Sin pensar en otoños

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Ya las manos no son tan tersas y el rostro muestra las marcas de los años. Algunos ancianos guían sus pasos apoyados en el bastón devenido confidente del tránsito implacable por el tiempo, mas no faltan al sitio que los acoge para pasar un segmento del día. Bien temprano en la mañana llegan, se saludan, y reciben la bienvenida en la Casa del Abuelo de Corralillo donde no prevalecen las pláticas sobre achaques o medicamentos.

Entre los «inquilinos» aparece Lauro Linares Castillo, un maestro primario y profesor de sicopedagogía cuyo oficio le regaló los recuerdos más hermosos de su vida. Ahora repasa aquellos 42 años de ejercicio, compara el antes y el después del proceso educativo porque también sufrió con sus alumnos, sobre todo aquellos tiempos de internados al principio de la Revolución, pero que a la vez le tributaron satisfacciones al constatar las buenas notas de sus alumnos.

«Es el mejor premio para un maestro, formar hombres y mujeres dignos, y aunque ya no estoy frente a un aula sigo con el ahínco de existir aferrado a la vida».

A los 75 años Lauro es un hipertenso algo severo, mas no piensa en eso. Hace cuatro años llegó a la Casa del Abuelo en busca de nuevos horizontes. Como cualquiera presenta situaciones personales: divorciado, perdió a sus padres, y vive los contratiempos de la época; sin embargo, no deja que laceren su existencia.

«Yo no me aburro. Aquí participo en el autoservicio junto a otras tareas en la que también podemos ejercer el magisterio, ya sea a través de los matutinos o en el resto de las actividades en las que trasmitimos conocimientos. Alguien me preguntó cómo podemos desterrar la soledad y la depresión…

«Ante todo reconocer que resultan muy dañinas. Permanecer en sitios como este nos ayuda a interrelacionarnos. Es cierto que no todos podemos, mas depende mucho de la actitud individual porque mientras las personas se aíslen le abren las puertas a los malos pensamientos, y el secreto está en buscar la forma de ser útil a pesar de la carga provocada por los años».

Como maestro al fin insiste en la formación de valores en los jóvenes, sin esconder lo mal hecho y aquello que debe exponerse para rectificar tendencias y malos ejemplos.

«Hemos descuidado muchos detalles de educación formal y no todos los jóvenes poseen el mismo nivel. Hay cosas muy buenas entre la juventud, pero no podemos descuidarnos. Familia, escuela y comunidad tienen que ser un mismo eslabón».

«La vida no es para encerrarse en achaques y malos presagios», afirma Lauro Linares Castillo.

Y con esa sabiduría peculiar Lauro retoma su estancia en la Casa del Abuelo. «Después del mediodía sabatino marchamos hacia nuestros hogares hasta el lunes, pero durante ese tiempo debemos hallar los mecanismos para sentirnos vivos. Me siento feliz al ver el trabajo colectivo de una institución formidable, y en ocasiones les digo a sus directivos: Quisiera tener un motivo para disgustarme con ustedes, pero no me lo dan».

— ¿Alguna sugerencia para quienes forman parte de la nómina de adultos mayores?

— Buscar motivaciones acorde con nuestras posibilidades. No recomiendo encerrarse en achaques y dependencias a fármacos. Tampoco en situaciones que nos condenen a cuadros depresivos. Eso sí, pensar en esos matices que aguardan y bien pudiéramos descubrirlos para llegar a los 120 años.

APRENDIZAJE COMPARTIDO

Yuniesky Llerena Chávez posee tres décadas vividas y cuando le propusieron administrar la única Casa del Abuelo existente en el municipio se le unió cielo y tierra. Estudió Cultura Física, trabajó de camarógrafo en la corresponsalía de la televisión en Corralillo, y hoy confiesa que apenas dominaba los gajes administrativos.

Mas el proverbio de que cada día resulta una fuente inagotable de conocimientos lo experimentó en carne propia, y si ha podido subsistir en este lugar, según sus palabras, es gracias a los ancianos que lo han ayudado al máximo.

«Al principio me resultó difícil, ellos me dieron pautas. Conversábamos mucho, y poco a poco tracé mi camino».

Esa interrelación ha servido para conocerse mejor. Aplicar métodos según las particularidades bajo un régimen seminterno que establece el horario de 7.30 de la mañana a 5.30 de la tarde, de lunes a viernes, y los sábados hasta las 12.00 del día.

Yuniesky Llerena Chávez: «Los abuelos me han enseñado a madurar con más rapidez, a tratar mejor a las personas, a entenderlos de otra manera».

«Si bien reciben desayuno, almuerzo, comida, y dos meriendas lo importante radica en la propia interrelación. Para ello cumplimos un programa diverso de acciones que van desde los contratos con el INDER para la educación física, pasando por la Casa de la Cultura, museo, biblioteca, la Empresa de Cine hasta llegar a la Universidad del Adulto Mayor».

Quizás la clave del éxito a fin de alejar las depresiones radique en que la Casa irradia vitalidad. Los buenos días del lunes resultan más desanimados que en el resto de la semana, pero de inmediato vibra la energía a partir del reencuentro entre todos.

«Sin dudas existe un ambiente de cooperación. Borramos el mal concepto de que son seres agotados. Todo lo contrario, están vivos. Luego del matutino diario compartido con los trabajadores se abre el abanico de posibilidades… Educación Física, actividades de Promoción y Educación para la Salud, cumpleaños colectivos, peñas campesinas, tablas gimnásticas, juegos pasivos, y elaboración de objetos de artesanía que han permitido donativos al círculo infantil de la localidad».

De vez en cuando bailan reguetón, y no falta la cooperación en los detalles elementales de la Casa al participar en los trajines culinarios en busca del sazón ideal junto al experto cocinero.

Para Yohorquis Benavides Cabrera, licenciada en rehabilitación social y ocupacional, su visión acerca de la ancianidad también ha cambiado. Por ello en las reuniones con los familiares hacen saber que la tercera edad no se circunscribe a buscar los mandados en la bodega. El marco resulta más amplio y tienen derecho a participar en las decisiones y en algunas acciones propias de la edad.

«Trabajamos —dice— muy vinculados al Centro de Salud Mental, a tenor de que los estados depresivos constituyen una causa marcada en el comportamiento de la tasa de suicidios. En esto es vital incentivar la recreación, que no se sientan como carga familiar, pues en ciertos momentos priman los signos de soledad aunque estén dentro de un marco familiar no disfuncional, sobre todo los fines de semana o días feriados en que permanecen en el hogar».

Custodios, ayudante de cocina, auxiliar de limpieza, trabajadora social y el administrador contribuyen al bienestar colectivo. De tal manera que el sitio para la edificación de los baños surgió de las propuestas del Consejo de Ancianos y recibió el visto bueno de los especialistas.

Aquel muchacho que al principio dudó en aceptar la responsabilidad directiva cuenta con una imagen diferente. «Hemos creado una interrelación hasta para los mínimos detalles. No creas… a veces me halan las orejas, pero sientes la utilidad del trabajo. Algunos abuelos han sido reincorporados a su medio, y otros en la calle preguntan los trámites a seguir para incorporarse al colectivo», resalta Yuniesky.

La diversidad de temas es resaltada por Yohorquis Benavides Cabrera como forma de lograr la plenitud de los ancianos. Entre ellos la errónea visión de la sexualidad vista por algunos como un tabú.

En el lateral del recinto aparece un jardín donde cultivan ají, ajo porro y otros condimentos, y los que no existen en la parcela vienen desde las casas de los propios abuelos. Mientras tanto hay proyectos para convertir la oficina administrativa en comedor ampliado, lo que beneficiaría la capacidad limitada del actual y facilitaría la gestión de autoservicio realizada por los «inquilinos».

Así transcurre parte del universo de 30 ancianos —de ellos; 13 mujeres— en los que prevalece la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, pero que prefieren la risa, algún chiste picante, y dejar las dolencias en un sillón con el propósito de compartir los programas de extensión comunitaria en una de las 26 Casas de este tipo existentes en Villa Clara con 630 acogidos.

Ellos forman parte de las 177 766 personas que rebasan los 60 años, representativos del 22,6 % del total de los habilitantes en la provincia, y quienes también enfrentan el futuro para desafiar el tiempo sin pensar en otoños.

MEMORÁNDUM

— La depresión es un trastorno anímico —transitorio o permanente— acompañado de ansiedad, abatimiento, infelicidad y culpabilidad debido a factores biológicos, genéticos, ambientales y psicosociales.

— Sus síntomas principales evidencian tristeza, sensación de malestar, impotencia, decaimiento, irritabilidad, frustraciones, disminución de las capacidades laborales y de las actividades habituales, entre otras.  

— Factores estresantes como el nacimiento de un hijo, las crisis de pareja, el abuso de sustancias tóxicas (principalmente alcohol) o la presencia de una enfermedad orgánica crónica inducen al riesgo de desarrollar un trastorno depresivo mayor si no recibe tratamiento.

— No se descartan los antecedentes familiares, en tanto la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el hombre.

CONTRASTES

De acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Orbe supera los 300 millones de personas con depresión.

Las pérdidas económicas exceden el billón de dólares anuales derivadas de la apatía y la falta de vitalidad en sus víctimas, pero llama la atención que la mayoría de los pacientes no tiene acceso a tratamientos, lo que lleva a un incremento notorio de los suicidios.

Entre los obstáculos que interfieren una atención eficaz figuran la falta de recursos y de personal sanitario capacitado, sin descartar la estigmatización de los trastornos mentales y una evaluación clínica imprecisa.

Ojalá que las experiencias cubanas con las casas de abuelos y los centros de Salud Mental ocuparan una parte del universo para minimizar lo que constituye la primera causa de consulta siquiátrica en quienes superan la sexta década de la vida.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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El amor infinito entre Niurka y Lisandra

El doctor Yuniel González Cárdenas realiza el pase de visita a Lisandra, de 23 años y ya en casa. Junto a ellos Yaquelín Pérez Oliva, tía de la paciente en funciones de acompañante. Ambas con nasobuco para evitar complicaciones postquirúrgicas ante un sistema inmunodeprimido.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Lisandra Linares Pérez experimentó una sensación extraña. Nunca antes la distancia entre Santa Clara y San Diego del Valle le pareció tan interminable como en estos días. Deseaba llegar a su hogar para besar a su pequeño Kevin Ángel Fernández Linares, de solo 4 años, y a su mamá Niurka Pérez Ginoris quien la trajo al mundo, hace dos décadas, y la que el pasado 18 de abril le donara uno de sus riñones en acto de confirmación maternal.

Atrás quedaron los momentos de angustia iniciados a partir de la semana 23 de gestación de la muchacha cuando aparecieron determinadas irregularidades sugerentes de investigaciones.

Un lupus eritematoso sistémico (LES) o enfermedad inflamatoria crónica que afecta la piel, las articulaciones, el sistema nervioso, y órganos vitales como el riñón y los pulmones era el causante del desbalance.

«En realidad me sentía aparentemente bien con el embarazo, pero comencé a inflamarme, a tal punto que me vi con 200 libras de peso como resultado de tanto líquido acumulado. Me sometieron a un chequeo completo del perfil renal, pues en los ultrasonidos no salía nada», precisa Lisandra.

Por decisión facultativa se procedió a la cesárea a las 33 semanas de gravidez. Ya la situación ponía en riesgo la vida de la progenitora y la del futuro hijo. Él nació con solo 4 libras y tuvo una larga estancia en el ginecobstétrico Mariana Grajales hasta alcanzar el peso adecuado.

«Poco a poco el daño renal se incrementó. Pasé cuatro años bajo seguimiento sistemático por parte de los nefrólogos hasta que decidieron someterme a las hemodiálisis. Bajo este proceder estuve seis meses hasta que consideraron la posibilidad del trasplante, y de inmediato mi madre se sometió a los exámenes como posible donante.

«Anímicamente pensé que se me unía el cielo con la tierra… Fue algo muy fuerte. Después asimilé la realidad porque no había otra alternativa, por lo que puse todo el optimismo… Si antes admiraba a mi mamá a partir de estos momentos la sitúo en un pedestal, y digo: Gracias madre, por darme una segunda vida».

EVOLUCIÓN SIN CONTRATIEMPOS

El doctor Yuniel González Cárdenas, nefrólogo del Grupo Básico de Trabajo (GBT) que participa en la preparación y seguimiento posterior de los trasplantados, valoró de sobresaliente la evolución de Lisandra, quien, al residir en una demarcación perteneciente a Cifuentes, inició los estudios preparatorios en el hospital general Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande.

«Una vez finalizados los exámenes pretrasplante el caso se trasladó para Santa Clara y le dimos la opción de recibir el órgano mediante un donante vivo o de otro perteneciente a un cadáver. Vale resaltar el gesto altruista de Niurka que, sin pensarlo dos veces, manifestó la disposición de aportar uno de los riñones a su hija».

Para ello se requiere la compatibilidad de múltiples factores entre el donante y el receptor por lo que comenzó el proceso preparatorio una semana antes del acto quirúrgico.

El martes 18 de abril Niurka y Lisandra entraron a sus respectivos quirófanos. Un equipo múltiple de Villa Clara junto a otros galenos de la capital cubana participaron en la operación, la primera con donante vivo en 2017 y la que reinicia esta actividad en la provincia luego de algunos años paralizada.

«La acción demoró cerca de cuatro horas. Hay que extraer, primero, el riñón del donante para luego aplicar el injerto. La actividad con el donante vivo exige cuidados extremos a fin de proteger su vida y evitar sangramientos u otras complicaciones.

Todo bajo la guía de un equipo que supera las 20 personas entre cirujanos, urólogos, nefrólogos, anestesiólogos, intensivistas, personal de enfermería, pantristas, auxiliares, técnicos, y hasta el necesario camillero».

Desde el primer momento la evolución de Niurka resultó extraordinaria y a los pocos días recibió el egreso. En el caso de Lisandra se mantuvo durante unos días en la Unidad de Cuidados Intensivos a fin de recibir un seguimiento extremo. Pasadas las 48 horas retornó a la Sala de Nefrología donde permaneció gran parte del tiempo hasta su partida a casa.

«La diuresis fue inmediata, lo que dio signos del notorio estado de la paciente», precisa el doctor González Cárdenas.

DE SUPERVIVENCIA Y ALGO MÁS  

A Villa Clara le corresponde la mejor tasa de supervivencia de Cuba en estos procederes gracias a la multidisciplina de un grupo de especialistas dedicado a tiempo completo a la actividad, y nadie mejor que la doctora Milagros Hernández Fernández, especialista de II grado en Nefrología y coordinadora de trasplantología en la región central, para reafirmar que en la actualidad supera el 80 %.

«Una actividad en la que impera el reconocimiento a los familiares de los donantes quienes ante la pérdida irreversible de un ser querido acceden a prolongar la vida de otros semejantes. Este desprendimiento ha posibilitado que la tasa de aportes supere la de años anteriores», sustenta Milagros Hernández.

Desde otro punto recuerda que la extracción de órganos procedentes de donantes vivos extiende su rango y abarca, además de padre, madre, hermanos e hijos, a sobrinos, primos, esposos y tíos siempre que resulten compatibles.

Doctora Milagros Hernández Fernández, coordinadora de la actividad en la región central.

«Si bien los trasplantes renales acumulan el peso de los procederes vale decir que prosiguen los relacionados con las hematopoyesis (médula ósea), sin excluir los injertos óseos, los de piel, células madre, y se va liberando la lista de espera de los relacionados con la córnea».

— El 6 de junio de 2012 se practicó el primer trasplante de madre a hija en los propios salones del Hospital Pediátrico de Villa Clara. Alejandra Rodríguez Granado, de Cabaiguán, y su mamá Mayté Granado prosiguen con evolución satisfactoria, pero ¿qué ha pasado con esta modalidad?

— Los trasplantes renales en infantes demandan su reacreditación, mas en estos momentos ningún niño aguarda por esta práctica en el territorio. Solo tres están sometidos a métodos purificadores (diálisis y hemodiálisis) y por sus características no vislumbra la necesidad de un trasplante, aunque en casos necesarios constituye una prioridad nacional y se realizarían las coordinaciones con el Pediátrico de Centro Habana hasta tanto se reacredite la actividad en la provincia.

La red de trasplantes de la región central cuenta con el reconocimiento en el país al rebasar las 400 operaciones, cifra que solo es superada por la capital cubana, y en estos el país invierte 5 millones de dólares anuales en la adquisición de inmunosupresores a fin de garantizar el éxito de la operación y la supervivencia de los enfermos que reciben los beneficios de manera gratuita.

Mientras tanto las protagonistas de este trabajo ven la vida bajo un nuevo prisma de optimismo. Al menos Lisandra manifestó también el sentir de su mamá al no encontrar las palabras que expresen el agradecimiento a todo un equipo caracterizado por condiciones extraordinarias. «En verdad no tengo calificativos… no puedo (y sus ojos se humedecen). Gracias a cada uno de ellos estamos haciendo historia».

Ahora Niurka estará un tiempo sin reencontrase con sus alumnos en la escuela donde trabaja, pero ellos y todos comprenderán las razones de ese beso interminable que le dio Lisandra a su llegada a San Diego.

MOMENTOS

— La ciudad estadounidense de Boston fue la primera en realizar un injerto renal con éxito en 1958. Se trató de un parto gemelar en el que uno de los nacidos carecía de riñones. Su propio hermano resultó el donante. 

— Cuba debutó con el proceder el 24 de febrero de 1970. Hasta 1979 se efectuaron con donante cadáver, y a partir de entonces también se inscribe con personas vivas que guarden compatibilidad con el receptor. En la actualidad sobrepasan las 5 500 personas beneficiadas.

— Villa Clara inició este camino en 1979, y luego de un período de receso recomenzaron en 1986 en el único Hospital Clínico Quirúrgico existente entonces en la capital provincial. Luego se retomó en junio de 2001, aunque la actividad se vio paralizada durante los últimos cuatro años.

— También el territorio registró los primeros trasplantes renales en menores en el año 2000, pero realizados en los salones del hospital Arnaldo Milián Castro. En la edad pediátrica la mayor de Las Antillas aplicó la técnica en 1988 en el Pediátrico de Centro Habana. Ya suman más de un centenar de casos, sin contar los anteriormente operados en servicios de adultos.

— Los procesos dialíticos se incrementan cada año debido al aumento acelerado de la diabetes mellitus y la hipertensión arterial que abren las puertas a la enfermedad renal crónica (ERC). A las referidas afecciones se unen las glomerulopatías primarias (afecciones propias del glomérulo o parte del riñón que interviene en la producción de orina), las malformaciones de las vías urológicas, los riñones poliquísticos, y otras inherentes a las particularidades del organismo.

TRASPLANTES EN CIFRAS

— Para el Estado cubano cada trasplante cuesta unos 15 mil dólares durante el primer año de efectuado y 5 mil a partir del segundo. A nivel internacional oscila, entre los 30 mil y 40 mil dólares solo en el primer año de realizado, y tiende a aumentar dadas las coyunturas actuales que rigen en el Orbe.

— Más de tres mil cubanos dependen en la actualidad de los efectos de un riñón artificial. Cifras expuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) suscriben que en los próximos años la ERC afectará a 600 millones de personas.

— Una sesión de hemodiálisis en instituciones cubanas está valorada en 300 pesos, por lo que al cierre de cada mes la cifra se remonta en 3 mil 600 pesos por enfermo sufragados por los presupuestos estatales.

— Estudios fundamentados demuestran que una sesión de estos métodos purificadores en otros lares resulta casi tan cara como el trasplante, y su costo asciende a 20 mil dólares anuales por paciente.

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Nueva técnica quirúrgica en Hospital de Sagua: Los continuadores de Albarrán

«Los procederes se determinan de acuerdo con la valoración facultativa de cada enfermo. Presentan escasas complicaciones, menor estadía hospitalaria unido a un proceso postoperatorio más favorable», señalan los doctores Aristony de Armas Víctores (a la izquierda) y Vladimir Chaviano Surí.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Hay sueños que aguardan y aunque parezcan infinitos, a la postre, se hacen realidad. Así les ocurrió a los jóvenes galenos Aristony de Armas Víctores y Vladimir Chaviano Surí en sus empeños de hacer más por la vida.

El camino no resultó fácil hasta que un día tocó a las puertas el regalo preciado, y ya pueden decir que el Hospital General Docente Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande dispone de un nuevo servicio con la inclusión de la cirugía endoscópica del tracto urinario inferior (vejiga, próstata y uretra) que, en sus inicios, ha beneficiado a una veintena de pacientes.

Es el primer municipio, después de la capital provincial, en admitir una técnica que en el caso de la vejiga responde a la solución efectiva ante determinados tipos de tumores y de litiasis (cálculos) vesicales apartados por completo de las molestias e inconvenientes de una cirugía convencional, al igual que para el tratamiento de la hiperplasia benigna o agrandamiento de la próstata, de algún tipo de adenocarcinoma, y de las estenosis definidas como estrechez en la uretra.

«Todas estas afecciones tienen sus criterios facultativos a fin de que el enfermo sea incluido o no en estos procederes. Se necesita un estudio exhaustivo de las características individuales porque si bien existe un padecimiento común cada proceso difiere en su comportamiento», subrayan los jóvenes urólogos.

Si hablamos de ventajas respecto a métodos tradicionales sobresale la durabilidad de un acto que no excede los 30 minutos como promedio. A ello se suma las acciones mínimamente invasivas con escasas complicaciones, sin descartar una menor estadía hospitalaria y un proceso postoperatorio más favorable.

Si en determinado caso existiera algún contratiempo se procede al ingreso por uno o dos días, de lo contrario bastan algunas horas en observación para que el paciente retorne a su hogar.

Tanto de Armas Víctores como Chaviano Surí confirman que esta opción quirúrgica es válida para uno y otro sexo, sin limitantes de edad, y que en el caso de las contraindicaciones resultan mínimas.

«Con esto nos acercamos a los propósitos del Ministerio de Salud Pública de realizar aproximadamente el 20 % de la totalidad de las cirugías por vía endoscópica».

A pesar de las bondades del método y que influye en la reducción considerable de los costos hospitalarios no todo aparece por el arte de varitas mágicas, pues el equipo realizador ha enfrentado dificultades técnicas y también de insumos.

A punto de iniciar la intervención a un paciente mediante el empleo de uno de los componentes del equipo de endourología baja. Un acto mínimamente invasivo y cuya durabilidad no excede los 30 minutos como promedio.

Lástima que la falta de otros instrumentales impida incrementar la cifra de asistentes a un salón habilitado solo con dos frecuencias mensuales para dichos menesteres.

Una mirada a los costos universales para este tipo de cirugía endoscópica precisan 4.500 euros como mínimo; sin embargo resulta una cifra conservadora si se tiene en cuenta el área geográfica donde se realiza y la categoría de la institución hospitalaria.

Mientras tanto Aristony, Vladimir, junto al resto del equipo integrado por anestesiólogos, personal de enfermería y auxiliares de salón, entre otros, manifiestan su satisfacción por regalarle sus esfuerzos al aniversario 49 de Hospital 9 de Abril, inaugurado en 1968.

Por su parte los nuevos urólogos sienten que cumplen sus respectivos compromisos con el eminente científico Joaquín Albarrán Domínguez (1860-1912), médico sagüero cuya obra lo consagró como uno de los más relevantes protagonistas de la Urología a escala mundial.

«Fue una de las tantas ideas que pasó por nuestras mentes aquel día en que nos graduamos. Hacer algo para honrar su memoria, y hoy somos modestos continuadores del Maestro».

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Científico villaclareño viaja con pasaje a lo investigativo

«Las investigaciones aún no se han incluido en la fase de ensayos clínicos y lo que sí desearía es limitar los sufrimientos humanos, pues hasta el momento no existen vacunas eficaces para el control de estas enfermedades», sustenta el doctor Sergio Sifontes Rodríguez.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Madrid no oculta su rostro populoso. En el centro de la urbe sobresale la Puerta del Sol con ese reloj que carga el peso de 150 años entre el ir y venir de su gente marcado por la premura de la vida. Nada de ello resultó ajeno para un cubano que, bajo el invierno intenso del último diciembre, defendió su tesis doctoral en la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense madrileña donde le aguardaba el veredicto de cinco expertos.

Sergio Sifontes Rodríguez, investigador del Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) adscrito a la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, estaba a punto de cumplir uno de sus sueños que iniciaron desde la era de estudiante preuniversitario al despertársele aquella pasión de que toda investigación debía tener utilidad, y ello quedó como parte de su genética. En la sala española Sergio aguardaba por el dictamen luego de defender la síntesis de su trabajo de unas 300 páginas. Los minutos parecían horas hasta que el resultado se hizo público y fue de sobresaliente… Cuba agregaba otro Doctor en Ciencias Farmacéuticas con un pormenorizad estudio a favor del descubrimiento racional de nuevos medicamentos para el tratamiento de la Leishmaniosis y la Enfermedad de Chagas.

«Fueron 15 años de investigaciones. Comencé a trabajarlo en 1997, mas por determinadas razones tuve que interrumpirlo en varias oportunidades. Diría que, al final, me llevó entre nueve y diez años continuos de mi vida».

— Su currículo profesional indica que una vez graduado como médico veterinario se incorpora al CBQ en el que alterna con una faceta de constructor…

— Concluí mis estudios en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas luego de hacer mi tesis de grado en el Instituto Finlay de La Habana mediante un programa especial para formarme en la parte de animales de experimentación. Estuve algo más de un año, y ya diplomado voy a trabajar al CBQ en un tiempo en que el centro entró en fase de remodelación. Los laboratorios estaban desmantelados y existía toda una vorágine constructiva de la que no escapé, pero estaba recién graduado y mis aspiraciones eran otras, por lo que decidí retornar a La Habana, sin dejar de ser trabajador del CBQ.

— Hasta qué punto de vista su estancia en el Instituto Finlay marcó el camino por la ciencia?

— El «Finlay» consagró mi vida científica y la formación de valores en el mismo laboratorio donde realicé la tesis. Era el tiempo en que la prestigiosa institución constituía la gloria de la biotecnología cubana gracias a la vacuna antimeningococcica, la única efectiva en el mundo como resultado del talento de los científicos cubanos. Pude realizar una maestría de toxicología experimental e incorporarme al estudio de vacunas antes de ser aplicadas a los humanos, y por aquellos tiempos ya se trabajaba en una efectiva contra el cólera cuando en nuestro país no existía la enfermedad.

— Sin embargo, el amor tocó a su puerta durante la estancia habanera…

— Mi vida es algo compleja. Me enamoré y decidí quedarme en La Habana hasta 2007 en que se produjo la ruptura matrimonial. Yo nací en Camagüey, mas a los dos años vine para Villa Clara. Me siento villaclareño por formación, idiosincrasia, y de corazón; sin embargo, parece que me atan tantas cosas a esta provincia que estando en La Habana volví a enamorarme esta vez de una villaclareña y regresé definitivamente para el CBQ donde laboro en la actualidad en el Grupo de Parasitología del área biológica.

— Deteniéndonos en su trabajo doctoral ¿pudiéramos afirmar que su base descansa en el llamado reposicionamiento de fármacos?

— En efecto. Partí del estudio de compuestos químicos probados con anterioridad y que están en uso como medicamentos para otras indicaciones. El objetivo era descubrir si alguno de ellos resultaba efectivo ante la Leishmaniosis o la Enfermedad de Chagas.

De demostrarse que un compuesto de este tipo tiene acción frente a los parásitos que ocasionan estas afecciones resulta fácil llevarlos a la fase de estudios clínicos. Por el contrario, un nuevo fármaco requiere entre 10 y 15 años para ser empleado como medicamento, independientemente de un respaldo económico que oscila entre los 800 millones de dólares y los 2 mil millones.

Con este reposicionamiento acortamos el tiempo y se reducen esos gastos en un 40 %.

— ¿Qué otros parámetros demuestran la efectividad de los compuestos?

— Cada una de estas investigaciones se han realizado de conjunto con el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

En una primera etapa impera la valoración por modelos matemáticos que predicen con un 90 % de exactitud la actividad en los compuestos, al tiempo que diferencian estructuras químicas potencialmente activas de las que no lo son. Luego se prueba la actividad frente a cultivos de los parásitos y finalmente, en animales de laboratorio que han sido infectados de forma experimental y desarrollan la enfermedad.

Se evidenció que dos medicamentos de los probados contienen un ingrediente farmacéutico activo frente a la Enfermedad de Chagas, mientras otros dos demuestran efectividad contra uno de los agentes causales de Leishmaniosis cutánea.

La Leishmaniosis es causada por un protozoo parásito del género Leishmania, que cuenta con más de 20 especies diferentes y se transmite por la picadura de hembras infectadas. Se conocen más de 90 especies de flebotominos transmisores.

— Si le pidiera las características generales de la Leishmaniosis ¿en cuáles se detendría?

— Presenta formas clínicas diferentes: la visceral, descrita como la más severa. Ataca el hígado, el bazo, la medula ósea, y ocasiona anemia, pérdida de peso progresiva, y de no recibir tratamiento oportuno su mortalidad supera el 90 % de los casos.

La más leve produce úlceras en la piel en el punto donde pica el insecto vector. Las llagas tienen una evolución prolongada con duración de seis meses a varios años, al tiempo que se contaminan con hongos y bacterias. Si se presentan en la cara, cerca de los ojos, labios y vasos sanguíneos importantes se compromete adicionalmente la salud.

En tanto la cutánea es considerada la más olvidada porque al no ser mortal resulta aun de menor interés para las autoridades sanitarias; sin embargo, constituye un estigma social al producir marcas y cicatrices deplorables.

Otra variedad mucocutánea afecta los tejidos blandos de la nariz, la boca y la faringe. Provoca deformaciones desastrosas en el rostro, a tal punto que muchos pacientes se internan en las selvas de los países donde habitan para morir ocultos dado el rechazo social. Es también mortal y resistente al tratamiento.

Existen otras formas clínicas, pero resultan de menor impacto epidemiológico.

— ¿En torno a la Enfermedad de Chagas?

— Tiene fases clínicas aguda, intermedia y crónica. Los pacientes ocasionalmente mueren durante la aguda, pero más relevante es que luego de 25 ó 30 años de haberse recuperado de los signos más intensos de la enfermedad, pueden aparecer alteraciones severas en el corazón, esófago o colon, y en la mayoría de los casos induce a una muerte súbita por trastornos cardíacos.

Esta enfermedad se trasmite en América Latina a través de vectores, pero con las migraciones se ha extendido al resto del mundo, y solo los Estados Unidos reportan unos 300 mil casos, aunque también llega a Europa y Canadá.

Además de la trasmisión vectorial ocurre la de madre a hijo durante el parto, a través de transfusiones de sangre o por trasplante de órganos.

— Pudiera darse la hipótesis de una propagación masiva?

Son enfermedades trasmitidas por vectores aunque no creo que exista el riesgo de una propagación masiva como en el caso del dengue y otras entidades virales, pero hay especies del mismo género de insectos que trasmiten estas enfermedades, por lo que no se descarta la posibilidad de que en algún momento pudieran actuar como vector de la afección.

— A partir de su trabajo ¿se ha despertado el interés foráneo por algunas de sus líneas?

— El perro representa el principal reservorio de la Leishmaniosis en muchas naciones. Una empresa española se interesó por un medicamento de uso veterinario y, en caso de descubrirse algún compuesto con potencialidad, dicha empresa asumiría su desarrollo y producción.

Hay otro que tiene un desarrollo futuro más cercano con un ingrediente farmacéutico producido por el CBQ que puede resultar efectivo ante la Leishmaniosis cutánea y que está a las puertas de un ensayo clínico a desarrollarse en México. Ya existen contratos con una entidad de ese país, y se solicitó la autorización pertinente para su desarrollo.

Otros objetivos recaen en el uso futuro a partir de los modelos matemáticos desarrollados como herramienta dirigida a la predicción de nuevos compuestos.

Todo sirve de base para la colaboración con un laboratorio argentino que se concentra en la Enfermedad de Chagas, y por los resultados del doctorado aparecen intereses dirigidos no solo a la investigación de medicamentos basados en síntesis química, sino también de aquellos con bases naturales.

He aquí un caso de Leishmaniosis visceral. Observe la distensión del abdomen ante una variante considerada la más agresiva. Ataca el hígado, el bazo, la medula ósea, y ocasiona anemia y pérdida de peso progresiva.

— Quienes tienen una visión estrecha de la ciencia pudieran preguntarse ¿por qué si en Cuba no existen estas enfermedades se dedica tiempo a investigarlas?

— ¿Y se olvidan las experiencias del cólera? Tenemos el riesgo inminente de que estén presentes al estar diseminadas por América Latina y con casos esporádicos en el Caribe. Existen compatriotas laborando en esos países, así como en otros donde las enfermedades revisten características endémicas, y corremos el riesgo de tener casos importados, sin descartar la avalancha turística.

Por lo general son entidades propias de países pobres, y por ello carecen de interés para los grandes consorcios farmacéuticos ante la necesidad de un fármaco seguro y costeable por las personas enfermas.

— Fuera del laboratorio y del mundo de la investigación ¿Cómo es Sergio?

— Una persona muy de su casa, pero como buen cubano, devoto a las fiestas familiares y con amigos allegados, fan de Ricardo Arjona y Adele, con el único hobby por las palomas mensajeras.

— ¿Usted considera que sus investigaciones constituyen un regalo de los científicos cubanos —y villaclareños— a la humanidad?

Ese ha sido uno de los móviles fundamentales de dedicar 15 años de mi vida a este tema de investigación ante enfermedades olvidadas, pero al verse las estadísticas e imágenes de personas afectadas cualquiera se siente impactado.

Quisiera despertar un día con el empleo de formulaciones de uso tópico ante aquellas más tóxicos de empleo sistémico que se reservan habitualmente para pacientes con síntomas muy severos.

Decía en el pensamiento de mi tesis doctoral: «Que la pasión por la ciencia no me haga olvidar los pacientes, y ojalá me alcance la vida para que algún microbio dañino se acuerde de mí con pesar».

Yo no puedo ni pretendo eliminar los microbios. Llegaron a este mundo para quedarse. Lo que sí desearía es limitar los sufrimientos humanos, pues hasta el momento no existen vacunas eficaces para el control de estas enfermedades, y ojalá que algunos de los productos que han pasado por mis manos llegue a ser un fármaco eficaz en la estrategia de viejos medicamentos aplicados para nuevas terapias.

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Sentimientos compartidos

Nada mejor que unas flores en estos días en que se reconoce el aporte de las mujeres. El doctor Ariel Martín Molina, director de Salud en Corralillo, tiene ese detalle con Inés y Yanetcy, entre tantas profesionales.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

A Inés Hernández Llerena le dicen la profe. Soñaba con ser una eminente cirujana, mas el tiempo cambió su destino. Todavía recuerda aquel día de 1976 cuando llegó a Corralillo donde no existía un policlínico integral y le dieron como misión atender a las embarazadas sin imaginar que cumpliría 41 años entre procederes que la han hecho muchas veces feliz y en otros conocer los sinsabores de la profesión.

En sus memorias prima de todo, y antes de ser obstetra ejerció como médica general marcada por los tiempos duros en que el territorio carecía de ambulancias para remitir los casos complejos hacia Sagua la Grande o Santa Clara.

Sin pensar en la hora se paraba en el medio de la calle y detenía el ómnibus que cubría la ruta Habana—Santiago. «Los choferes sabían que pasada la 1:00 de la madrugada resultaba un caso complicado. Imagínense como debía preparar a ese niño, a la gestante, o a otro tipo de paciente para remitirlo en una guagua».

Era a finales de la década de los 70. La suerte la ayudó y no tuvo contratiempos, mas tampoco escapó de la etapa difícil de los apagones en la que en muchas madrugadas encendían un algodón o una chismosa a fin de brindarle atención a los necesitados.

«Logré relacionarme con las embarazadas y me introduje en ese mundo, a tal punto que logré hacerme especialista en Obstetricia y Ginecología en 1990 luego de una experiencia muy valiosa en el hospital materno de Santa Clara», afirma Inés Hernández Llerena.

«Esos problemas me han ayudado a crecer. Ya tengo 66 años. Al cumplir la edad requerida me jubilé, pero sentía un enorme vacío y volví a contratarme porque me siento la madre de múltiples generaciones de corralillenses.

— Dicen que en muchos casos es Ud. quien les pone hasta el nombre.

— Cierto. Mi hija creció viendo los partos. Hoy Leydi Sarahí Rodríguez Hernández es la directora del policlínico Mártires del 11 de Abril de la localidad, y tengo un nieto de cuatro años que siente orgullo de su abuela.

Sin embargo, no todo ha sido alegrías. Inés Hernández confiesa que ha pasado bastantes sofocones como parte del oficio.

«Hace unos cuatro años enfrenté un nacimiento muy trabajoso. Una distocia de cara o anomalía por la posición fetal. Necesité el apoyo de muchos. En esa jornada me subió la presión y los ovarios salieron de su lugar, pero vencimos».

— ¿Y cuál es la historia de Verena Contreras?

— Fue por el tiempo de la telenovela Tierra Brava. Ella asumía el protagónico y tenía una residente en una comunidad rural que siempre estaba montada en una carreta. Así la bauticé, y era extraño el año en que no saliera embarazada. Nunca se dejaba poner un dispositivo y la traía para la cabecera municipal. De esta forma cuidaba a los que ya habían nacido y el embarazo en curso. Llegó a tener cinco hijos y ninguno con bajo peso hasta que cesó su producción.

Inés Hernández es de esas mujeres con respuestas ágiles. Sabe —y reafirma— que para un médico resulta vital la continua superación. Viaja a los cursos en Santa Clara y se actualiza, pero tampoco falta ese ejercicio cotidiano aun sea de madrugada.

— Algunos la consideran una especie de enciclopedia a la que acuden para cualquier consulta.

— Los conocimientos están al servicio de la humanidad, y no hay orgullo mayor que ese agradecimiento proveniente de las madres o de los propios colegas. En mi caso apenas existen palabras para describirlo. Le pido a la vida muchos años con la mente clara y espíritu de trabajo porque lucho contra el Alzheimer, y cuando crea que mi mente comienza a fallar, me retiro».

— Además de la asistencia ejerce como docente, pero entre una y otra ¿cuál prefiere?

Y sin que medien segundos responde:

— Lo asistencial. Yo soy médica.

LAS REALIDADES DE YANETCY

Yanetcy Pérez Benítez es una persona de detalles. Como a su profe Inés le gustan las flores y esos encantos marinos que percibe en su pueblo natal. A mediados de 1999 conquistó uno de sus sueños al graduarse como médico general básico para luego realizar la especialidad de medicina general integral.

Un día tocaron a su puerta con la solicitud de que asumiera la directiva del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en el territorio. Han pasado seis años y tiene la satisfacción de apreciar la estabilidad en sus resultados gracias al aporte de todo un equipo.

Ello no tiene nada mágico. Se trata de garantizar la atención primaria de Salud a través de los 32 consultorios existentes con el fin de lograr que los recursos humanos sean fundamentalmente de Corralillo, pues en años anteriores se formaban aquí y luego marchaban hacia sus respectivos municipios o a otros sitios.

La propia lejanía conlleva a la toma de iniciativas. Por ello crearon un pequeño salón de parto para esas emergencias momentáneas que se sabe no llegaran a tiempo a una institución materna.

Yanetcy confiesa que le sería imposible apartarse de la medicina porque fue el camino que escogió. «Carencias y dificultades tenemos todos en mayor o menor medida, pero no hay nada tan gratificante como devolverle la salud a los semejantes».  

«Atendimos cinco casos el pasado año. Estamos distantes de la capital provincial y del hospital de Sagua que resulta el más cercano, por lo que nuestro colectivo se moviliza a la hora que resulte necesaria.

Otro de los punteros en el municipio lo constituye el Hogar Materno pues ante el predominio de áreas rurales las embarazadas se ingresan a las 37 semanas a fin de evitar partos extrahospitalarios.

— Pero también existen obstáculos… 

«Y algunos inolvidables. Recuerdo uno verdaderamente difícil que me hizo estremecer. Se trataba de un recién nacido contemplado como caso social. Hizo una infección que obligó a una traqueostomía apenas con un mes de nacido.

«Hubo que tomar la alternativa de traer a la familia a vivir por un año en el Hogar Materno hasta que logramos salvarlo».

— ¿Qué se experimenta en estos casos?  

— Una satisfacción humana y profesional. Sientes el enorme sacrificio que te exige ser médico, y no me arrepiento de haber escogido ese camino.

Al concluir su jornada le espera una travesía de 9 km para llegar a San Pablo, la comunidad rural donde reside. En realidad la transportación resulta pésima, y allí aguardan las labores hogareñas y su hijo Yonathan.

«Nunca dejo de ser médica, con bata blanca o sin ella. Muchas veces estoy superagotada, y me acuerdo siempre de un profesor que nos decía: aun agonizando todavía nos sentimos médicos. En múltiples ocasiones acuden a su casa en busca de recomendaciones, y no puedo negarle nada a quienes confían en mí. Es un principio ético y a la vez humanitario como rasgo distintivo de los corralillenses».

— Ahora en que la carrera de Medicina se obtiene, incluso, con bajos promedios académicos ¿Qué cualidades debe reunir un galeno?

— Quien no tenga vocación y espíritu de sacrificios le recomiendo que eviten acercarse a este mundo. No es solo el hecho de ponerse una bata para decir que son médicos. Deben primar principios que resultan básicos: Tiene que ser una persona humana, sencilla, desinteresada, y mantener esa preocupación por el prójimo que se sitúa por encima de lo personal. No hablo de estímulos y complacencias materiales, solo de agradecimiento.

— Y Yonathan ¿cómo ve tus sacrificios?

— Es mi hijo deseado y resulta complejo expresar todas mis satisfacciones, pero es una felicidad extraordinaria. Tiene 11 años y me alivia los cansancios. Incluso me acompaña casi siempre cuando estoy de guardia. Quisiera vivir muchos años para verlo insertado a la sociedad, sin dejar de contemplar los resultados del PAMI como realidad que abre el camino a la vida.

En el municipio más distante de Villa Clara la fuerza femenina resulta mayoritaria en el sector de la Salud.

Son historias. Cada una en su tiempo y con los códigos de dos generaciones. Mujeres sensibles que prefieren las flores y también el mar. Inés, una dominicana a quien le parece aun escuchar el pitazo del central Washington como recuerdo de su infancia, mientras Yanetcy defiende, ante todo, su identidad corralillense. Una y otra partidarias del bien, las que no se arrepienten de haber escogido esas sendas de la medicina con sentimientos compartidos.

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El hombre de la mata de mango

foto-1«Yo nací ese día, y agradezco a todo el personal de Salud el trato de excelencia recibido. Hicieron un trabajo de arte al unir todos los huesos», sustenta José Rafael Santín Hernández, el bisabuelo que trata de olvidar la odisea junto a Marlene Santín Paredes, una de sus hijas.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Dos días antes del suceso José Rafael Santín Hernández celebró sus 75 años. Recibía, por entonces, fisioterapia en el policlínico Juan Bruno Zayas, de Cifuentes, debido a los caprichos de una columna vertebral que no soportó el peso de algunos sacos de cemento sobre su septuagenaria anatomía. Aun así el anciano confiaba en que sería algo transitorio y con pronta recuperación.

Como de costumbre se levantó para emprender el camino hacia la institución de salud; sin embargo, un arrepentimiento inexplicable vino de pronto y declinó asistir a la sesión. Lo que nunca imaginó Rafael Santín fue que permanecería un año en cama debido a una historia inusual.

«Eran cerca de las 11:00 de la mañana del 5 de marzo del pasado año cuando regresé a la casa luego de otras gestiones. Mi esposa fregaba y de pronto vi una jabita en el piso. Pregunté y pertenecía a unos compañeros que podaban la mata de mango existente en el patio».

Las labores continuaban, y Santín salió a buscar café para brindarles a los operarios. El tronco estaba bien sujeto a la soga y, poco a poco, comenzaron a bajarlo luego de la acción de la motosierra. Tanto el nieto como un vecino advirtieron que nadie saliera al patio, mas el anciano no oyó, y en escasos segundos cambió el curso de los acontecimientos.

«Al darme cuenta estaba bocarriba en el patiecito. En ese momento no sentía dolor, pero apenas podía pensar, la mente estaba en blanco, los ojos otro tanto… Mi yerno y un amigo me levantaron e introdujeron en un vehículo. En medio de todo yo les decía: vayan despacio, no hay prisa.

INICIO DE LA ODISEA

Aquel tronco pesaba entre 70 y 100 libras en una mata cuya altura alcanzaba de cinco a seis metros. Según el relato de Santín Hernández no cayó sobre su cuerpo.

«De haber sido así esta historia carecería de protagónico. El árbol solamente me rozó», afirma este jubilado del Combinado Rolando Morales (fábrica de baldosas) donde trabajó 32 años.

foto-3

Lo que queda de aquella mata de mango sembrada, en 1960, por Zoila Hernández Castellanos, la mamá de Santín. Daba frutos muy dulces, mas por la frecuencia de los ciclones decidieron podarla sin imaginar las consecuencias. 

Una vez en el policlínico iniciaron las valoraciones. La doctora Mileidys     Álvarez Romero estaba de guardia y recibió el caso que por sus propias características fue remitido de inmediato a Santa Clara.

Durante el trayecto el equipo especializado dudaba que Santín llegara con vida a su destino, y una vez en el hospital universitario clínico quirúrgico Arnaldo Milián Castro se incentivaron los procederes. Exámenes varios y la junta especializada para determinar los pasos a seguir. Una fractura de cráneo lineal y la sospecha de un neumotórax que después fue descartado, además de la quiebra de cinco costillas, daños en el pulmón derecho, y una fractura de fémur bastante crítica.

«Todo provocó tres operaciones en el día, incluida la exploratoria para corroborar o no la presencia de hemorragia interna», precisa Marlene Santín Paredes, una de sus hijas.

Después vino el acto quirúrgico sobre el cráneo, y luego el de la pierna.

Unos 20 galenos de diferentes especialidades estaban en el salón en lo que constituyó una verdadera multidisciplina.

«Yo no recuerdo el traslado a Santa Clara ni las preguntas que me hicieron en el policlínico. Solo sé que abrí los ojos ya en terapia intensiva donde estaba intubado, con una cámara de oxígeno, y una tos tremenda», argumenta Santín.

Él se convirtió en el «inquilino» de la cama 13 de dicha unidad durante cinco días. Después pasó otros 10 en intermedia, y el resto en ortopedia hasta las jornadas previas al egreso.

«El doctor Alfredo Hondal Álvarez asumió la operación de la pierna. Sin dudas resultó compleja. Antes de que me pusieran el yeso la herida estaba abierta y conllevó a situar mechas contentivas de potentes antibióticos. Eran curas respetables, pero no quedaba otra opción».

— Dicen que Ud. es el hombre de las suturas?

— Bueno 15 puntos en el abdomen, ocho en la cabeza y cuatro en la pierna.

LA PUPILA MÉDICA

Ha pasado justamente un año y el doctor Hondal Álvarez recuerda los pormenores del caso. Cumplimentaba su guardia aquel día en que el paciente arribó con un politrauma severo.

«No había tiempo que perder y en medio del estado de shock se decidió llevarlo al salón».

Ante el hecho se pensó que era un caso incompatible con la vida. No respondía a ningún estímulo, pero había que darlo todo a fin de rescatarlo.

«Los cirujanos evaluaron el abdomen en busca de algún sangramiento, también examinaron el sistema pulmonar debido a las fracturas costales que pudieran dañar el pulmón o inducir a un trauma comprometedor para la ventilación del paciente. Por suerte no hubo lesión intrabdominal, y se solucionó lo referente al pulmón».

A partir de ese momento entró en acción el equipo de Ortopedia y Traumatología.

«Lo primero que hicimos fue lavar la herida por la que el hueso salió al exterior. Una vez desinfectada lo llevamos a su posición y cerramos la lesión parcialmente luego de situar mecanismos de tracción. Por el estado de Santín se hicieron estos procederes de manera remedial.

foto-2El doctor Alfredo Hondal Álvarez pasó un susto en el salón al ver que la tensión arterial de su paciente no subía de 60. «Por la magnitud del hecho y el estado en que llegó nos parece que el impacto del árbol fue más allá de un simple roce».

«La fractura era de gran magnitud, con múltiples fragmentos cercanos a la rodilla que comprometían dicha articulación. Entonces aplicamos un método restaurador mediante alambres incluidos en el yeso a fin de reducir la fisura».

En esa etapa medió el compás de espera. Era preciso aguardar por la evolución de la cirugía abdominal y los traumas respiratorios, por lo que pasaron unos 21 días para retornar al salón y actuar de manera definitiva sobre el fémur.

Mientras tanto se realizaban placas de control y una semana o dos antes de retirar el yeso trataron de incorporar al paciente apoyado en el andador.

«Le advertí que de sentir dolor debía cesar el intento. En realidad no pudo. Lo que hacía el convaleciente era pararse sin dar pasos. Las propias molestias y el débil estado lo impidieron».

Luego de varias semanas se le retiró el yeso e inició la terapia rehabilitadora.

«Vale decir que si existían respuestas ante los antibióticos manteníamos las curas en la sala, de lo contrario había que recurrir al salón las veces que resultaran necesarias para evitar infecciones de gérmenes agresivos».

Más de una hora duró cada uno de los episodios quirúrgicos ejecutados por un equipo de especialistas, anestesiólogos, residentes, técnicos y personal de enfermería, entre otros. A pesar del tiempo la odisea llegó a un feliz final. Hoy José Rafael Santín Hernández da sus pasos apoyado en el andador y cuenta la historia, esa que fue bautizada por su médico como el hombre de la mata de mango.

MEMORÁNDUM

— Las fracturas en la rodilla resultan frecuentes y a la vez bastante complejas. Pueden afectar a uno o a los tres huesos (fémur, rótula y tibia) de forma conjunta, sin descartar daños en meniscos y ligamentos acompañantes.

— Ocurren como consecuencia de impactos muy fuertes que demandan cirugía para su solución. En muchos casos con el uso de piezas de acero, placas y tornillos.

— Según los especialistas la quiebra de la rótula se produce por caídas con impacto directo sobre este hueso. Tiende a dejar fragmentos que pudieran causar limitantes en la movilidad de la articulación.

— El hueso femoral o el correspondiente al muslo también admite rupturas. Por lo general se requiere de mucha fuerza o de un acto contundente para fragmentar el fémur.  

CONTRASTES

Desde un enfoque global el costo de los traumatismos musculoesqueléticos es alto y aparecen como causa principal de muerte y discapacidad entre el primer año de vida y hasta los 34; sin embargo, ocupan el tercer escaño al compararlos con todos los grupos de edades.

Estas contusiones rebasan los 8 000 millones de dólares anuales, pero resultan incontables los gastos indirectos sobre la familia y la sociedad. 

Baste decir que la praxis de una cirugía de reemplazo de rodilla necesita entre 30.000 y 70.000 dólares si la persona carece de seguro, por lo que constituye una de las intervenciones más costosas en los propios Estados Unidos.

Ni José Rafael Santín Hernández ni su familia abonaron un centavo, a pesar de los múltiples procederes a que fuera sometido, sin incluir el consumo de medicamentos y la estancia por hospitalización.

Así se cierra otro capítulo en el que un septuagenario sigue sumándole años a su existencia.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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Amplía atención poblacional la Universidad Médica de Villa Clara

ciencias-medicas-exterior-y-alumnosPor Ricardo R. González

Con la ampliación de un salón destinado a intervenciones quirúrgicas bucales y maxilo faciales menores se incrementan las potencialidades formativas y de atención poblacional en la Universidad de Ciencias Médicas (UCM) Dr. Serafín Ruiz de Zárate de Villa Clara.

Ello mejora el espectro estomatológico en una provincia que presenta serias limitantes en cuanto al número de instalaciones dedicadas a la cirugía bucal.

La doctora Olga Lidia Veliz Concepción, decana de la Facultad de Estomatología donde radica el nuevo salón, explicó que además de los profesionales de la UCM la dependencia queda abierta para otros especialistas de la rama acreditados en el territorio.

Las acciones incluyen operaciones periodontales a fin de eliminar irregularidades o reformar el tejido situado alrededor de las encías, sin descartar otros fines estéticos.

Esta afección transita por múltiples fases, y puede variar desde una simple inflamación en las encías hasta un marcado daño en los tejidos y huesos que sostienen los dientes debido a la presencia de la placa dentobacteriana que, al no eliminarse, induce al llamado sarro.

Aunque dicho servicio prioriza a los pacientes de los consultorios médicos pertenecientes al policlínico Chiqui Gómez, de la capital provincial, también brinda atención a los remitidos por las áreas de Salud de toda la provincia.

Veliz Concepción subrayó que la nueva disponibilidad influye sobremanera en el proceso formativo de pre y postgrado en una Facultad evaluada de excelencia, al tiempo que constituye una vía para potenciar la captación de divisas mediante cursos y entrenamientos de acuerdo con las modalidades establecidas por el sistema médico cubano.

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