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El hotel Sagua retoma su policromía en el centro histórico de la urbe. Fue considerado uno de los más suntuosos de la época que registró entre sus huéspedes a Gertrudis Gómez de Avellaneda, al poeta español Federico García Lorca, y a la actriz francesa Sarah Bernhardt, por citar algunas de las glorias de la cultura nacional y universal.

Por Ricardo R. González

Fotos: SMB y Ramón Barreras Valdés

Quizás hubiera sido la ciudad más pintoresca de la demarcación villaclareña si la telaraña de los años y la rutina de verla cómo perdía sus encantos no fueran algunas de las causantes de su paulatino deterioro.

Por suerte la historia queda atrás, aunque no se olvida. La urbe revive y tratan de devolverle el encanto a sus principales inmuebles, ese que nunca debió escapar entre edificaciones que combinan en pura complicidad los rasgos del Neoclasicismo, el Eclecticismo y ciertos detalles propios del Art Deco como estilo característico de aquellas plazas que vieron la luz en el siglo XIX cubano.

Ya no es la Sagua de señoras vestidas con largos ropajes ni de caballeros portando guayaberas y sombreros de jipijapa mientras paseaban por el parque central. Los tiempos corren, y es increíble como el Hotel Sagua ha ido cambiando su imagen. De la mugre de las paredes e interiores se empina majestuosa su fachada con el retoque de elementos tradicionales y la combinación de un color beige y blanco que figura entre los más utilizados en materia de decoración. Según expertos llegó a ser uno de los lujosos de la época y el más moderno de la región debido a su equipamiento, mobiliario y diseño.

Dentro de poco la instalación se insertará al destino turístico sagüero como parte de la 38 Feria Internacional de Turismo de Cuba (FITCuba 2018) que, esta vez, escoge, del 2 al 6 de mayo, las locaciones villaclareñas.

Aunque el «Sagua» fue concebido en 1925 por la Compañía de Seguros y Finanzas de la localidad a un costo de trescientos mil pesos. La construcción tardó solo dos años en completarse, pero nunca contó con una piscina como se incluye ahora.

De acuerdo con las previsiones tendrá 45 habitaciones que recibirán sus primeros huéspedes en fecha futura, a pesar de que ya cuenta con algunas casi concluidas para resultar operado por la cadena Cubanacán.

Las jornadas han sido duras. Horas prolongadas bajo los efectos de un sol radiante e intenso calor. Hombres empapados de sudor como malabaristas desde las alturas, con la debida protección pero jugándoselas a expensas de todo. Lo saben los proyectistas de la Emproy Vc, y los ejecutores pertenecientes a Emprestur y a la Filial de Mantenimiento Constructivo (CITUR) de Varadero—Cienfuegos, y de Holguín junto a fuerzas de otras provincias.

Edificado en 1925 e inaugurado dos años más tarde mantendrá sus cuatro niveles para el que se reserva el restaurante en la primera planta y el resto destinados a los aposentos a los que se podrá llegar por la clásica escalera de caracol o mediante el ascensor. Un detalle que no estuvo en el proyecto original y está incluido en el actual es la piscina en un área aledaña.

Observe la belleza interior del Palacio Arenas y el formidable trabajo de retoque a fin de devolverle su vitalidad. Estas incorporaciones hoteleras posibilitarán la creación de unos 250 empleos una vez en funciones.

Otro movimiento constructivo se aprecia muy próximo a este sitio emblemático. El Palacio Arenas Armiñán, identificado también como Palacio Arenas o Castillo Arenas. Una edificación eclética ideada, primeramente, como residencia y considerada una de las siete maravillas de la arquitectura villaclareña, a lo que se suma su distingo al ser el más representativo exponente del Art Nouveau en la ciudad patrimonial.

Aun en ruinas era majestuoso, sorprendía por la extensión y su fachada con materiales importados desde Europa que ni el marcado deterioro ni el paso del implacable ocultaron en su totalidad, y para hacerlo más célebre entre sus principales ejecutores se incluyó a una personalidad vinculada a la construcción del Capitolio Nacional.

Cuentan los lugareños —cuyas memorias están recogidas en apuntes de la época— que la instalación comenzó a edificarse en 1918 bajo el encanto del detalle y con valores excepcionales en esa mezcla de elementos decorativos que tomaban diferentes estilos como el islam, el barroco y el propio Art Nouveau.

Los visitantes quedaban atónitos al constatar los zócalos de la fachada, los vitrales multicolores, las rejas de hierro fundido, y la peculiaridad de sus pisos y mamparas integradas al resto del conjunto decorativo.

Las historias de cómo ha sido el día a día hablan de tenacidad. Un lugareño conocedor de cada detalle como es Carlos Espinosa Aguiar da fe del meticuloso proceso de restauración ante las complejidades de un interior dotado de pinturas murales, y de pinceladas ornamentales en entrepisos y paredes.

Como vicepresidente del Consejo de la Administración Municipal, prevalece el exquisito trabajo de carpintería y la policromía que juega con el as de luz en sus interiores.

Una vez concluida su restauración, por parte de la Empresa de Contratación y Logística Habana, el hotel se comercializará bajo el sello de lujo Encanto, perteneciente a la corporación Cubanacán.

MÁS ALLÁ DE UN COMPLEJO HOTELERO

La amplia diversidad del turista no concibe segmentos monotemáticos o de reducido espectro. Turismo es más que sol, más que playa, más que rones y cocteles clásicos. El visitante quiere conocer las particularidades del lugar, mezclarse entre las calles, compartir las alegrías, compartir el buchito de café si es brindado, y ver lo negro y lo blanco de un país.

Por ello Sagua la Grande revoluciona también el parque La Libertad — enclavado en el centro histórico y declarado Monumento Nacional en 2011— con una nueva plataforma que eliminó árboles legendarios cuyas raíces hicieron de las suyas con el pavimento. Hubo que corregir ciertas irregularidades en el hormigón para evitar problemáticas con el drenaje como preocupación lógica de muchos, sumado a la ambientación con bancos y luminarias aprobadas por Patrimonio, mientras el proyecto contempla para más adelante su pérgola además de una fuente, como existía en el plano original, sin descuidar las áreas verdes.

En la ciudad se remodelan centros gastronómicos, del Comercio, tres cuadras del bulevar, e instituciones recreativas o con determinadas finalidades como El Gran Rey, una cafetería con servicio de excelencia para la venta de alimentos ligeros y bebidas perteneciente al grupo extrahotelero Palmares, así como la Casa del Tabaco, el café Cubita, y un bar de alta categoría, en Martí esquina a Colón, entre otras.

Carlos Espinosa Aguiar, como lugareño conocedor de su ciudad.

Pero no se concibe una ciudad sin respirar cultura, y menos alejada de una tradición casi única. Allí están el museo histórico José Luis Robau López, en honor al general mambí y luego Gobernador de Las Villas, el de la música Rodrigo Prats Llorens, ilustre compositor de esta tierra y quien aparece entre los encumbrados creadores del danzón y la zarzuela cubana.

Que interesante recorrer las salas y encontrar algunas de las pertenencias del autor del famoso bolero Ausencia o de la antológica pieza Una rosa de Francia que con su «suave fragancia» le ha dado la vuelta al universo.

Y alguien que sin dudas eleva la estirpe sagüera en el panorama cultural es Antonio Machín, cuyo nombre real fue ‎Antonio Abad Lugo Machín, ese pródigo cantante establecido en España y que aún muchos le atribuyen la nacionalidad ibérica.

Nada de eso, Machín fue (y es) un genuino cubano. Nació en la Villa del Undoso el 11 de febrero de 1903, y recreó con su voz obras clásicas como Angelitos negros, El Manisero, y Toda una vida, por citar algunas.

A pesar de su permanencia en España nunca olvidó su terruño. Prueba de ello es su disco Antonio Machín canta a Cuba, una exquisita selección en la que incluyó Dos gardenias y Plazos Traicioneros, sin olvidar la que dedicara a su cuna natal: «En Cuba// Sagua la Grande// con acento emocionante// quisiera cantarle a ti».

Y entre los grandes, el recordatorio para Ramón Solís Fernández, el insigne flautista congratulado con Medalla de Oro del Conservatorio de Madrid, y con lauros en París, entre otras distinciones.

Otra mirada diferente nos lleva a detenernos en una de las céntricas esquinas de la localidad donde se ultiman detalles en la galería de arte Wifredo Lam y Castilla, merecedor de la mayor reverencia al estar considerado el más universal de los pintores cubanos y maestro en la integración de los elementos africanos y chinos existentes en la isla.

Diferentes instituciones culturales como la Casa de la Cultura Enrique González Mántici, los cines Alkazar y Sagua, y otros objetivos también reciben las necesarias renovaciones. Lástima que entre estas nadie se pronuncie por la Biblioteca Municipal Raúl Cepero Bonilla como fuente inagotable del conocimiento y que merece ocupar su lugar en la villa.

Más allá de la demarcación citadina no están relegadas determinadas acciones en poblados cercanos como Sitiecito con determinadas remodelaciones, o en Nueva Isabela e Isabela de Sagua duramente castigada por el implacable huracán Irma que dejó al poblado prácticamente devastado.

En Isabela está prevista la construcción y montaje de la Marina Marlin S.A. con un ship chandler (proveedor de embarcaciones), un almacén y local aropiado para la recepción del turista, en tanto se trabaja en la adaptación del muelle para el atraque de unas 10 embarcaciones en sus primeros momentos.

Habrá modalidades para quienes deseen pernoctar en el recinto, mientras en otros casos servirá de tránsito a fin de realizar la travesía en el catamarán, procedente de Cayo Santa María, para su salida hacia Esquivel.

                    El Parque La Libertad también figura entre los objetivos que se revitaliza en la villa.

Este islote no queda a la zaga. Admirable por sus aguas en extremo transparentes y la excelente combinación de tonalidades entre verdes y azules sin perder su arena fina. En medio de este panorama sin igual dispondrá de un ranchón con ofertas gastronómicas, almuerzos y comidas ligeras para unas 150 personas, además de otras opcionales que se irán incorporando en la medida de las posibilidades.

Ya se dan los toques finales en Isabela de Sagua al montaje de la Marina Marlin S.A. con un ship chandler (proveedor de embarcaciones), un almacén y local apropiado para la recepción del turista, en tanto se trabaja en la adaptación del muelle para el atraque de unas 10 embarcaciones en sus primeros momentos.

Y como en el amplio diapasón de la cultura entra también las artes culinarias sería imperdonable visitar Isabela y no llegar hasta el Caney para degustar un exquisito menú a base de pescados y mariscos, aunque aparecen también las ofertas de la comida criolla.

Para William Hermida Abreu, al frente de sus 23 trabajadores desde hace cuatro años, el plato tradicional es el filete costa norte con jamón y queso Caney o un delicioso arroz con mariscos, entre los más demandados.

Enhorabuena por Sagua y sus moradores. La ciudad que mantiene la tradición de volantas y bicicletas para disputarse honores con la homóloga matancera de Cárdenas, la tierra del eminente urólogo Joaquín Albarrán y Domínguez, y de Concepción Campa Huergo, la autora de la única Vacuna antimeningocócica efectiva en el mundo para el grupo B, y de Jorge Mañach Robato, eminente intelectual, escritor, político y periodista.

Sobre estas ilustres cunas, y las de otras de sus hijos como el Comandante Victor Dreke Cruz y la de sus mártires caídos en diferentes etapas se escribe, entre muchos, la historia de la Villa del Undoso, la que hoy tiene razones para cantar a toda voz su Vereda tropical,

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Al fin, madre

La pareja pensó en determinados momentos que sería difícil alcanzar el sueño porque Yuneski Veloz salió embarazada a los 35 años y con tres abortos anteriores.

 Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés  

Insomnio, preocupaciones y hasta ilusiones perdidas acompañaron a Yuneski Veloz Navarro durante largo tiempo. Ya con 35 años había tenido tres abortos precedentes, sin poder lograr el embarazo.

Primero, una pérdida casi al inicio de la gestación, otra a las 18 semanas, y por último a las 26 hasta que Roberto Díaz Martínez, el esposo que comparte el matrimonio de cinco años, también comenzó a inquietarse.

Un día asistieron a la consulta en medio de dudas e inseguridades, realizaron el ultrasonido y para sorpresa los expertos comunicaron que Yuneski estaba nuevamente en fase de gravidez. No lo podía creer. Alegría por un lado, y enigmas por otro. Fueron sensaciones inexplicables, «pero lo más difícil resultó perder los anteriores porque eso no se olvida», comenta con instinto materno.

Mientras la madre contempla a su retoño Roberto precisa que residen en Jagúey Grande, localidad de la provincia matancera, «mas, yo soy de Corralillo y necesitábamos el abrigo de nuestra familia. Allá vivimos solos y llegamos a Villa Clara cuando este último embarazo tenía alrededor de dos meses y medio».

A partir de ese momento comenzaron las acciones del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) corralillense bajo la mirada experimentada de la doctora Inés Hernández Llerena, toda una cátedra en la especialidad de ginecobstetricia, a la que se unió la también especialista Yuleidy Botana Reyes, y el resto del personal de enfermería.

Había que ganarle tiempo al tiempo y consumar los sueños de una mujer.

EN EL BANQUILLO DE LA PACIENCIA

La pareja confiesa que el tiempo parecía inamovible. Ya Roberto tenía hijos de un matrimonio anterior, y varias veces contaban hasta mil en un proceso que exigió reposo total en la casa.

El colectivo de especialistas determinó la colocación del pesario de Cerclaje, un dispositivo moderno parecido a un anillo de silicona que evita el parto prematuro al imposibilitar que el cuello del útero abra antes de tiempo y así lograr la criatura.

Por otra parte si el cérvix se acorta en la etapa de gestación existen marcadas posibilidades de que se origine un parto prematuro.

La pequeña llegó al mundo mediante operación cesárea en el hospital provincial general docente Mártires del 9 de Abril, de Sagua la Grande.

«Este proceder se realizó en el hospital ginecobstétrico Mariana Grajales de Santa Clara sin ocasionar molestia alguna», señala la progenitora.

Ya solo quedaba esperar. Cumplir con el cronograma de citas médicas reglamentadas y los exámenes establecidos. Ya la pareja contaba los días hasta que el 25 de febrero pasado procedieron a la cesárea en el hospital provincial general docente Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande.

A las 6:45 de la tarde rompió el llanto en el salón. Llegaba al mundo Gabriela Díaz Veloz.

«Cuando la vi me parecía increíble. Fue una suma de hechos, antecedentes y sucesos que rondaron por mi cabeza. Lloré mucho. Sentí un momento único… emoción, alegría, dolor…», rememora Yuneski Veloz.

Si de gratitudes se trata el matrimonio reconoce a las respectivas familias, al personal médico y paramédico que siguió todo el embarazo a partir de su detección, a las amistades que apoyaron, y a quienes no perdieron la fe para lograr el producto final.

«La doctora Inés es una maravilla. Hizo todas las gestiones para que me pusieran el pesario y siguió mi embarazo hasta su término, mientras Yuleidy Botana Reyes me realizó el trabajo en salón. Son dos personas muy importantes en mi vida, y nunca hallaré la forma de agradecerles. Ambas resultan extraordinarias, junto al resto del equipo de enfermería y otras especialidades que también tienen un espacio en mi».

LA VOZ DE LA EXPERIENCIA

En uno de estos días Yuneski Veloz, Roberto Díaz y la pequeña Gabriela se encuentran con sus médicas en el policlínico Mártires del 11 de Abril de Corralillo. La muchachita de vez en cuando abre los ojos sin imaginar que constituye el centro de atención.

«A veces siento miedo que le pase algo porque es el logro de un sueño que parecía imposible» le confiesa la mamá a Inés Hernández, la voz de la experiencia en ese territorio del norte villaclareño, quien con la palabra oportuna y sus conocimientos fue eliminando los presagios de la madre, curándole los desgarros del alma, y llevándola por las sendas adecuadas para encontrar la felicidad.

A ella preguntamos si figuraba entre los casos más complejos de todos los vistos en sus años de práctica.

Las doctoras Yuleidy Botana Reyes e Inés Hernández Llerena (en el extremo derecho) formaron parte del equipo que logró la descendencia.

«Siempre resulta un rompecabezas enfrentar situaciones como esta. Por una parte la responsabilidad profesional, por la otra el deseo de cumplimentar los anhelos de una mujer. Tres abortos anteriores, ya en edad de riesgo obstétrico, pero deseosa de ser madre. Recibimos mucho apoyo de la familia y de la embarazada, mas había que tomar determinaciones y por los resultados creo fue la mejor».

— Como madre y experta ¿qué se experimenta cuando a pesar de los esfuerzos la vida ofrece este tipo de recompensas?

La mirada de Inés se pierde, queda sin palabras por unos minutos, y rompe a llorar.

La flecha indica el pesario de Cerclaje, una especie de anillo de silicona situado alrededor del cuello uterino con la finalidad de mantenerlo cerrado y en posición normal. Tanto su colocación como la retirada ocurren mediante la vagina sin recurrirse a una intervención quirúrgica.

 MEMORÁNDUM

— La aparición de varios abortos espontáneos puede considerarse como uno de los factores de infertilidad femenina en la que influyen, además, deficiencias físicas hormonales, estilo de vida y factores ambientales, pero la mayoría de los casos son atribuidos a problemáticas con la ovulación.

— Según estudios el 30% de las causas en la mujer están relacionadas con la menopausia precoz, la endometriosis o aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, las obstrucciones o lesiones en las trompas de Falopio, sin descartar las anomalías uterinas, cervicales o los desarreglos ovulatorios.

— Un 20 % guarda relación con causas mixtas o combinadas en las que los dos integrantes de la pareja tienen responsabilidad.

— El pesario de Cerclaje —creado por la doctora alemana Birgit Arabin— posee múltiples indicaciones ante la amenaza de parto prematuro por incompetencia cervical, embarazos múltiples, prolapsos, así como en gestantes sometidas a esfuerzos físicos como el de permanecer de pie durante períodos prolongados.

CONTRASTES

Muy interesante el estudio realizado en el hospital Vall d´Hebron, de Barcelona, España, de conjunto con otras cinco instituciones ibéricas.

De las 380 embarazadas con cérvix más corto de lo normal incluidas en la investigación la mitad utilizó el pesario de Cerclaje, en tanto el resto recibió el tratamiento y seguimiento médico tradicional sin el empleo del dispositivo.

¿Resultado? En el grupo que portaba la técnica se redujo el parto prematuro en un 30 %, respecto al 6 % de disminución logrado por las vías tradicionales.

En la actualidad el hospital español ha reducido en un 75 % los partos prematuros con el pesario de Cerclaje, lo que lleva a una conclusión evidente: Los avances de la ciencia no se pueden menospreciar.

Cuba aplica esa experiencia y prueba de ello es el nacimiento de Gabriela en el noroeste villaclareño, pero no en todos los sitios del Orbe existe esta posibilidad.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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El Marino de Marina

Como hombre de mar Marino Rodríguez González (a la izquierda) abandona de vez en cuando su hogar en la calle Marina para emprender una travesía. Aquí, junto a sus compañeros José Idaberto Rico Artiles (en el centro) y Juan Carlos González Pérez.

EL PRIMER BARCO DE VAPOR CONSTRUIDO EN CUBA FUE ELIMINADO DE SU PEDESTAL. LAS RÁFAGAS DE IRMA QUISIERON BORRARLO DEFINITIVAMENTE DEL POBLADO DE ISABELA DE SAGUA. UNA RELIQUIA QUE A DIARIO CONTEMPLABA MARINO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, ESE HOMBRE DE MAR QUE TAMBIÉN PARTIÓ DEFINITIVAMENTE ANTES QUE EL FENÓMENO TRATARA DE ECLIPSAR A ESE PUNTO VILLACLAREÑO.

HACE ALGUNOS AÑOS ESCRIBÍ ESTE TRABAJO QUE FUE PUBLICADO EN LAS EDICIONES DE VANGUARDIA. HOY LO RETOMO EN MEMORIA DE MARINO Y DE QUIENES, DESDE ISABELA, SE EMPINAN Y RECONSTRUYEN LA VIDA.

Por Ricardo R. González

Fotos y fotocopias: Carlos Rodríguez Torres

Tiene 81 años permeados de una mente prodigiosa que le permite andar y desandar en el tiempo. Se llama Marino Rodríguez González y conoce al dedillo los rincones de Isabela de Sagua. Sabe de mares y lunas, de estrellas y nubarrones, de calma y remolinos en una vida salpicada con las aristas de pescador, carbonero, cortador de leña, trabajador portuario hasta que un día abrazó la jubilación luego de sumar cinco décadas como práctico del puerto.

Gran parte de su existencia lo une al primer buque de vapor construido en Cuba. Por eso cuando le comunicaron que la embarcación cesaría recibió uno de los impactos que le ha calado profundo.

«Firmé hasta el acta final… me arrancaban a un hijo querido. Con el navegué cientos de millas por mar y corrí otro tanto de kilómetros por carretera cuando estaba de reparaciones», declara este hombre que valora el barco entre las reliquias de Isabela, de Sagua la Grande, y de Cuba.

EN EL RELOJ DEL TIEMPO

La mirada del octogenario busca el infinito. Parece cargarse de energías con solo respirar el salitre y echar a volar sus vivencias. Recuerda que el buque comenzó a navegar en 1849 entre Sagua y el poblado de Isabela. Seis años antes habían inaugurado ese puerto.

«Una de las primeras travesías incluyó el cayo Bahía de Cádiz. Allí fue testigo del apareamiento de dos barcazas dedicadas a la trata de esclavos: El Palmira y El Emperatríz de Brasilia.»

Marino conoce que el buque asumió, de manera inicial, la transportación de pasajeros y el suministro de insumos a los isabelinos. Atracaba en el puerto El Vapor, y hasta cumplió deberes funerales pues en 1918 todavía el sitio no contaba con cementerio.

Foto de época cuando ya se le habían realizado las modificaciones en 1934.

«Trasladaban los cadáveres a Sagua por tren. La tarifa aumentaba cada vez más. Llegaron a cobrar hasta 100.00 pesos por ataúd en un pueblo humilde. La gente se insubordinó y tomaron represalias contra el ferrocarril.»

Poco a poco los habitantes recaudaron el importe necesario y construyeron el campo santo. Así, el barco llevaba los féretros hasta el propio cementerio situado a la orilla del río hasta que construyeron la carretera.

Según corrió el tiempo tuvo varios propietarios, pero sus fabricantes se remontan a la empresa Veronta, dueños del ingenio de idéntico nombre denominado, por último, Antonio Finalet.

RECUERDOS Y SOFOCONES

De la sabiduría de Marino Rodríguez afloran manantiales de conocimientos. Indica que todo barco identificado con una P pertenece al práctico del puerto y no deben llevar nombres.

«Sin embargo, este en un principio lo llamaron Cajiga. Luego Corporación I. A partir de 1934 sufrió modificaciones, y también lo denominaron Sagua la Grande (el más conocido), hasta que yo decidí nombrarlo Valle Grande, a raíz de la caída del Che en tierras bolivianas.»

La embarcación conoció los mares encrespados, y no escapó de aquel huracán que desgarró a Isabela en septiembre de 1933.

«Quien permanece tanto tiempo sobre una embarcación conoce el efecto de frentes fríos y nortes cuando se anda mar afuera. Yo los viví. Demanda oficio y sagacidad. El buque bien lo supo, y en determinados momentos resultó testigo de mis confesiones.

«Invertí bastante dinero a fin de repararlo, y permaneció —allá por 1970— un mes en Nuevitas para acometer uno de estos períodos. Por supuesto, yo con el. Así… durante 50 años.

— ¿Y aquel día final?

— Me acompañó hasta el 2001en que solicitaron su baja definitiva aprobada en abril de 2002. Quedó abandonado en el varadero de Terminales Mambisas. Se llenó de agua y hasta perdió su mástil. Logré que no se destruyera de manera total, pero el deterioro es evidente, e incluso ya en tierra le han sustraído algunos dispositivos.

—¿Un tesoro perdido?

— Existe gracias al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Representantes del organismo pidieron que lo entregaran por tanta historia que encierra. Lo trasladaron, hace algunos años, para un local perteneciente al CITMA donde hoy funge el restaurante El Tiburón. Allí está desde noviembre de 2003 como símbolo de Isabela.

En la primera imagen aparece el barco ya descontinuado pero sin perder parte de sus complementos. En otro ángulo, ya situado en la entrada del restaurante El Tiburón. Aprecie la falta de varios dispositivos.

Su última travesía la hizo entre el 13 y el 15 de diciembre de 2001 dirigida al rescate del velero Sirene, encallado en los arrecifes de Cayo Verde.

Marino Rodríguez aprecia a diario aquella embarcación. Le queda por el paso que transita a diario. Quien sabe si entable algún diálogo silente en el que solo ellos se entienden. Así ocurrirá siempre que el octogenario venza ese camino, salpicado de salitre, hasta llegar a su hogar ubicado en la calle Marina, de Isabela de Sagua.

Entonces, otros aires y motivaciones corren entre sus hijos y nietos para decirle: viejo, aun estás vivo.

 ALGO MÁS SOBRE EL P

— La embarcación de 12,84 m de eslora, 3,51m de manga (ancho) y 13 t de tonelaje bruto sirvió para perseguir a los esclavistas, y trasladó a importantes figuras en distintas épocas. Entre ellas a Joaquín Fernández Casariego, teniente gobernador de Sagua a principios del siglo xix, así como a historiadores y otras personalidades.

— Durante la Crisis de Octubre desempeñó importante labor con buques que tenían misiones específicas.

— En la reconstrucción realizada durante1934 los vecinos acudían al varadero, y cada quien emitía su criterio en torno a las modificaciones. Ante tanta diversidad un práctico, llamado Marcelino Santos, situó un cartel que decía: «Mira y calla». Lo suficiente como para que desde entonces identificaran al barco de esta manera.

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«Los procederes se determinan de acuerdo con la valoración facultativa de cada enfermo. Presentan escasas complicaciones, menor estadía hospitalaria unido a un proceso postoperatorio más favorable», señalan los doctores Aristony de Armas Víctores (a la izquierda) y Vladimir Chaviano Surí.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Hay sueños que aguardan y aunque parezcan infinitos, a la postre, se hacen realidad. Así les ocurrió a los jóvenes galenos Aristony de Armas Víctores y Vladimir Chaviano Surí en sus empeños de hacer más por la vida.

El camino no resultó fácil hasta que un día tocó a las puertas el regalo preciado, y ya pueden decir que el Hospital General Docente Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande dispone de un nuevo servicio con la inclusión de la cirugía endoscópica del tracto urinario inferior (vejiga, próstata y uretra) que, en sus inicios, ha beneficiado a una veintena de pacientes.

Es el primer municipio, después de la capital provincial, en admitir una técnica que en el caso de la vejiga responde a la solución efectiva ante determinados tipos de tumores y de litiasis (cálculos) vesicales apartados por completo de las molestias e inconvenientes de una cirugía convencional, al igual que para el tratamiento de la hiperplasia benigna o agrandamiento de la próstata, de algún tipo de adenocarcinoma, y de las estenosis definidas como estrechez en la uretra.

«Todas estas afecciones tienen sus criterios facultativos a fin de que el enfermo sea incluido o no en estos procederes. Se necesita un estudio exhaustivo de las características individuales porque si bien existe un padecimiento común cada proceso difiere en su comportamiento», subrayan los jóvenes urólogos.

Si hablamos de ventajas respecto a métodos tradicionales sobresale la durabilidad de un acto que no excede los 30 minutos como promedio. A ello se suma las acciones mínimamente invasivas con escasas complicaciones, sin descartar una menor estadía hospitalaria y un proceso postoperatorio más favorable.

Si en determinado caso existiera algún contratiempo se procede al ingreso por uno o dos días, de lo contrario bastan algunas horas en observación para que el paciente retorne a su hogar.

Tanto de Armas Víctores como Chaviano Surí confirman que esta opción quirúrgica es válida para uno y otro sexo, sin limitantes de edad, y que en el caso de las contraindicaciones resultan mínimas.

«Con esto nos acercamos a los propósitos del Ministerio de Salud Pública de realizar aproximadamente el 20 % de la totalidad de las cirugías por vía endoscópica».

A pesar de las bondades del método y que influye en la reducción considerable de los costos hospitalarios no todo aparece por el arte de varitas mágicas, pues el equipo realizador ha enfrentado dificultades técnicas y también de insumos.

A punto de iniciar la intervención a un paciente mediante el empleo de uno de los componentes del equipo de endourología baja. Un acto mínimamente invasivo y cuya durabilidad no excede los 30 minutos como promedio.

Lástima que la falta de otros instrumentales impida incrementar la cifra de asistentes a un salón habilitado solo con dos frecuencias mensuales para dichos menesteres.

Una mirada a los costos universales para este tipo de cirugía endoscópica precisan 4.500 euros como mínimo; sin embargo resulta una cifra conservadora si se tiene en cuenta el área geográfica donde se realiza y la categoría de la institución hospitalaria.

Mientras tanto Aristony, Vladimir, junto al resto del equipo integrado por anestesiólogos, personal de enfermería y auxiliares de salón, entre otros, manifiestan su satisfacción por regalarle sus esfuerzos al aniversario 49 de Hospital 9 de Abril, inaugurado en 1968.

Por su parte los nuevos urólogos sienten que cumplen sus respectivos compromisos con el eminente científico Joaquín Albarrán Domínguez (1860-1912), médico sagüero cuya obra lo consagró como uno de los más relevantes protagonistas de la Urología a escala mundial.

«Fue una de las tantas ideas que pasó por nuestras mentes aquel día en que nos graduamos. Hacer algo para honrar su memoria, y hoy somos modestos continuadores del Maestro».

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