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Ricardo R. Gonzalez

¿El primer selfie de la historia? Esta foto es de 1920

Esta foto fue tomada en diciembre de 1920 en Nueva York y pudiera ser el primer selfie de la historia. Fuente: Museo de la Ciudad de Nueva York.

Al parecer, el primer selfie de la historia se tomó en diciembre de 1920, en la terraza del estudio fotográfico Marceau, en Nueva York. La imagen muestra a cinco hombres, fotógrafos de la empresa Byron que, en ese momento, no imaginaban que estaban retratando un momento histórico.

Entre los protagonistas se encuentra el fundador de la compañía, Joseph Byron, que sostiene la cámara con su mano derecha, y Ben Falk, que la sujeta con su mano izquierda.

El selfie se conserva en el Museo de la Ciudad de Nueva York. Junto a esa imagen también se expone otra que muestra, desde un ángulo diferente, otro de los selfies del grupo de artistas y en la que se observa cómo los fotógrafos sujetan la cámara para inmortalizarse en los primeros selfies.

Esta imagen capta otro selfie desde un ángulo diferente. Fuente: Museo de la Ciudad de Nueva York.

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marzo 26, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

La Tumba del Mambí Desconocido en el Capitolio Nacional

La Tumba del Mambí Desconocido, uno de los espacios insignes del Capitolio Nacional se encuentra abierta al público de 8:00 a.m. a 12 del mediodía, y de 1:00 a 4:30 p.m.

La sala con forma de bóveda se ubica justo debajo de la rotonda del Salón de Los Pasos Perdidos, y en el eje vertical coinciden el centro de la cúpula, el diamante y la llama eterna de bronce y mármol que corona el recinto.

Frente a la lámpara votiva se encuentra la Tumba del Mambí Desconocido, una piedra de mármol donde descansa simbólicamente una de las expresiones del “fundamento moral, político e histórico de la nación: los restos mortales de un soldado cubano desconocido, a cuyos esfuerzos y sacrificios sin nombre, se debe el nacimiento de Cuba como República”, al decir del Historiador de la Ciudad, Doctor Eusebio Leal Spengler.

Rodean el cenotafio las banderas de las naciones latinoamericanas. Tallados en bronce se encuentran el Escudo de Armas de Cuba, las notas del Himno de Bayamo, compuesto por Pedro Figueredo, y las palabras de Carlos Manuel de Céspedes al ser proclamado Presidente en la Asamblea de Guáimaro.

Una réplica en mármol de Carrara de la escultura de La República, obra de Ángelo Zanelli, completa el nicho principal del salón. La estatuilla reproduce la imagen de Palas Atenea que se encuentra en el recinto principal del edificio. Al acceder al panteón, se escucha la “Paráfrasis sobre el Himno Bayamés”, obra del compositor Hubert de Blanck, interpretada por la Camerata Romeu.

El proyecto final de la Tumba del Mambí Desconocido – acometido por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, encargada de la restauración total del Capitolio – expresa la solemnidad que demanda un santuario de este tipo, una sensación que se percibe incluso desde el acceso principal, ubicado debajo de la Escalinata del monumental edificio. La intervención respetó los elementos originales del recinto, desde el color de las paredes, la decoración de las molduras, los suelos de granito, y los detalles ornamentales.

(Con información de CubaDebate)

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marzo 4, 2018 Posted by | Enlaces | , , , , , , , , , | Deja un comentario

El Marino de Marina

Como hombre de mar Marino Rodríguez González (a la izquierda) abandona de vez en cuando su hogar en la calle Marina para emprender una travesía. Aquí, junto a sus compañeros José Idaberto Rico Artiles (en el centro) y Juan Carlos González Pérez.

EL PRIMER BARCO DE VAPOR CONSTRUIDO EN CUBA FUE ELIMINADO DE SU PEDESTAL. LAS RÁFAGAS DE IRMA QUISIERON BORRARLO DEFINITIVAMENTE DEL POBLADO DE ISABELA DE SAGUA. UNA RELIQUIA QUE A DIARIO CONTEMPLABA MARINO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, ESE HOMBRE DE MAR QUE TAMBIÉN PARTIÓ DEFINITIVAMENTE ANTES QUE EL FENÓMENO TRATARA DE ECLIPSAR A ESE PUNTO VILLACLAREÑO.

HACE ALGUNOS AÑOS ESCRIBÍ ESTE TRABAJO QUE FUE PUBLICADO EN LAS EDICIONES DE VANGUARDIA. HOY LO RETOMO EN MEMORIA DE MARINO Y DE QUIENES, DESDE ISABELA, SE EMPINAN Y RECONSTRUYEN LA VIDA.

Por Ricardo R. González

Fotos y fotocopias: Carlos Rodríguez Torres

Tiene 81 años permeados de una mente prodigiosa que le permite andar y desandar en el tiempo. Se llama Marino Rodríguez González y conoce al dedillo los rincones de Isabela de Sagua. Sabe de mares y lunas, de estrellas y nubarrones, de calma y remolinos en una vida salpicada con las aristas de pescador, carbonero, cortador de leña, trabajador portuario hasta que un día abrazó la jubilación luego de sumar cinco décadas como práctico del puerto.

Gran parte de su existencia lo une al primer buque de vapor construido en Cuba. Por eso cuando le comunicaron que la embarcación cesaría recibió uno de los impactos que le ha calado profundo.

«Firmé hasta el acta final… me arrancaban a un hijo querido. Con el navegué cientos de millas por mar y corrí otro tanto de kilómetros por carretera cuando estaba de reparaciones», declara este hombre que valora el barco entre las reliquias de Isabela, de Sagua la Grande, y de Cuba.

EN EL RELOJ DEL TIEMPO

La mirada del octogenario busca el infinito. Parece cargarse de energías con solo respirar el salitre y echar a volar sus vivencias. Recuerda que el buque comenzó a navegar en 1849 entre Sagua y el poblado de Isabela. Seis años antes habían inaugurado ese puerto.

«Una de las primeras travesías incluyó el cayo Bahía de Cádiz. Allí fue testigo del apareamiento de dos barcazas dedicadas a la trata de esclavos: El Palmira y El Emperatríz de Brasilia.»

Marino conoce que el buque asumió, de manera inicial, la transportación de pasajeros y el suministro de insumos a los isabelinos. Atracaba en el puerto El Vapor, y hasta cumplió deberes funerales pues en 1918 todavía el sitio no contaba con cementerio.

Foto de época cuando ya se le habían realizado las modificaciones en 1934.

«Trasladaban los cadáveres a Sagua por tren. La tarifa aumentaba cada vez más. Llegaron a cobrar hasta 100.00 pesos por ataúd en un pueblo humilde. La gente se insubordinó y tomaron represalias contra el ferrocarril.»

Poco a poco los habitantes recaudaron el importe necesario y construyeron el campo santo. Así, el barco llevaba los féretros hasta el propio cementerio situado a la orilla del río hasta que construyeron la carretera.

Según corrió el tiempo tuvo varios propietarios, pero sus fabricantes se remontan a la empresa Veronta, dueños del ingenio de idéntico nombre denominado, por último, Antonio Finalet.

RECUERDOS Y SOFOCONES

De la sabiduría de Marino Rodríguez afloran manantiales de conocimientos. Indica que todo barco identificado con una P pertenece al práctico del puerto y no deben llevar nombres.

«Sin embargo, este en un principio lo llamaron Cajiga. Luego Corporación I. A partir de 1934 sufrió modificaciones, y también lo denominaron Sagua la Grande (el más conocido), hasta que yo decidí nombrarlo Valle Grande, a raíz de la caída del Che en tierras bolivianas.»

La embarcación conoció los mares encrespados, y no escapó de aquel huracán que desgarró a Isabela en septiembre de 1933.

«Quien permanece tanto tiempo sobre una embarcación conoce el efecto de frentes fríos y nortes cuando se anda mar afuera. Yo los viví. Demanda oficio y sagacidad. El buque bien lo supo, y en determinados momentos resultó testigo de mis confesiones.

«Invertí bastante dinero a fin de repararlo, y permaneció —allá por 1970— un mes en Nuevitas para acometer uno de estos períodos. Por supuesto, yo con el. Así… durante 50 años.

— ¿Y aquel día final?

— Me acompañó hasta el 2001en que solicitaron su baja definitiva aprobada en abril de 2002. Quedó abandonado en el varadero de Terminales Mambisas. Se llenó de agua y hasta perdió su mástil. Logré que no se destruyera de manera total, pero el deterioro es evidente, e incluso ya en tierra le han sustraído algunos dispositivos.

—¿Un tesoro perdido?

— Existe gracias al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Representantes del organismo pidieron que lo entregaran por tanta historia que encierra. Lo trasladaron, hace algunos años, para un local perteneciente al CITMA donde hoy funge el restaurante El Tiburón. Allí está desde noviembre de 2003 como símbolo de Isabela.

En la primera imagen aparece el barco ya descontinuado pero sin perder parte de sus complementos. En otro ángulo, ya situado en la entrada del restaurante El Tiburón. Aprecie la falta de varios dispositivos.

Su última travesía la hizo entre el 13 y el 15 de diciembre de 2001 dirigida al rescate del velero Sirene, encallado en los arrecifes de Cayo Verde.

Marino Rodríguez aprecia a diario aquella embarcación. Le queda por el paso que transita a diario. Quien sabe si entable algún diálogo silente en el que solo ellos se entienden. Así ocurrirá siempre que el octogenario venza ese camino, salpicado de salitre, hasta llegar a su hogar ubicado en la calle Marina, de Isabela de Sagua.

Entonces, otros aires y motivaciones corren entre sus hijos y nietos para decirle: viejo, aun estás vivo.

 ALGO MÁS SOBRE EL P

— La embarcación de 12,84 m de eslora, 3,51m de manga (ancho) y 13 t de tonelaje bruto sirvió para perseguir a los esclavistas, y trasladó a importantes figuras en distintas épocas. Entre ellas a Joaquín Fernández Casariego, teniente gobernador de Sagua a principios del siglo xix, así como a historiadores y otras personalidades.

— Durante la Crisis de Octubre desempeñó importante labor con buques que tenían misiones específicas.

— En la reconstrucción realizada durante1934 los vecinos acudían al varadero, y cada quien emitía su criterio en torno a las modificaciones. Ante tanta diversidad un práctico, llamado Marcelino Santos, situó un cartel que decía: «Mira y calla». Lo suficiente como para que desde entonces identificaran al barco de esta manera.

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noviembre 4, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

Presentan revista dedicada al medio milenio de Remedios

PORTADA DE REVISTAPortada de la publicación (Foto: Leonardo Orozco Farray)

Por Ricardo R. González

Casi al año de las celebraciones por el medio milenio de la existencia de San Juan de los Remedios se puede decir ¡enhorabuena! al ver luz la revista dedicada a la fundación de una Villa mágica pero real, fascinante y desbordada en mitos, hospitalaria y reconocida entre esas reliquias imprescindibles que resaltan la historia de una nación.

A través de sus 46 páginas se recogen 18 trabajos que dibujan las disímiles facetas de una realidad permeada de tradiciones, de ese acervo cultural que imprime autenticidad, y de las diversas personalidades que, a través del tiempo, o en el acontecer de nuestros días hacen del terruño el emblema que portan las diferentes generaciones.

Lo que ocurre en las noches del San Juan, la fuerza de las parrandas como epicentro de la cultura popular, o las peculiares retretas de jueves y domingos con sus 163 años refuerzan la pertenencia y el distingo de los nativos.

¿Cómo hablar de Remedios sin saber quién fue Alejandro García Caturla y de las potencialidades a encontrar en su Casa Museo, o de la estancia del Generalísimo Máximo Gómez en la Villa a inicios de 1899? ¿Será posible olvidar el viejo torreón entre los misterios de aquel castillo de un solo balcón?

De darles su justo valor se encargan los realizadores de la edición especial que va hasta extramuros para abordar la pasión de los zulueteños por el fútbol, del Zunzún o la Diana propia de ese poblado como símbolos de los ausentes, de las parrandas de los barrios La Loma y Guanijibes, y de las esculturas y aldabas que dan credenciales a este pueblo.

Tampoco se olvidan las luces y desvelos de Buenavista ni esos variados diseños que moldean al hierro para darles a las fachadas citadinas un típico acento colonial.

Figuras como la del juglar remediano, Luis Manuel Pérez Boitel  que llena de prestigio a la cultura cubana, y la del ya desaparecido Fidel Galbán Ramírez como ícono del guiñol remediano ofrecen dimensiones a una publicación que incluye tradicionales recetas dirigidas al paladar, sin minimizar poemas y dibujos que refuerzan identidad y cubanía.

Negar la historia es desterrar las raíces, y en su avance dialéctico San Juan de los Remedios del Cayo busca nuevas imágenes con buenos colores. De ello también se encarga una publicación que dispone de excelente fotografía, diseño a cargo de Leonardo Orozco Farray, e impecable factura.

Este sábado pudo hojearse la revisita, y fue presentada, de manera oficial, durante el Taller Provincial de Trabajo Comunitario en el Consejo Popular de Zulueta, con la presencia de Marisol García Cabrera, secretaria de la Asamblea del Poder Popular en Villa Clara.

A manera de prólogo, las palabras de Alexei Rodríguez Alonso, al frente del Gobierno en la Octava Villa, invitan a descubrir cada uno de los espacios, laberintos, y mitos de un pueblo que llena de orgullo los rincones del alma.

 

 

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abril 25, 2016 Posted by | Enlaces | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

   

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