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Ricardo R. Gonzalez

Verano diferente e implacable

Por Ricardo R. González

 Aunque este verano se torna de manera irregular existen comportamientos epidemiológicos que entorpecen el panorama sanitario y lo hacen más complejo. A la historia de la COVID-19 se suman la aparición de episodios diarreicos y de posibles intoxicaciones alimentarias (IA) que constituyen constantes aferradas a determinadas épocas del año.

Para gran parte de los expertos villaclareños el 95 % de todas las infecciones en humanos encuentran su causa en los virus, y de estos no escapa la enfermedad diarreica aguda (EDA) cuyas estadísticas aumentan, tradicionalmente, a partir de mayo, conjuntamente con las afecciones respiratorias.

La situación resulta más complicada por el incremento de las lluvias, el intenso calor, junto al arrastre de desechos y otros residuos hacia las cuencas, sin obviar las llamadas IA tras ingerirse alimentos contaminados con sustancias perjudiciales al organismo.

El jamón, los embutidos, las propias ensaladas frías, las pastas de bocadito y algunos dulces aparecen entre los causantes de dichos procesos derivados de la incorrecta manipulación de los alimentos, de la forma de conservarlos, del entrecruzamiento originados entre ellos en sitios de almacenaje o por aquellos vendidos sin las mejores condiciones sanitarias.

Mucho ojo con esas ensaladas frías fabricadas en casa, sobre todo si se utilizan mayonesas sin neutralizarse, y nunca descuidar que no pueden exceder las seis horas entre su preparación y el consumo.

Ante un excesivo verano determinados alimentos exigen cuidados extremos de refrigeración. Para pescados, carnes y jamones no resulta suficiente guardarlos en frío, algunos demandan congelación, y no todos los cárnicos pueden compartir el mismo espacio.

Recuerde que el pescado reclama un aparte respecto al resto de las carnes y junto al pollo necesitan el lugar más frío del equipo. La leche y los jugos no deben ocupar los planos bajos ni colocarlos en los aditamentos habilitados en las puertas del refrigerador.

Y mucho cuidado en estos tiempos con los vendedores furtivos que ofrecen sus productos y la población desconoce de dónde proceden. En ocasiones provienen de las presas Arroyo Grande I y II que constituyen el mayor reservorio de los residuales de Santa Clara, y están aquellos que pescan en los ríos y pregonan su captura aludiendo a que son clarias.

Muy perjudicial es también acelerar la maduración de frutas y otros cultivos con sustancias químicas debido a que el empleo de nitrito en exceso conduce a una intoxicación severa.

Las condiciones actuales llaman a incrementar las medidas para el expendio de alimentos, tanto en centros gastronómicos estatales como en los particulares. Todos deben ajustarse a las licencias sanitarias establecidas, sobre todo en velar que los alimentos permanezcan tapados, que se utilicen los guantes, y apliquen la normativa de que quien expende el producto no puede cobrar.

Hará falta, también, las miradas activas y sin «compadreos» de inspectores y organismos competentes, sin olvidar la necesidad de que cada persona lave sus manos con frecuencia y se preocupe por hervir el agua de consumo o en cambio aplicar el Hipoclorito de Sodio disponible en la red farmacéutica, a razón de cinco gotas por litro de agua, y especial atención con las verduras ya que demandan un meticuloso cuidado y mucha agua a fin de limpiarlas.

Vale decir que las IA presentan síntomas muy precisos. Los principales recaen en vómitos, diarreas, deshidratación, debilidad muscular y fatigas que aparecen de tres a cuatro horas posteriores a la ingestión del producto que las provoca. Por tanto la asistencia inmediata al médico constituye una obligación ante estas manifestaciones.

Ya tiene varias sugerencias y recomendaciones. Aplicarlas depende de Ud. como máximo centinela de su salud.

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junio 30, 2020 Posted by | Enlaces | , , , , , , | Deja un comentario

Intoxicaciones alimentarias, duro reto en este verano

Estudios confirman que el 60 % o más de las IA ocurren durante el verano.

Por Ricardo R. González

Ahora que el verano se hace intenso, con temperaturas y sensaciones térmicas increíbles, la aparición de brotes de intoxicaciones alimentarias (IA) acecha como peligro a tener muy en cuenta.

Hasta la mañana dominical 14 infantes de los municipios de Santa Clara y Manicaragua requirieron asistencia médica en el hospital pediátrico José Luis Miranda por el consumo de alimentos no aptos ingeridos en cumpleaños.

De acuerdo con criterios de los expertos los causantes de estas situaciones recaen, mayoritariamente, en ahumados, embutidos, cakes, pastas de bocadito, mayonesas, y ensaladas frías de producción casera, a lo que se suma los incorrectos procederes de refrigeración.

Si bien las ensaladas frías llaman la atención y apetecen al estar acompañadas de piñas y otros recursos resulta uno de los productos que abren las puertas a la rápida descomposición. El germen fundamental es la Salmonella alojado en las aves de corral y recibidos en el organismo mediante el huevo. En pocas horas prolifera, y de no aplicarse la conducta a tiempo provoca consecuencias severas que no escapan de lo lamentable como ha ocurrido en años anteriores en Villa Clara.

Aun refrigerada no debe exceder las seis horas desde su preparación hasta el consumo, y si es posible degustarlas antes de ese tiempo, al estar elaboradas con mayonesas caseras que no reúnen calidad.

También el pescado, las carnes y jamones demandan un adecuado nivel de conservación. Algunos necesitan congelación, mas no todos los cárnicos pueden almacenarse en idéntico espacio. Las especies marinas reclaman un aparte respecto al resto de las carnes debido a que un simple descuido provoca secuelas nefastas.

Tanto el pescado como el pollo merecen el sitio más frío del refrigerador. La leche y los jugos destinados a niños no deben ocupar los planos bajos ni colocarlos en los aditamentos habilitados en la puerta del equipo.

Vale recordar que los síntomas comunes de las IA, al margen de su tipo, se concentran en vómitos, diarreas, deshidratación, debilidad muscular, fatigas… Aparecen de tres a cuatro horas posteriores a la ingestión del agente causante, como tampoco es posible minimizar los efectos de las enfermedades de trasmisión hídrica en este tiempo.

Todo ello llama a extremar las precauciones en unidades de elaboración, hogares, puntos destinados al expendio de alimentos y a su comercialización porque con mucha frecuencia se violan los requerimientos establecidos para lograr la necesaria inocuidad de los alimentos.

A la par de la etapa estival los meses de julio y agosto traen las celebraciones populares. Con ellas se muestra la carne de cerdo, destinada a bocaditos o a la propia venta, expuesta al sol. Ojo con esto, y un alerta a la población que adquiere productos de dudosa procedencia a partir de personas inescrupulosas que ocultan su origen.

Todo lo que se capture en las presas Arroyo Grande I y II está contaminado porque a estas van a parar la mayor cantidad de residuales de Santa Clara.

En otro orden, será imprescindible aplicar el Hipoclorito de Sodio a razón de cuatro o cinco gotas por litro de agua, y mucho cuidado con las verduras ya que requieren un meticuloso cuidado y abundante agua a fin de lavarlas.

A tenor del momento y las circunstancias será vital redoblar esfuerzos en la inspección sanitaria. No siempre se logra y las coyunturas actuales de proliferación de microvertederos y deterioros sanitarios piden el mayor grado de alerta.

Cuidado con el exceso de sal de nitro en jamones y los agentes químicos utilizados para la rápida maduración de frutas debido a que el nitrito en exceso y esos supuestos maduradores conducen a una intoxicación severa.

Son tiempos en que la prevención y la precaución deben ir de la mano, sin olvidar el lavado de estas antes de manipular alimentos y luego de acudir al baño.

Muchas instituciones —estatales o no— violan lo establecido en cuanto a normas sanitarias, y muy importante, además, la transportación de las fuentes alimenticias, pues en múltiples ocasiones se utilizan carretones de tracción animal lo que constituye un foco abierto a la contaminación.

Nunca olvide el tapado de los productos, sobre todo en lugares de continuo flujo de venta, y en el caso de los cobradores-manipuladores —algo que es indebido— tendría que entregar el alimento sujeto por una pinza a la hora del despacho.

Sin dudas las IA aparecen como duro reto en este verano. Evitar que proliferen compete a todos.

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junio 24, 2019 Posted by | Enlaces | , , , , , , , | Deja un comentario

Mi Comentario: Saludables precauciones

Por Ricardo R. González

Ilustración: Martirena

No será una etapa fácil. La combinación del calor y las lluvias incrementan los riesgos para contraer intoxicaciones alimentarias (IA) motivadas por descuidos, descomposición de algunos alimentos e incorrecta manipulación de quienes deben cumplir las medidas higiénico—sanitarias y se convierten en frecuentes violadores de lo establecido.

Las estadísticas acumuladas en Villa Clara lo demuestran, y sitúan al jamón, los embutidos, las pastas de bocadito y algunos dulces entre los principales causantes de IA en las que influyen, también, los sitios de almacenaje y la falta de refrigeración en muchos casos.

A cualquiera se le abre el apetito si aparecen ante la vista piñas, jamón, trocitos de mango, y otros ingredientes, pero… cuidado. Uno de los renglones más complejos recae en las deliciosas ensaladas frías, con el empleo de mayonesas no neutralizadas (caseras), y si a ello añadimos la preparación por encima de las seis horas antes del consumo queda la puerta abierta para la aparición de brotes alimentarios, aunque existan las mejores condiciones de refrigeración.

Ya que se habla del frío tanto los pescados como las carnes y jamones demandan adecuados niveles de conservación. Guardarlos en el refrigerador no resulta suficiente, algunos exigen congelación, como los propios derivados del mar o el pollo que merecen el espacio de mayor temperatura en el equipo.

Según los especialistas el pescado reclama un aparte respecto al resto de las carnes. No son pocas las negligencias apreciadas, sobre todo en instituciones estatales en las que un simple descuido provoca secuelas nefastas.

Pero mucho ojo con esas personas inescrupulosas que venden en los barrios el fruto de la pesca. Vale decir que todo lo que se capture en las presas Arroyo Grande I y II está contaminado al ser el reservorio predominante de los residuales santaclareños, pero ninguno de ellos dirá el lugar del que obtienen sus presas.

Y en medio de tantas irregularidades deténgase en esta cifra: Solo la Salmonella rebasa las 2 300 variedades en el universo. Se trasmite mediante huevos, aves, leche y carnes crudas o a medio cocer. También por mariscos e incorrecta manipulación en la industria alimentaria.

A mi modo de ver existen factores aún desconocidos en el amplio mundo de la preservación de los alimentos, mientras otros son reiterados como el caso de la sal de nitro empleada, desmedidamente, en el procesamiento de los jamones. Ello puede causar intoxicaciones severas, como también las sustancias químicas utilizadas para acelerar la maduración de las frutas.

La inspección sanitaria reclama ingentes esfuerzos. Hacer cumplir las normas constituye asunto de todos, por lo que habrá que insistir en mantener los alimentos tapados, sin olvidar el uso de gorros y otros protectores en el caso de los elaboradores y el claro precepto de que quien expende no puede cobrar. ¿Acaso se cumple siempre? ¿O a veces hasta las propias administraciones les «engorda» tanto la vista que no les permite observar?

Pienso, además, en lo improcedente de situar puntos de ventas alimenticias próximo a un río, cerca de un baño público, de depósitos comunitarios de residuales, o con la presencia de animales vagabundos merodeando a su alrededor.

Se acercan los carnavales y las fiestas populares en medio del agobio provocado por las altas temperaturas. Ello conlleva a una descomposición más rápida de los alimentos, con énfasis en aquellos que no cuentan con la refrigeración adecuada.

Con este verano ¿cuántas horas permanece la carne de cerdo a la intemperie y sin debida protección? Y mucha previsión con los productos fritos y refritos.

Los principales síntomas de las IA recaen en vómitos, diarreas, deshidratación, debilidad muscular, fatigas… Aparecen de tres a cuatro horas posteriores a la ingestión, y no podemos minimizar las enfermedades por trasmisión hídrica, por lo que se impone hervir el agua, máxime cuando están revueltas, y aplicar el Hipoclorito de Sodio, a razón de tres a cuatro gotas por litro de agua.

Velar por la salud de los semejantes debe ser un precepto compartido, y aunque no abogamos por lo coercitivo será necesario aplicar el rigor de lo legislado — en ocasiones bastante leve— para aquellos en los que el dinero resulta el mayor indicio de la ceguera. Esos no hablan el mismo lenguaje del pueblo, de ese que habrá que protegerlo ante las inclemencias de un verano peligroso.

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julio 6, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , | Deja un comentario

   

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