Alboradas por la infancia

Celeini y su mamá Leyni, una de las menores que más ha necesitado los servicios integrales del Hospital desde su nacimiento.

El hospital pediátrico universitario docente José Luis Miranda celebró su aniversario 58 en medio de una era compleja que lleva a realizar proezas por el bienestar de la esperanza del mundo.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía Hospital Pediátrico

 

Desde hace cuatro años Celeini Avilés Rodríguez asiste a una Sala que acoge su tierna anatomía en tres frecuencias semanales. Allí permanece durante cuatro horas hasta que finalice cada sesión que purifica su sangre de todo lo que pueda atentar contra el buen funcionamiento del organismo.

Todo ocurre en el servicio de Nefrología del hospital universitario docente José Luis Miranda, radicado en Santa Clara, como institución que le resulta familiar porque desde antes de llegar a este mundo las pruebas genéticas determinaron unos riñones muy dilatados que fueron seguidos hasta el parto.

Ya Celeini tiene 11 años, cuatro de los cuales los ha vivido entre hemodiálisis, sin dejar de resultar una niña alegre y con múltiples sueños por cumplir.

Mas, la historia de la menor convierte a su mamá, Leyni Rodríguez Varela, en una doctora empírica que alude a la terminología científica y conoce palmo a palmo cada uno de los procederes realizados. Cuenta que al mes de nacida la pequeña debutó con una infección urinaria que indujo al primer ingreso.

«A partir de entonces resultaron muy frecuentes, y a través de exámenes específicos se diagnosticó un reflujo vesicoureteral grado V (retroceso de la orina desde la vejiga hacia los riñones), cuyos órganos se fueron deteriorando debido a las innumerables infecciones ocasionadas por gérmenes diferentes», ratifica la madre.

Con apenas cuatro meses de nacida Celeini entró por primera vez a un salón de operaciones… Una apertura en la vejiga para poder orinar que se mantuvo por dos años. Los procesos infecciosos fueron controlados, pero al cerrar la herida retornaron, aunque en menor escala.

El expediente incluye otras maniobras operatorias, entre ellas tres reimplantaciones infructuosas de uréteres, además de permanecer un año con sondas permanentes.

Después programaron una ampliación de vejiga, realizada entre expertos de Villa Clara y La Habana, que contó con la participación del Dr. José Uróz Tristán, cirujano pediátrico del Servicio Canario de la Salud e integrante de una Organización no gubernamental que presta servicio en múltiples latitudes del mundo.

Con la intervención desparecieron las sepsis urinarias; sin embargo, el marcado desgaste renal conllevó a la praxis de diálisis peritoneal.

«Pasé un curso en La Habana para hacérselas en la casa. Así estuvo año y medio hasta que perdió el peritoneo y entró, definitivamente, en hemodiálisis. Ahora mi hija aguarda por un trasplante», confirma su progenitora.

 

CAUSAS, AZARES Y TALENTO

 

No escapa el servicio de Nefrología infantil de los contratiempos y limitantes actuales. Tampoco existen brazos cruzados, y a veces hay que recurrir a la «magia» para consolidar el principal objetivo.

Bien lo sabe la Dra. Elsa Brito Machado con sus años de experiencia dentro de un servicio de alcance territorial.

«Hasta el momento —subraya— cinco niños reciben tratamiento depurador en la unidad villaclareña. Quien más tiempo lleva es Adrián Pérez. Ya tiene 17 años, y comenzó desde los nueve años».

En su criterio las malformaciones constituyen las principales causas de remisión a los procederes. Estas pueden acompañar desde la etapa embrionaria, en tanto otros casos debutan en la adolescencia motivados por diversas glomerulopatías en estado terminal y no así por la incidencia de hipertensión arterial y diabetes como ocurre en los adultos.

Confiesa que desde niña quería ser médico. No hubo otras pretensiones, y un día las alcanzó. Desde entonces abraza un camino de constante superación no exento de situaciones complejas.

«En el servicio trabajamos ocho especialistas. Entre todos logramos darle solución a los reportes más graves y para beneplácito colectivo contamos con el mejor regalo de la vida que recae en la satisfacción de padres y familiares ante pacientes con características diferentes».

Parte del equipo de la Sala de Nefrología que logra, entre todos, darle solución aún a los reportes más complejos.

Entre las vivencias de la Dra. María del Carmen Saura Hernández, jefa de la unidad, existen dos que marcaron su vida. Las vivió fuera de Cuba, y ello le confirmó el criterio de que el médico que separa el valor humano del ejercicio jamás será buen profesional.

Aspiraba a la Cardióloga y su esposo, el Dr. Guillermo González Ojeda, se inclinaba por la Nefrología, pero la práctica invirtió los caminos.

«Eso sí, desde el principio aposté por la Pediatría. Estaba bien definida. Los niños nos dicen «mami», y eso marca mi vida. Desde el punto de vista profesional se ha logrado hemodializar a menores con apenas siete kilogramos de peso, y son logros que satisfacen, aunque ha sido muy difícil superar el impacto de los pocos decesos ocurridos», indica Saura Hernández.

— Algunos opinan que el facultativo al vivir entre tantas complejidades llega a verlas como algo normal…

— ¿Quién dice eso? Llevo nueve años dirigiendo un equipo de excelentes colegas. Vivir entre gravedades no deshumaniza, Eso remueve el alma. Un paciente así te quita el sueño y el apetito. Créanlo. Dejas de atender a tu familia para consagrarte al caso. Recuerdo aquella experiencia en que la mamá de Alejandra le donó uno de sus riñones a su hija y casi no íbamos a la casa. Todos imploramos que saliera bien y lo logramos.

— ¿Hasta qué punto los padres y familiares aportan al colectivo?

— Diría que resultan esenciales en medio de tantas limitantes estructurales y materiales, mas brotan sentimientos y junto a médicos, personal de enfermería, pantristas, auxiliares de limpieza, somos uno. Hacer la vida laboral dentro de un espacio cerrado no impide la interrelación con el resto de los servicios de nuestro Hospital, e incluso con la extraordinaria ayuda de otras instituciones como el Cardiocentro de Villa Clara ante casos bien difíciles, así como del Grupo Nacional de Nefrología pediátrica. Cada eslabón forma parte de una extraordinaria cadena que no excluye a la familia.

Adrián Pérez es el caso de mayor permanencia entre los infantes sometidos a hemodiálisis. Comenzó a los nueve años y ya tiene 17.

La vida demuestra los extraordinarios costos de este servicio en el mundo. La Dra. María del Carmen Saura ha compartido los procederes en el llamado Primer Mundo y también en aquellos que transcurren en extrema pobreza.

« !Que contraste! En unos, precios desorbitantes; en otros, las técnicas depuradoras no están al alcance de la mayoría y la exclusión conduce a la muerte. Ante dichas realidades pensaba en Cuba que no escatima recursos y el sistema lo garantiza todo.

— ¿La prueba más difícil?

— Cuando no queda otra alternativa y debes recurrir a métodos muy cruentos. Tienes que ajustar el equilibrio emocional porque eres médico y ser humano. Incluso hemos tenido esta disyuntiva con hijos de colegas, pero no hay otro camino porque se impone salvar.

Realidades como la de Celeini y la entrega del equipo profesional demuestran el amor al prójimo. Una niña muy inteligente que domina su enfermedad y los medicamentos correspondientes. Se deprime por momentos, pero la atención de los sicólogos y su propio dinamismo la hacen salir de esos estados.

El maestro ambulatorio toca a las puertas de su casa a fin de que no pierda el encanto del conocimiento, y si bien admite la lectura de textos apropiados a su edad prefiere las historietas y aquellos libros de recetas de cocina para, incluso, ofrecerle sugerencias a su mamá como matices de la vida que alumbran las alboradas por la infancia.

 

MEMORÁNDUM

 

— En sus primeros tiempos el Hospital Pediátrico contaba con 109 obreros; de los cuales, 12 eran médicos con algo más de 10 enfermeras, y nueve técnicos.

— Comenzó con solo 109 camas distribuidas en dos salas, igual número de consultas externas, otro tanto de salones de operaciones y un equipo de rayos X. Hoy cuenta con 273 camas y 11 servicios quirúrgicos y 13 pediátricos. Algunos de ellos de carácter territorial y con marcado prestigio. Entre los más significativos aparecen: oncohematología, nefrología y hemodiálisis, terapia intensiva, cirugía neonatal, fibrosis quística, Sistema Ultramicroanalítico (SUMA), neurocirugía, enfermedad celiaca, afecciones reumatológicas en edad pediátrica, cirugía neonatal, y endocrinología.

— No menos importante la Clínica del Adolescente, el Centro de Neurodesarrollo, la cirugía endoscópica de mínimo acceso, y los servicios especializados de neurofisiología. Figura también el proyecto cultural Para una sonrisa que ya suma dos décadas.

 

CONTRASTES

 

Dr. Yandry Alfonso Chang.

Afirma el Dr. Yandry Alfonso Chang, vicedirector de Asistencia Médica de la institución, que logran una tasa general de supervivencia de 95, 65, y también son loables los resultados en aquellos casos necesitados de instrumental acoplado que facilite las funciones respiratorias.

«Este indicador acompaña, también, a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la destinada a los diversos tratamientos oncohematológicos con alza en las referidas afecciones, sobre todo en las leucemias».

Pero que el centro experimente récord de asistencia a Cuerpo de Guardia, desde enero hasta el cierre de mayo, no constituye un logro.

Baste decir que se han visto 5 470 niños más que en la referida etapa del año precedente, y solamente en mayo sus profesionales asistieron a 7 500 pacientes para un incremento de 610 casos. El promedio de atención diaria es de 250 «pacientes», y se ha comprobado que el 92 %   se alejan de los parámetros establecidos por la urgencia médica.

Esto indica que fallan eslabones en la atención primaria de Salud debido a que gran parte de las causas pueden recibir atención en policlínicos y consultorios médicos.

Algo que siempre ha señalado el Ministro de Salud, Dr. Roberto Morales Ojeda, y que lo remarcó en su reciente visita a Villa Clara pues más del 70 % de las incidencias deben solucionarse en el nivel primario del sistema.

Vale un análisis y reordenamiento a fin de evitar congestiones innecesarias que afecten la calidad del servicio.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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Vacunación Antipolio en segunda etapa

Las dos gotas por vía oral se aplicarán desde el lunes 23 hasta el 28 de abril,

Por Ricardo R. González

Los vacunatorios de las áreas de Salud villaclareñas aplicarán, a partir del lunes 23 y hasta el 28 de abril, la segunda dosis de Vacunación Antipolio correspondiente a la 57 campaña.

Esta vez incluirá a los inmunizados en la primera fase (desde el mes de nacido hasta los dos años, 11 meses y 29 días, al tiempo que habrá una reactivación para quienes arriben a los 9 años, 11 meses y 29 días.

El universo comprenderá a 30390 infantes, y vale recordar que los pequeños no ingieran agua ni otro tipo de alimentos durante los 30 minutos antes y después de suministrarse las dos gotas por vía oral.

Quedan excluidos del proceso aquellos menores que presenten, en ese momento, vómitos, síndromes febriles, y cuadros respiratorios o diarreicos.

En el caso de los inmunodeprimidos deberán valorarse por los especialistas competentes para determinar si pueden o no someterse a la vacuna.

De acuerdo con los expertos siempre se habilita una semana de recuperación posterior para aquellos infantes que por enfermedad u otras causas no pudieron vacunarse en el período establecido.

Ya Cuba sobrepasa los 84 millones de dosis aplicadas desde 1962 hasta el pasado año.

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Vacunación Antipolio en Villa Clara

Por Ricardo R.  González

Hasta el 3 de marzo se desarrollará en Villa Clara la primera etapa de la 57 Campaña de Vacunación Antipolio que abarcará un universo de 22979 infantes comprendidos entre el mes de nacido hasta los dos años, 11 meses y 29 días.

El proceso se realizará en los vacunatorios de las áreas de Salud con la aplicación de dos gotas por vía oral.

Es importante que los pequeños no ingieran agua ni otro tipo de alimentos durante los 30 minutos antes y después de aplicarse la dosis, De acuerdo con las excepciones quedan excluidos aquellos menores que presenten, en ese momento, vómitos, síndromes febriles, y cuadros respiratorios o diarreicos.

En el caso de los inmunodeprimidos deberán valorarse por los especialistas competentes para determinar si pueden o no someterse a la vacuna.

Según explicó la licenciada Onélida Mauri Rodríguez, jefa del Programa de Vacunación en Villa Clara, queda establecida una semana de recuperación posterior para aquellos casos que por enfermedad u otras causas no pudieron vacunarse en el período establecido.

La segunda dosis está prevista del 23 al 28 de abril. Incluirá a los inmunizados en la primera etapa y habrá una reactivación a quienes arriben a los 9 años, 11 meses y 29 días para sumar 30390 en total.

Según estimados Cuba sobrepasa los 84 millones de dosis aplicadas desde 1962 hasta el pasado año.

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Un arcoíris para Lisuán

Yudermis junto a sus dos pequeños Leroy (a la izquierda) y Lisuán. Una historia de amor con suma perseverancia.

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía familiar

Este pequeño cautiva. Se llama Lisuán Fernández Alonso y cuenta apenas con un año de vida. No tiene que ser un rostro conocido para que él le regalarle una sonrisa con la máxima espontaneidad de la infancia acompañada de esas palmitas a manera de saludo y gratitud.

Por el hogar aparecen todos los signos de armonía, los suficientes para que se crezca a plenitud como resultado de un embarazo planificado que devino también regalo a su hermanito Leroy quien añoraba esa compañía. Entre los dos median siete años y durante la gestación hubo un seguimiento sin contratiempos, incluso su progenitora no experimentó la diabetes gestacional ni las notorias cifras de tensión arterial registradas en la primera experiencia.

Lisuán llegó al mundo a la 1:00 de la tarde del 28 de diciembre de 2016 cuando estaba previsto que resultara una cesárea normal; sin embargo, la pérdida de líquido obligó a procederes urgentes.

En el salón se escuchó el primer llanto como símbolo de vida, mas no pasó mucho tiempo para que su mamá, Yudermis Alonso Morgan, se percatara que algo extraño ocurría. Miradas entrecruzadas, algunas pausas de silencio, hasta que ella, inquieta al fin, siguió indagando y encontró la realidad.

¿Quién puede resistirse ante la espontaneidad de este pequeño?

El niño venía con una calcificación hepática que era lo único reflejado en pruebas prenatales, pero una vez nacido había algo más: Traía un síndrome de Down y era portador de una cardiopatía.

TENSIÓN EN NEONATOLOGÍA      

Las primeras horas posteriores al alumbramiento transcurrieron bajo total normalidad. No obstante, a las 11:30 de la noche del propio 31 de diciembre cuando se valoraba cómo cerrarían los indicadores de mortalidad infantil para Villa Clara corrió la alarma en el servicio de Neonatología del hospital universitario ginecobstétrico Mariana Grajales.

¡Urgencia total!, exclamaron los expertos. Lisuán comenzó, repentinamente, un complejo deterioro con pérdida de signos vitales. Sus piernitas estaban cianóticas, y las doctoras Cenia Rivero Morales y   Odalys Aríz Milián, de guardia en aquella jornada, iniciaron la reanimación hasta sacarlo del shock.

¡Hay que salvarlo por sobre todas las cosas! Era la máxima que se escuchaba en la dependencia, recuerda el doctor Orlando Molina Hernández, jefe del servicio de Neonatología.

Nadie imaginó la gravedad repentina que estremeció al equipo en una sala que reportó en ese momento uno de los mayores ingresos recordados para un fin de año con 29 en total; de ellos, ocho en estado crítico.

«Yo estaba sola pues como se mantenía estable cada uno de los familiares regresó a casa. Llamé a todos pues se esperaba lo peor con un diagnóstico super reservado, mas la pericia de los médicos y el personal de enfermería sacó a mi niño del paro», comenta Yudermis.

Los procederes reclamaron la aplicación de múltiples medicamentos. Poco a poco el pequeño fue compensándose hasta que a los 23 días recibió el egreso. Quizás se pensaría que el capítulo quedaba cerrado, pero la estancia en hospitales no demoró en aparecer.

LA OTRA PARTE DE LA HISTORIA

El último día de enero de 2017 Lisuán ocupó una de las camas de la sección de Cardiopediatría en el área 4 del hospital José Luis Miranda. Sumaron 64 jornadas en las que el niño bajó de peso y presentó sepsis urinarias, diversas intolerancias y acidosis metabólica como trastorno en que prevalecen los ácidos en los líquidos corporales.

A partir de entonces el pequeño recorrió casi todas las secciones de la institución pediátrica: Terapia intensiva, Intermedia, Gastroenterología… pero comenzó a intensificarse una hipertensión pulmonar, por lo que el doctor Guillermo González Ojeda, jefe del servicio de Cardiología Pediátrica, y su colectivo determinaron que el niño requería una cirugía de urgencia.

La progenitora y el resto de la familia vivieron momentos difíciles. Hubo que esperar. A los nueve meses se practicó la operación que fue suspendida en dos ocasiones por desbalances en la presión, y el pasado 2 de octubre los cirujanos procedieron al acto.

«El apoyo de la familia constituye un eslabón principal antes estos casos», confirma Felipe Fernández Suárez, el papá de los niños, quien se encontraba trabajando en el momento de la visita.

«El propio profesor Eugenio Selman-Houssein Sosa, al frente del Cardiocentro pediátrico William Soler de la Habana tomó la decisión ante un caso verdaderamente riesgoso. Él siempre nos alertó que había que esperar los resultados, pues la intervención pudiera resultar la mejor del mundo, pero sin obviar posibles complicaciones posteriores».

En efecto, hubo múltiples contratiempos, aunque la mejoría resultó notoria al aplicarse antibióticos de primera generación. Luego de 23 días en el complejo pediátrico habanero regresaron a Santa Clara. Desde entonces Lisuán mantiene un seguimiento mensual en la referida institución y también en el servicio de Cardiopediatría de Villa Clara.

AMOR Y PERSEVERANCIA

Esta es una historia de verdadero amor. De esas que toca las fibras del alma y deviene clase magistral de perseverancia. Yudermis Alonso está acogida a los beneficios de una licencia para cuidar a su hijo. Trabaja como cajera en la Sucursal 4321 de Bandec, mientras su esposo, Felipe Fernández Suárez, padre de los dos niños, asume la jefatura de un turno en la dulcería El Capuchino de la capital provincial.

A ella no la vi llorar ni aun en los momentos más difíciles del relato. Mantiene su fe y deviene motor impulsor para continuar el camino.

«En cada momento crítico pensé en Dios. Siempre tuvimos un optimismo extraordinario. Cuando veía que a alguien de la familia se les salían las lágrimas decía: aquí no se puede llorar por el bienestar del niño y pronto se pondrá bien. Ese era el deseo de nosotros, de los vecinos, de los compañeros de trabajo… y lo logramos».

— ¿Cómo pudiste vencer el estar alejada tanto tiempo de tu otro hijo?

— Una prueba de fuego, lo que me consolidó a seguir con fuerzas. Sentía en extremo no verlo. Incluso un día me suplicó que viniera para la casa porque estaba enfermo. Aquello me caló hondo, y me encontraba entre dos difíciles aguas. Leroy tiene adoración con su hermano, y esa es la recompensa.

En este tiempo has comprobado la entrega de quienes un día escogieron el camino de la Medicina…

— Soy de las que puedo gritar la excelencia de nuestros médicos y del personal complementario. No puedo mencionarlos a cada uno porque resulta imposible, pero tanto los de aquí como los de la Habana en Terapia intensiva, intermedia, Cardiología, Neonatología del Materno, Gastroenterologia, Infestologia, Inmunología, Nutrición… merecen total admiración. El Día de la Medicina fui al acto que celebraron en el Hospital Pediátrico y di el agradecimiento eterno, es algo infinito, yo no tengo como expresarlo. Una madre con un hijo en estado de suma gravedad, con escasas posibilidades de salvación y que esté vivo es algo difícil de creer. Gracias a tantas personas tenemos a mi niño.

— Algunos dicen que los médicos llegan a deshumanizarse…

— Jamás. Puedo asegurarlo porque una parte de mi vida ha transcurrido en hospitales. He visto a galenos que delante de la madre no lloran y son enérgicos, pero después entre cuatro paredes y en privado aparecen escenas indescriptibles. Son niños convertidos en hijos de ellos también, y más los de larga estadía.

— ¿Supiste de cerca el verdadero valor de la amistad?

— Lo comprobé. De los compañeros de labores, de los vecinos, de los que conocieron el caso y bastó para hacerlo suyo, y hasta de quienes trabajaron conmigo anteriormente en TRD.

Lisuán a las pocas horas de nacido.

En la familia Fernández Alonso no existen antecedentes de síndrome de Down, ni tampoco de malformaciones, pero ante estas realidades el amor y la perseverancia resultan imprescindibles.

«A mí se me unían las tomas de leche en Neonatología. Estos pequeños sienten, hay que hablarles y atenderlos mucho para lograr la evolución. La fuerza que tuve la trasmití en el marco familiar, y aquí descansa una premisa vital».

Ahora quien escribe piensa en esa canción de Buena Fe que suscribe Todo el mundo cuenta. Y es así porque el pequeño está vivo y somos cómplices de sus sueños. Entonces que brille siempre el arco iris para la felicidad de Lisuán.

MEMORÁNDUM

— El síndrome de Down no es una enfermedad. Constituye un trastorno genético al aparecer tres cromosomas en el par 21 en lugar de los dos existentes en el resto.

— Los afectados presentan algunas características comunes, mas los estudios demuestran que cada individuo es singular con personalidad y habilidades únicas.

— Según estimados aparece en uno por cada 650 nacidos vivos, aunque la probabilidad se incrementa de manera notable cuando la embarazada rebasa los 35 años.

— Entre el 40% y el 50% nace con una cardiopatía congénita.

— La incidencia estimada del síndrome a nivel mundial oscila entre uno de cada 1.000 y uno de cada 1.100 recién nacidos.

CONTRASTES

Yudermis Alonso puede asumir este segmento. Conoce casos que han rechazado la presencia de una criatura con síndrome de Down. Incluso que les ha costado trabajo interiorizarlo a nivel familiar.

No lo concibe, y está dispuesta a educar y conversar con quienes manifiestan dicha actitud. También los testimonios de Karin Schröder son conmovedores. Una educadora chilena que hace 21 años tuvo su primera hija afectada y declara que, a partir de entonces, nacieron en ella dos misiones: «Por un lado, sacar adelante a Caterina junto a mi marido, y por otro generar cambios sociales».

Así inició una cruzada para demostrar que las personas con este trastorno pueden entregarse al aprendizaje desde múltiples aristas siempre que exista estimulación y oportunidades.

En sus vivencias cuenta lo importante de la lectura porque a la vez fomenta y mejora el habla, pero no olvida cómo la pintura, el baile o el teatro han demostrado suma utilidad para vencer el grado de discapacidad intelectual presente con el síndrome.

Una conclusión se deriva de todo esto. El aprendizaje no acaba. Abrir nuevos horizontes a quienes se consideran más vulnerables es el camino que da al traste con mentes aferradas a los imposibles, sin descartar la enseñanza especial y el apoyo de la familia. Yudermis y Karin, cada una en su contexto, bien lo saben y lo practican.

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Abrirán sala para madres con hijos de larga estadía en Ginecobstétrico de Villa Clara

El Dr.Alexander Martínez Pérez considera un paso de avance en la atención materno-infantil durante la primera etapa de la vida.

Por Ricardo R. González

En las próximas horas quedará abierta la Sala para madres con niños de prolongada estadía en el hospital ginecobstétrico universitario Mariana Grajales de Santa Clara.

Según explicó el Dr. Alexander Miguel Martínez Pérez, director del centro, se trata de una sección habilitada con 14 camas dotadas del confort esencial y acceso exclusivo para aquellas progenitoras que, luego de su parto, sus pequeños requieren de largos ingresos en el servicio de Neonatología debido a múltiples causas.

«Por lo general el bajo peso es el factor predominante al no alcanzar los esos 2500 gramos requeridos antes de recibir el egreso a la comunidad y quedar exentos de cualquier riesgo», puntualiza el galeno.

Personal del Ginecobstétrico villaclareño dan los toques finales para la apertura de la Sala este miércoles.

Algunos exigen de dos a tres meses o más a fin de lograr el peso ideal, y se hace necesario que las madres permanezcan junto a ellos para asumir la lactancia.

Anteriormente existía esta posibilidad, mas ahora la unidad dispone de mejores condiciones, mientras su ubicación es más próxima a los servicios neonatológicos donde se encuentran los menores.

Martínez Pérez consideró la puesta en marcha como paso de avance en la atención materno-infantil durante la primera etapa de la vida.

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Por esa edad de oro

Con solo cuatro años Kely Hernández se apresta a consumir el menú para ese día. La imagen encierra toda la ternura infantil.

Imperdonable concebir la vida sin el aporte de la mujer. Bajo este prisma, desde el círculo infantil Meñíque, de Corralillo, se abren constantes alamedas a favor de la infancia.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Nadie verdaderamente sensible mostraría indiferencia ante la ternura que experimenta la carita de esta pequeña. Se llama Kely Hernández Rivera, tiene 4 años, y comienza a descubrir el mundo desde las tantas ventanas abiertas en el círculo infantil Meñique de Corralillo.

Como ella 190 infantes llenan de vida el sitio que muestra una edificación muy bien conservada, con esa cultura del detalle que tanto necesitamos y limpia hasta por sus áreas exteriores. En el encuentro con la esperanza algunos infantes indican con sus deditos los años cumplidos, otros desarrollan la destreza de las manos, y poco a poco comienzan a identificar el reino animal bajo las constantes interrogantes de los porqués de acuerdo con la edad.

Ello no se logra por arte de magia. Se necesita mucha paciencia, sobre todo vocación para cuidar y enseñar a los pequeños. Pregúntele a Belkis Rodríguez Beovides, quien es fundadora de la institución, con 27 años de experiencia, y cuatro de ellos en el ejercicio de la dirección general del único centro de su tipo existente en el municipio.

Ahora recuerda el primer día que llegó al plantel e inició su camino como maestra de prescolar. Luego rotó por la totalidad de los salones, y comprendió la necesidad de superarse. «Me hice licenciada y máster a fin de enfrentar a plenitud las complejidades de la infancia».

Un día le propusieron quedar al frente del colectivo. Confiesa que cierto escalofrío le recorrió el cuerpo y sintió mucho respeto. «A mí me gustan los niños —enfatiza— pero tenía que prepararme. Era un gran reto, y lo sigue siendo porque todos los días aprendo algo».

A su modo no oculta lo difícil que resulta dirigir en estos tiempos. Considera que es linda la tarea, pero compleja ante tantas diferencias presentes en los infantes y trabajadores. Por ello piensa en la variabilidad de los comportamientos humanos y sabe que para dirigir no puede perder la diferenciación en el tratamiento a los trabajadores.

El papel de las educadoras resulta un eslabón esencial en el desarrollo de habilidades, y se impone mantener la ecuanimidad ante las travesuras que experimentan los pequeños debido a su edad.

«Son 48 obreros, con 31 docentes, y del total solo tenemos dos hombres en tanto un abuelito nos atiende el huerto. En la matrícula priman las niñas, y todos comienzan desde el primer año de vida hasta preescolar».

En medio de su ir y venir por cada rincón del centro o del tiempo que le consume el trabajo de oficina Belkis Rodríguez está muy consciente que quien no sienta amor por la profesión no puede trabajar aquí. Y no busca rodeos ni justificaciones. Simplemente porque «los niños son el tesoro más preciado que tenemos, y el compromiso radica en educar desde edades tempranas».

UN DÍA EN EL MEÑIQUE    

Cuando el sol aún ni asoma en el litoral comienza el día a día en el Meñique. Los pequeños entran a partir de las 6:00 de la mañana y permanecen hasta las 6:00 de la tarde. Ello hace que un grupo de trabajadoras inicien sus funciones desde mucho antes.

A la llegada de los menores aguarda la actividad motora previa al proceso docente educativo complementada por la gimnasia matutina, las actividades programadas en los diferentes salones, y aquellas que permitan desarrollar las destrezas individuales.

Como parte de la jornada se les enseña los encantos de la lengua materna, reciben conocimientos del mundo de los objetos, sin descartar la educación musical apoyada en las peculiaridades de los instrumentos y su identificación, así como el complemento de la Naturaleza habitada por sus animales y plantas.

En este universo resulta vital inculcarles el amor a las diferentes especies y la necesidad de protegerlas. De ahí los sólidos basamentos de que al «tití» no se le maltrata, que debe brindársele amor, o que las maticas requieren de agua para sobrevivir y compensar al Planeta.

Según los oficios hay trabajadoras que deben entrar con los claros del alba como quienes conforman la nómina de servicios cuyo horario inicia a las 5:50 de la mañana.

Algunos abren un libro y observan las imágenes, aunque todavía no puedan descifrar el texto impreso; sin embargo, crean las fábulas a su manera y dan rienda suelta a la imaginación, en tanto para hacer realidad el proverbio de mente sana en cuerpo sano no se excluyen aquellas acciones vinculadas con la educación física y los mecanismos que desarrollan el control muscular.

A partir de las 11:00 a.m. el apetito despierta. En bandejas flamantes por su brillo llega el menú habilitado a partir de un cronograma que se organiza por años de vida. De forma organizada van entrando al salón para después disfrutar de la siesta hasta las 2:30 o 3:00 de la tarde. Algunos remolonean para dormir y manifiestan cierta resistencia en su catre, pero otros emprenden sus sueños con las fantasías quizás aprendidas durante el día.

Por supuesto que están incluidos los minutos del baño, el aseo al término del almuerzo, y el análisis fónico o la enseñanza de la preescritura como parte de la integralidad educativa.

Luego en la noche los quehaceres hogareños aguardan para estas mujeres compartidos con las responsabilidades en la comunidad o en las organizaciones de masas, entre ellas la Fmc que arribó el 23 de Agosto a su aniversario 57.

Vale recordar que, también, con el aporte y seguimiento de la agrupación femenina los círculos infantiles fueron dirigidos por el Instituto de la Infancia hasta inicios de los años 80. Posteriormente los asumió el Ministerio de Educación (Mined) como parte del subsistema de la enseñanza primaria.

Una etapa caracterizada por el fortalecimiento de la atención a este segmento y a las vías no formales en la rama preescolar mediante el Programa Educa a tu Hijo, sin apartarlos de la formación de un personal debidamente capacitado.

BELKIS, EN NOMBRE DE UN COLECTIVO

Sería imposible esta obra sin el sólido sostén femenino, aunque no se aparta la contribución de los hombres que conforman la nómina del círculo infantil más integral de la provincia.

«Tengo la dicha de contar con una fuerza laboral completa, y eso es un logro. El colectivo responde como condición principal que garantiza el éxito, tanto en organización, limpieza, y en los aspectos formativos», sustenta Belkis Rodríguez que muchas veces se siente entre los Meñiques.

«Somos 48 obreros y del total solo tenemos dos hombres, por lo que el aporte de la mujer resulta vital en una profesión que demanda mucho amor», sustenta Belkis Rodríguez Beovides, directora del círculo infantil Meñique de Corralillo.

— ¿Nunca has tenido quejas?

— Ninguna marcada. Alguna que otra insatisfacción por falta de agua en determinado momento. En cuanto a medidas disciplinarias aplicamos algunas por ausencias injustificadas pero ajenas al personal docente.

— Luego que los círculos infantiles brindan determinados beneficios para el incremento de la natalidad ¿Ha tocado las puertas a algunas de tus trabajadoras?

— Puedo decir que ya tengo tres que aguardan por la supuesta cigüeña.

Así transcurre la historia en este sitio corralillense donde la infancia aprende a amar y a crear valores para transitar por los caminos del bien. Por sus anchos y limpios pasillos está el legado martiano con sus múltiples enseñanzas, y desde allí harán historia los nuevos Meñiques que, sin llegar a ser reyes, se nutrirán de las bondades del legendario personaje para transitar por esa edad de oro.

¿Alguien duda de la felicidad que experimentan estos pequeños?  Ellos representan una parte de los 190 matriculados en esta institución del noroeste villaclareño.

REMEMBRANZAS

La creación de los círculos infantiles fue un regalo de la Fmc, a iniciativa de su Presidenta Vilma Espín Guillois, para favorecer la integración femenina a la sociedad y contribuir a la formación de la infancia.

El 10 de abril de 1961 vieron la luz las tres primeras instituciones de este tipo aledañas a barrios pobres de la capital cubana. Estos iniciaron sus labores con mujeres que hasta entonces ejercían como domésticas, amas de casa, o jóvenes que estudiaban en La Habana caracterizadas por el amor a los niños.

Al principio solo los cuidaban; sin embargo, las aspiraciones eran mayores en la búsqueda de un camino que tratara de educarlos. A fin de edificar estos círculos se emplearon múltiples iniciativas recaudadoras de fondos a partir de ferias, actividades recreativas, y la emisión de sellos de correos e impresión de postales.

En la actualidad Cuba sobrepasa los 1 130 colectivos que acogen a más de 154 mil infantes. Aún resultan insuficientes ante la demanda de féminas trabajadoras, mientras el 70 % de la población preescolar está acogida al Programa Educa a tu hijo.

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El Ciget tocó las puertas del alma

                                                   Trabajadores del Ciget durante la entrega de los obsequios.

Por Ricardo R. González

Fue en una de las tardes de este julio caluroso cuando los trabajadores del Centro de Información y Gestión Tecnológica de Villa Clara (Ciget) visitaron la Sala de Oncohematología del hospital pediátrico José Luis Miranda, de Santa Clara.

Cada uno portaba una bolsa de regalos, esos que fueron adquiridos con los esfuerzos del propio colectivo a fin de que quedara en la infancia el recuerdo de quienes resultan los más destacados entre las dependencias de su tipo en el país.

Todos aguardaban su momento. Allí estaba Luis, de solo 11 meses de nacido, o Wendy, quien ya cumplió 10 años, junto a otros pequeños. Ellos reciben complejos tratamientos ante enfermedades irreverentes de la sangre y sus tejidos en las que prevalecen leucemias, linfomas, y aplasias medulares, entre otras, que un día el destino puso en el camino.

Mas, en este sitio no hay espacio para lágrimas ni lamentaciones. El corazón se agranda para hablar de esperanzas. Se comparten alegrías y mucho más cuando los propios trabajadores del Ciget contaron hermosas historias de casos que estuvieron ingresados en el mismo recinto, y hoy desarrollan su vida sin contratiempos.

Bastó recibir su regalo para que el pequeño Luis disfrutara de su instrumento.

Poco a poco se entregaron los obsequios. Cada obrero traía el nombre del infante hospitalizado, y por el ancho pasillo imaginé a los personajes de nuestro José Martí en una especie de fiesta. Era como si resurgieran Meñique, Bebé y el señor Don Pomposo, Nené Traviesa, y Pilar con sus Zapaticos de Rosa.

Era sentir a Teresita Fernández o a Liuba María Hevia que, guitarras en mano, recorrían los cubículos para alegrar con sus canciones y entonar en coro gigante Porque tenemos el corazón feliz, el Gatico Vinagrito, o Dame la mano y danzaremos.

Todos se sumaron al agasajo. Los integrantes del centro visitante, el personal especializado de la Sala, los padres, los niños…

Sí, fue en una tarde de este julio en que se minimizó el calor para aplaudir sueños y encontrar en comunión los lindos colores del arco iris. Porque en esa jornada en que acababan de ratificar la condición de Vanguardia Nacional por segundo año consecutivo el Ciget tendió una especie de magia y llegó para tocar las puertas del alma.

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