Mi Comentario: La ciencia necesita innovación

Por Ricardo R. González

Ilustración: Martirena

A lo largo de 2017 aparecieron hechos representativos en los objetivos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Villa Clara que van más allá de la obtención de la sede nacional por el Día de la Ciencia Cubana en el año precedente.

A ello se suma la aplicación de la estrategia dirigida al incremento de la producción de alimentos, aunque los resultados no satisfagan ni la vista ni las disponibilidades de la mesa cotidiana que compete a una larga cadena y formas productivas, pero tampoco pueden descartarse las acciones de los científicos dirigidas a factores que inciden en la calidad de vida, la informatización de la sociedad y la protección del medio ambiente.

A mi modo de ver uno de los impactos del período fue lo concerniente a la Tarea Vida, un Plan de Estado dirigido al enfrentamiento del cambio climático que no admite la espera porque el paso de «Irma» demostró lo absurdo de pensar en descansos ante fenómenos despiadados que descargan su furia sin contemplaciones, sobre todo en las zonas costeras.

Cuando este programa estratégico llegó, la provincia trabajaba, desde hace siete años, en los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR). Un dictamen minucioso por cada municipio y zonas de esta demarcación provincial. A tal punto que están concluidos y aprobados en su totalidad con la integración de múltiples organismos.

Esto es adelantarse en favor de la vida como también pueden incluirse los aspectos vinculados con la normalización y la calidad, sobre todo en la inocuidad de los alimentos, así como la efectividad del pronóstico meteorológico que presenta avales nacionales.

Tampoco pueden minimizarse los detalles inherentes a la conservación de la Memoria Histórica y Documental, la protección de la biodiversidad, y la aplicación de nuevas tecnologías y mejoras ambientales, entre otros objetivos.

Ahora bien, la sociedad tiene que percibir las transformaciones en la medida de lo posible, mas no faltan dificultades que van desde las irregularidades de las inversiones ambientales como estaban concebidas en el programa de erradicación de fuentes contaminantes, o el hecho que de las 128 entidades generadoras de desechos peligrosos que debían actualizar la licencia ambiental solo lo han hecho 68.

Existen problemáticas con el financiamiento, limitaciones y carencias de recursos para el desarrollo y cumplimiento de las misiones laborales, en tanto las potencialidades para elevar el proceso innovador en los sectores priorizados requieren transformarse en mayores o nuevos servicios tecnológicos.

No todo tiene el color de las rosas. Que lo diga el colectivo del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) como participante del vertimiento de arena en la cayería noreste cuya tarea para transformar el entorno está valorada en casi 8 millones de dólares con la utilización de una draga holandesa.

El monto pudiera asombrar y de hecho lo logra; sin embargo, sepa que por cada hora de inactividad en el proceso hay que pagar 2 millones de dólares.

En una etapa convulsa por diferentes situaciones globales queda claro que tanto la innovación como la normalización resultan determinantes si se quiere avanzar en cualquier empeño, por lo que también constituye prioridad la necesaria transformación empresarial que no siempre anda al compás de los tiempos                         .

La existencia del Programa Villa Clara con todos incorpora como uno de sus valores el reto de innovar en busca del desarrollo económico y social del territorio, pero este concepto no puede verse como eslogan o como algo para aplaudir en cada tribuna y olvidarnos, a la postre, de su existencia.

Hace falta interiorización, que las neuronas trabajen por nuevos resultados o mejorar los ya existentes, y que llegue el verdadero estímulo a quienes, desde su puesto, hacen lo posible y hasta lo imposible por aportarle soluciones a este mundo complejo.

Si algo tiene Villa Clara es un potencial científico consolidado y no por consignas o fanfarrias, si no por realidades perceptibles. Como dije una vez la ciencia no es el globo de Matías Pérez. Necesita creatividad, calidad y esfuerzos, pero resulta indudable que a pesar de dificultades, de trabajar apenas con un mínimo de condiciones, de no existir un salario que respalde merecidamente las acciones, los villaclareños y toda su comunidad de la Ciencia no ha fallado en el sagrado propósito de preservar la especie humana. Esa es una de las satisfacciones que deja el año ya concluido.

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Celebró Villa Clara el Día de la Ciencia Cubana

 El doctor Rubén Moro Rodríguez, del Cardiocentro villaclareño, recibió la Distinción Juan Tomás Roig.

Por Ricardo R. González                     Fotos: Ramón Barreras Valdés

Para quienes buscan nuevos incentivos desde el surco, a quienes en los laboratorios descubren nuevos caminos en beneficio de la vida, para aquellos que se adelantaron a los efectos de un cambio climático que llama a enfrentarlo, y para todos los que integran una comunidad que llena de distingos a Villa Clara se realizó la celebración provincial por el Día de la Ciencia Cubana.

Fue la Estación Territorial de Investigaciones de la Caña de Azúcar (Etica), de Ranchuelo, la sede del agasajo a tenor de sus resultados investigativos de varios años apoyados en servicios científico—técnicos y productos o tecnologías de alto valor agregado que influyen en las variedades de semillas de la caña de azúcar junto a otras producciones agropecuarias.

A su colectivo les llegó el reconocimiento de la delegación provincial del Citma al ganar la sede de las actividades centrales del territorio por el 15 de Enero, así como la condición de Colectivo Forjadores del Futuro por parte del Buró Nacional de la Ujc a propuesta del Consejo de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ).

Durante la celebración fueron agasajados los mejores trabajos de los premios de la Academia de Ciencias de Cuba y la Innovación Tecnológica a nivel provincial. Por Ciencias Técnicas lo recibió Carlos Recarey, mientras a Yannaris Hernández Ortega le correspondió el otorgado por la comisión de Ciencias Naturales y Exactas, Ernesto Noval Artiles le alzó con el distintivo por Ciencias Agrarias y de la Pesca, Rigoberto Fimia Durate (Ciencias Biomédicas), y Dagoberto Figuera Matos, por las Ciencias Sociales, Humanísticas y Económicas.

La doctora María del Carmen Velasco Gómez entregó el distintivo por la sede de la celeración central a Irenaldo Delgado, al frente de la Etica.

La Distinción Juan Tomás Roig llegó, esta vez, a un grupo de afiliados que cuentan con más de dos décadas de ejercicio. Son ellos: Rubén Moro Rodríguez, Rafael Bello Pérez, Rosabel Rodríguez Rojas, Marilín Basallo Rodríguez y Vicente Arocha Rufín.

También fueron reconocidos los centros de investigaciónes, las empresas, instituciones, y direcciones provinciales vinculadas a la Ciencia.

La doctora María del Carmen Velasco Gómez, delegada del Citma en Villa Clara, destacó el accionar de sus trabajadores que ha posibilitado a la provincia mantenerse entre las punteras del país por más de 15 años.

Destacó los impactos logrados en la producción de alimentos, en la caña de azúcar y sus derivados, las fuentes renovables de energía, calidad de vida, enfrentamiento al cambio climático, la informatización y las ciencias sociales y humanísticas, en tanto reforzó el compromiso de crear una ciencia cada vez más innovadora acorde con los tiempos y los retos que impone el momento.

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CIGET de Villa Clara, el mejor del país

Por Ricardo R. González

Norge Quesada Buchillón, director del Ciget.

El Centro de Información y Gestión Tecnológica de Villa Clara (Ciget) ratificó la condición de más destacado entre los de su tipo en el país, y recibió, este jueves, la condición de Vanguardia Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia por segundo año consecutivo.

Durante el reconocimiento la doctora María del Carmen Velasco Gómez, delegada del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en el territorio, ponderó el esfuerzo colectivo, al tiempo que sugirió innovar con nuevos productos, servicios o mejorar los ya existentes en favor del bienestar como aporte al empeño de consolidar una Villa Clara con todos.

La máster Beatriz Silva Nodarse, secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia en la provincia, entregó el certificado de reconocimiento a Norge Quesada Buchillón, director de la institución, y a Lidvel Estévez Yero, representante sindical en el centro.

Entre los avances del Ciget figura la búsqueda de información acerca de las patentes, la asesoría y tramitación de la Propiedad Industrial, así como la relacionada con el entrenamiento dirigido al diseño e implementación del sistema de gestión e innovación.

La dependencia tiene a su cargo los sondeos Informativos, y descarga de contenidos mediante las tecnologías contemporáneas, sin descartar la utilidad de una biblioteca digital encaminada a enriquecer los conocimientos, entre otras modalidades a disposición de la colectividad.

La máster Beatriz Silva Nodarse, secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia en la provincia, entregó el certificado de reconocimiento a Norge Quesada Buchillón, director de la institución, y a Lidvel Estévez Yero, representante sindical en el centro.

Durante la última etapa su colectivo creó cinco nuevos productos relacionados con el diseño de cuadros de mando integral, el sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos, así como el entrenamiento e información de gestores bibliográficos y la actualización de sitios y portales en internet, por citar algunos.

Norge Quesada destacó que la entidad atiende tanto al sector empresarial como a los vinculados a las formas no estatales, sobre todo en perfiles relacionados con la tramitación de la Propiedad Industrial para la protección de marcas, patentes, signos distintivos y eslogan con vistas a insertarse en un mercado cada vez más competitivo.

«Contamos con más de 120 compendios informativos, en tanto 27 empresas reciben consultoría de la cartera de productos y servicios, a lo que se suma disponer de una contabilidad certificada e indicadores económicos satisfactorios en los que sobresale la productividad por encima de los 14 mil pesos con un incremento del salario medio respecto a años precedentes», subrayó.

No se concibe la ciencia en la actualidad sin la capacidad de innovar en la creación de nuevos productos, servicios o en mejorar los ya existentes, puntualizó la doctora María del Carmen Velasco, delegada del Citma en Villa Clara.

Detalle significativo resulta la capacitación y superación del personal que ya cuenta con más del 50 % de su plantilla insertado al sistema de maestrías y doctorados, en tanto existe una activa participación en el Portal Villa Clara que muestra los principales resultados de la provincia en esta dirección electrónica: http://www.villaclara.cu  que amplía la presencia con los saldos de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) y las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ).

Por otra parte existe un cómputo superior a los 700 recursos informativos y un blog como parte de las principales redes sociales,

El aval para recibir el distintivo incluyó, además, la participación en 14 eventos nacionales y foráneos.

Entre los retos aparecen lograr la certificación del sistema de gestión de la calidad, y vincularse a proyectos internacionales con apoyo de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, además de facilitar exportaciones de servicios a través del conocimiento y formar una pirámide de investigadores dentro de la propia institución.

Pilar Cangas Martínez, fundadora y con indispensable labor caracterizada por su profesionalidad.

Con 32 trabajadores en la actualidad el Ciget de la provincia fue el tercero de su tipo abierto en el país, y tuvo sus antecedentes en el grupo de gestiones MERC, y en el Centro Multisectorial de Información Científico-Técnica hasta configurar su actual nomenclatura.

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Desde el surco de la ternura

Una de las investigaciones propuestas para Premio Nacional de Innovación Tecnológica vio la luz en el Instituto de Investigaciones en Viandas Tropicales (Inivit) apoyada por quienes contribuyeron a generalizarla en el país. Un regalo al Día de la Ciencia Cubana bienvenido en Villa Clara.

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«El empleo de semilla de este cultivar representa un ahorro por sustitución de importaciones equivalente a 3 414 026 USD, mientras permite obtener una efectividad económica de 7885,78 pesos por ha, con una ganancia para Cuba de 55 200 400, 00 pesos en moneda nacional», precisa el ingeniero agrónomo José Antonio Cruz Alfonso, líder del proyecto.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés y cortesía del entrevistado

Cuentan los expertos que las plantas trasmiten a simple vista sus «estados de ánimo». Ellas hablan a su manera, y advierten al cuidador si hay déficit de agua o en cambio existe una iluminación inadecuada. Si aparecen manchas extrañas o si las hojas toman un color negruzco que dejan un punto rojo ante posibles enfermedades. Para ello hay que andar por los campos, desbrozar los surcos, y sobre todo amar a la Naturaleza como lo ha hecho el ingeniero agrónomo José Antonio Cruz Alfonso quien se considera un hombre feliz.

Poco a poco ha escrito su historia. Le sabe muchos secretos a la calabaza, el pepino, la lechuga, el quimbombó, así como a la siembra intercalada de calabaza con maíz a fin de propiciar un uso racional de la tierra. Y si bien disfruta la intensidad de cada momento también ha sufrido las consecuencias de una hipótesis que no tuvo un final feliz, de un insomnio repentino, o de las horas robadas al sueño para llegar a conclusiones.

Hoy es uno de los villaclareños que aguarda por la decisión de un jurado ante la propuesta a Premio Nacional de Innovación Tecnológica a partir de la Generalización del pepino (Cucumis sativus L.) INIVIT P – 2007 en Cuba.

EL RETO DE JOSÉ ANTONIO

Todo inicia en el año 2003 cuando comenzó un proyecto con el Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, de Quivicán en La Habana, encaminado al mejoramiento genético del pepino en lo que sería un proceso muy largo porque la vida ha demostrado que una variedad no se obtiene de manera vertiginosa.

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La modalidad está generalizada en el país. Ocupa unas 7000 ha aproximadamente, y se caracteriza por la obtención de frutos verdes, con piel lisa, y excelente calidad gustativa.

«Además de lograrla hay que recurrir a comparaciones con las precedentes, analizar su tolerancia en torno a las plagas y enfermedades, sin descuidar la fase gustativa, la estabilidad a las distintas regiones climáticas, la inscripción en el Centro Nacional de Derecho de Autor (CENDA) hasta llegar al contacto con los productores que resulta determinante», precisa el científico.

A partir de este momento se avaló un proceso más intenso; sin embargo, se hacía necesario recopilar la información de los resultados en cada territorio.

Para el investigador, que ya suma cinco décadas de vida, todo marchaba por sendas prometedoras. Cada año se incrementaba la producción de semilla básica gracias a un colectivo de autores de Holguín, apoyado en el extensionismo, junto al Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA) y otras entidades.

«Sobre los productores recae un gran reto, ese de lograr la capacitación integral, pero se impone la búsqueda de líderes a fin de impulsar la generalización, y si bien dimos los primeros pasos en 2003 no fue hasta cuatro años después en que se consolidó el proyecto. Faltaba entonces llevar el resultado a todo el país».

Aquello cautivó al capital humano del Inivit. Se requirió de una fuerza extraordinaria para abrir los pepinos y extraer las semillas de manera artesanal con el propósito de entregarle 400 gramos de semillas producidas en el complejo dominicano a cada provincia y al municipio especial Isla de la Juventud.

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A pesar de no ser una variedad concebida para sistemas tapados hay productores que han logrado novedosos resultados. La UBPC Ceiba Mocha, de Matanzas, es un ejemplo.

Luego de las pruebas correspondientes José Antonio y sus colaboradores vieron los cielos abiertos al demostrarse que el nuevo cultivar de pepino reportaba alto potencial de rendimiento, con 32,8 t por ha, respecto a otras variedades nacionales e incluso a las de importación, a la vez que manifestó mayor tolerancia a las dos especies de mildiu o enfermedades y plagas fundamentales que atacan a las hojas, el tallo o los frutos debido a la acción de los hongos.

«A ello hay que agregar las pruebas gustativas de los consumidores que evidenciaron mayor satisfacción ante una variedad con posibilidades de extender su presencia a todos los meses del año, y en este sentido hablamos de existencia, no de comercialización porque constituye un eslabón aparte».

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Una fuerza extraordinaria requirió la extracción de semillas de pepino de manera artesanal a fin de entregarle una muestra a cada provincia y al municipio especial Isla de la Juventud.

Acreedora del Premio Provincial de Innovación y de varios reconocimientos científicos este cultivar no ha estado exento de contratiempos y preocupaciones. Al decir de José Antonio son los propios de cualquier proceso. Hay que enfrentar las limitantes de riego, el desigual seguimiento e interés de los productores a la hora de sembrar las semillas, y las incongruencias que pudieran presentarse según las zonas del país.

— Dicen que para Ud. lo más complejo fue escribir toda la metodología del cultivar.

— No niego que a la hora de escribir nos falta habilidad. Estuve un mes y medio redactando bajo una presión intensa, y reconozco las motivaciones de varios compañeros, entre ellos José de la Caridad Ventura Martín, quien nos impulsó a dar este paso, así como a Sergio Rodríguez Morales, otro de sus autores.

— Aunque el 63 % corresponde a su autoría nunca habla de este en primera persona…

— Sería muy injusto si lo hiciera. El éxito obedece a múltiples colaboradores que contribuyeron a darle vida en medio de un trabajo de mejoramiento genético que nunca termina, y ya tenemos nuevos cultivares de pepino y de calabaza sometidos a estudios.

Fuera del universo investigativo este hombre complementa su vida en el entorno familiar, con sus hijos Eileen y José Antonio, en la atención al autoconsumo familiar y a los animales, y asiduo a los informativos televisivos, sobre todo a TeleSur como iniciativa que vio nacer.

—Imagine que está frente a un aula. ¿Qué le diría a un auditorio en espera de novedades?

— Que no solamente es investigar pues debe insistirse en obtener el ciclo cerrado. Lo más hermoso que hay es ir a un campo y contemplar una buena siembra y que los resultados sean positivos porque el amor con que se hacen las cosas es el mayor secreto presente en la agricultura.

 

foto-5Ejemplares logrados. Tolerante a plagas y enfermedades, y con aceptación al paladar.

DOSSIER

José Antonio Cruz Alfonso confiesa que sus sueños profesionales estaban alejados de los senderos agrícolas, más bien transitaban por el mundo de la mecánica y la electrónica.

Sin embargo, en un periplo estudiantil por Hungría —truncado por cuenta del idioma— conoció al doctor Adolfo Rodríguez Nodal, hoy jefe del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana y uno de los directores que tuvo el Inivit, quien le habló de las potencialidades ofrecidas por la Agronomía, pero todo quedó en simples teorías.

A La Habana retornó en 1982, y cuál sería su sorpresa al constatar que entre las carreras ofertadas aparecía aquella que formó parte de una conversación inconclusa en tierras húngaras.

Cinco años más tarde José Antonio recibía su título de ingeniero agrónomo conferido por la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, a cuyo claustro agradece lo que es.

Ahora está convencido que para apreciar los resultados de una investigación hay que dejar correr el tiempo, y si le preguntaran por algún distintivo en este compás de espera sin pensarlo demasiado respondería que la paciencia.

A ella ha tenido que recurrir durante los 24 años de trabajo continuado por los campos del Inivit como investigador dedicado a la rama de las hortalizas, a pesar de que sus primeros contactos laborales corren por la plantilla de la Empresa Cultivos Varios de Manacas. Sin embargo, la difícil década de los 90 y la visita de Fidel al Inivit en la que solicitó ampliar el espectro de trabajo hacia otras variedades lo acercaron a esta entidad dominicana.

Un día el doctor Sergio Rodríguez Morales, director del importante complejo productivo e investigativo villaclareño, le propuso formar parte del colectivo donde se hizo máster en Ciencias y le abrió las puertas de participación en un proyecto internacional en Venezuela.

Hombre que prefiere hablar de resultados y no de premios pues, martiano al fin, está convencido de que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

para-recuadroBONDADES DEL PEPINO

  • Además de formar parte de las ensaladas se le adjudican propiedades medicinales relacionadas con la piel, mientras resulta un efectivo tónico para prevenir granos, espinillas, y evitar la resequedad cutánea.

  • Combate las ojeras, y según los expertos el consumo del jugo de pepino mezclado con el de zanahoria favorece el crecimiento del cabello.

  • Elimina las manchas aparecidas en la epidermis, sobre todo las causadas por mosquitos o por las picaduras de otros insectos.

  • Recomendable ante el dolor de garganta a partir de gárgaras con su jugo aplicadas varias veces al día.

  • Su néctar presenta propiedades laxantes, diuréticas y antiácidas al limpiar los intestinos y mejorar el flujo urinario.

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