CIGET de Villa Clara, el mejor del país

Por Ricardo R. González

Norge Quesada Buchillón, director del Ciget.

El Centro de Información y Gestión Tecnológica de Villa Clara (Ciget) ratificó la condición de más destacado entre los de su tipo en el país, y recibió, este jueves, la condición de Vanguardia Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia por segundo año consecutivo.

Durante el reconocimiento la doctora María del Carmen Velasco Gómez, delegada del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en el territorio, ponderó el esfuerzo colectivo, al tiempo que sugirió innovar con nuevos productos, servicios o mejorar los ya existentes en favor del bienestar como aporte al empeño de consolidar una Villa Clara con todos.

La máster Beatriz Silva Nodarse, secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia en la provincia, entregó el certificado de reconocimiento a Norge Quesada Buchillón, director de la institución, y a Lidvel Estévez Yero, representante sindical en el centro.

Entre los avances del Ciget figura la búsqueda de información acerca de las patentes, la asesoría y tramitación de la Propiedad Industrial, así como la relacionada con el entrenamiento dirigido al diseño e implementación del sistema de gestión e innovación.

La dependencia tiene a su cargo los sondeos Informativos, y descarga de contenidos mediante las tecnologías contemporáneas, sin descartar la utilidad de una biblioteca digital encaminada a enriquecer los conocimientos, entre otras modalidades a disposición de la colectividad.

La máster Beatriz Silva Nodarse, secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Ciencia en la provincia, entregó el certificado de reconocimiento a Norge Quesada Buchillón, director de la institución, y a Lidvel Estévez Yero, representante sindical en el centro.

Durante la última etapa su colectivo creó cinco nuevos productos relacionados con el diseño de cuadros de mando integral, el sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos, así como el entrenamiento e información de gestores bibliográficos y la actualización de sitios y portales en internet, por citar algunos.

Norge Quesada destacó que la entidad atiende tanto al sector empresarial como a los vinculados a las formas no estatales, sobre todo en perfiles relacionados con la tramitación de la Propiedad Industrial para la protección de marcas, patentes, signos distintivos y eslogan con vistas a insertarse en un mercado cada vez más competitivo.

«Contamos con más de 120 compendios informativos, en tanto 27 empresas reciben consultoría de la cartera de productos y servicios, a lo que se suma disponer de una contabilidad certificada e indicadores económicos satisfactorios en los que sobresale la productividad por encima de los 14 mil pesos con un incremento del salario medio respecto a años precedentes», subrayó.

No se concibe la ciencia en la actualidad sin la capacidad de innovar en la creación de nuevos productos, servicios o en mejorar los ya existentes, puntualizó la doctora María del Carmen Velasco, delegada del Citma en Villa Clara.

Detalle significativo resulta la capacitación y superación del personal que ya cuenta con más del 50 % de su plantilla insertado al sistema de maestrías y doctorados, en tanto existe una activa participación en el Portal Villa Clara que muestra los principales resultados de la provincia en esta dirección electrónica: http://www.villaclara.cu  que amplía la presencia con los saldos de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) y las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ).

Por otra parte existe un cómputo superior a los 700 recursos informativos y un blog como parte de las principales redes sociales,

El aval para recibir el distintivo incluyó, además, la participación en 14 eventos nacionales y foráneos.

Entre los retos aparecen lograr la certificación del sistema de gestión de la calidad, y vincularse a proyectos internacionales con apoyo de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, además de facilitar exportaciones de servicios a través del conocimiento y formar una pirámide de investigadores dentro de la propia institución.

Pilar Cangas Martínez, fundadora y con indispensable labor caracterizada por su profesionalidad.

Con 32 trabajadores en la actualidad el Ciget de la provincia fue el tercero de su tipo abierto en el país, y tuvo sus antecedentes en el grupo de gestiones MERC, y en el Centro Multisectorial de Información Científico-Técnica hasta configurar su actual nomenclatura.

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La meteoróloga que «cazó» a Lili

La sagüera Marta Viota Coll está considerada una de las meteorólogas más respetables de Villa Clara y de Cuba, a pesar de estar ya jubilada.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Las tardes sagüeras la contemplan sentada en la acera de su casa deleitándose con el incurable hábito de lectura. Ella no oculta la virtud de aprender más cada día, y a manera de pequeño receso Marta Viota Coll mira al cielo y repasa las nubes, esas que le emiten señales y a la vez advierten.

Como excelente meteoróloga, reconocida en el país, constituyen una variable importante porque todas las que aparecen en la bóveda celeste poseen un significado, mas siente respeto por aquellas que, aparentemente, son lindas, blancas y que hacen una especie de yunque en las alturas.

«Esas resultan peligrosas. Provocan tormentas y relámpagos de nube a nube y de nube a tierra para acabar con nosotros… Cada variedad tiene sus características y niveles diferentes. Unas avanzan vertiginosamente, otras están como detenidas…En múltiples ocasiones ofrecen los vaticinios de precipitaciones e incluso por la dirección de la nube y el viento ubicas la posición de un ciclón».

— Cómo empezó su pasión por la Meteorología ¿soñaba con ella?

— No sabía lo que era. Me gustaba la Matemática, el álgebra… pero un llamado de Fidel, una vez pasado el ciclón Flora (octubre de 1963) me hizo inclinarme a esa ciencia interdisciplinaria que estudia el estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos producidos y las leyes que lo rigen.

«Escuché la convocatoria por la radio nacional. Después asistí a la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas donde me hicieron una pequeña comprobación de materias generales. Ante todo fui sincera y dije que no sabía nada de Meteorología. Luego de aquel examen quedaron de avisarme a casa».

— Y el veredicto ¿demoró en llegar?

— No llegó a un mes en que me comunicaron la selección. Fuimos para La Habana a pasar un curso emergente. Viví en la parte alta del Capitolio Nacional, mientras que en sus hemiciclos recibíamos las clases. A mí me tocó el «Camilo Cienfuegos», y allí nos hicimos observadores meteorológicos junto a un grupo representativo de todo el país.

— Sin embargo esta teoría fue complementada rápidamente con la práctica…

— En ese tiempo pasó un ciclón. En el caso particular marchamos hacia Pinar del Río con otros compañeros. Estuvimos tres días hasta que retornamos al curso con duración de ocho meses.

— ¿Cuándo puede hablarse de la primera estación meteorológica en la Villa del Undoso?

— Se fundó el 5 de abril de 1965, Ahí tuve mi primera experiencia laboral. Nos ubicaron en la secundaria básica Máximo Gómez en un aula espaciosa donde pasamos 11 años apoyados con una tecnología muy rudimentaria. Comenzamos de la nada. Éramos tres compañeros que, lamentablemente, algunos ya no están, y trasmitíamos la información a Cienfuegos pero en telegrafía.

«Las operaciones había que realizarlas a mano, solo contábamos con una pequeña calculadora para llevar de grados Fahrenheit a centígrados según las normas de la época».

Pendiente de cada detalle en los tiempos que desarrollaba su trabajo en la Estación Meteorológica 338.

 — ¿A partir de qué momento constata ciertos avances en la ciencia?

— Las primeras luces llegaron con el Proyecto Cuba 7 que posibilitó la creación de la Estación Meteorológica 338, perteneciente a la Academia de Ciencias de Cuba, en el km 4 de la carretera hacia Uvero. Creo fue en 1976 para luego convertirnos en Estación Agrometeorológica al venir cerca la Estación Experimental de la Caña con una labor muy compenetrada.

— Pudiéramos decir que se convirtió en una especie de joya para Marta Viota. Recuerdo que las paredes tenían una especie de plantilla a fin de que nadie pusiera las manos en la pared…

— Siempre he sido una persona quisquillosa. Me gustaba tener la instalación limpia, con murales actualizados, y si pintábamos era para que los visitantes se sintieran bien y apreciaran la cultura del detalle. Yo era atrevida, y desde allí se hacían muchos actos e invitaba a numerosas personalidades, incluso de otras provincias.

«La Estación era de intercambio regional, lo que abría las puertas a lo foráneo porque era pilotada en otros países y requería de una puntualidad absoluta en todo».

— Desde el punto de vista de la comunicación ¿se apreciaba el color de las rosas?

— Nada de eso. Tiempos muy complejos. Eran las tres provincias centrales, y hubo un período en que las oficinas se encontraban en Cienfuegos hasta que pasaron a Santa Clara.

«Teníamos una planta de radio y nos comunicábamos con la provincia para que desde allí se enviara la observación a La Habana. Ni soñar entonces con las tecnologías de la información, ni correo electrónico, ni otra modalidad.

«Era un sufrimiento. Si fallabas en algo ya no entrabas en el rango de Vanguardia Nacional. Había que tener precisión y nos medían un abanico de aspectos. A ello se unía la fuerza de la emulación en el trabajo sindical por aquellos tiempos a nivel de redes, de provincias y en el ámbito nacional».

— Entre el instrumental presente en una Estación Meteorológica Ud. prefiere el heliógrafo ¿Por qué?

— Mide la duración solar, su intensidad y registra los trazos. Recuerdo que hice una innovación sobre las cartas heliográficas ante la carencia de las plantillas originales. Por ello estudié qué tipo de papel y cartón eran los más adecuados y se resolvieron los contratiempos.

— En su vida profesional existen dos momentos cumbres: la Tormenta del Siglo, en marzo de 1993, con vientos de 152 km/h en Sagua la Grande, y el huracán Lili en 1996…

— Prefiero detenerme en este último. La temporada ciclónica de ese año fue muy activa en cuanto a huracanes formados en el Atlántico. Lili traía, aparentemente, el suave nombre de una mujer. Era el octavo ciclón de la temporada, y pasó por Sagua en la madrugada del 17 al 18 de octubre de 1996.

«Sus estragos resultaron cuantiosos en viviendas en mal estado, pero también en la agricultura, la industria, la ganadería, así como en el poblado de Isabela… El río se desbordó por los 250 milímetros de agua caídos en 24 horas…

— ¿Y es cierto que mientras se daban informes del alejamiento del fenómeno Ud. y su equipo se percataron de que lo tenían encima?

— En aquellos momentos quitaban la corriente. Si no tenías un radio de pilas carecías de información, pero nos auxiliamos de la planta eléctrica. El tiempo comenzó a deteriorarse, y reconozco que el panorama no me gustaba. De buenas a primera se dijo que había salido de la provincia.

— Realmente ¿qué pasó?

— Nuestro equipo estaba muy pendiente del microbarógrafo y del barógrafo. Veía que la presión bajaba en forma de V y también la presión atmosférica. Cada vez el descenso era mayor y ello resulta contradictorio ante un ciclón que se aleja. Me llamó Marino Rodríguez González, el guía de puerto de Isabela y no se me olvida que le dije: La V sigue para abajo, y estamos en peligro total.

«No perdimos tiempo y de inmediato me comuniqué con el Puesto de Mando municipal y doy la alerta. Expliqué que de acuerdo con la experiencia laboral lo teníamos arriba. Era impresionante. Se sentían vientos máximos de 108 Km/h, y la presión bajó a 982,4 hectopascal, y más de 700 milímetros de lluvia.

«Las condiciones del tiempo se deterioraron al máximo, mucha lluvia y sin fluido eléctrico. El fenómeno nos volvió locos a todos. Me pusieron la cazadora de Lili, pero teníamos a otros meteorólogos de primera línea en Santa Clara. Mis ojos presenciaron a Lili y mi equipo trabajó maravillosamente, a pesar de que el viento soplaba por todos los lugares».

Este chaleco la acompañaba a los eventos y actividades a la que asistía. Ahora constituye la prenda que acoge gran parte de sus medallas y distinciones.

 — ¿Se siente la causante de desenmascarar a Lili?

— Hice lo que tenía que hacer apoyada en un excelente colectivo. La satisfacción mayor fue que al final pudo adoptarse un grupo de medidas que impidieron afectaciones mayores

— ¿Está previsto el error meteorológico?

— Todos podemos equivocarnos, pero hay que evitarlo al máximo. Hasta las estaciones automatizadas experimentan, en ocasiones, sus deslices.

— Luego de cuatro décadas de trabajo decidió jubilarse ¿por qué lo hizo?

— No me sentía bien de salud. La presión arterial alta, una cardiopatía que asomó, y ya la responsabilidad se incrementaba. Por otra parte la Estación quedaba lejos. Iba para allá a las 5.00 de la mañana en bicicleta, incluso hasta los domingos.

— ¿Cuál es su reacción cuando escucha hablar del Instituto de «Mentirología»?

— Una roña inmensa. Nuestros expertos son muy buenos y los admiro. No admito ese término ni en juego porque en La Habana, en Villa Clara y en cualquier parte del país existe un personal de excelencia, ante un mundo de pronósticos que admite la variabilidad.

— ¿El colmo de un meteorólogo?

— No ver el parte meteorológico.

— ¿Decepciones?

— Sí las tengo. Excepto mis compañeros de Estación los demás no se acuerdan de mí y eso es triste. Fui 10 años Vanguardia Nacional. Entonces, los 40 años de mi vida que le di a la profesión ¿dónde quedaron?

— Si le pido a una mujer cargada de distinciones, reconocimientos y medallas que me ofrezca su retrato en blanco y negro ¿cómo lo haría?

— Tengo muchos defectos: Muy peleona, nada me acoteja, me gusta la exquisitez, y sufro porque no todos somos así. Por demás quiero mucho a mi familia y amo de verdad las cosas que me inspiran. Soy sagüera de pura cepa y defiendo a mi terruño, así como la belleza de mis plantas diseminadas por todo el pasillo.

Uno de los anhelos de Marta era tener un nieto o una nieta. Aquí está la mejor prueba.

— ¿Y la familia?

— Lo es todo, mis hijos, mi sobrino Alberto Machado Viota que siguió el camino de la Meteorología en la Estación 338 ubicada desde 2004 en la carretera hacia Quemado de Güines, y también tengo una hermana, Juana del Carmen Viota, que estuvo un tiempo vinculada a la propia rama, y así cada uno del resto de los componentes familiares me llenan de felicidad.

— En una entrevista que le realicé en 1998 le preguntaba cuál sería un anhelo en su vida y respondía que tener un nieto o una nieta. A casi 20 años después ¿cumplió su aspiración?

— Al fin. Ya tengo una nieta de 16 años que ayudo en sus estudios, y me siento una educadora sin ser maestra.

— Antes del punto final ¿qué es para usted la Meteorología?

— La vida. Va conmigo y es parte de mi familia. Una ciencia sorprendente en la que cada día conoces más. Lamento estar jubilada y no emplear el avance tecnológico que cuenta hoy. Fidel tenía una visión larga, y después que entras a este mundo te llena tanto que resulta imposible salir. Me gustaba investigar, estudiar mucho, y participaba en los numerosos eventos programados. Gracias a ellos conocí muchos lugares de mi Cuba.

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Científico villaclareño viaja con pasaje a lo investigativo

«Las investigaciones aún no se han incluido en la fase de ensayos clínicos y lo que sí desearía es limitar los sufrimientos humanos, pues hasta el momento no existen vacunas eficaces para el control de estas enfermedades», sustenta el doctor Sergio Sifontes Rodríguez.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Madrid no oculta su rostro populoso. En el centro de la urbe sobresale la Puerta del Sol con ese reloj que carga el peso de 150 años entre el ir y venir de su gente marcado por la premura de la vida. Nada de ello resultó ajeno para un cubano que, bajo el invierno intenso del último diciembre, defendió su tesis doctoral en la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense madrileña donde le aguardaba el veredicto de cinco expertos.

Sergio Sifontes Rodríguez, investigador del Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) adscrito a la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, estaba a punto de cumplir uno de sus sueños que iniciaron desde la era de estudiante preuniversitario al despertársele aquella pasión de que toda investigación debía tener utilidad, y ello quedó como parte de su genética. En la sala española Sergio aguardaba por el dictamen luego de defender la síntesis de su trabajo de unas 300 páginas. Los minutos parecían horas hasta que el resultado se hizo público y fue de sobresaliente… Cuba agregaba otro Doctor en Ciencias Farmacéuticas con un pormenorizad estudio a favor del descubrimiento racional de nuevos medicamentos para el tratamiento de la Leishmaniosis y la Enfermedad de Chagas.

«Fueron 15 años de investigaciones. Comencé a trabajarlo en 1997, mas por determinadas razones tuve que interrumpirlo en varias oportunidades. Diría que, al final, me llevó entre nueve y diez años continuos de mi vida».

— Su currículo profesional indica que una vez graduado como médico veterinario se incorpora al CBQ en el que alterna con una faceta de constructor…

— Concluí mis estudios en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas luego de hacer mi tesis de grado en el Instituto Finlay de La Habana mediante un programa especial para formarme en la parte de animales de experimentación. Estuve algo más de un año, y ya diplomado voy a trabajar al CBQ en un tiempo en que el centro entró en fase de remodelación. Los laboratorios estaban desmantelados y existía toda una vorágine constructiva de la que no escapé, pero estaba recién graduado y mis aspiraciones eran otras, por lo que decidí retornar a La Habana, sin dejar de ser trabajador del CBQ.

— Hasta qué punto de vista su estancia en el Instituto Finlay marcó el camino por la ciencia?

— El «Finlay» consagró mi vida científica y la formación de valores en el mismo laboratorio donde realicé la tesis. Era el tiempo en que la prestigiosa institución constituía la gloria de la biotecnología cubana gracias a la vacuna antimeningococcica, la única efectiva en el mundo como resultado del talento de los científicos cubanos. Pude realizar una maestría de toxicología experimental e incorporarme al estudio de vacunas antes de ser aplicadas a los humanos, y por aquellos tiempos ya se trabajaba en una efectiva contra el cólera cuando en nuestro país no existía la enfermedad.

— Sin embargo, el amor tocó a su puerta durante la estancia habanera…

— Mi vida es algo compleja. Me enamoré y decidí quedarme en La Habana hasta 2007 en que se produjo la ruptura matrimonial. Yo nací en Camagüey, mas a los dos años vine para Villa Clara. Me siento villaclareño por formación, idiosincrasia, y de corazón; sin embargo, parece que me atan tantas cosas a esta provincia que estando en La Habana volví a enamorarme esta vez de una villaclareña y regresé definitivamente para el CBQ donde laboro en la actualidad en el Grupo de Parasitología del área biológica.

— Deteniéndonos en su trabajo doctoral ¿pudiéramos afirmar que su base descansa en el llamado reposicionamiento de fármacos?

— En efecto. Partí del estudio de compuestos químicos probados con anterioridad y que están en uso como medicamentos para otras indicaciones. El objetivo era descubrir si alguno de ellos resultaba efectivo ante la Leishmaniosis o la Enfermedad de Chagas.

De demostrarse que un compuesto de este tipo tiene acción frente a los parásitos que ocasionan estas afecciones resulta fácil llevarlos a la fase de estudios clínicos. Por el contrario, un nuevo fármaco requiere entre 10 y 15 años para ser empleado como medicamento, independientemente de un respaldo económico que oscila entre los 800 millones de dólares y los 2 mil millones.

Con este reposicionamiento acortamos el tiempo y se reducen esos gastos en un 40 %.

— ¿Qué otros parámetros demuestran la efectividad de los compuestos?

— Cada una de estas investigaciones se han realizado de conjunto con el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

En una primera etapa impera la valoración por modelos matemáticos que predicen con un 90 % de exactitud la actividad en los compuestos, al tiempo que diferencian estructuras químicas potencialmente activas de las que no lo son. Luego se prueba la actividad frente a cultivos de los parásitos y finalmente, en animales de laboratorio que han sido infectados de forma experimental y desarrollan la enfermedad.

Se evidenció que dos medicamentos de los probados contienen un ingrediente farmacéutico activo frente a la Enfermedad de Chagas, mientras otros dos demuestran efectividad contra uno de los agentes causales de Leishmaniosis cutánea.

La Leishmaniosis es causada por un protozoo parásito del género Leishmania, que cuenta con más de 20 especies diferentes y se transmite por la picadura de hembras infectadas. Se conocen más de 90 especies de flebotominos transmisores.

— Si le pidiera las características generales de la Leishmaniosis ¿en cuáles se detendría?

— Presenta formas clínicas diferentes: la visceral, descrita como la más severa. Ataca el hígado, el bazo, la medula ósea, y ocasiona anemia, pérdida de peso progresiva, y de no recibir tratamiento oportuno su mortalidad supera el 90 % de los casos.

La más leve produce úlceras en la piel en el punto donde pica el insecto vector. Las llagas tienen una evolución prolongada con duración de seis meses a varios años, al tiempo que se contaminan con hongos y bacterias. Si se presentan en la cara, cerca de los ojos, labios y vasos sanguíneos importantes se compromete adicionalmente la salud.

En tanto la cutánea es considerada la más olvidada porque al no ser mortal resulta aun de menor interés para las autoridades sanitarias; sin embargo, constituye un estigma social al producir marcas y cicatrices deplorables.

Otra variedad mucocutánea afecta los tejidos blandos de la nariz, la boca y la faringe. Provoca deformaciones desastrosas en el rostro, a tal punto que muchos pacientes se internan en las selvas de los países donde habitan para morir ocultos dado el rechazo social. Es también mortal y resistente al tratamiento.

Existen otras formas clínicas, pero resultan de menor impacto epidemiológico.

— ¿En torno a la Enfermedad de Chagas?

— Tiene fases clínicas aguda, intermedia y crónica. Los pacientes ocasionalmente mueren durante la aguda, pero más relevante es que luego de 25 ó 30 años de haberse recuperado de los signos más intensos de la enfermedad, pueden aparecer alteraciones severas en el corazón, esófago o colon, y en la mayoría de los casos induce a una muerte súbita por trastornos cardíacos.

Esta enfermedad se trasmite en América Latina a través de vectores, pero con las migraciones se ha extendido al resto del mundo, y solo los Estados Unidos reportan unos 300 mil casos, aunque también llega a Europa y Canadá.

Además de la trasmisión vectorial ocurre la de madre a hijo durante el parto, a través de transfusiones de sangre o por trasplante de órganos.

— Pudiera darse la hipótesis de una propagación masiva?

Son enfermedades trasmitidas por vectores aunque no creo que exista el riesgo de una propagación masiva como en el caso del dengue y otras entidades virales, pero hay especies del mismo género de insectos que trasmiten estas enfermedades, por lo que no se descarta la posibilidad de que en algún momento pudieran actuar como vector de la afección.

— A partir de su trabajo ¿se ha despertado el interés foráneo por algunas de sus líneas?

— El perro representa el principal reservorio de la Leishmaniosis en muchas naciones. Una empresa española se interesó por un medicamento de uso veterinario y, en caso de descubrirse algún compuesto con potencialidad, dicha empresa asumiría su desarrollo y producción.

Hay otro que tiene un desarrollo futuro más cercano con un ingrediente farmacéutico producido por el CBQ que puede resultar efectivo ante la Leishmaniosis cutánea y que está a las puertas de un ensayo clínico a desarrollarse en México. Ya existen contratos con una entidad de ese país, y se solicitó la autorización pertinente para su desarrollo.

Otros objetivos recaen en el uso futuro a partir de los modelos matemáticos desarrollados como herramienta dirigida a la predicción de nuevos compuestos.

Todo sirve de base para la colaboración con un laboratorio argentino que se concentra en la Enfermedad de Chagas, y por los resultados del doctorado aparecen intereses dirigidos no solo a la investigación de medicamentos basados en síntesis química, sino también de aquellos con bases naturales.

He aquí un caso de Leishmaniosis visceral. Observe la distensión del abdomen ante una variante considerada la más agresiva. Ataca el hígado, el bazo, la medula ósea, y ocasiona anemia y pérdida de peso progresiva.

— Quienes tienen una visión estrecha de la ciencia pudieran preguntarse ¿por qué si en Cuba no existen estas enfermedades se dedica tiempo a investigarlas?

— ¿Y se olvidan las experiencias del cólera? Tenemos el riesgo inminente de que estén presentes al estar diseminadas por América Latina y con casos esporádicos en el Caribe. Existen compatriotas laborando en esos países, así como en otros donde las enfermedades revisten características endémicas, y corremos el riesgo de tener casos importados, sin descartar la avalancha turística.

Por lo general son entidades propias de países pobres, y por ello carecen de interés para los grandes consorcios farmacéuticos ante la necesidad de un fármaco seguro y costeable por las personas enfermas.

— Fuera del laboratorio y del mundo de la investigación ¿Cómo es Sergio?

— Una persona muy de su casa, pero como buen cubano, devoto a las fiestas familiares y con amigos allegados, fan de Ricardo Arjona y Adele, con el único hobby por las palomas mensajeras.

— ¿Usted considera que sus investigaciones constituyen un regalo de los científicos cubanos —y villaclareños— a la humanidad?

Ese ha sido uno de los móviles fundamentales de dedicar 15 años de mi vida a este tema de investigación ante enfermedades olvidadas, pero al verse las estadísticas e imágenes de personas afectadas cualquiera se siente impactado.

Quisiera despertar un día con el empleo de formulaciones de uso tópico ante aquellas más tóxicos de empleo sistémico que se reservan habitualmente para pacientes con síntomas muy severos.

Decía en el pensamiento de mi tesis doctoral: «Que la pasión por la ciencia no me haga olvidar los pacientes, y ojalá me alcance la vida para que algún microbio dañino se acuerde de mí con pesar».

Yo no puedo ni pretendo eliminar los microbios. Llegaron a este mundo para quedarse. Lo que sí desearía es limitar los sufrimientos humanos, pues hasta el momento no existen vacunas eficaces para el control de estas enfermedades, y ojalá que algunos de los productos que han pasado por mis manos llegue a ser un fármaco eficaz en la estrategia de viejos medicamentos aplicados para nuevas terapias.

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Centro de Estudios de Química Aplicada de Villa Clara labora en la disminución de cargas contaminantes

Por Ricardo R. González

Contribuir a la disminución de cargas contaminantes constituye una de las acciones del Centro de Estudios de Química Aplicada (CEQA) adscrito a la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV).

La dependencia apoya su labor con servicios científico—técnicos dirigidos a la caracterización físico—química tanto de aguas potables como residuales a partir de las normas vigentes, sin descartar los estudios de diagnóstico e impactos ambientales, de peligro. vulnerabilidad y riesgos tecnológicos, y aquellos dirigidos a la reducción de desastres, entre otros.

Las doctoras Margie Zorrilla Velazco y Maira María Pérez Villar explicaron que los humedales son sistemas naturales para el tratamiento de aguas residuales a través de plantas y microorganismos adaptados a las condiciones de cada contaminante, por lo que impera investigar, primero, el tipo de agua residual para diseñar los sistemas de tratamiento adecuado.

Cada humedal se construye en las empresas para flujos pequeños de desechos a partir de las normativas tecnológicas ofrecidas por el CEQA.

El colectivo, perteneciente a la Facultad de Química y Farmacia, logró implementar uno de ellos en la Planta de Soldar Carriles (SOLCAR) de Placetas que cumple con las normas de vertimiento, en tanto se trabaja en el correspondiente a la Empresa Eléctrica en el área de su cocina comedor.

En la cartera de opciones aparece también la fitoremediación que no demanda de un sistema de tratamiento específico, pues su principio se basa en el empleo de plantas adecuadas a fin de depurar esos sitios contaminados, a la vez que comparten fines ornamentales.

Otra de las líneas del CEQA está encaminada a la remoción de los metales pesados, aunque resulta una fase más compleja al no ser degradados por las plantas. Los estudios realizados demuestran que en el caso del níquel y el cromo ofrecen alto por ciento de remoción.

Como clientes fijos de la subordinación universitaria figuran la ronera central Agustín Rodríguez Mena, la Empresa Constructora de Obras para el Turismo (ECOT) Cayo Santa María, y la Electroquímica de Sagua, por lo que el resto de las instituciones pueden contactar con la unidad de la alta casa de estudios villaclareña según sus intereses.

En los proyectos investigativos participan, además, los estudiantes de la Facultad de Química y Farmacia de la UCLV.

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Desde el surco de la ternura

Una de las investigaciones propuestas para Premio Nacional de Innovación Tecnológica vio la luz en el Instituto de Investigaciones en Viandas Tropicales (Inivit) apoyada por quienes contribuyeron a generalizarla en el país. Un regalo al Día de la Ciencia Cubana bienvenido en Villa Clara.

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«El empleo de semilla de este cultivar representa un ahorro por sustitución de importaciones equivalente a 3 414 026 USD, mientras permite obtener una efectividad económica de 7885,78 pesos por ha, con una ganancia para Cuba de 55 200 400, 00 pesos en moneda nacional», precisa el ingeniero agrónomo José Antonio Cruz Alfonso, líder del proyecto.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés y cortesía del entrevistado

Cuentan los expertos que las plantas trasmiten a simple vista sus «estados de ánimo». Ellas hablan a su manera, y advierten al cuidador si hay déficit de agua o en cambio existe una iluminación inadecuada. Si aparecen manchas extrañas o si las hojas toman un color negruzco que dejan un punto rojo ante posibles enfermedades. Para ello hay que andar por los campos, desbrozar los surcos, y sobre todo amar a la Naturaleza como lo ha hecho el ingeniero agrónomo José Antonio Cruz Alfonso quien se considera un hombre feliz.

Poco a poco ha escrito su historia. Le sabe muchos secretos a la calabaza, el pepino, la lechuga, el quimbombó, así como a la siembra intercalada de calabaza con maíz a fin de propiciar un uso racional de la tierra. Y si bien disfruta la intensidad de cada momento también ha sufrido las consecuencias de una hipótesis que no tuvo un final feliz, de un insomnio repentino, o de las horas robadas al sueño para llegar a conclusiones.

Hoy es uno de los villaclareños que aguarda por la decisión de un jurado ante la propuesta a Premio Nacional de Innovación Tecnológica a partir de la Generalización del pepino (Cucumis sativus L.) INIVIT P – 2007 en Cuba.

EL RETO DE JOSÉ ANTONIO

Todo inicia en el año 2003 cuando comenzó un proyecto con el Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, de Quivicán en La Habana, encaminado al mejoramiento genético del pepino en lo que sería un proceso muy largo porque la vida ha demostrado que una variedad no se obtiene de manera vertiginosa.

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La modalidad está generalizada en el país. Ocupa unas 7000 ha aproximadamente, y se caracteriza por la obtención de frutos verdes, con piel lisa, y excelente calidad gustativa.

«Además de lograrla hay que recurrir a comparaciones con las precedentes, analizar su tolerancia en torno a las plagas y enfermedades, sin descuidar la fase gustativa, la estabilidad a las distintas regiones climáticas, la inscripción en el Centro Nacional de Derecho de Autor (CENDA) hasta llegar al contacto con los productores que resulta determinante», precisa el científico.

A partir de este momento se avaló un proceso más intenso; sin embargo, se hacía necesario recopilar la información de los resultados en cada territorio.

Para el investigador, que ya suma cinco décadas de vida, todo marchaba por sendas prometedoras. Cada año se incrementaba la producción de semilla básica gracias a un colectivo de autores de Holguín, apoyado en el extensionismo, junto al Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA) y otras entidades.

«Sobre los productores recae un gran reto, ese de lograr la capacitación integral, pero se impone la búsqueda de líderes a fin de impulsar la generalización, y si bien dimos los primeros pasos en 2003 no fue hasta cuatro años después en que se consolidó el proyecto. Faltaba entonces llevar el resultado a todo el país».

Aquello cautivó al capital humano del Inivit. Se requirió de una fuerza extraordinaria para abrir los pepinos y extraer las semillas de manera artesanal con el propósito de entregarle 400 gramos de semillas producidas en el complejo dominicano a cada provincia y al municipio especial Isla de la Juventud.

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A pesar de no ser una variedad concebida para sistemas tapados hay productores que han logrado novedosos resultados. La UBPC Ceiba Mocha, de Matanzas, es un ejemplo.

Luego de las pruebas correspondientes José Antonio y sus colaboradores vieron los cielos abiertos al demostrarse que el nuevo cultivar de pepino reportaba alto potencial de rendimiento, con 32,8 t por ha, respecto a otras variedades nacionales e incluso a las de importación, a la vez que manifestó mayor tolerancia a las dos especies de mildiu o enfermedades y plagas fundamentales que atacan a las hojas, el tallo o los frutos debido a la acción de los hongos.

«A ello hay que agregar las pruebas gustativas de los consumidores que evidenciaron mayor satisfacción ante una variedad con posibilidades de extender su presencia a todos los meses del año, y en este sentido hablamos de existencia, no de comercialización porque constituye un eslabón aparte».

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Una fuerza extraordinaria requirió la extracción de semillas de pepino de manera artesanal a fin de entregarle una muestra a cada provincia y al municipio especial Isla de la Juventud.

Acreedora del Premio Provincial de Innovación y de varios reconocimientos científicos este cultivar no ha estado exento de contratiempos y preocupaciones. Al decir de José Antonio son los propios de cualquier proceso. Hay que enfrentar las limitantes de riego, el desigual seguimiento e interés de los productores a la hora de sembrar las semillas, y las incongruencias que pudieran presentarse según las zonas del país.

— Dicen que para Ud. lo más complejo fue escribir toda la metodología del cultivar.

— No niego que a la hora de escribir nos falta habilidad. Estuve un mes y medio redactando bajo una presión intensa, y reconozco las motivaciones de varios compañeros, entre ellos José de la Caridad Ventura Martín, quien nos impulsó a dar este paso, así como a Sergio Rodríguez Morales, otro de sus autores.

— Aunque el 63 % corresponde a su autoría nunca habla de este en primera persona…

— Sería muy injusto si lo hiciera. El éxito obedece a múltiples colaboradores que contribuyeron a darle vida en medio de un trabajo de mejoramiento genético que nunca termina, y ya tenemos nuevos cultivares de pepino y de calabaza sometidos a estudios.

Fuera del universo investigativo este hombre complementa su vida en el entorno familiar, con sus hijos Eileen y José Antonio, en la atención al autoconsumo familiar y a los animales, y asiduo a los informativos televisivos, sobre todo a TeleSur como iniciativa que vio nacer.

—Imagine que está frente a un aula. ¿Qué le diría a un auditorio en espera de novedades?

— Que no solamente es investigar pues debe insistirse en obtener el ciclo cerrado. Lo más hermoso que hay es ir a un campo y contemplar una buena siembra y que los resultados sean positivos porque el amor con que se hacen las cosas es el mayor secreto presente en la agricultura.

 

foto-5Ejemplares logrados. Tolerante a plagas y enfermedades, y con aceptación al paladar.

DOSSIER

José Antonio Cruz Alfonso confiesa que sus sueños profesionales estaban alejados de los senderos agrícolas, más bien transitaban por el mundo de la mecánica y la electrónica.

Sin embargo, en un periplo estudiantil por Hungría —truncado por cuenta del idioma— conoció al doctor Adolfo Rodríguez Nodal, hoy jefe del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana y uno de los directores que tuvo el Inivit, quien le habló de las potencialidades ofrecidas por la Agronomía, pero todo quedó en simples teorías.

A La Habana retornó en 1982, y cuál sería su sorpresa al constatar que entre las carreras ofertadas aparecía aquella que formó parte de una conversación inconclusa en tierras húngaras.

Cinco años más tarde José Antonio recibía su título de ingeniero agrónomo conferido por la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, a cuyo claustro agradece lo que es.

Ahora está convencido que para apreciar los resultados de una investigación hay que dejar correr el tiempo, y si le preguntaran por algún distintivo en este compás de espera sin pensarlo demasiado respondería que la paciencia.

A ella ha tenido que recurrir durante los 24 años de trabajo continuado por los campos del Inivit como investigador dedicado a la rama de las hortalizas, a pesar de que sus primeros contactos laborales corren por la plantilla de la Empresa Cultivos Varios de Manacas. Sin embargo, la difícil década de los 90 y la visita de Fidel al Inivit en la que solicitó ampliar el espectro de trabajo hacia otras variedades lo acercaron a esta entidad dominicana.

Un día el doctor Sergio Rodríguez Morales, director del importante complejo productivo e investigativo villaclareño, le propuso formar parte del colectivo donde se hizo máster en Ciencias y le abrió las puertas de participación en un proyecto internacional en Venezuela.

Hombre que prefiere hablar de resultados y no de premios pues, martiano al fin, está convencido de que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

para-recuadroBONDADES DEL PEPINO

  • Además de formar parte de las ensaladas se le adjudican propiedades medicinales relacionadas con la piel, mientras resulta un efectivo tónico para prevenir granos, espinillas, y evitar la resequedad cutánea.

  • Combate las ojeras, y según los expertos el consumo del jugo de pepino mezclado con el de zanahoria favorece el crecimiento del cabello.

  • Elimina las manchas aparecidas en la epidermis, sobre todo las causadas por mosquitos o por las picaduras de otros insectos.

  • Recomendable ante el dolor de garganta a partir de gárgaras con su jugo aplicadas varias veces al día.

  • Su néctar presenta propiedades laxantes, diuréticas y antiácidas al limpiar los intestinos y mejorar el flujo urinario.

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Describen al misterioso planeta nueve

planeta-nueve-del-sistema-solar.-InfografíaEl planeta nueve estaría en órbita detrás del segundo inturón de asteroides del Sistema Solar.

Más pequeño que Neptuno, helado y con un radio casi cuatro veces el de la Tierra, así describen científicos suizos al planeta nueve, el cuerpo recién captado que pudiera sustituir el lugar dejado por Plutón.

Descubierto por los científicos Konstantin Batygin y Mike Brown, del Instituto de Tecnología de California, Estados Unidos, su hallazgo produjo controversias en la comunidad astronómica, sobre todo en especialistas de la NASA.

“El candidato a planeta nueve es un objeto cercano, aunque está 700 veces más lejos que la Tierra”, explicó  Esther Linder, una de las autoras del estudio, de la Universidad de Berna.

“Con una masa 10 veces superior a la terrestre, tiene un radio 3,7 veces más grande que nuestro planteta y su temperatura es de -226 grados Celcius”, precisa. Esto significa que la emisión del planeta está dominada por el enfriamiento de su núcleo.

Su energía intrínseca es aproximadamente mil veces mayor que la absorbida, esto significa que la luz del Sol reflejada contribuye sólo en una pequeña parte a la radiación total que podría ser detectada.

El planeta nueve es ahora más que un simple punto de masa, toma forma con propiedades físicas, explican los autores en la revista Arxiv.org y que circulará en breve la Astronomy & Astrophysics.

(Con información de Prensa Latina)

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Descubren ‘retratos ocultos’ bajo la Mona Lisa

mona-lisaEl científico francés Pascal Cotte ha descubierto bajo el cuadro más famoso de Leonardo Da Vinci, la Mona Lisa, “retratos ocultos” hasta ahora imperceptibles, según informa la BBC.

Utilizando una técnica pionera, Cotte ha pasado más de 10 años analizando ‘La Gioconda’ para llegar a la conclusión de que debajo de la pintura se aprecian dos retratos más. El Museo del Louvre, donde descansa la pintura, no ha querido hacer comentarios sobre el descubrimiento.

El científico, cofundador de Lumiere-Technology en París, tuvo acceso a la pintura en 2004. Usando la técnica pionera denominada el Método de Amplificación de Capa (LAM, por sus siglas en inglés), ha analizado capa por capa el cuadro hasta descubrir los dos retratos.

Uno de ellos es un esquema de sombras de un retrato con una cabeza y nariz grande, las manos más grandes, pero los labios pequeños. Y otro, una imagen al estilo de la Madonna con grabados de Leonardo de un tocado de perlas.

El método consiste en la proyección de una serie de intensas luces en la pintura. Una cámara toma entonces las mediciones de las reflexiones de la luz, y con esas mediciones se puede construir lo que hay entre las capas de la pintura.

La Mona Lisa ha sido objeto durante décadas de diferentes exámenes científicos, desde inspecciones infrarrojas hasta barridos multiespectrales. Sin embargo, Cotte reclama que su técnica es capaz de penetrar más profundamente en la pintura.

“Ahora podemos analizar exactamente lo que está sucediendo dentro de las capas de la pintura y se puede pelar como una cebolla todas las capas de la pintura. Podemos reconstruir toda la cronología de la creación de la pintura”, asegura.

Los datos que se tienen hasta ahora coinciden en que Da Vinci debió trabajar en la pintura entre 11503 y 1517, mientras se encontraba en Florencia y más tarde en Francia. De hecho, hasta ahora se creía que el retrato de la Mona Lisa es el de Lisa Gherardini, la esposa de un comerciante de seda florentino.

Sin embargo, Cotte cuestiona esta teoría. Cree que la imagen que ha reconstruido debajo de la superficie de la pintura es original de Lisa de Leonardo, y que el retrato de la Mona Lisa es una mujer diferente.

“Los resultados rompen muchos mitos y alteran la visión que se ha tenido desde hace años de ella”, afirma.

“Cuando terminé la reconstrucción de Lisa Gherardini, estaba delante de un retrato totalmente diferente a la Mona Lisa. Esta no es la misma mujer”, añade.

(Con información de El Mundo)

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