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Ricardo R. Gonzalez

Cuando los ángeles inspiran

La institución hospitalaria de la pediatría villaclareña arriba a su aniversario 60 en medio de tiempos difíciles que ha sabido enfrentar para regalarle vida a la infancia

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Nada resulta tan prometedor para la infancia como mirarla con los ojos de la esperanza, regalarle en todo momento amor aunque algunos tengan su cabecita rapada, otros parezcan ocultar su enfermedad a partir del buen estado físico, y no pocos esquiven el desagradable encuentro con la aguja cuando, irremediablemente, aparece indicada para ellos.

En este bregar, prolongado durante días y noches, arriba el hospital pediátrico José Luis Miranda a su aniversario 60 desde que el 25 de junio de 1960 comenzó su primer capítulo, y casi siempre, en fecha de aniversarios, predominan las historias de vida contadas por los niños o sus progenitores; sin embargo, pocas veces se abordan las vivencias de quienes tienen en sus manos preservar la existencia del tesoro más lindo del mundo reservado para esos que «saben querer».

La Unidad de Cuidados Intermedios recibió una remodelación para garantizar el confort que reclama la atención al paciente.

El Dr. Jesús Sánchez Pérez, director de la institución, rememora cuando apenas el centro contaba con un centenar de camas y una capacidad profesional y tecnológica actual jamás soñada en aquella época en la que, erróneamente, le llamaban ONDI. Hoy dispone de 273 capacidades destinadas a la atención de toda la población infanto juvenil de la provincia y de la región central en algunas especialidades como la cirugía neonatal de alta complejidad, pero con resultados satisfactorios.

«El pasado año se realizaron 12 operaciones de este tipo en infantes con apenas 28 días de nacido y todos sobrevivieron, mas no puede hablarse del centro sin los saldos en la neurocirugía, la oncohematología, cardiopediatría, las unidades de terapia, nefrología y hemodiálisis, el estudio de la fibrosis quística, entre otros sumamente valiosos que aportan al aval colectivo».

Resulta meritorio, además, lo alcanzado en un indicador de primer orden representado en la mortalidad infantil que solo en el primer semestre de 2020 reporta un fallecido menor de un año. Un caso procedente de Sancti Spíritus diagnosticado con una malformación congénita irreversible para la vida.

Cuando el centro tenía planes para celebrar sus seis décadas apareció una pandemia que rompió gran parte de los sueños.

«Jamás habíamos vivido algo similar. Una experiencia sin límites que obligó a adoptar un enfoque y miradas nuevas destinadas al funcionamiento de la unidad, sobre todo en lo concerniente a la protección de los trabajadores, la disciplina entre los pacientes y la reorganización de todos los programas y acciones».

— ¿Qué lecciones deriva esta experiencia?

— Constituyó una enseñanza para el médico, el personal de enfermería, el trabajador de servicio. Nos demostró que en algunos aspectos se violaban procedimientos, sobre todo con la protección individual de cada obrero, y en el orden personal creo que el curso de la epidemia le dará otro giro al aprendizaje de la población cubana.

«Fueron tres meses de trabajo intenso con COVID-19. Inicialmente acogimos casos sospechosos, después otros ya confirmados, hasta que se decidió el traslado hacia el hospital Manuel Fajardo Rivero, y nuestros especialistas se incorporaron a este grupo para unificarlo todo en una institución hospitalaria. En este aspecto quedamos con el cuerpo de guardia de infecciones respiratorias agudas (IRA) y un servicio cerrado en función de la pesquisa y la identificación de pacientes sospechosos.

— Si hablamos de predominio ¿cuáles son las causas de ingreso que más inciden?

— Las IRA, las diarreicas agudas y los febriles inespecíficos como posible causa de arbovirosis por las propias características existentes para que prolifere el vector. No obstante, llama la atención que en tiempos de aislamiento en casa y en el que los padres debían estar más atentos se han incrementado los accidentes en el hogar, incluso las quemaduras en menores de un año.

«Nos satisface decir que la supervivencia de la leucemia linfoide aguda, considerada la más frecuente en la infancia, logra un 85 % como resultado sumamente alentador», precisa la Dra. Marta Beatriz García Caraballoso, al frente del servicio de Oncohematología.

DESVELOS QUE NO FALTAN

Pregúntele a las doctoras Marta Beatriz García Caraballoso, Tamara Cedré Hernández, o a cualquier profesional o trabajador vinculado al servicio de Oncohematología pediátrica si han podido entregarse por completo al sueño, o si en pleno período vacacional se ausentan despreocupadamente de la sala. Habrá relatos que impactan y otros que prefieren dejarlos en el plano reservado de los sentimientos.

Mas a Marta le satisface expresar que a pesar de todas las limitaciones y de un férreo bloqueo que trata de asfixiar se han mantenido los tratamientos de primera línea para los pequeños afectados.

«Las principales incidencias en estas edades se concentran en las infecciones y las recaídas, tanto en enfermedades hematológicas como en las oncológicas, pero nos satisface decir que la supervivencia de la leucemia linfoide aguda, considerada la más frecuente en la infancia, logra un 85 % como resultado sumamente alentador y no alcanzado por algunos países de primer mundo».

Ello también es el resultado de la interrelación con el resto de los servicios institucionales, cuyo aporte ha sido valioso para materializar los objetivos en un servicio que no solo tiene impacto en las provincias centrales del país, a tal punto que permanece en la dependencia una paciente tunera que, por las limitantes impuestas ante la COVID-19, le fue imposible el acceso a La Habana y recibe la atención de nuestros expertos, personal de enfermería y auxiliares del Pediátrico villaclareño.

Dr. Guillermo González Ojeda: «El caudal de trabajo de la unidad es bastante complejo, aun así la Cardiopediatria del centro del país logra estabilidad en el tratamiento de sus casos».

EL MUNDO DE LA CARDIOPEDIATRÍA

Lograr que un corazón sea feliz implica sacrificios, aun así la Cardipediatria del centro del país logra estabilidad en el tratamiento de sus casos con alta supervivencia y vínculos muy estrechos con el cardiocentro William Soler, de la capital cubana, para el tratamiento del paciente quirúrgico.

A la hora del recuento el Dr Guillermo González Ojeda, al frente del servicio, argumenta que durante 2019 se diagnosticaron 99 menores de un año sobre todo con cardiopatías congénitas y una tasa de incidencia elevada incluso al compararse con los resultados de la nación. No se registraron decesos por esta causa, a pesar de que se lamentó la pérdida de dos infantes que fallecieron por otras complicaciones asociadas a un síndrome genético y polimalformaciones.

En mayores de un año ocurrió una pérdida luego del proceso postquirúrgico como consecuencia de una cardiopatía severa.

El caudal de trabajo de la unidad es bastante complejo, a tenor de que asume la totalidad de las interconsultas de los casos ingresados en el Pediátrico al sospecharse la presencia de alguna afección cardiovascular. No se excluye la atención a la Neonatología del Ginecobstétrico Mariana Grajales, además del diagnóstico prenatal de las cardiopatías congénitas, sin descartar, incluso, algunos casos de otras provincias.

Al decir de la Dra. Lisset Ley Vega las cardiopatías no vienen solas. En ocasiones están acompañadas de defectos que obligan a valorar a los infantes en su conjunto.

Los expertos del servicio atienden a las provincias centrales y a territorios cercanos como Matanzas y otros sitios, independientemente de la labor investigativa en torno a la especialidad, más la docencia de pre y postgrado que tampoco falta.

En esta etapa de COVID-19 pediatras y cardiólogos han atendido a pacientes portadores del SARS-COV-2 en el hospital Manuel Fajardo Rivero como centro que integró al potencial facultativo de varias instituciones.

LO INTERMEDIO DE UNA TERAPIA

Considerada como piedra angular entre las salas de emergencia y otras dependencias clínico-quirúrgicas la Unidad de Cuidados Intermedios dispone de 12 camas; de las cuales, seis están destinadas a niños que necesitan ventilación artificial o aquellos que requieren aislamiento.

El Dr. Damián Vazquez Leyva, jefe de la dependencia, y el licenciado en enfermería, Osvaldo Rodríguez González, ratifican el ingreso de unos 50 pacientes mensuales debido, en lo fundamental, a las IRA complicadas, las neumonías, bronquiolitis, e infecciones del sistema nervioso central. También a otras relacionadas con la piel y partes blandas en alza en los últimos tiempos y a pacientes crónicos con requerimientos especiales a la hora de ventilarse en su larga estadía.

El Dr. Damián Vázquez Leyva, jefe de la dependencia, y el licenciado en enfermería, Osvaldo Rodríguez González, mencionan el ingreso de unos 50 pacientes mensuales debido, en lo fundamental, a las IRA complicadas.

Con apenas 32 años al Dr. Vázquez Leyva le propusieron asumir el mando de la sala cuando estaba recién graduado de medicina intensiva en emergencia pediátrica. Una prueba de fuego que ha contado con la colaboración de profesores de vasta experiencia como el Dr. Raúl González Leal, entre otros.

«El enfrentamiento a la COVID constituyó una muestra de aprendizaje. No estábamos acostumbrados a una pandemia diferente al resto de las infecciones respiratorias y tuvimos que profundizar en sus protocolos con el cuidado a la hora de vestirnos junto a las medidas de aislamiento y los procederes de desinfección. Ello obligó a incrementar la disciplina y a replantearnos cada proceder cuando recibimos las IRA graves.

La sala, remodelada para ofrecer un mejor confort, mantiene una supervivencia adecuada, y los fallecidos responden a enfermos crónicos de prolongada estancia, a portadores de fibrosis quística o aquellos que padecen enfermedades oncohematológicas.

Con el aporte de otros servicios que entregan resultados no despreciables arriba el hospital pediátrico José Luis Miranda a sus seis décadas de vida, no exentas de dificultades e insatisfacciones, pero en un largo camino a favor de esos ángeles que inspiran.

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junio 26, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , , , | Deja un comentario

Hospital Pediátrico, un adulto mayor que no envejece

Por Ricardo R. González

Fotos Carlos Rodríguez Torres

Entra ya en su sexta década de existencia, pero si algo caracteriza al hospital pediátrico docente universitario José Luis Miranda, de Villa Clara, es que renueva sus bríos sin huellas de envejecimiento.

El colectivo del hospital pediátrico José Luis Miranda recibe el reconocimiento de las autoridades del Partido y el Gobierno.

Pueden pasar contiendas difíciles, momentos duros que su colectivo minimiza las adversidades, y sigue adelante como bien se reflejó en la celebración por su aniversario 60.

A compartir con sus trabajadores asistieron Yudi Rodríguez Hernández y Alberto López Díaz, presidenta y vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, respectivamente, quienes escucharon hablar de supervivencia como el fundamento que alegra corazones y devuelve la tranquilidad familiar.

No existe mayor felicidad que el reencuentro de los médicos con sus pequeños pacientes. Los doctores Lisset Ley Vega y Guillermo González Ojeda, junto al pequeño Lisuán y su mamá Yudermis.

En este sentido la Dra. Marta Beatriz García Caraballoso, al frente del servicio de Oncohematología y uno de los más complejos de la institución, representó públicamente a todos los trabajadores porque es grato conocer que se logra un 96 % de sobrevida en los casos de terapia intensiva y en la totalidad de los vistos en la atención neonatal.

La Dra. Marta Beatriz García Caraballoso, al frente del servicio de Oncohematología, esbozó algunos de los resultados del período.

En este camino consolidan una cifra superior al 85 % en la supervivencia de pacientes con enfermedades oncológicas, sin dejar de señalar que la especialidad de Pediatría reafirma su reconocido prestigio y mantiene su acreditación de excelencia en el país.

Mucho más pudiera hablarse de la neurocirugía, la cardiopediatría, las unidades de terapia, nefrología y hemodiálisis, el estudio de la fibrosis quística, el Centro de Neurodesarrollo y el servicio de Salud Mental, entre otros sumamente valiosos que enriquecen el aval colectivo.

Y siempre habrá espacio para aquellos que han brindado sus conocimientos en otras tierras del mundo dejando las huellas villaclareñas y ofreciendo sus corazones solidarios, y para los trabajadores de servicios, innovadores, y de otras esferas sin los cuales sería imposible alcanzar resultados.

A todos se les hizo llegar el reconocimiento del Partido y el Gobierno de la provincia dirigido a los que hacen cumplir el sueño de la infancia y de su familia con el beneplácito de devolverles la vida.

Tampoco faltó el distingo de otras instituciones y organismos que admiran lo alcanzado por el Pediátrico en estos años.

La Dra. Gretza Sánchez Padrón, directora de la Sectorial de Salud en Villa Clara, también ponderó los avances de un centro que a lo largo de la historia introdujo la modalidad de la madre y el padre acompañante y brinda atención médica a las provincias centrales de Cuba en algunos de sus servicios punteros en un brindis cotidiano por la niñez, la familia y la vida.

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junio 25, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , | Deja un comentario

Lavandería del Hospital Pediátrico de Villa Clara responde en tiempos de pandemia

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Las centrífugas de las lavadoras no han dejado de funcionar, otro tanto ocurre con las secadoras, y lo cierto es que el colectivo de lavandería, perteneciente al hospital pediátrico José Luis Miranda, de Villa Clara, sobresale en las respuestas ofrecidas en tiempos de pandemia.

Garantizar el trabajo de los profesionales en los servicios de Salud requiere también de mucho esfuerzo como el desplegado por los obreros de la lavandería.

La jefa de servicios generales, Tahimí Piñero Cruz, explica que desde el 11 de marzo enfrentan las tareas derivadas de la COVID-19 con un proceso de lencería que exige mayor rigor en la clasificación de la ropa, su desinfección y el resto de los detalles que implica.

Para el desarrollo de las actividades cumplen con todas las medidas de protección.

Concluido el secado la ropa se deposita en sus correspondientes cestos para proceder a su clasificación.

«A la vez asumimos los reclamos de otras instituciones del municipio que han presentado dificultades con el suministro de agua o el consumo eléctrico y gracias a contar con equipos modernos ofrecemos los servicios», precisa Tahimí Pinero.

Al término de las faenas se procede a la desinfección.

Yaremis Egües Bangela, como jefa de lavandería, reconoce que el esfuerzo colectivo resulta determinante y no se han puesto obstáculos para cumplir la misión.

«Se ha trabajado en turnos extras nocturnos, sin descuidar nuestras medidas internas vinculadas al ahorro de energía, mas queda la satisfacción de colaborar con el Hogar de Ancianos número 3, el Hogar de Impedidos Físicos, el Hospital Siquiátrico, y el ginecobstétrico Mariana Grajales».

Para ello elaboraron un programa dirigido a la atención de esos colectivos que gracias a la capacidad suficiente de los equipos posibilita satisfacer los requerimientos.

«La tecnología demanda un cuidado especial al resultar los únicos equipos de su tipo que se mantienen en funciones en la provincia. Después de finalizada cada tanda procedemos a la desinfección de las lavadoras que quedan secas y son retiradas de la corriente».

¿El rasgo distintivo de los trabajadores?

«El celo por cuidar cada instrumento de labor, por lo que aquí sí se cumple el llamado sentido de pertenencia», puntualiza Yaremis Egües, quien junto al resto de los obreros del Hospital Pediátrico se apresta a celebrar el aniversario 60 de la institución, este jueves 25, aunque sea de una manera diferente.

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junio 24, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

La ONDI que nunca existió celebra sus 60 años

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Todavía algunos villaclareños aluden a la ONDI cuando hablan del hospital pediátrico José Luis Miranda, de Villa Clara, y resulta erróneo.

Cuentan algunos de sus fundadores que la ONDI nunca existió, y la verdadera historia se circunscribe a Marta Fernández Miranda, esposa de Fulgencio Batista Zaldivar, quien dirigía la Organización Nacional de Dispensarios Infantiles y cedió el terreno destinado a lo que sería un futuro hospital.

«El aislamiento social, el uso del nasobuco, y otras medidas previenen infecciones respiratorias que constituyen una de las causas de atención mayoritaria en la institución», afirma el Dr. Jesús Sánchez Pérez, director del centro.

Del aquel proyecto inicial solo se construyeron dos paredes, en medio de una maleza y animales pastando por sus alrededores, pero no avanzó más, hasta que el triunfo revolucionario se encargó de edificar la institución para dejarla inaugurada el 25 de junio de 1960 por el doctor José Ramón Machado Ventura, al fungir como Ministro de Salud.

Desde entonces el centro para la recuperación de la infancia ha crecido con resultados y servicios ni remotamente soñados en aquella época. Su actual director, el Dr. Jesús Sánchez Pérez, describe las potencialidades de algunas dependencias para atender a niños de toda la región central con buena dosis de excelencia, entre ellos el de Nefrología y Hemodiálisis, esta última aplica métodos depuradores de la sangre a pequeños que tienen dañados sus riñones o ante malformaciones congénitas que reclaman los procederes.

Un servicio marcado por los extraordinarios costos en el mundo y que en Cuba se realizan totalmente gratuitos.

En medio de un azote nunca visto por una pandemia que sacude al universo la actividad quirúrgica y los ingresos se han visto deprimidos en los últimos meses, al igual que la afluencia de casos a Cuerpo de Guardia, lo que le demuestra al Dr. Sánchez Pérez que acuden los niños verdaderamente enfermos, «Ello muestra a las claras que en tiempos normales se asiste por causas que pueden solucionarse en la atención primaria de Salud».

Y agrega: «también el aislamiento social, el uso del nasobuco, y otras medidas previenen infecciones respiratorias que constituyen una de las fuentes de atención mayoritaria en la institución».

Una mirada a las salas de Terapia Intensiva e Intermedia denota que han mantenido una actividad primordial de acuerdo con los perfiles de esos colectivos, como tampoco puede obviarse la labor de la Clínica del Adolescente, el Centro de Neurodesarrollo, dedicado a la rehabilitación de los menores con daños neurológicos, y el Proyecto Para una Sonrisa que hace más grata la estancia de los menores hospitalizados con acciones culturales y recreativas.

A pesar de que algunas tecnologías presentan las huellas por paso del tiempo vale decir que todas están funcionando, No existe ninguna paralizada ni por insumos ni por rotura en equipamiento.

— Con esta pandemia universal hay sueños que se han detenido…

— Por nuestras seis décadas de existencia elaboramos un programa que se ha visto afectado, aunque en esta última fase se concluyó una sala de cuidados intensivos neonatales, al tiempo que aspirábamos a concluir la central de esterilización que era la más afectada del resto de los hospitales debido a sus años de utilización. Afortunadamente ya funciona y se le darán sus toques finales.

«En otro orden se trabaja en la cocina-comedor, con un 40 % de ejecución, en el departamento de Anatomía Patológica que nunca tuvo funcionabilidad, y en el servicio de Salud Mental en el local que ocupaba la Clínica del Adolescente, cuya parte antigua ya está remodelada y se ejecuta una ampliación a fin de incrementar las capacidades en función de los niños».

Anabel Rojas Pérez es una de las pacientes de reciente incorporación atendida en el servicio de Cardiopediatría al presentar una atresia pulmonar o defecto cardiaco de nacimiento.

Otras acciones constructivas recaen en el laboratorio clínico que recibió mejoras a fines del pasado año encaminadas al logro de un mejor confort para el paciente. Se logró el área de estar, así como la sección de extracción, y se espera concluir el año venidero su reparación integral.

— Un centro con tantos años tiene que tener marcadas grietas.

— El problema de las filtraciones y el estado deplorable de la red hidrosanitaria constituyen problemas no resueltos. Ello demanda una reparación capital, pero tendrá que ser por etapas y de manera progresiva.

«Son inversiones complejas porque hay que hacerlo todo nuevo junto a un sistema de residuales que cumpla las características establecidas por los organismos reguladores para poder verter a los sistemas de alcantarillado.

«Tampoco se descartan las afectaciones con insumos reforzadas por el bloqueo al que está sometido Cuba; sin embargo no hay faltado soluciones gracias al personal especializado que busca y encuentra alternativas, mientras que en la parte técnica contamos con el personal de Electromedicina y Electromecánica de la institución y de la provincia que logran la vitalidad de los servicios, al igual que influye, sobremanera, el aporte del talento de nuestros especialistas en la sustitución de medicamentos por otros similares.

Con sus 1243 afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Salud se asume el pago de la cuota que aportó 106. 740 pesos en el pasado año, sin descartar el aporte a la Patria, con 5 mil 824 pesos, y que en el actual 2020 se proponen unos 4 mil por encima de lo logrado en el período precedente.

Así transita esa ONDI que nunca existió, pero que a través de los años escribe su historia como un Hospital Pediátrico que trabaja por la felicidad de la infancia.

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junio 23, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

Aplica Hospital Pediátrico villaclareño nueva modalidad vinculada al retardo del crecimiento en la infancia

Por Ricardo R. González

Foto: Carlos Rodríguez Torres

Una de las modalidades incorporadas a la cartera del hospital pediátrico docente José Luis Miranda, de Villa Clara, es la concerniente al tratamiento de aquellos infantes que, por determinadas causas, presentan retraso en su crecimiento.

Lo explica el Dr. Jesús Sánchez Pérez, director de la institución, quien la incluye entre las acciones asociadas al aniversario 60 del centro, el venidero 25 de junio.

«Se trata —dijo— de un tratamiento sustitutivo de las hormonas del crecimiento (HC) que antiguamente se realizaba solo en el Instituto de Endocrinología, de la capital cubana, y que ya existe en el centro y el oriente del país».

Son niños de baja talla atribuible a un trastorno relacionado con la disminución de la HC, por lo que se requiere el estudio exhaustivo del caso a fin de determinar en cuáles se puede aplicar y en quienes no.

«Existen varios indicadores que no llevan estas hormonas, y se describe como un pequeño de baja estatura aquel que tiene niveles menores al promedio en correspondencia a su edad y sexo».

La HC constituye una sustancia corporal que ayuda al debido crecimiento y desarrollo, a partir de su procesamiento en la glándula hipófisis ubicada en la base del cerebro.

Cabe señalar que existen niños que pueden tener retraso en el crecimiento sin poseer una baja estatura. De aquí el examen requerido por parte de los especialistas.

Según estudios otros de los síntomas y signos que pueden predecir la deficiencia de la hormona son tener una voz muy aguda y un cabello demasiado fino, la tardía aparición de la dentición, una pubertad lenta o demorada, y parecer mucho más joven comparado con otros niños de la misma edad, por citar algunas.

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junio 18, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , | Deja un comentario

Alboradas por la infancia

Celeini y su mamá Leyni, una de las menores que más ha necesitado los servicios integrales del Hospital desde su nacimiento.

El hospital pediátrico universitario docente José Luis Miranda celebró su aniversario 58 en medio de una era compleja que lleva a realizar proezas por el bienestar de la esperanza del mundo.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía Hospital Pediátrico

 

Desde hace cuatro años Celeini Avilés Rodríguez asiste a una Sala que acoge su tierna anatomía en tres frecuencias semanales. Allí permanece durante cuatro horas hasta que finalice cada sesión que purifica su sangre de todo lo que pueda atentar contra el buen funcionamiento del organismo.

Todo ocurre en el servicio de Nefrología del hospital universitario docente José Luis Miranda, radicado en Santa Clara, como institución que le resulta familiar porque desde antes de llegar a este mundo las pruebas genéticas determinaron unos riñones muy dilatados que fueron seguidos hasta el parto.

Ya Celeini tiene 11 años, cuatro de los cuales los ha vivido entre hemodiálisis, sin dejar de resultar una niña alegre y con múltiples sueños por cumplir.

Mas, la historia de la menor convierte a su mamá, Leyni Rodríguez Varela, en una doctora empírica que alude a la terminología científica y conoce palmo a palmo cada uno de los procederes realizados. Cuenta que al mes de nacida la pequeña debutó con una infección urinaria que indujo al primer ingreso.

«A partir de entonces resultaron muy frecuentes, y a través de exámenes específicos se diagnosticó un reflujo vesicoureteral grado V (retroceso de la orina desde la vejiga hacia los riñones), cuyos órganos se fueron deteriorando debido a las innumerables infecciones ocasionadas por gérmenes diferentes», ratifica la madre.

Con apenas cuatro meses de nacida Celeini entró por primera vez a un salón de operaciones… Una apertura en la vejiga para poder orinar que se mantuvo por dos años. Los procesos infecciosos fueron controlados, pero al cerrar la herida retornaron, aunque en menor escala.

El expediente incluye otras maniobras operatorias, entre ellas tres reimplantaciones infructuosas de uréteres, además de permanecer un año con sondas permanentes.

Después programaron una ampliación de vejiga, realizada entre expertos de Villa Clara y La Habana, que contó con la participación del Dr. José Uróz Tristán, cirujano pediátrico del Servicio Canario de la Salud e integrante de una Organización no gubernamental que presta servicio en múltiples latitudes del mundo.

Con la intervención desparecieron las sepsis urinarias; sin embargo, el marcado desgaste renal conllevó a la praxis de diálisis peritoneal.

«Pasé un curso en La Habana para hacérselas en la casa. Así estuvo año y medio hasta que perdió el peritoneo y entró, definitivamente, en hemodiálisis. Ahora mi hija aguarda por un trasplante», confirma su progenitora.

 

CAUSAS, AZARES Y TALENTO

 

No escapa el servicio de Nefrología infantil de los contratiempos y limitantes actuales. Tampoco existen brazos cruzados, y a veces hay que recurrir a la «magia» para consolidar el principal objetivo.

Bien lo sabe la Dra. Elsa Brito Machado con sus años de experiencia dentro de un servicio de alcance territorial.

«Hasta el momento —subraya— cinco niños reciben tratamiento depurador en la unidad villaclareña. Quien más tiempo lleva es Adrián Pérez. Ya tiene 17 años, y comenzó desde los nueve años».

En su criterio las malformaciones constituyen las principales causas de remisión a los procederes. Estas pueden acompañar desde la etapa embrionaria, en tanto otros casos debutan en la adolescencia motivados por diversas glomerulopatías en estado terminal y no así por la incidencia de hipertensión arterial y diabetes como ocurre en los adultos.

Confiesa que desde niña quería ser médico. No hubo otras pretensiones, y un día las alcanzó. Desde entonces abraza un camino de constante superación no exento de situaciones complejas.

«En el servicio trabajamos ocho especialistas. Entre todos logramos darle solución a los reportes más graves y para beneplácito colectivo contamos con el mejor regalo de la vida que recae en la satisfacción de padres y familiares ante pacientes con características diferentes».

Parte del equipo de la Sala de Nefrología que logra, entre todos, darle solución aún a los reportes más complejos.

Entre las vivencias de la Dra. María del Carmen Saura Hernández, jefa de la unidad, existen dos que marcaron su vida. Las vivió fuera de Cuba, y ello le confirmó el criterio de que el médico que separa el valor humano del ejercicio jamás será buen profesional.

Aspiraba a la Cardióloga y su esposo, el Dr. Guillermo González Ojeda, se inclinaba por la Nefrología, pero la práctica invirtió los caminos.

«Eso sí, desde el principio aposté por la Pediatría. Estaba bien definida. Los niños nos dicen «mami», y eso marca mi vida. Desde el punto de vista profesional se ha logrado hemodializar a menores con apenas siete kilogramos de peso, y son logros que satisfacen, aunque ha sido muy difícil superar el impacto de los pocos decesos ocurridos», indica Saura Hernández.

— Algunos opinan que el facultativo al vivir entre tantas complejidades llega a verlas como algo normal…

— ¿Quién dice eso? Llevo nueve años dirigiendo un equipo de excelentes colegas. Vivir entre gravedades no deshumaniza, Eso remueve el alma. Un paciente así te quita el sueño y el apetito. Créanlo. Dejas de atender a tu familia para consagrarte al caso. Recuerdo aquella experiencia en que la mamá de Alejandra le donó uno de sus riñones a su hija y casi no íbamos a la casa. Todos imploramos que saliera bien y lo logramos.

— ¿Hasta qué punto los padres y familiares aportan al colectivo?

— Diría que resultan esenciales en medio de tantas limitantes estructurales y materiales, mas brotan sentimientos y junto a médicos, personal de enfermería, pantristas, auxiliares de limpieza, somos uno. Hacer la vida laboral dentro de un espacio cerrado no impide la interrelación con el resto de los servicios de nuestro Hospital, e incluso con la extraordinaria ayuda de otras instituciones como el Cardiocentro de Villa Clara ante casos bien difíciles, así como del Grupo Nacional de Nefrología pediátrica. Cada eslabón forma parte de una extraordinaria cadena que no excluye a la familia.

Adrián Pérez es el caso de mayor permanencia entre los infantes sometidos a hemodiálisis. Comenzó a los nueve años y ya tiene 17.

La vida demuestra los extraordinarios costos de este servicio en el mundo. La Dra. María del Carmen Saura ha compartido los procederes en el llamado Primer Mundo y también en aquellos que transcurren en extrema pobreza.

« !Que contraste! En unos, precios desorbitantes; en otros, las técnicas depuradoras no están al alcance de la mayoría y la exclusión conduce a la muerte. Ante dichas realidades pensaba en Cuba que no escatima recursos y el sistema lo garantiza todo.

— ¿La prueba más difícil?

— Cuando no queda otra alternativa y debes recurrir a métodos muy cruentos. Tienes que ajustar el equilibrio emocional porque eres médico y ser humano. Incluso hemos tenido esta disyuntiva con hijos de colegas, pero no hay otro camino porque se impone salvar.

Realidades como la de Celeini y la entrega del equipo profesional demuestran el amor al prójimo. Una niña muy inteligente que domina su enfermedad y los medicamentos correspondientes. Se deprime por momentos, pero la atención de los sicólogos y su propio dinamismo la hacen salir de esos estados.

El maestro ambulatorio toca a las puertas de su casa a fin de que no pierda el encanto del conocimiento, y si bien admite la lectura de textos apropiados a su edad prefiere las historietas y aquellos libros de recetas de cocina para, incluso, ofrecerle sugerencias a su mamá como matices de la vida que alumbran las alboradas por la infancia.

 

MEMORÁNDUM

 

— En sus primeros tiempos el Hospital Pediátrico contaba con 109 obreros; de los cuales, 12 eran médicos con algo más de 10 enfermeras, y nueve técnicos.

— Comenzó con solo 109 camas distribuidas en dos salas, igual número de consultas externas, otro tanto de salones de operaciones y un equipo de rayos X. Hoy cuenta con 273 camas y 11 servicios quirúrgicos y 13 pediátricos. Algunos de ellos de carácter territorial y con marcado prestigio. Entre los más significativos aparecen: oncohematología, nefrología y hemodiálisis, terapia intensiva, cirugía neonatal, fibrosis quística, Sistema Ultramicroanalítico (SUMA), neurocirugía, enfermedad celiaca, afecciones reumatológicas en edad pediátrica, cirugía neonatal, y endocrinología.

— No menos importante la Clínica del Adolescente, el Centro de Neurodesarrollo, la cirugía endoscópica de mínimo acceso, y los servicios especializados de neurofisiología. Figura también el proyecto cultural Para una sonrisa que ya suma dos décadas.

 

CONTRASTES

 

Dr. Yandry Alfonso Chang.

Afirma el Dr. Yandry Alfonso Chang, vicedirector de Asistencia Médica de la institución, que logran una tasa general de supervivencia de 95, 65, y también son loables los resultados en aquellos casos necesitados de instrumental acoplado que facilite las funciones respiratorias.

«Este indicador acompaña, también, a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la destinada a los diversos tratamientos oncohematológicos con alza en las referidas afecciones, sobre todo en las leucemias».

Pero que el centro experimente récord de asistencia a Cuerpo de Guardia, desde enero hasta el cierre de mayo, no constituye un logro.

Baste decir que se han visto 5 470 niños más que en la referida etapa del año precedente, y solamente en mayo sus profesionales asistieron a 7 500 pacientes para un incremento de 610 casos. El promedio de atención diaria es de 250 «pacientes», y se ha comprobado que el 92 %   se alejan de los parámetros establecidos por la urgencia médica.

Esto indica que fallan eslabones en la atención primaria de Salud debido a que gran parte de las causas pueden recibir atención en policlínicos y consultorios médicos.

Algo que siempre ha señalado el Ministro de Salud, Dr. Roberto Morales Ojeda, y que lo remarcó en su reciente visita a Villa Clara pues más del 70 % de las incidencias deben solucionarse en el nivel primario del sistema.

Vale un análisis y reordenamiento a fin de evitar congestiones innecesarias que afecten la calidad del servicio.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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julio 17, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , , | Deja un comentario

Por la sonrisa de la infancia

El hospital pediátrico José Luis Miranda de Villa Clara arriba este domingo a su cumpleaños 57.

«Al trabajo de médicos, personal de enfermería, técnicos y representantes de otros perfiles hay que reconocer la labor de  pantristas y auxiliares de limpieza que llegan de madrugada a fin de iniciar sus labores», sustenta el doctor Yandry Alfonso Chang, vicedirector de Asistencia Médica de la institución.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Yanitza Acea Contreras llegó muy nerviosa al servicio de Neonatología del hospital pediátrico universitario José Luis Miranda en una de estas noches de junio. Su hijo de apenas días de nacido presentó una inflamación de sus glándulas mamarias y ella indagaba la causa.

No olvida que fue la doctora Viridiana Pérez Méndez quien la recibió y le explicó las características de la afección y de las medidas necesarias a cumplir.

Han pasado 15 días y ya el rostro de Yanitza no muestra la incertidumbre. Su bebé Eduard Miguel Delgado Acea mejora, y la progenitora alaba las cualidades del servicio.

«Llegué muy angustiada. Te retiran al niño hacia el cubículo y no se sabe lo que va a pasar. Gracias al trato recibido fui relajándome, aunque de inmediato me percaté de la limpieza de la sala, la rápida atención y la comida reforzada para las madres que lactan a sus pequeños. Tampoco se violan las entrevistas a fin de informar el estado de salud y aclararle las dudas a los familiares».

La profesora de la secundaria básica Fe del Valle de Santa Clara admira el trabajo de todo el colectivo. Ha estado con su otro hijo en dependencias de la institución hospitalaria y puede afirmar que en el caso de la Neonatología pediátrica «es una unidad de excelencia».

POR LOS PRÍNCIPES ENANOS

La institución de Salud de la infancia villaclareña arriba, este 25 de junio, a su aniversario 57. Para el doctor Yandry Alfonso Chang, vicedirector de Asistencia Médica, constituye un cumpleaños que se debate entre retos y compromisos en el afán de que un señor arco iris ilumine a los pequeños y le reintegrarle la felicidad a la familia.

Una entidad con alcance territorial en algunos de sus servicios, y un Cuerpo de Guardia —sometido desde hace tres meses a una reparación general— pero que no deja de ofrecer la atención reubicado en otros salones.

«Hasta el cierre de mayo esta sección sobrepasaba los 4000 pacientes vistos en un período en que las afecciones respiratorias y las diarreicas presentan marcada incidencia por la época del año», declara Alfonso Chang.

Mas resulta vital la referencia al colectivo de Oncohematología como especialidad dedicada al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades propias de la sangre y los tejidos. Leucemias, linfomas, aplasias medulares, entre otras, conforman parte del amplio espectro que cada año incrementan los casos.

Un equipo que atiende desde Villa Clara hasta Ciego de Ávila y mantiene una supervivencia entre las más altas del país. Baste decir que ante la leucemia linfoblástica aguda (LLA) —considerada la de mayor incidencia en la infancia— solo un 15 % de los enfermos llegaba a los 5 años de vida de 1962 a 1972. A partir de 1987 registra entre el 70 y el 80 %, a pesar de los crucigramas a resolver por sus profesionales dada la existencia de un férreo bloqueo que tiende sus garras hasta los preciados citostáticos ante una incidencia de tres a cuatro infantes por cada cien mil habitantes.

Qué decir de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) que figura también entre las punteras en el país. Dotada de 10 camas recibe de 30 a 40 infantes promedio por mes, en tanto el Estado cubano desembolsa de 2500 a 3000 pesos por paciente en cada día, de acuerdo con la gravedad y requerimientos.

Los diferentes estadios infecciosos (sepsis) figuran entre las principales causas de ingreso, sin descartar los tumores cerebrales, afecciones oncohematológicas, accidentes en la edad pediátrica, o infantes que han requerido complejas intervenciones quirúrgicas, en su mayoría por causas irreversibles para la vida.

La UCI tampoco está ajena a las limitantes y aun así posibilita que sus resultados redunden en la disminución de la tasa de mortalidad infantil en Villa Clara.

De recorrido por los pasillos del Hospital el doctor Yandry Alfonso se detiene en la cirugía neonatal, así como en la terapia intermedia que muestra su estabilidad y absorbe a pacientes crónicos de larga estadía, mientras el servicio de Neonatología consolida su personal y ha podido lograr que todos los recién nacidos con intervenciones quirúrgicas complejas sean vistos por sus especialistas.

No menos importante el tratamiento a los pacientes con fiibrosis quística, a los portadores de la enfermedad celiaca, y aquellos con padecimientos nefrológicas que también incrementa la cifra de enfermos, sin soslayar la Clínica del Adolescente, el Centro de Neurodesarrollo dedicado a la rehabilitación de los menores con daños neurológicos, y el Proyecto Para una Sonrisa que prestigia a la institución y llena la espiritualidad de los niños en sus dos décadas de existencia.

Y si de perseverancia se trata hay que dedicar espacio al servicio de afecciones respiratorias que también incrementa el registro anual a causa de neumonías, bronqueolitis y asma. O al de cardiopediatría que también enfrenta complejas situaciones diagnósticas desde edades tempranas de la vida.

«Con carácter territorial aparecen los servicios de Oncohematología, Nefrología y Hemodiálisis, el de fibrosis quística, Terapia Intensiva, Reumatología y Cirugía Neonatal compleja», precisa Alfonso Chang.

EL MUNDO DE LA NEONATOLOGÍA

Viridiana Pérez Méndez es una de las neonatólogas del Pediátrico villaclareño, y en sus años de ejercicio muestra todo el regocijo del mundo por devolverle la vida a sus preciadas criaturas.

Todas son como especie de hijos, y junto a su colectivo disfruta que el accionar cotidiano influya en la disminución de los registros de mortalidad infantil.

Con 32 trabajadores; de ellos siete galenos y un peso extraordinario del personal de enfermería atienden a los recién nacidos de la provincia, procedentes del hospital ginecobstétrico universitario Mariana Grajales, que demandan tratamiento especializado.

La doctora Viridiana Pérez Méndez junto al enfermero Rafael Bermúdez Reinoso, pasan visita al pequeño Eduard Miguel Delgado Acea con solo días de nacido.

 «Admitimos hasta los 30 días de nacido, y las causas más frecuentes de ingreso se relacionan con procesos sépticos o infecciones, pero sobre todo los de piel y partes blandas y las incidencias respiratorias vinculadas con la época del año», señala la doctora.

No obstante advierte la importancia de mantener una higiene adecuada en el hogar con la suficiente ventilación donde permanezca el menor, al tiempo que recomienda el lavado correcto de las manos y el aseo de todas las pertenencias del bebé, y suprimir el hábito de fumar en la habitación designada para la criatura.

«Algo que no puede faltar es la lactancia materna como vía idónea de protección al niño. Esta deberá mantenerse a libre demanda y como mínimo hasta los seis meses de nacido».

LUNARES VISIBLES

Ninguna obra es perfecta, y la institución villaclareña no escapa de numerosos lunares que afectan la eficiencia y calidad requeridas.

No siempre las respuestas y la comunicación con los familiares son óptimas, y en ocasiones falla la ética que demanda su revitalización.

El estado constructivo muestra las grietas de los años en medio de una compleja infraestructura llena de laberintos y pasillos que cuentan, increíblemente, con baños cerrados en una sala tan importante como la de Nefrología, aunque ya uno de ellos está abierto.

Determinadas filtraciones dejan huellas en la terapia intensiva. Y a pesar de que el centro no registra planteamientos en los últimos procesos de Rendición de Cuenta y en otras encuestas intrahospitalarias en ocasiones existen demoras en el Cuerpo de Guardia ante la afluencia de pacientes y la limitada presencia de especialistas, a la vez que los trabajadores no disponen de la totalidad de los medios de protección y de otros insumos básicos para elevar esa satisfacción que merece la infancia como eslabón más sensible en la familia.

«Para mí el servicio de Neonatología de este Hospital Pediátrico puede considerarse de excelencia», sentencia Yanitza Acea Contreras, la mamá de Eduard Miguel.

A ello se suma el déficit de recursos humanos en enfermería y no resultan mínimas las indisciplinas sociales junto a las despreocupaciones de los acompañantes ante el cuidado de los niños, en tanto hay congestión en el Cuerpo de Guardia por remitidos incorrectos que deben valorarse con toda la profesionalidad en las áreas de Salud.

Aún así hay pupilas que se mantienen atentas las 24 horas para hacer que la tranquilidad llegue de nuevo a la vida de pequeños y familiares. Así, por las dependencias del centro resucita Meñique junto a las enseñanzas que deja La Edad de Oro, o se descorren aquellos personajes de los fantásticos cuentos de Había una vez.

Imaginamos a Teresita Fernández, esa maestra santaclareña que nunca se ha marchado, o a su discípula Liuba María Hevia recorriendo los pabellones para cantar Porque tenemos el corazón feliz o a sugerir esa danza interminable de niños que se dan la mano en una ronda irrepetible, mientras los trabajadores del Hospital exhiben sus satisfacciones no exentas de fuertes retos por lograr la sonrisa de la infancia.

REMEMBRANZAS

La llamada ONDI nunca existió. Solo de nombre, pues Marta Fernández Miranda, esposa de Fulgencio Batista Zaldívar, asumía la dirección de la Organización Nacional de Dispensarios Infantiles (ONDI) y cedió el terreno destinado a un futuro hospital.

Pero según los testimonios de fundadores en aquel enero de 1959 el sitio estaba lleno de yerba bruja, mientras el ganado pastaba por sus alrededores. Escasamente existían dos paredes de lo que sería la esperada edificación. 

Poco a poco comenzó a crecer y a configurarse lo que sería el Cuerpo de Guardia ya a principios de la Revolución hasta que a las 10:30 de la mañana del 25 de junio de 1960 quedó inaugurada la institución por el doctor José Ramón Machado Ventura, entonces Ministro de Salud.

Al principio solo contaba con 109 trabajadores; de ellos 12 médicos e igual cifra de enfermeras y 109 camas. En la actualidad posee 1226 obreros con 180 especialistas, además de los residentes en los distintos niveles, siete estomatólogos, 14 sicólogos, más de 300 en la nómina del personal de enfermería, además de los tecnólogos de la Salud y el indispensables trabajadores de servicios, entre otros.

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junio 24, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , , , | Deja un comentario

   

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