Un tesoro en peligro

Una subespecie endémica de cactus trata de sobrevivir en Villa Clara ante impactos naturales recibidos en su hábitat. Se trata del Melocactus actinacunthus derivado del Cactus Melocactus matanzanus existente en territorio yumurino.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés y cortesía del entrevistado

El biólogo Iván Oliver Díaz, explica que tanto el Melocactus actinacunthus villaclareño como el que aparece en Matanzas son muy similares, y se diferencian por la cantidad de espinas que poseen pues de unas seis visibles en el de nuestra región su contrincante produce una o dos por encima.

Es un cactus redondo. Pudiéramos decir que raro y atípico descrito por la ciencia en 1976 cuando comenzaron a estudiarlo en la otrora Área Protegida Cubanacán. Desde entonces ha llovido mucho, y quizás esa humedad no resultó muy provechosa en determinado período de vida y atentó contra el feliz desarrollo de lo que está considerado una subespecie endémica de Villa Clara.

Bien lo sabe el biólogo Iván Oliver Díaz, especialista de conservación para plantas y animales del Área Protegida Reserva Florística Sabana de Santa Clara, al incluir al Melocactus actinacunthus en esa categoría determinada por la distribución limitada en una zona geográfica, ya sea una provincia, región, país o continente.

Este capítulo del endemismo abarca tanto la flora como la fauna, sobre todo aquellas especies que sufren los impactos de cambios mayoritarios en su hábitat, por lo que la ausencia de una respuesta genética conlleva a la disminución de la cantidad de ejemplares existentes y abre las puertas para una posible extinción.

Los sólidos conocimientos del entrevistado le permiten afirmar que en Cuba aparecen alrededor de 40 especies de cactus consideradas entre autóctonas y endémicas, con predominio de estas últimas, apoyado en el Inventario de la Flora cubana de 2017.

«La forma de cactus redondo posee una corona rojiza en la parte superior denominada cefalio, además de contar con espinas y cerdas en cuyo conjunto emergen las flores y tras ellas frutos que demoran semanas en desarrollarse».

Como la Natura regala encantos vale decir que las flores sorprenden en horas de la tarde, abren una sola vez al día y permiten apreciar su color llamativo con la particularidad de que son hermafroditas.

 

¿ESPECIE O SUBESPECIE?

 

De acuerdo con las últimas actualizaciones realizadas por expertos foráneos en años anteriores el Melocactus actinacunthus resulta una subespecie endémica de Villa Clara derivada del Cactus Melocactus matanzanus existente en territorio yumurino. Las hipótesis auguran la posible ocurrencia de una dispersión natural que involucra a determinadas aves portadoras de sus semillas en el continuo peregrinar, pero lo cierto es que ni en la zona de Rebacadero, donde está localizado el nuestro, ni en el área matancera las poblaciones rebasan los dos o tres centenares.

Una panorámica completa de este cactus villaclareño donado por una residente de la comunidad para la obtención de frutos como los que aparecen en la parte superior de la corona.

«Nunca se refirió en la zona una presencia superior a los 200 ejemplares; sin embargo, lo más triste radica en que figura, actualmente, entre las 50 especies más amenazadas en el país producto de la acción indiscriminada del hombre y los azotes de incendios forestales, aunque por suerte esa porción villaclareña solo registra uno ocurrido hace años que afectó el hábitat», argumenta Oliver Díaz.

El panorama se complica al afirmarse que si bien el cactus puede durar unas cinco décadas el territorio donde está localizado dispone de un ejemplar adulto, ya con 10 años de existencia, y otros seis pequeños. Cuatro de ellos son autóctonos y el resto obtenidos por semillas en el Instituto de Biotecnología de las Plantas (IBP) adscrito a la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas.

«No podemos hablar de población ante estas circunstancias debido a la pérdida de la información genética o genofondo al quedar pocos individuos.

— ¿Qué diferencia a este cactus de otros?

— Lo primero radica en su forma redonda unido a la corona en su superficie que no aparece en los restantes y es donde ocurre el proceso de reproducción.

— ¿Se han ensayado métodos para adaptarlo a otro medio?

— No han faltado, sobre todo en lugares donde existen rocas serpentinas similares sin obtenerse resultado. Para que este cactus desarrolle tiene que hacerlo en el sustrato original.

Observe el único ejemplar adulto que existe de esta subespecie en su hábitat.

Si alguna cualidad interviene en este proceso es la extrema paciencia. Lleva inventario, monitoreo de la especie, investigación y manejo con vistas a reducir aquellas acciones desfavorables para la subsistencia.

Por esto impera en tiempos de sequía extrema regarles agua semanalmente, cubrirlos con una malla y hierba seca encima a fin de evitar deshidratación, y en el caso de los muy pequeños se coloca otro protector para contrarrestar los efectos ocasionados por el arrastre de rocas y agua en el momento de ser transplantados.

Cuando los frutos son colectados hay que proceder a la selección de las pequeñas semillas apoyado en un microscopio. Y se colocan en los germinadores solo aquellas que reportan óptima calidad.

«Uno de los adultos murió en 2015 al parecer por el ataque de un hongo. La siembra debe realizarse en pendiente con el propósito de que el agua corra y suprimir el exceso de humedad. Este factor tiene una dualidad pues a mayor longevidad se requiere de menos agua, no así cuando la plantación es pequeña».

Los investigadores villaclareños tratan por todos los medios de salvar la especie, y no faltan los protocolos de manejo ante la limitada población existente.

«En la actualidad utilizamos diversos métodos protectores contra la acción depredadora de lagartos y aves, aunque en el caso de las hormigas resultan favorables porque remueven el polen. A ello se suma la constante vigilancia para evitar que el desenfreno de los coleccionistas lleve a actuaciones inescrupulosas».

No menos trascendente el aporte comunitario y la inclusión de las nuevas generaciones como promotores de la educación ambiental.

«Dos escuelas primarias que forman parte del Área Protegida: la Héroes del Moncada y Delfín Sen Cedré cuentan con un círculo de interés, denominado Melocacteros de Rebacadero, en cuyo aval aparecen múltiples distintivos y reconocimientos, entre ellos el Premio Relevante a nivel de municipio y la participación en el Festival de Cactus auspiciado por el Jardín Botánico Nacional, entre muchos otros que se extienden a nivel provincial».

Además entregan el premio Corona de Melocactus, con carácter anual, al integrante más destacado en las actividades del círculo de interés. En las dos oportunidades, luego de establecido, ha recaído en Erika Rega Salgueiro.

Ojalá que el desempeño humano en favor de la Naturaleza y las buenas intenciones de quienes la aman contribuyan a salvar una subespecie endémica, propia de nuestro terruño, que clama por un S.O.S. al constituir un tesoro en peligro.

Esta malla permite el muestreo preciso de la posición de flores y frutos sobre la corona como iniciativa que solo se realiza en esta provincia.

MEMORÁNDUM

— De 11 especias de melocactus descritas en Cuba anteriormente han sido reagrupadas en solo dos.

— Nuestra subespecie se desarrolla sobre rocas serpentinas con pocas capas vegetales y casi sin profundidad. En estas aparecen las raíces superficiales que se adhieren a las piedras y al maguey presente en la zona para convertirse en una planta nodriza que alimenta el «actinacunthus».

— La reproducción ocurre en períodos lluviosos, y en su tejido interior almacena mucha agua lo que le permite sobrevivir en tiempos de sequía.

— El tamaño de los ejemplares resulta variable. En la adultez sobrepasan los 10 cm de altura, mas presentan un crecimiento muy lento, y no es hasta los cinco años aproximados en que logra formar su corona.

CONTRASTES

El hecho asombra: Casi la mitad de la flora cubana aparece en peligro de extinción, a pesar de que el archipiélago presenta la mayor diversidad de plantas por km 2 en el universo.

Las realidades siguen sorprendiendo si se tiene en cuenta que el alto endemismo cubano resulta la característica sobresaliente de esta flora para situarse en el cuarto lugar del Orbe entre las plataformas insulares.

Sin embargo; casi la mitad de la vegetación manifiesta tendencias a desaparecer motivado por las acciones humanas indiscriminadas, como influencia predominante, sobre las 4 627 especies evaluadas.

De estas; 2 143 muestran algún grado de amenaza, 569 advierten peligro crítico, otras 249 están en peligro, mientras 151 son vulnerables, y 1 174 figuran en el rango de amenazadas.

Cuba dispone de la Lista Roja para su flora elaborada por expertos de más de 30 instituciones del país, Es lamentable que 25 especies florísticas se han declarado extintas por lo que apremia el examen sistemático de las variedades amenazadas e incrementar la educación ambiental a fin de restar los impactos.

A las acciones indiscriminadas del hombre se suman el efecto de las especies exóticas invasoras, la deforestación, la ganadería con libre pastoreo y las prácticas incorrectas de la agricultura.

Si se valoran de manera pormenorizada no cabe duda que sobre las irresponsabilidades ciudadanas y la aplicación incorrecta de varios métodos recae la culpabilidad de un panorama sin retroceso en unos casos, pero llamado a salvar en otros.

¿Tenemos o no nuestras Razones?   

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Tarea Vida (2): Mar revuelto

Observe el daño perceptible en la línea de costa de una playa.

Un estudio fundamentado demuestra que algunas playas cubanas han desaparecido a través del tiempo y que la tendencia va a mantenerse, pero los escenarios se complican con el fenómeno de las inundaciones costeras y la percepción del riesgo que, a pesar de los sofocones, sigue siendo baja.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés, Arelys Echevarría Rodríguez e internet

 

Cuando Edelkis Rodríguez Moya exploró, por primera vez, las profundidades marinas quedó alucinado. Subió a la superficie sin encontrar la palabra precisa para definirlas, y en sus más de 20 años buceando tiene el privilegio de constatar la belleza de un arrecife, los recovecos buscados por algunas especies a manera de escondite, y los restantes encantos de esas selvas acuáticas que bien constituyen los pulmones del mar.

La vida le ha concedido ese regalo. No obstante, el director del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) de Villa Clara, confiesa que ya el panorama del ecosistema manifiesta líneas discordantes debido a los efectos de la contaminación, el impacto de las temperaturas en las aguas, la sobrepesca y la muerte de los corales motivada por los potentes agresores causantes de consecuencias irreversibles.

Como defensor a ultranza de la Natura conoce que esa pérdida constituye un mal augurio. Él sabe que no hay reflejo de luna más hermoso que el regalado por el mar ni que en otro lugar existe esa policromía del azul jugueteando con el verde cuando las aguas están apacibles, pero también ha sentido la furia desatada por fenómenos impredecibles como lo fue el huracán Irma que estremeció a Villa Clara.

De hecho el estudio de impacto ambiental realizado tras el paso de la tormenta concluye que Isabela resultó la comunidad más afectada a escala de desastre, mientras Caibarién lo constituyó en el plano de ciudad.

La experiencia vivida con «Irma» no ofrece precedentes. En Isabela la elevación del nivel de la aguas llegó a 1,5 m, y casi la totalidad de la comunidad quedó sumergida con un nivel considerable, por lo que resulta una zona muy vulnerable a las penetraciones del mar y a la prominencia del nivel de las aguas.

«Algo similar ocurrió en Caibarién, pero en menor grado. Fue el consejo popular Punta Brava el más herido. Las aguas rápidamente alcanzaron 1 m de altura».

Pero nuestros científicos no están de manos cruzadas. Hay otras investigaciones en zonas más endebles como son: Juan Francisco, el propio Caibarién, Carahatas, por ser muy baja, y la propia Isabela de Sagua que está incluida en la prioridad provincial entre las comunidades costeras.

 

EL HOMBRE, EL HÁBITAT… LA VIDA

 

Los tiempos y las circunstancias imponen retos. Resulta muy difícil para quienes desarrollan su vida muy cerca del mar apartarse de el. Allí están sus barcos, sus historias, las alegrías y tristezas, los cuartos crecientes y menguantes, y ese olor a salitre que prende en la piel curtida por el sol.

Mas, hay que adaptarse y pensar, sobre todo, en la preservación de la vida y de los bienes económicos. Para Edelkis Rodríguez, a pesar de los pesares dejados por «Irma», la percepción de riesgo sigue siendo baja.

«El Cesam trabaja mucho en las comunidades costeras villaclareñas. En Isabela, las 50 casas afectadas totalmente se construyen en la Nueva Isabela, pues las características del país unida a una economía tan limitada no puede enfrentar los altos costos de resarcir continuamente a las familia».

«La intervención humana en las costas y su incidencia desestabilizadora de los ecosistemas han favorecido los procesos de erosión y el retroceso de la línea de costa entre otras irregularidades», sustenta Edelkis Rodríguez Moya, director del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) de Villa Clara.

— Se habla de estudios progresivos y de penetraciones del mar, ¿cuál es la realidad para la provincia?

— El plan de enfrentamiento al cambio climático denominado Tarea Vida incluye entre sus prioridades nacionales la cayería del noreste, las playas arenosas de Cayo Las Brujas y Santa María, y la ciudad de Caibarién como corredor turístico. Existen diferentes escalas a corto, mediano y largo plazo, pero lo que está pronosticado es que el mar se eleve y que para 2030 haya una penetración de 27 cm más en la zona costera, por lo que impera reubicar las comunidades instaladas en esas zonas hacia tierra adentro y elevar el relieve.

— ¿En torno a las construcciones cercanas al mar?

— Se trabaja con Planificación Física y el Citma en la retirada de aquellas inapropiadas ubicadas en la línea de costa (define el límite entre el mar y la tierra firme) entre 40 m y 60 m; sin embargo, existen sitios estratégicos imposibles de eliminar como un muelle o un punto de guardafronteras considerados vitales, pero una vivienda no tiene razones para estar allí.

— Las tormentas, aunque extremas, constituyen procesos naturales, ¿cuál fue su impresión al hacer el primer recorrido recién pasado «Irma»?

— Pensé que la provincia iba a tardar años en recuperarse. Era tanto el destrozo económico, en la infraestructura habitacional hotelera… en todo, que dije adiós Feria de Turismo. En medio de eso el pedraplén cuarteado. Había una gran incertidumbre que si en noviembre se podía abrir la temporada alta con tantos daños significativos en el aeropuerto internacional Abel Santamaría, y sin embargo en la primera quincena de noviembre quedaba habilitada una parte importante de la cayería.

«El potencial humano destinado a las faenas fue inconmensurable con una velocidad de recuperación increíble. La participación del Citma resultó esencial a partir del programa del vertimiento de arena para la rehabilitación de las playas. Ya se trabajaba en esos estudios desde hace cuatro años a solicitud de ALMEST, pero con el huracán todo cambió. Hubo que modificar de acuerdo con los impactos reales y la situación que presentaba la costa en aquellos momentos.

— Ud. relata el golpe económico, mas cuando vio los desgarros que tocan el alma, ¿qué experimentó como ser humano?

— Es fuerte. Acabando de pasar el ciclón hicimos intentos de entrar a Isabela para ver la magnitud y también medir la penetración y altura de las aguas. No se permitió hasta tanto dieran la orden, y todos lo hicimos al unísono con sus pobladores trasladados en el tren o por el vial. No quiero recordar aquellos rostros al ver el panorama… Hay que ser muy insensible para dar la espalda. Escenas conmovedoras, muchos lloraban, los niños no encontraban explicaciones. El pequeño centro que tenemos allí, con seis trabajadores, los apoyó, ubicamos una planta eléctrica, hicimos recorridos para suministrar alimentos y agua…(La voz de Edelkis se apaga, y prefiere pasar a otro tema),

El Cesam desde hace años trabaja en la rehabilitación de las playas costeras. Una empresa noruega reajustó con la dependencia sus proyectos y de cinco previstas a recuperar: tres en Cayo Santa María y dos en Cayo Las Brujas se lograron seis, con 150 mil m3 más de vertimiento de arena. Es como hacer una nueva playa con un producto de óptima calidad obtenido de una cuenca submarina al norte de Cayo Borracho, muy cercano a Cayo Francés. Ello llevó cuatro meses de trabajo.

Para el colectivo la mayor satisfacción fue la de rescatar el balneario como ecosistema principal que le presta servicio al turismo. Si bien el contrato con la entidad noruega superó los 8 millones de pesos en moneda convertible se cuenta con áreas espectaculares, gracias al aporte, además, de ALMEST, Inversiones Gamma S.A. Gaviota, y otros organismos en lo que se considera la mayor obra de manejo integrado de zonas costeras que ha enfrentado el sistema de Ciencia en la provincia.

— A un estudioso de experiencia hay que hurgarle sus impresiones, compartir o diferir en criterios; sin embargo, me atrevería a decir que el adelanto experimentado por Villa Clara en los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR) a nivel de país coadyuvó a que los desastres ocurrieran en menor escala…

— «Creo que sí. Nosotros no conocíamos lo que era un huracán categoría 5. Se sabía por referencias, fotos y testimonios, pero no lo habíamos sentido en la piel. Ahí está la plataforma de trabajo en cada municipio y sus zonas vulnerables, la guía de lo que hay que hacer, lo recomendado para las escuelas, lo adecuado para esas instalaciones ubicadas en zonas de peligro, lo inevitable de las evacuaciones. En la medida que los decisores aprecian esa valiosa herramienta tendremos menos impactos sociales, económicos y de vidas humanas».

 

¿ES POSIBLE SOBREVIVIR?

 

Categóricamente sí, siempre que el raciocinio humano y sus acciones se adapten y colaboren con los procesos. Edelkis Rodríguez recalca la existencia de estudios muy interesantes respecto a la arquitectura de adaptación.

«Estos nos enseñan los métodos para construir viviendas más resistentes, que tengan la suficiente elevación sobre el nivel del mar, que puedan utilizar la energía del viento a fin de lograr un hábitat confortable, así como la solar destinada a la iluminación y cocción e incluso recoger el agua de lluvia. Hay diseños valiosos en la Facultad de Construcciones de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas que se pueden implementar en estos asentamientos costeros».

Así quedó un segmento del pedraplén luego de los embates de «Irma».

En medio de todo siempre hay algo que llena de esperanza y constituye símbolo de vida. Resulta que frente a Isabela, tras el paso del huracán, se formó un nuevo cayo provocado por un trozo de manglar.

«La tormenta lo arrancó, lo trajo a esa zona, y las raíces comenzaron a expandirse y allí está cayo Irma. Quienes nacen ahora en el poblado se adaptarán a su existencia. Son procesos evolutivos que no pueden descartar las bases del pasado», precisa Rodríguez Moya.

Para las mitigaciones no es solo pensar en las penetraciones del mar y las inundaciones. Será imprescindible que los habitantes interioricen las lecciones aprendidas y que, por sus vivencias apliquen las estrategias de adaptación. Habrá que dedicar espacio a analizar la intensidad de los vientos, en cuanto hemos sido culpables de dañar el entorno y en volvernos cómplices del cambio climático, y nunca olvidar la reforestación como factor indispensable de la vida.

Edelkis, junto a su colectivo, es parte de los miles que han colaborado para que la imagen de Villa Clara cambie y traiga nuevos despertares. Y ahí está el Cesam dispuesto a enfrentar nuevos proyectos, aunque la Naturaleza, en algún momento, ofrezca señales de un mar revuelto.

 

PARA NO OLVIDAR

 

— En Cuba el nivel medio del mar ha subido 6,77 centímetros desde 1966 hasta 2015, hecho que pone en peligro las zonas bajas de los litorales costeros, sobre todo las que sufren inundaciones por penetraciones del mar, así como por la sobreelevación marina y el oleaje ocasionado por huracanes, frentes fríos y otros eventos meteorológicos extremos.

— Entre las mareas notables ocurridas en el Planeta aparecen las del golfo de Bengala, con más de 12 m, en 1737 y 1876;  Palm Cristi, Missisippi, (1969); con 7.2 m; Santa Cruz del Sur, Cuba, (1932), superior a los 6 m, y la del golfo de Batabanó, Cuba, (1944), por encima de los 6 m.

 

ESTE ES EL SEGUNDO TRABAJO DE UN CICLO EN TORNO A LA IMPORTANCIA DE TENER EN CUENTA LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO.

EL PRIMERO FUE DEDICADO AL CALENTAMIENTO GLOBAL DEL QUE NO ESCAPA CUBA.

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Encrucijada, municipio destacado en acciones medioambientales

Por Ricardo R. González

 

Encrucijada resultó el municipio villaclareño más destacado en las acciones por el 5 de Junio, Día Mundial del Medio Ambiente.

Cuenta el territorio con programas sistemáticos dirigidos a las principales problemáticas ambientales que recaen en la degradación de los suelos, la deforestación o daños marcados en la cubierta vegetal, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación ambiental.

En la demarcación está ubicado el molino de piedra El Purio que mantiene un notorio desempeño ambiental, y en todo lo concerniente a la innovación tecnológica. Los trabajos en cantera disponen de un sistema que disminuye la contaminación sonora, al tiempo que reutilizan los lodos derivados del proceso productivo en la fabricación de materiales de la construcción.,

El territorio aplica las metodologías establecidas para el manejo sostenible de los suelos. En este sentido resaltan los polígonos ubicados en las áreas de Piñón donde la Empresa Agroindustrial de Granos desarrolla diversas prácticas a favor del mejoramiento del suelo y cuenta con una parcela experimental dotada de 10 variedades para comprobar la resistencia ante la salinidad del terreno vinculado al rendimiento.

Con un programa dirigido al enfrentamiento del cambio climático (CC) y quedan implementados los estudios de peligros, vulnerabilidad y riesgos (PVR) comprobados tras el paso del huracán Irma.

El área marina protegida Lanzanillo—Pajonal—Fragoso encamina sus proyectos al rescate de especies amenazadas como el manatí antillano (Trichechus manatus) y la jutía rata (Capromys auritas).

El municipio posee 68 biodigestores y prevé la construcción otros dos en el actual año, en tanto los tres vertederos del municipio fueron rehabilitados y presentan una situación favorable.

No obstante, existen ocho focos contaminantes, y 22 convenios porcinos con más de un centenar de cerdos que pudieran afectar fuentes de abasto de agua, en tanto dos de los asentamientos poblacionales mantienen el predominio de fosas y letrinas.

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Día del Medio Ambiente: Otra vuelta por nuestro Planeta

Por Ricardo R. González

Ilustración: Martirena

Uno de los tantos aportes que regala la comunidad científica villaclareña al Día Mundial del Medio Ambiente es el de haberse adelantado en el tiempo e implementar los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos (PVR) como especie de radiografía para las particularidades de cada municipio.

Lo demostró el paso del huracán Irma y ahora la recién tormenta subtropical Alberto en el que luego de un período intenso de sequía ha dejado en un mes la mitad de la lluvia que puede caer en un año debido a ese sistema de bajas presiones, formado en latitudes tropicales o subtropicales, que mantiene características similares a los ciclones.

De no existir estas plataformas las pérdidas serían superiores a las que dejaron gracias, también, al concurso de quienes tienen en sus manos aplicar cada uno de sus lineamientos.

Otro de los méritos radica en que Villa Clara dispone de una Estrategia Integrada de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente que incluye, entre sus direcciones básicas, la gestión de los recursos naturales, apoyados en el agua, el suelo, la diversidad biológica y el potencial forestal.

A ello se suman las investigaciones sobre epifitias o enfermedades que afectan de manera simultánea a plantas de la misma especie en idéntica región motivado por diferentes agentes, sin descartar el seguimiento a los peligros tecnológicos.

Y si de consolidación se trata ocupa un espacio especial la Tarea Vida, incorporada al programa de Medio Ambiente de cada municipio como Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático que ya ofrece signos preocupantes jamás imaginados en años anteriores.

Mas no todo son sonrisas. A mi modo de ver el principal problema madioambiental acumulado en el territorio recae sobre la disposición final de desechos sólidos que no acaba de encontrar la solución definitiva.

Ya sea por falta de recursos o por las conductas humanas impropias que rebasan el límite de lo permisible, pero están latentes. Es inaudito que Santa Clara, por ejemplo, despierte cada día entre lomas de desperdicio en cualquier esquina o segmento de una cuadra. Diría que los microvertederos forman parte de la vida de esta urbe, incluso próximos a centros asistenciales como el que se forma en una de las intercepciones del hospital universitario Celestino Hernández Robau por la céntrica calle Cuba.

A ello se suma el hecho que de los 105 vertederos existentes en la provincia la mayoría afronta serias dificultades en el enterramiento cotidiano de la basura por no disponer de los medios necesarios, sin olvidarse la existencia de 780 fuentes contaminantes de residuales líquidos que entorpecen la calidad ambiental.

En este sentido las implicaciones inciden sobre fuentes de abasto de agua, cuencas hidrográficas y ecosistemas priorizados, así como otras irregularidades que incluyen a industrias, asentamientos poblacionales, y centros educacionales y de servicios.

Acabo de regresar de Santiago de Cuba, y recuerdo que en décadas pasadas viajaban comisiones desde las provincias orientales a tomar experiencias villaclareñas. Me parece que ahora debe ser a la inversa. La llamada tierra caliente resplandece por su limpieza, y ella y su gente forman parte de este archipiélago. Entonces, ¿dónde estriban las diferencias de unos ser más limpios que otros, y de mirar por la colectividad?

En otro orden las pupilas deben estar atentas, además, a la prevención de los incendios forestales que durante el pasado año dañaron 9,4 Ha en bosques de plantaciones.

Si de logros se trata habrá que mencionar la efectividad del manejo de las áreas protegidas evaluada de satisfactorio durante dos años consecutivos, y se avanza en el ordenamiento de desechos peligrosos, en tanto los 13 municipios cuentan con polígonos para la conservación del suelo, el agua y otros renglones con acciones encaminadas a minimizar las problemáticas de erosión, las dificultades del drenaje de los suelos, la compactación, salinidad o baja fertilidad.

Villa Clara tampoco descuida el empleo de fuentes renovables de energía, a tal punto que ocupa renglón principal con 70 bombas sumergibles a base de carga fotovoltaica en el sector agropecuario. Destinadas al bombeo de agua, mientras se labora en la instalación de 560 paneles solares en el sector, al tiempo que prosigue la puesta en marcha de biodigestores en el sector porcino.

Entre avances y reveses se marcha por este 5 de Junio. Las responsabilidades no resultan ajenas, y a cada uno de los terrícolas nos corresponde oxigenar nuestro segmento y evitarles más heridas. Que la jornada se convierta en campaña permanente y no horas y acciones efímeras. La vida, a la postre, no nos perdonaría.

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Celebra Villa Clara el Día Mundial del Medio Ambiente

La doctora Zenaida Rodríguez Negrín, directora del Centro de Bioactivos Químicos, recibe el Reconocimiento Ambiental Territorial.

Una grata noticia se hizo pública durante las celebraciones villaclareñas por el Día Mundial del Medio Ambiente al ser acreedora la Empresa de Proyectos de Arquitectura (EMPROY) del Premio Nacional a quienes se destacan por preservar el entorno.

Un aliciente que llega cuando naciones poderosas dan la espalda a los protocolos y tratados internacionales sobre el abismal cambio climático (CC), y ante ello, desde el centro de Cuba, se aboga por hacer el máximo a favor de la protección humana y su entorno.

Con este precepto se abrieron las puertas de Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas (UCLV) para ponderar los resultados del territorio por este 5 de Junio, y darnos cuenta de cuánto le debemos aún al Planeta en materia medioambiental.

Una vez más la provincia resultó Destacada a nivel de país, y escogió de anfitriona a la alta casa de estudios debido a sus saldos integrales en la preservación del entorno, junto al aporte de muchas de sus instituciones, entre ellas el Jardín Botánico, el Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) y el Centro de Estudios de Química Aplicada (CEQA).

Un consagrado en la protección del Medio Ambiente, como lo es el doctor Ismael Santos Abreu, fue galardonado con la Distinción Juan Tomás Roy de carácter excepcional.

Bajo el lema Conéctate con la vida más de diez instituciones y organismos destacados en estas acciones recibieron sus estímulos, mientras otras siete personalidades también resultaron distinguidas por la actitud responsable y consagración en el quehacer ambiental.

Son ellos los doctores Abel Goya Valdivia y Elena Rosa Domínguez; las masters Yamila Suárez Aguiar, Lourdes Castelo Valdés, y Jorge Yeras Díaz—Veliz, así como el meteorólogo José Lamadrid Borrell y Osvaldo López Jiménez.

Con carácter excepcional el Sindicato de Trabajadores de la Ciencia impuso la Distinción Juan Tomás Roig al doctor Ismael Santos Abreu, multilaureado por sus contribuciones al cuidado del entorno y por su meritoria labor pedagógica, mientras el Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) recibió el Reconocimiento Ambiental Territorial.

También se entregaron los Premios Provinciales de Medio Ambiente por el mejoramiento sistemático del desempeño ambiental en aras de reducir los impactos negativos. En esta oportunidad recayeron en la Empresa de Proyectos de Arquitectura de Villa Clara (EMPROY), la Ronera Central Agustín Rodríguez Mena, y la Empresa de Proyectos e Ingeniería UEB Villa Clara (ENPA), como colectivos.

En el caso de personas naturales se congratuló al doctor Alfredo Noa Monzón, del Jardín Botánico de la UCLV.

Si bien el territorio logra el incremento de su área boscosa respecto al año precedente, al tiempo que fortalece la labor de las áreas protegidas, y se implementan los estudios de peligro, vulnerabilidades y riesgo (PVR) enfilados también a la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático, no es menos cierto que la contaminación aparece como el principal problema ambiental del territorio.

A ello se refirió la doctora María del Carmen Velasco Gómez en sus reflexiones finales. En este sentido no puede descartarse los efectos de la deforestación, la degradación de los suelos, la calidad del agua y la presencia de 511 focos contaminantes.

Falta mucho por hacer en defensa de nuestros ecosistemas, de la biodiversidad y de la vida, sentenció.

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Una carta (de) Cuba (Con + fotos)

foto-1A pesar de su diminuto tamaño, que le sigue al del zunzún, la cartacuba está considerada entre las especies más bellas de la avifauna cubana, y vive en bosques con barrancos. Una de sus curiosidades resulta la convivencia junto a los tocororos. 

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Imagine que usted vive esta aventura en tiempo real y figure como protagonista de un equipo deseoso de conocer las andanzas de un ave tan pequeña que apenas alcanza unos 10,6 cm de longitud.

Ahora está posada sobre la rama de un árbol como para concederle a nuestro colega Ramón Barreras el tiempo justo a fin de que capte su belleza y la deje plasmada en fotografía. Siempre desplazándonos con pasos muy lentos y entre el mayor silencio por parte de todos para no provocar su partida. Aun así al pájaro se le ve nervioso, mirando continuamente a su alrededor como temeroso al peligro. En medio de las circunstancias emite su canto característico hasta que levanta el vuelo y se marcha porque tampoco permite un acercamiento total.

Así nos adentramos a los caprichos de la cartacuba o pedorrera (Todus multicolor) cuya acuarela en el plumaje ofrece un panorama que resulta impresionante para quienes tienen el privilegio de tenerla relativamente próxima. De ella sobresale su pico, algo desproporcional con el resto del cuerpo, mientras los ojos muestran una mezcla de azul grisáceo que los hacen peculiares.

Ante todo…mucha paciencia. Esa que tiene José Ramón Ortega Caraballoso, al frente de la finca integral La Yaya, cercana a Santa Clara. Con él andamos y desandamos las brechas de esa área bendecida por la propia Naturaleza cuyo objetivo esencial es fomentar la diversidad de la flora y la fauna.

Nadie mejor que el propio Ramón para mostrarnos su Bosque Martiano. Él sabe que allí es el refugio preferido de la cartacuba, y explica las particularidades de sus nidos.

«La especie construye pequeños orificios en los declives de los terrenos, pudiéramos decir muy próximos al suelo blando. También en troncos de árboles que cuentan con algunos agujeros o utilizan cavidades naturales existentes en las piedras. La profundidad de los orificios no excede los 25 cm. Por suerte se reproducen y permanecen en el área para enriquecer la belleza del lugar», afirma este protector del entorno.

Como en La Yaya también se preserva y reproduce el Tocororo dentro de un hábitat natural el finquero reconoce que se multiplica en mayor cantidad nuestra ave nacional que los propios cartacuba a pesar de que no dejan de resultar aves carismáticas y dotadas de gracia.

ENTRE VERDE, ROJO, AZUL, GRIS Y BLANCO

De pronto uno de los ejemplares abandona el nido. Es tan rápido el movimiento que resulta casi imperceptible. Si bien se caracteriza por su belleza, rápido vuelo y sonido peculiar no puede soslayarse que reclama extrema tranquilidad debido a su pequeño porte y por la propia nobleza que reina en la especie.

Poco a poco nos acercamos al nido, pero es imposible observar porque siempre permanece uno de los integrantes en su interior. La hembra pone de dos a tres huevos, mientras que el proceso total de incubación oscila entre 13 y 17 días.

foto-2Este ejemplar habita en la finca integral La Yaya, un sitio que, por sus propias características, insiste y defiende la diversidad de la flora y la fauna por lo que mantiene un sistema de vigilancia para evitar la entrada de depredadores con armas de fuego y de cazadores furtivos

Por sus propias dimensiones estas aves no pueden realizar vuelos a largas distancias, pero antes de entrar al nido corroboran la no existencia de extraños en las proximidades para preservar sus huevos y los pichones.

Si algo hay cierto es que entre el tocororo, la cartacuba y el zunzuncito se disputan la primacía, pero cada uno tiene sus encantos y características. La cartacuba está considerada un ave endémica en un archipiélago estimado entre los de mayor exclusividad de plantas y animales propias, según estudios del Instituto de Recursos Mundiales que le otorga el lugar 15 al valorarse más de 200 naciones.

La propia entidad ubica a Cuba entre los primeros 25 países que atesoran dicha cualidad en el caso de los anfibios, reptiles o aves motivado por las características geográficas de un país rodeado de mar, y por sus condiciones climáticas que han beneficiado a las zonas montañosas.

En cuanto al endemismo ocupa el sitio preferencial la región oriental, seguido por la occidental, y por último la central, aunque las poblaciones de cartacuba se reportan en toda la nación y en la Isla de la Juventud, mas prefieren un entorno que le facilite las áreas boscosas, sin descartar los barrancos y farallones.

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Observe que la especie utiliza los orificios existentes en troncos de árboles para acondicionar sus nidos. La hembra deposita de dos a tres huevos, mientras que el proceso de incubación oscila entre 13 y 17 días. 

Todo lo que empieza debe concluir. Después de largas horas descubriendo las interioridades de la flora y la fauna en la finca La Yaya se impone la partida luego de haber escuchado una diversidad de cantares y sonidos.

Muchas veces llama la atención los diferentes trinos existentes en la avifauna, y por las propias conclusiones a las que arriban quienes pasan gran parte de sus vidas junto a ellas resulta evidente que la principal radica en el signo de identificación de cada especie, la otra es para establecer y dejar delimitado su territorio, una tercera como aviso de alimentación a los retoños, y también para demostrar las cualidades amorosas remarcadas en este febrero cuando las parejas de esa especie comprueben la fidelidad que le propicia su cartacuba.

MEMORÁNDUM

— La cartacuba adquiere su nombre de la región oriental del archipiélago de donde es oriunda, aunque resulta común en todo el archipiélago. Junto al tocororo y el zunzuncito está considerada entre las joyas de la ornitología en el país.

— Su denominación común de pedorrea la toma del sonido peculiar que emiten las alas al volar, quizás como táctica para ahuyentar a los insectos próximos al nido y poder capturarlos para la alimentación.

— En su coloración predomina el verde en la región dorsal, mientras combina el rojo en su garganta con el blanco gris, y algunas plumas rosadas en el vientre que aportan un toque único a la especie.

— Existen otras cuatro variedades muy similares por otros lares, mas la diferencia predominante radica en que la nuestra dispone de unas manchas azules a ambos lados del cuello.

foto-4También sitúan sus huevos en sitios próximos a la tierra expuesto más al peligro del resto de los animales que buscan su supervivencia.  (Foto: internet)

CONTRASTES

Todavía la necesidad de proteger al Planeta no es comprendida por muchos que, en afán personal, colocan trampas de captura destinadas a especies necesitadas de vivir en libertad para su supervivencia.

En el caso de la cartacuba aparece en la lista de las que no admiten el cautiverio debido a que su alimentación resulta, exclusivamente, a base de insectos, por lo que un encierro ocasionaría la muerte del ejemplar.

Y si a ello sumamos los propios depredadores naturales, como las bayoyas, que aprovechan la proliferación de nidos en sitios bajos para comer sus huevos, o el efecto de las hormigas que atacan a los frágiles pichones se pone en peligro el hábitat, a tenor de la existencia de regiones que sobresalen por el hecho de tener una planta o animal de distribución única o limitada en sus ecosistemas.

Próximo a celebrarse el Día del Amor y la Amistad la reflexión puede extenderse a un sentido más amplio porque amar y proteger a la Naturaleza, en lo concerniente a las actitudes humanas, es también preservar el patrimonio nacional y hacer por la vida.

¿Tenemos o no nuestras Razones

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En Villa Clara: El abrazo a la Naturaleza

FOTO 1La armonía entre flora y fauna mezclada con la protección del entorno hacen de la finca integral La Yaya las motivaciones principales de sus labradores

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Una llovizna mañanera sorprende en esta sábana de piedras dotada de mágicos laberintos; sin embargo, no impide las andanzas que llevan a descubrir un entorno privilegiado cuyos protagonistas resultan el hombre, la flora y la fauna convertidos en cómplices de esa tranquilidad que alivia el alma.

Pertenece al macizo de Santa Clara, y desde la finca integral La Yaya, José Ramón Ortega Caraballoso y su familia forjan la vida. Él como artífice principal de una obra dedicada a la reproducción de animales y a garantizar que procreen bajo la armonía de un bosque entrelazado por árboles maderables y frutales como exponentes de la diversidad.

FOTO 2Ramón rodeado de gallinas cubalayas, una especie originaria de Cuba que hace nidos muy ocultos y está en peligro de extinción.

Apenas llegamos al sitio y un pavo real (Pavo cristatus) arlequín ofrece la bienvenida. En verdad exhibe su enorme cola abierta como parte de un espectáculo sin igual en franco desafío a sus similares blancos y los tradicionales verde azules también presentes en el lugar. Para su dueño constituye la especie de mayores complejidades reproductivas entre las tantas existentes porque presentan diversos secretos que ha dominado a través del tiempo.

Al parecer los animales llegan allí con la credencial de establecer residencia permanente. Ello ha motivado innumerables horas de investigación a fin de conocer las especificidades alimentarias, sanitarias, reproductivas junto al hábitat de cada variedad y adaptarlas a las necesidades exigidas por el medio natural.

«Un hobby desconocedor de vacaciones, que solo admite un cambio de actividad, pero me elimina el estrés y las complejidades de la cotidianidad».

El propio Ramón recuerda que al principio no faltaron los escépticos. Pocos concebían que pudieran lograrse frutos en un suelo tan agreste. Incluso su padre, que ya no está, siempre le auguró la pérdida de tiempo porque jamás vería sus anhelos

«Tuve la satisfacción de que aún en vida pudo apreciar parte de los resultados y llegó a reconocerlos. Aquí se obtiene el café para el consumo del año, y logramos hasta mangos con cuatro o cinco libras sin ápice de ciencia ficción, y aunque para algunos sorprenda tenemos una variedad de aguacate que nos regaló siete libras de peso en uno de sus ejemplares».

José Ramón Ortega demuestra que la palma real (Roystonea regia) si se puede plantar y reproducirse. Cuenta con cinco modalidades sembradas por él, y las primeras fueron traídas desde el Turquino. Algunas rebasan los nueve años, y ya ofrecen palmiche.

— ¿De dónde viene tanto amor por la Natura?

— Mis raíces son campesinas, mas las estancias laborales por la Ciénaga de Zapata, Topes de Collantes, en zonas del Oriente cubano, y el hecho de subir al Pico Turquino calaron huellas a fin de conformar este proyecto entre tanta Naturaleza, vegetación y un abanico de especies.

LOS OTROS ENCANTOS DEL PARAÍSO

Cada rincón de La Yaya sorprende. Baste adentrarse en el Bosque Martiano para constatar las bellezas naturales. Lo que otrora resultaba un arroyuelo sin acceso para animales y personas dispone de un suelo beneficiado con árboles robustos.

 FOTO 3Entre la diversidad de aves se aprecia el carpintero real de cabeza roja (Melanerpes erythrocephalus) que ahora resulta poco común y local en algunas regiones.

Puede que en esos parajes aparezca una jutía conga (Capromys pilorides) enmascarándose en los troncos de un árbol, en tanto la abeja melipona está diseminada por toda el área, y como detalle novedoso aparecen sus colmenas en vasijas de barro que impiden la vida efímera de los depósitos gracias a la colaboración de Elvey de la Paz Fernández y Loreta Francisco Ramírez, del taller de alfarería perteneciente al vivero El Tamarindo de Santa Clara.

Cuenta Ramón que el mundo de los enjambres también les hizo pasar un aprieto: «Siendo uno de mis hijos pequeño alguna de ellas se le introdujo por el oído. Hubo que correr hacia los hospitales de la capital provincial, pasamos un gran sofocón, y quien dice que hoy es el especialista de todas las colmenas existentes en la finca».

— Este universo resulta fantástico, ¿pero de qué viven los animales?

— Producimos lo necesario para cada variedad. La yuca constituye la base al obtenerse fácilmente en este tipo de terreno y la mezclamos con maíz y una parte del arroz de consumo a manera de pienso. Hay caña que se inserta al patrón alimentario, y logramos el autoconsumo para la sostenibilidad familiar en los diferentes renglones, excepto en sal y azúcar.

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Notoria curiosidad. Un almácigo con las raíces descubiertas. En el medio natural no existe, y tampoco es habitual que nazca y se desarrolle sobre una piedra. En la literatura aparece con varios nombres científicos.

Por su parte las producciones están contratadas con la CCS Fortalecida Eduardo Reyes Canto, de Manajanabo, en frutales, carne ovina y bovina, mientras la leche se entrega procesada en queso.

Una de las premisas que no admiten resquebrajamientos es la conservación del suelo mediante buenas prácticas ecológicas. En la finca no se incinera ningún desecho sólido, y toda excreta de los animales que permanecen en corraletas o cuartones es aprovechada como abonos orgánicos para beneficio del terreno.

El inquilino principal de este tesoro se autodefine como un cadete empírico que lo ha enfrentado todo por propia práctica auxiliado en las investigaciones, y para ello cuenta con el apoyo de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA), la Empresa de Flora y Fauna, y los diferentes zoológicos a los que le ha donado algunas especies. Todas brindan la documentación y la asesoría dirigida al mejoramiento genético.

A pesar de las agotadoras faenas desde hace tres décadas asume el mandato de Delegado de circunscripción, y en la actualidad integra una de las comisiones de trabajo de la Asamblea Provincial del Poder Popular, junto a los 20 años en que ejerció la presidencia de su Consejo Popular.

Todo sería imposible sin el aporte de la familia complementado por su esposa Ileana Pérez, sus hijos con títulos profesionales, uno en Economía y otro por los caminos de la Informática, pero amantes de la actividad campestre, y por el resto de los integrantes del núcleo, incluso Melanys, la nietecita de solo seis años, ya demuestra aptitudes para asumir la continuidad de la finca.

De aquí a unos años La Yaya continuará con ese sosiego peculiar de paraíso terrenal. La perseverancia será la clave del éxito ante amaneceres que traen diferentes proyectos con luz de futuro, a pesar de que ya se hace sentir lo limitado del espacio. No obstante, se asumirá el reto de ver dentro de poco a patos mayas, gansos egipcios, y otras aves integrando esta colección que permite el abrazo a la Naturaleza.

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Tampoco faltan las abejas meliponas devenidas clave del éxito en la polinización necesaria en los frutales mediante la transportación del polen hasta el estigma.

MEMORÁNDUM

— La Yaya posee 19,2 ha. En ellas existe una reserva genética con varias especies en peligro de extinción. Pavos reales de diferentes colores, gallina cubalaya, como ave tradicional del país, cerdos criollos o de montaña que exigen poca cantidad de comida, ovino— caprino con razas puras, ganado vacuno, diferentes variedades de gallinas criollas, guanajos, patos, y equinos que se reproducen con facilidad.

— En sus demarcaciones vuelan y procrean pájaros carpinteros, zorzales, sinsontes, tocororos, tomeguines, zunzunes, cartacuba, y el negrito, entre otros.

— Unas 56 especies demandan los reglamentos del Bosque Martiano en el que puede encontrarse cacao, caimitillo, caimito, guanábana, limón, naranja agria, coco, guira, jiquí, caoba criolla, júcaro, pino roble prieto, ceiba, yagruma, algodón, café, piña, por solo citar algunas, a pesar de que las inclemencias del tiempo han destruido algunas que ya tienen previsto su rescate.

— Los frutales incluyen el mango en todas variedades, junto a ciruelas, mandarinas, guayabas, plátano, mamey, anón, guanábana, chirimoya, tamarindo y marañón, hasta llegar a 24 especies que no excluyen los cocoteros.

— El aviario muestra diversas aves de fantasía, además de pericos australianos, azulejos, canarios, mariposas, faisanes indio y blanco, palomas, isabelitas, patos, gansos, al tiempo que reproducen diversos tipos de codorniz en cautiverio.

— Entre los árboles maderables figuran el cedro, la majagua, la teca, la caoba hondureña, mientras en una pequeña presa se reproduce la biajaca criolla.

CONTRASTES

Ramón Ortega confiesa que trata de dormir bien, aunque puede lograrlo muy pocas horas debido a que este panorama de encantos no escapa de la acción inescrupulosa de los depredadores. Ello implica protección de la finca durante las 24 horas.

Junto a su equipo ha detenido y entregado a las autoridades a individuos que realizan hurtos en franca violación de los límites de una propiedad particular que también conoce del sacrificio de animales.

«Ellos ignoran el valor de las especies, el costo, y la entrega que conlleva el equilibrio logrado, y en ello tenemos experiencias muy desagradables porque nunca han interiorizado que la pérdida de un animal o el atentado a la flora afecta directamente a la Naturaleza».

No pocas veces aparecen jaulas y trampas para privarles la libertad a las aves de forma masiva. ¿Habrá derecho a eso?, se pregunta Ramón.

Lo cierto es que la humanidad está comprometida a mantener el equilibro que demanda la Natura como sostén imprescindible del Planeta y de sus actuales y futuras generaciones, pero no siempre los terrícolas cumplen.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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