cara de pocos amigos, Massiel lanza la advertencia al periodista, que no puede evitar cierto pánico. La cantante llega a la cita tirando de su perrito Lenin -¿o es al revés?-, cerrada en banda a hablar del dichoso festival. «Eeeeh, pero, Massiel, si es que estamos preparando un especial con motivo del medio siglo que se cumplió este 6 de abril de tu victoria eurovisiva». «No me hagas hablar de hace 50 años, yo era una niña, era otra vida. Yo además de Eurovisión he hecho una carrera muy larga».

No le falta razón a María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, su verdadero nombre, a la que la artista remite cada cinco segundos al plumilla para despacharse las preguntas sobre el concurso. En su trayectoria hay canciones inolvidables como Rosas en el mar con la que despuntó con 19 años o la indescriptible Noa a noa, que no puede faltar hoy en un after a las tantas cuando uno se lo ha bebido todo y ha perdido el sentido. Massiel también ha hecho cine, teatro con grandes como Fernán Gómez y musicales como Follies, tras el cual, en 2012, decidió jubilarse.

De todo eso, claro, se puede hablar con La tanqueta de Leganitos. Pero es que son las bodas de oro del La, la, la, qué le vamos a hacer. Y aunque el triunfo eurovisivo parece pesar sobre la cantante como una maldición bíblica, aquella gesta la convirtió en un monumento nacional que ni ella misma, con todo su genio, puede derribar. Así que no nos queda otra que armarnos de paciencia y tirar de la lengua poco a poco a ver si al final nos sale una entrevista y todo. Evitándole al lector las interrupciones y enfados de la diva y de Lenin por las preguntas cansinas, nos situamos en 1968.

A menos de dos semanas de aquel Festival, usted recibe en México, donde estaba de gira, la llamada de TVE para sustituir a Serrat.

A mí cuando me llaman no me dicen lo que ha pasado con Serrat. Me preguntan que cuándo podía regresar a España, lo más urgentemente posible. Como tenía unos amigos comandantes de aviación, logré que me metieran en el primer avión que salía hacia Madrid horas después. La primera idea del Dúo Dinámico [autores del La, la, la] y del mánager de Serrat fue que le sustituyeran ellos. Jugada perfecta. Pero el Dúo Dinámico no era de la misma casa de discos y se había invertido en una promoción muy fuerte durante meses, con Serrat por Europa. La discográfica dijo que ni hablar. Entonces, el director general de TVE, Rosón, ordenó: ‘Que traigan a Massiel’ [ella sí compartía compañía con el catalán].

Usted tenía apenas 20 años, pero ya había triunfado en festivales como Viña del Mar. Tablas no le faltaban.

Yo venía de actuar tres meses en Latinoamérica. Y había cantado gratis antes en Cuba, para conocer cómo era la Revolución, con los nativos de allí, con lo que tuvieran: una guitarra, un coco, sobre un tanque…

La renuncia de Serrat por no poder cantar en catalán ocasionó un terremoto. La paradoja es que, 50 años después, el independentismo le tacha de anticatalanista. ¿Cómo lo ve?

No quiero hablar nada de Serrat. Que te cuente Ramón Arcusa [del Dúo Dinámico] lo que dijo en televisión del dinero que le dio la Banca Catalana para no ir a Eurovisión. Así me voy yo también al exilio. Si Serrat fuera tan catalanista, al minuto cero de no ir al festival, no habría grabado a Machado. Habría hecho como Llach, que sólo ha cantado en catalán. Creo que Serrat sólo es catalanista según le conviene a sus intereses comerciales. Si no, será un señor normal. Y un artista muy bueno, a destacar. Muy buen cantante y muy buen autor.

Por cierto, ¿cómo ve usted el problema catalán?

Yo estoy a favor de la integración de todos los pueblos de España bajo una misma bandera. Nunca estoy por el retroceso.

Volvemos a la noche de aquel 6 de abril del 68, en el Royal Albert Hall de Londres. Su actuación fue impecable, emocionante.

Era la más moderna de la edición, eso es innegable. Yo no puedo hablar bien de mí, conozco el país. Pero, coño, cuando lo ves, era obvio… Es un cúmulo de cosas: una niña con un vestido muy moderno, una manera de mirar, una dulzura al cantar, unos movimientos muy estudiados por mi parte… Pero en el ensayo general, el Dúo Dinámico, los ánimos que me daban… Decían a todo el que les quisiera oír: ‘Tenía que haber venido Karina, que es muy comercial. Claro, ellos no habían visto ni el traje que me iba a poner… Ellos pensaban en la Massiel del Aleluya, del Rufo el pescador… reivindicativa, con unos graves muy fuertes, vestida de negro. No se daban cuenta de que yo oí el La, la, la e hice clack; trabajé una interpretación de actriz. Pero te quiero decir que ésa era la negociación y la confianza que había: ninguna.

Su victoria fue vivida con euforia en España.

El triunfo fue muy bonito. Pero lo han querido ensuciar tanto… Y llevo 50 años teniendo que pedir perdón por haber ganado. Estoy harta, no estoy dispuesta a seguir haciéndolo. No quiero justificarme por haber ganado. Lo odio. ¡Son 50 años de aguantar gilipolleces! Y tener que estar callada…

 La repercusión internacional de Eurovisión era enorme. Y el régimen franquista no tardó en intentar patrimonializar la victoria. Para empezar, le concedieron el Lazo de Isabel la Católica en cuestión de horas…

A mí vino el delegado del marqués de Santa Cruz a comunicármelo a Londres… Supongo que sería lo normal, igual que le darían una medalla a Fernández Ochoa tras ganar Sapporo. No lo sé… Nunca fui al Pardo a que me la impusieran. Yo he tenido un par siempre… No quería la foto de Franco condecorándome. Tras el festival, tardé en volver a Madrid porque me quedé haciendo televisiones por Europa. Y, durante todo ese tiempo, el régimen trató de venderme como una victoria de ellos. Empecé a verlo desde fuera y a cabrearme por la manipulación. Y dije: ‘Yo al Pardo no voy’. En el ABC publicaron: ‘Pongo a los pies de Su Excelencia, el jefe del Estado, mi triunfo…’. Yo leí eso… Era como si fuera la que ponía mecha al cañón, me cagué en todo. Faltaba que me abriera de piernas. Yo quería que se dijera que yo eso no lo había dicho. Pero a ver quién coño ponía una rectificación diciendo que Massiel nunca le ha puesto un telegrama al jefe del Estado. Con eso me quedé, como una estampita pegada en la frente. Es una de las gilipolleces que se me achacaron. Entonces pensé: que encima tenga que ir al Pardo a la foto con el anciano poniéndome la medalla… Dije: hasta aquí podíamos llegar. Las consecuencias fueron desmedidas. No hay nadie que haya ganado Eurovisión y luego haya estado un año vetada en televisión, que entonces sólo había una…

Hace años se empezó a correr el bulo de que su victoria pudo ser un amaño.

Ese tema me produce tal asco… No puedo entrar para no alimentar ese bulo. Al año siguiente, para poder hacer aquí el festival hubo que abrir las cárceles y sacar a todos los presos políticos sin delitos de sangre. Y muchas ciudades en Europa no tenían delegación, y hubo que ponerlas. Con eso te lo digo todo. Ese bulo es un retrato de lo que es España, un país lleno de envidia. Si no teníamos ni delegaciones políticas en países de los que se habla por compra de votos ni participaban…

Usted ha tenido una carrera muy dilatada de enorme éxito.

Yo he tenido una trayectoria de mucha lucha, no de un éxito fácil. Porque yo no me dejé. Hay cantantes que ganan millones y millones, pero siempre parece que cantan la misma canción. Yo era una chiflada que siempre quería conocer autores nuevos y hacer canciones cada vez más difíciles, para aprenderlo y disfrutarlo yo. Lo contrario de lo que hay que hacer. Soy una superviviente.

¿Cómo ve la España actual en el terreno político?

Veo a España muy jodida. La llegada de algunos partidos pretendidamente de izquierdas, que dicen ser más de izquierdas de lo que son y que en realidad son pura demagogia, tratan de que los residentes de los barrios se enfrenten a las fuerzas del orden, como ha ocurrido en Lavapiés, donde todo ha sido pura manipulación. ¿Es que Lavapiés ahora sólo es de los de Senegal? Que esos partidos y las familias de los manteros acusen a los vecinos del barrio por protestar, porque ven cómo se están quemando contenedores junto a sus casas… Lo de la corrupción del PP es asqueroso, pero nos estamos volviendo locos…

¿Qué le parecen las redes sociales, las usa?

No, ninguna. Meryl Streep dijo que si querías ser feliz no tenías que leer lo que dicen de ti…

¿Tiene algún proyecto laboral a la vista?

Que ya te he dicho que me he ju-bi-la-do.

¿Y qué le parecen nuestros representantes de este año?

Un dúo estupendo. Cantan muy bien, son músicos… Amaia tiene mucha fuerza. Alfred menos, pero es muy voluntarioso. La pareja funciona, la canción es muy Disney, muy tierna, vende su historia de amor… Pero en Eurovisión no se sabe nada hasta el mismo día…

Si pudiera retroceder 50 años, con todo lo que después le ha pasado, ¿volvería a Eurovisión?

Yo en aquel momento creí que era la oportunidad más grande para darme a conocer… Pero todo lo que pasó en mi familia, en mí, lo que me hicieron, lo que me dijeron, lo que me dolió, a lo que tuve que renunciar en lo económico, afectivo, familiar… fue tan duro, tan duro, que ni los Episodios Nacionales tendrían espacio para contarlo. No lo he podido olvidar ni 50 años después. Ir a Eurovisión es un chollo, y además gané. ¿Pero qué sucede? Que luego viene el país, y se te echa encima. Y luego viene la familia, y te oprime… Y luego tú quieres volar, y no te dejan. Y quieres respirar, y tienes que respirar como se lleve según los cánones de la época. Y entonces te quieres tirar por el piso 25 de la Torre de Madrid. Y dices: ¿para qué coño habré venido, si estaba mejor en América?

La grabadora lleva más de una hora en marcha y la apisonadora Massiel ha soltado titulares para más de una entrevista. El alivio que provoca en el periodista es inversamente proporcional a la vehemencia in crescendo de la artista, que sigue advirtiendo que está hasta la coronilla del La, la, la. Lenin se da cuenta y acude al rescate de su dueña, que da por concluida la sesión. Genio y figura. Menos mal que aún creemos que no todo está en la Wikipedia.

(Con información de Eduardo Álvarez. El Mundo)

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mayo 15, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

Liuba María Hevia: «Vivo la libertad de mis canciones»

Por Ricardo R. González

Esta entrevista constituye una de mis deudas acumuladas. Se la debía al lector y a esa mujer que me parece escucharla en la sala de la casa y que se traslada, de una manera mágica, por cada rincón de las habitaciones.

La busco y no la encuentro. Es una especie de duende, como ese que describió en una de sus composiciones, pero la siento apoyada en las notas de su guitarra o con el caudal de conocimientos que posee porque para dialogar con Liuba María Hevia no hacen falta cuestionarios premeditados ni temas eludidos.

Quizás por ser su amigo jamás median secretos en este mundo en que la vida resulta tan corta y en el que ella se toma todas las licencias para disfrutarlas a plenitud.

Es también una entrevista realizada a pedacitos. Con el ruido del ómnibus que traslada de un municipio a otro, al término de un almuerzo y de un sorbo de café, al imponerse al agotamiento que deja cada concierto, o ante la avalancha de un público que la descubre y desea apreciar de cerca a su artista.

Y entre tantos temas hablamos de Vidas Paralelas, la más reciente producción discográfica convertida en un resumen de su existencia. El disco que más trabajo le ha costado porque entraba al estudio a innovar, a cambiar muchos acordes una vez grabados y porque esas crónicas que desnudan bastantes aristas de su vida están recogidas en cuatro discos integrados por 68 canciones.

— ¿Pudiéramos afirmar que deviene reto?

— Me llevó más de cinco años grabándolo a pedacitos. Incluso el título fue en lo último que pensé y vino de repente durante un vuelo hacia La Habana. Me di cuenta que ocurren cosas maravillosas en los camerinos, en las reuniones entre colegas, en el lobby de un teatro o en las tertulias que nunca quedan registradas y llegan a perderse.

— ¿Una complicidad entre asombros y misterios compartidos?

— Es una especie de deuda con la trova cubana, con mis amigos y nos apoyarnos en dúos. Compartí en el disco no solo una canción mía, sino canté un tema de la propia autoría de esos colegas que admiro, de esos que escucho en mi casa y forman parte de mi banda sonora personal y familiar.

«Con Silvio Rodríguez hice Segunda cita y Puertas. Pablo Milanés aparece con Si me falta tu sonrisa y Ya se va aquella edad, con Raúl Torres (Se fue y Canción breve), Polito Ibañez (Se busca y Me muero de ganas), y con David Torrens (Llegó a mí y Los sueños), por citar algunos.

—Sin embargo, al revisar la lista de participantes observamos que existe un equilibrio entre intérpretes muy conocidos y otros que no lo son tanto.

— Hay cantantes fabulosos que quise invitar porque son defensores de la canción de autores y con ellos comparto uno o dos temas. Está la maravillosa Gema Corredera con quien grabé Algo y Tan solo un bolero, pieza que está incluida en el CD Ilumíname en vivo, pero figura también Ivette Cepeda con la magistral entrega de La Habana en febrero y Agosto bajo la piel, mientras Maridalia Hernández hace roles en Ausencia y Pasaba un ángel. Danny Rivera, por su parte, realiza otra versión de Ausencia y se crece en Si me falta tu sonrisa.  Beatriz Márquez interpreta Mi Vieja Habana, y Luna Manzanares recrea Ilumíname.

— Me hablas de Mariadalia Hernández, la formidable exvocalista de Juan Luis Guerra y 4.40 ¿Cómo llega a esta producción?

— Nos conocimos en un evento en República Dominicana vinculado a la trova en el Caribe, y le comenté la idea de poder grabar con ella. No hubo ningún obstáculo y ahí está el resultado.

— Retomo los pormenores del tema Tristeza que interpretas junto a Ana Belén en tu disco Puertas. Ahora se incluye de nuevo. ¿Cómo fue el vínculo con la intérprete española?

— Ana es la voz femenina que más se ha escuchado en mi casa, fue mi ídolo en la juventud. Cuando recibí su grabación resultó fabuloso. Ella le puso voz en España.

«Quedé maravillada con el resultado. Fue un regalo para mi madre a quien dediqué el disco Puertas. Ella lo escuchó aun cuando yo no le había puesto voz. El timbre de Ana no se parece a ninguno. Es ella, incomparable. Aceptó grabar el tema y me envió varias preguntas. No conocía lo que era la yagruma mencionada en el texto, y no vaciló en dar el sí».   

— ¿Pudiéramos afirmar que Vidas Paralelas resulta una producción antológica?

— Desde el propio título es algo singular. Cada uno de los intérpretes trovamos, cantamos, subimos al escenario, sentimos la pasión por lo que hacemos y después cada quien sigue su camino, por lo que a mi modo de ver ha surgido una antología peculiar al cantar los temas de mis invitados y aquellas que más me han motivado. Una especie de fraternidad en la composición, la dicha de compartir el mundo fascinante de la creación entre unos y otros.

— Conociendo la exquisitez que pones en cada uno de tus conciertos y producciones discográficas ¿hasta qué punto Vidas Paralelas provocó una adrenalina desmedida?

— Sabes que soy obsesiva y la gente obsesiva sufre mucho, pero además duermo poco. A veces en ese escaso sueño viene una melodía o una metáfora y me levanto de inmediato a fin de que no escape, pero te confieso que este disco me provocó un desvelo prolongado aunque después sentí la enorme dicha de tenerlo.

                                                                                       Con Cecilia Todd

— Si hablamos de nostalgias ¿cuáles te quedarían?

— Lamentablemente la vida no es perfecta ni duradera y algunos de nuestros seres queridos se nos van antes de tiempo. En este caso me quedan los vacíos entrañables de Sara González, Santiago Feliú, y Sonia Silvestre.

— Estos últimos tiempos han sido de duro bregar en la discografía de Liuba María Hevia…

— Diría que ha sido un período, como lo definió Sara en una de sus canciones, Con apuros y paciencia. El rescate y la perseverancia en la música infantil han sido constantes en mi trabajo. Primero salió el dedicado a la música de nuestra inolvidable maestra Teresita Fernández, después el dedicado a la argentina María Elena Walsh, y está en preparación el del mexicano Francisco Gabilondo Soler porque siempre digo que son los tres grandes en Latinoamérica que han escrito canciones para la infancia.

«Otro fonograma ya grabado y que no ha salido aún es Hay quien precisa, que resultó Premio Especial de Cubadisco 2016, y que aparece compartido con la excelente interprete venezolana Cecilia Todd. Con ella hicimos una gira nacional, acompañadas por el maestro José Maria Vitier, que resultó como el colofón para echar a volar nuestros sueños y realizar el proyecto.

«Es una especie de intercambio musical. Ella interpreta los temas míos que más escucha y viceversa. Así seleccionamos aquellos textos que más nos identifican».

— ¿Pudiéramos decir que constituye una especie de ajiaco entre la música venezolana y la cubana?

— Cierto. Yo canto esa música que conocí a través de Cecilia, de penetrar en las raíces de su folclore, de sentir en el alma esa idiosincrasia que, si bien diferente, nos hace latinos, y así conformamos dúos para interpretar tanto la música venezolana como la cubana, siempre con el precepto de recorrer géneros, temáticas y ritmos variados.

— Me llama la atención que casi todos los temas escogidos son tuyos, pero aparecen dos composiciones de Silvio Rodríguez…

— Cecilia seleccionó las canciones cubanas a interpretar. Son 13 temas míos y dos de Silvio: Totí y el que le da título al Cd Hay quien precisa porque resume el sentir de este disco: Hay quien precisa una canción de amor//hay quien precisa un canto de amistad. Constituye una especie de reencuentro, de lo que se ha hecho, de lo vivido, en fin, una reflexión ante la vida.

NAVEGANDO POR UN MAPA

Ese tono intimista, personal, esa especie de autobiografía que se desea compartir con los amigos o conocidos, la sumatoria de la vida con sus momentos de alegrías, de emociones y tristezas resume —para quien escribe— el sentido del disco El mapa de mis canciones.

— ¿Cuál fue la pretensión de Liuba María Hevia al concebirlo?

— La primera idea que me pasó por la mente fue hacerle un homenaje a la guitarra y a otros instrumentos de cuerdas. Bien conoces que es mi compañera de siempre, desde la niñez, fue mi juguete preferido, la que sabe de mí palmo a palmo, y quise que prevaleciera un sentido intimista.

«Lo conforman 17 canciones. De ellas, solo hay cuatro conocidas y las restantes son inéditas bajo un signo acústico, sin grandes orquestaciones. Es decir obras que lleguen al receptor de una manera desnuda, y tiene como particularidad que incluí Homenaje al joven trovador, que fue el tema con el que aparecí por primera vez en la televisión como parte de los finalistas de la cuarta jornada anual del desaparecido espacio Todo el mundo canta. 

— Tu primer fonograma resultó Coloreando la esperanza, un producto en el que, fundamentalmente, recreaste las raíces campesinas con nuevos aires. Lo hiciste con toda tu agrupación con el sello PM Records; sin embargo, ¿por qué después de tantas producciones anteriores te decides a realizar uno con solo guitarra?

— Además de mi tributo al instrumento, como ya dije, creo que la concepción de un disco lleva tiempo. Hay que tener un repertorio ya trabajado. Casi todos los trovadores realizan su primera producción acompañados de la guitarra, por lo que este pudiera resultar fuera de lo común, diría que atípico. Por suerte me demoré y creo que valió la pena.

                                                                  Con la inolvidable Teresita Fernández

—Qué satisfacciones te dejó?

— Muy agradecida de la colaboración que tuve. Músicos de excelencia o de lujo, como se dice ahora. Pancho Amat, en el tres, Barbarito Torres (laúd), Jorge Chicoy (guitarra eléctrica), el cuarteto de guitarras de La Habana, el multinstrumentista Waldo Lavaúd, Jorge Reyes (contrabajo) y Arnulfo Guerra, quien corrió con la  producción musical.

«A ello sumo el inmenso honor de tener en la carta de presentación del fonograma al reconocido maestro Leo Brower. ¿Quieres mayor satisfacción que esa?

— En una de sus partes Leo dice: «En el panorama de las canciones a guitarra este soporte discográfico nos obliga a escucharlo una y otra vez con los ojos cerrados».

—… sin palabras.

— Entre disco y disco surgen nuevos proyectos. ¿Es cierto que preparas uno con músicos, predominantemente, salseros?

— Son canciones de mi autoría que saldrán bajo el sello Unicornio con el título de Pasaba un ángel. Estaré solo como productora, y son colegas muy queridos que realizan versiones de mis canciones.

«Puedo citar a Wil Campa, Mayito Rivera, Pancho Amat y su grupo, David Álvarez y Juego de Manos y solistas como Anabell López, Ivette Cepeda, Beatríz Márquez, Maridalia Hernández, Israel Rojas, Leo Vera, Polito Ibáñez, Kelvis Ochoa, y Luna Manzanares, entre otros.

—Pero habrá una gran sorpresa…

— Siempre admiré y admiro de forma extraordinaria los aportes y el legado que nos dejó Juan Formell. Iba a su casa, conversaba con él y con Mirtha (Medina), y voy a tener el gran placer de que Samuelito y Los Van Van graben mi tema De monte y ciudad. Será el único dueto mío que aparezca en el fonograma. Eso me dio una felicidad incalculable porque es mi homenaje al maestro Formell.

— Apartándonos ya de los discos, si bien te has ganado el corazón de los adultos hay un publicó especial que te adora y sigue tus canciones…

— Son esos «locos bajitos» de los que habló Serrat. Yo me preparo con el mismo rigor a fin de enfrentar los conciertos para adultos que los dedicados a los niños. Ellos son los más sinceros, quienes te dicen sin hipocresías lo que les gusta y lo que no. Es la etapa más linda de la vida y hay que llenarlos de esperanzas.

«Me indignan aquellos que piensan que a ellos les dedicas cuatro canciones y ya. Crasso error, se dan cuenta de todo y abrazo, como profunda martiana que soy, la máxima de nuestro Apóstol cuando dijo: «Los niños son los que saben querer».

«Para ellos todo mi empeño en los vídeos infantiles que tienen que salir con óptima factura, y siempre que voy a provincias o viajo al extranjero incluyo a los hospitales pediátricos, y sobre todo aquellas salas que acogen a criaturas con enfermedades de difícil pronóstico. Incluso me preguntan si yo no lloro o si me da lástima.

«A lo mejor después suelte alguna lágrima porque soy sensible, pero delante de ellos no puedo hacerlo porque tengo que irradiarles esperanzas, porque tengo la fe inmensa de que van a curar, y un día se sumarán a mi ronda, y mi canto es el regalo para darles fuerzas, para compartir las alegrías de este mundo. Me llena de regocijo que se sepan mis canciones, que me pidan Estela o El Gatico Vinagrito porque también siento que Teresita (Fernández) y Ada Elba Pérez están allí compartiendo ese momento».

— Si tuvieras que mencionar a los músicos que más han influido en tu vida…

— Me pones en un gran aprieto. Son muchos, pero no puedo dejar de mencionar a los grandes de la trova cubana de todos los tiempos, Desde María Teresa Vera, Manuel Corona… hasta Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y el resto de los contemporáneos.

«Amaury Pérez Vidal ocupa un lugar especial en mi vida, como también Joan Manuel Serrat, y de las mujeres me han marcado María Elena Walsh, Teresita Fernández y Violeta Parra.

— ¿Cuál es tu mayor temor?

— Yo no trabajo por la popularidad ni por los premios en concurso. Creo que el mayor distintivo es el que uno, humildemente, se gana con su labor y es el público quien lo reconoce, pero me aterra que un día se acabe el amor y las ganas de trabajar. Siento temor porque en cualquier momento deje de ser útil, o por aferrarme a un escenario cuando las facultades estén vencidas. Espero que si algún día llega mis amigos me lo hagan saber.

— Y si tuvieras la facultad ¿qué cambiarías del mundo?

— Muchas cosas Ricardo. Cambiaría los convencionalismos mentales, las injusticias, la mediocridad, los métodos que tienen algunos de conseguir las cosas sin apoyarse en su talento si es que acaso lo tienen.

Cambiaría la pobreza de muchos a costa de la opulencia de otros, los maltratos a las mujeres y niños, todo signo de violencia, las incomprensiones irracionales, los cánones impuestos que no conducen a resultados, las represalias individuales, y desearía mucho que el universo respire esa paz que tanto necesitamos».

—Antes del punto final estás enfrascada en un mega proyecto con la Orquesta Sinfónica Nacional. ¿Es que tú no te cansas?

— Mi vida es el arte, entregarle a los demás lo que sé hacer y sí, montaremos parte del repertorio con la Orquesta Sinfónica Nacional y será compartido con aquellas provincias que cuenten con agrupaciones de este tipo. Será otro de mis sueños cuando se realice.

Mientras tanto Liuba, síguenos regalando tu Señor Arco Iris, que prosiga Ilumíname con esa luz que llene nuestros días, y que nunca falte tu sonrisa para seguir disfrutando del encanto de una mujer que vive la libertad de sus canciones y la comparte con su público.

INTÉRPRETES QUE INTERVIENEN EN EL DISCO VIDAS PARALELAS

Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Carlos Varela, Amaury Pérez, Raúl Torres, Kelvis Ochoa, David Torrens, Frank Delgado, Isarel Rojas, Isaac Delgado, Gema Corredera, Beatriz Márquez, Ivette Cepeda, Omara Portuondo, los españoles Ana Belén, Luis Pastor y Javier Ruibal, los dominicanos Pavel Núñez, Víctor Víctor, Maridalia Hernández y José Antonio Rodríguez, el puertorriqueño Danny Rivera, la argentina Georgina Hassán, y la ecuatoriana María Tejada, la brasileña María Marta y la venezolana Amaranta, entre otros.

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mayo 7, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , , | Deja un comentario

   

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