Tarea Vida (3): A un año de «Irma»

Por Ricardo R. González

Fotos: archivo

Ha pasado, justamente, un año de que la fuerza despiadada de «Irma» tratara de borrar varios puntos de la costa norte cubana. Para muchos resultarán inolvidables aquellas vivencias que no escapan de la mente e inscritas, también, entre las pesadillas más agobiantes vividas por el director del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) de Villa Clara, Edelkis Rodríguez Moya.

Junto a parte de su equipo, intentó entrar en Isabela de Sagua acabando de pasar el huracán a fin de constatar la magnitud del fenómeno y medir la penetración y alturas de las aguas.

Fue imposible hasta que dieron la orden para hacerlo al unísono con los pobladores. Las escenas él no quisiera recordarlas, y por ello insiste en la necesidad de interiorizar las prioridades delineadas en el plan de enfrentamiento al cambio climático denominado Tarea Vida.

Nadie duda que las circunstancias imponen retos, y constituye muy difícil de asimilar para quienes han desarrollado su vida cerca del mar apartarse de su medio. Allí están sus barcos, sus historias, las alegrías y tristezas, los cuartos crecientes y menguantes, y ese olor a salitre que prende en la piel curtida por el sol.

Ahora bien, las miras científicas avizoran que la tendencia a la desaparición de algunas playas y el peligro de penetraciones del mar se incrementarán con el paso del tiempo y la percepción del riesgo no alcanza los niveles necesarios.

Las escalas a corto, mediano y largo plazo, establecen que el mar se eleve y de acuerdo con los cálculos para 2030 existe un estimado de penetración de 27 cm más en la zona costera, por lo que impera reubicar las comunidades instaladas en esas áreas hacia tierra adentro y elevar el relieve.

Si bien las prioridades nacionales incluyen la cayería del noreste, las playas arenosas de Cayo Las Brujas y Santa María, y la ciudad de Caibarién como corredor turístico habrá que adaptarse y pensar en la preservación de la vida y de los bienes económicos.

Cuando se habla de mitigaciones no es solo pensar en las penetraciones del mar y las inundaciones. Será imprescindible que los habitantes conviertan los malos recuerdos en lecciones aprendidas y que, por esas propias vivencias, apliquen las estrategias de adaptación.

Habrá que dedicar espacio a analizar la intensidad de los vientos, en autoevaluarnos hasta donde hemos sido culpables de dañar el entorno para convertirnos en cómplices del cambio climático.

Los expertos no están de brazos cruzados. Desde hace mucho tiempo trabajan en la rehabilitación de las playas, pero la perspectiva va más allá porque el primer concepto para lograr la mitigación es reforestar, sin obviar la disminución de contaminantes.

Mas no resulta excluible el aporte de la población que también es culpable de las agresiones naturales. Se dice que el suministro artificial de arena resulta la solución de mayor peso a fin de contrarrestar la erosión de las playas. De paso se ha hecho en Villa Clara, pero si se tiene en cuenta que los manglares constituyen la tercera barrera de protección costera ¿cuántas veces se ha atentado contra ellas?

Los especialistas consideran que es marcada la disminución de la cobertura en Cuba atribuible también a la tala indiscriminada y el incorrecto manejo de los recursos.

¿Y cómo responderán los propios manglares al aumento del nivel medio del mar? Baste decir que hace unos 100 000 años la masa de agua aparecía 130 m por debajo del nivel actual, y las irresponsabilidades humanas sobre los entornos costeros harán que resulten críticas en los próximos años.

Otro tanto sucede con los arrecifes devenidos máximos protectores del oleaje ante fenómenos meteorológicos extremos. De encontrarse en buen estado disiparían hasta el 97 % de la energía del oleaje.

Según estudios la plataforma cubana pierde el 10 % anual de la cobertura de coral vivo, por lo que en los próximos 30 años las crestas perderán su máxima capacidad de contener la fuerza incalculable de las olas.

A un año del paso de «Irma» todavía quedan secuelas a pesar de un proceso de recuperación incalculable que sumó a todo un pueblo. Aun así persisten daños materiales y, sobre todo, en el alma.

Meditemos en esto para estar prevenidos y no tener que vivir pesadillas como las dejadas por el temible huracán a pesar de llevar un dulce nombre de mujer.

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Anuncios

La Antártida ha perdido 3.000 millones de toneladas de hielo en 25 años

Hasta cinco estudios se han publicado sobre la evolución, estado actual y futuro de este continente. El proceso no ha parado de acelerarse.

La Antártida ha perdido 3 billones de toneladas de hielo desde 1992, y esa pérdida de hielo se ha acelerado rápidamente en los últimos cinco años, así lo resaltan hasta cinco estudios que ha publicado esta semana la revista Nature Research.

En uno de los estudios más completo hasta la fecha sobre el estado de congelación del continente, un grupo internacional de 84 investigadores analizó datos de múltiples encuestas satelitales, desde 1992 a 2017.

Descubrieron que la Antártida actualmente está perdiendo hielo unas tres veces más rápido de lo que lo hizo hasta 2012, alcanzando una tasa de más de 241.000 millones de toneladas (219 mil millones de toneladas métricas) por año. La pérdida total de hielo durante el período de 25 años contribuyó al aumento del nivel del mar de aproximadamente 8 milímetros y alrededor del 40%, esto es, 3 mm, ocurrió en los últimos cinco años.

Los milímetros de aumento del nivel del mar pueden no parecer mucho, pero estudios anteriores sugirieron que las enormes capas de hielo de la Antártida no se iban a ver afectadas por el cambio climático. Ahora, los nuevos hallazgos insinúan que la capa de hielo del continente puede no ser tan resistente al calentamiento como se pensaba, y presentan una imagen muy diferente de las posibles contribuciones de la Antártida a un océano en ascenso.

Tengamos esto en cuenta: si todo el hielo de la Antártida se derritiera, el agua resultante podría elevar el nivel del mar a niveles de aproximadamente 58 metros, según los investigadores.

En conjunto, los estudios publicados evalúan las condiciones pasadas y presentes en la Antártida para determinar el impacto del cambio climático y la actividad humana en el continente y presentar estrategias para el futuro de su ecología y geología.

Las pérdidas de hielo de la Antártida han aumentado los niveles mundiales del mar en 7,6 mm desde 1992

“Si echas un vistazo al primer informe de evaluación del IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) hace 30 años, antes de que tuviéramos mediciones satelitales de las regiones polares, verás que no se esperaba que las capas de hielo respondieran al cambio climático. El consenso general en glaciología fue que las capas de hielo no podían cambiar rápidamente, pero ese no es el caso”, dijo Shepherd.

El mayor cambio en la pérdida anual de hielo fue en la Antártida Occidental, con un promedio de alrededor de 58.000 millones de toneladas en los años previos a 2012, luego se disparó a 175.000 millones de toneladas por año en los cinco años posteriores. Mientras tanto, en la Península Antártica, la tasa anual de pérdida de hielo aumentó de unas 7.000 millones de toneladas de 1992 a 2012 a 36.000 millones de toneladas de 2012 a 2017, en gran parte debido al colapso de las plataformas de hielo.

Derretimiento acelerado

A pesar de que la Antártida está cubierta de hielo durante todo el año, sus capas de hielo retroceden y avanzan en ciclos anuales, un patrón que ha persistido durante miles de años. Perolas pistas del registro geológico sugieren que el cambio climático que conduce la pérdida de hielo en la Antártida está yendo mucho más rápido que durante sus períodos de pérdida de hielo en el pasado distante.

(Con información de Sarah Romero. Muy interesante)

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Tarea Vida (2): Mar revuelto

Observe el daño perceptible en la línea de costa de una playa.

Un estudio fundamentado demuestra que algunas playas cubanas han desaparecido a través del tiempo y que la tendencia va a mantenerse, pero los escenarios se complican con el fenómeno de las inundaciones costeras y la percepción del riesgo que, a pesar de los sofocones, sigue siendo baja.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés, Arelys Echevarría Rodríguez e internet

 

Cuando Edelkis Rodríguez Moya exploró, por primera vez, las profundidades marinas quedó alucinado. Subió a la superficie sin encontrar la palabra precisa para definirlas, y en sus más de 20 años buceando tiene el privilegio de constatar la belleza de un arrecife, los recovecos buscados por algunas especies a manera de escondite, y los restantes encantos de esas selvas acuáticas que bien constituyen los pulmones del mar.

La vida le ha concedido ese regalo. No obstante, el director del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) de Villa Clara, confiesa que ya el panorama del ecosistema manifiesta líneas discordantes debido a los efectos de la contaminación, el impacto de las temperaturas en las aguas, la sobrepesca y la muerte de los corales motivada por los potentes agresores causantes de consecuencias irreversibles.

Como defensor a ultranza de la Natura conoce que esa pérdida constituye un mal augurio. Él sabe que no hay reflejo de luna más hermoso que el regalado por el mar ni que en otro lugar existe esa policromía del azul jugueteando con el verde cuando las aguas están apacibles, pero también ha sentido la furia desatada por fenómenos impredecibles como lo fue el huracán Irma que estremeció a Villa Clara.

De hecho el estudio de impacto ambiental realizado tras el paso de la tormenta concluye que Isabela resultó la comunidad más afectada a escala de desastre, mientras Caibarién lo constituyó en el plano de ciudad.

La experiencia vivida con «Irma» no ofrece precedentes. En Isabela la elevación del nivel de la aguas llegó a 1,5 m, y casi la totalidad de la comunidad quedó sumergida con un nivel considerable, por lo que resulta una zona muy vulnerable a las penetraciones del mar y a la prominencia del nivel de las aguas.

«Algo similar ocurrió en Caibarién, pero en menor grado. Fue el consejo popular Punta Brava el más herido. Las aguas rápidamente alcanzaron 1 m de altura».

Pero nuestros científicos no están de manos cruzadas. Hay otras investigaciones en zonas más endebles como son: Juan Francisco, el propio Caibarién, Carahatas, por ser muy baja, y la propia Isabela de Sagua que está incluida en la prioridad provincial entre las comunidades costeras.

 

EL HOMBRE, EL HÁBITAT… LA VIDA

 

Los tiempos y las circunstancias imponen retos. Resulta muy difícil para quienes desarrollan su vida muy cerca del mar apartarse de el. Allí están sus barcos, sus historias, las alegrías y tristezas, los cuartos crecientes y menguantes, y ese olor a salitre que prende en la piel curtida por el sol.

Mas, hay que adaptarse y pensar, sobre todo, en la preservación de la vida y de los bienes económicos. Para Edelkis Rodríguez, a pesar de los pesares dejados por «Irma», la percepción de riesgo sigue siendo baja.

«El Cesam trabaja mucho en las comunidades costeras villaclareñas. En Isabela, las 50 casas afectadas totalmente se construyen en la Nueva Isabela, pues las características del país unida a una economía tan limitada no puede enfrentar los altos costos de resarcir continuamente a las familia».

«La intervención humana en las costas y su incidencia desestabilizadora de los ecosistemas han favorecido los procesos de erosión y el retroceso de la línea de costa entre otras irregularidades», sustenta Edelkis Rodríguez Moya, director del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (Cesam) de Villa Clara.

— Se habla de estudios progresivos y de penetraciones del mar, ¿cuál es la realidad para la provincia?

— El plan de enfrentamiento al cambio climático denominado Tarea Vida incluye entre sus prioridades nacionales la cayería del noreste, las playas arenosas de Cayo Las Brujas y Santa María, y la ciudad de Caibarién como corredor turístico. Existen diferentes escalas a corto, mediano y largo plazo, pero lo que está pronosticado es que el mar se eleve y que para 2030 haya una penetración de 27 cm más en la zona costera, por lo que impera reubicar las comunidades instaladas en esas zonas hacia tierra adentro y elevar el relieve.

— ¿En torno a las construcciones cercanas al mar?

— Se trabaja con Planificación Física y el Citma en la retirada de aquellas inapropiadas ubicadas en la línea de costa (define el límite entre el mar y la tierra firme) entre 40 m y 60 m; sin embargo, existen sitios estratégicos imposibles de eliminar como un muelle o un punto de guardafronteras considerados vitales, pero una vivienda no tiene razones para estar allí.

— Las tormentas, aunque extremas, constituyen procesos naturales, ¿cuál fue su impresión al hacer el primer recorrido recién pasado «Irma»?

— Pensé que la provincia iba a tardar años en recuperarse. Era tanto el destrozo económico, en la infraestructura habitacional hotelera… en todo, que dije adiós Feria de Turismo. En medio de eso el pedraplén cuarteado. Había una gran incertidumbre que si en noviembre se podía abrir la temporada alta con tantos daños significativos en el aeropuerto internacional Abel Santamaría, y sin embargo en la primera quincena de noviembre quedaba habilitada una parte importante de la cayería.

«El potencial humano destinado a las faenas fue inconmensurable con una velocidad de recuperación increíble. La participación del Citma resultó esencial a partir del programa del vertimiento de arena para la rehabilitación de las playas. Ya se trabajaba en esos estudios desde hace cuatro años a solicitud de ALMEST, pero con el huracán todo cambió. Hubo que modificar de acuerdo con los impactos reales y la situación que presentaba la costa en aquellos momentos.

— Ud. relata el golpe económico, mas cuando vio los desgarros que tocan el alma, ¿qué experimentó como ser humano?

— Es fuerte. Acabando de pasar el ciclón hicimos intentos de entrar a Isabela para ver la magnitud y también medir la penetración y altura de las aguas. No se permitió hasta tanto dieran la orden, y todos lo hicimos al unísono con sus pobladores trasladados en el tren o por el vial. No quiero recordar aquellos rostros al ver el panorama… Hay que ser muy insensible para dar la espalda. Escenas conmovedoras, muchos lloraban, los niños no encontraban explicaciones. El pequeño centro que tenemos allí, con seis trabajadores, los apoyó, ubicamos una planta eléctrica, hicimos recorridos para suministrar alimentos y agua…(La voz de Edelkis se apaga, y prefiere pasar a otro tema),

El Cesam desde hace años trabaja en la rehabilitación de las playas costeras. Una empresa noruega reajustó con la dependencia sus proyectos y de cinco previstas a recuperar: tres en Cayo Santa María y dos en Cayo Las Brujas se lograron seis, con 150 mil m3 más de vertimiento de arena. Es como hacer una nueva playa con un producto de óptima calidad obtenido de una cuenca submarina al norte de Cayo Borracho, muy cercano a Cayo Francés. Ello llevó cuatro meses de trabajo.

Para el colectivo la mayor satisfacción fue la de rescatar el balneario como ecosistema principal que le presta servicio al turismo. Si bien el contrato con la entidad noruega superó los 8 millones de pesos en moneda convertible se cuenta con áreas espectaculares, gracias al aporte, además, de ALMEST, Inversiones Gamma S.A. Gaviota, y otros organismos en lo que se considera la mayor obra de manejo integrado de zonas costeras que ha enfrentado el sistema de Ciencia en la provincia.

— A un estudioso de experiencia hay que hurgarle sus impresiones, compartir o diferir en criterios; sin embargo, me atrevería a decir que el adelanto experimentado por Villa Clara en los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR) a nivel de país coadyuvó a que los desastres ocurrieran en menor escala…

— «Creo que sí. Nosotros no conocíamos lo que era un huracán categoría 5. Se sabía por referencias, fotos y testimonios, pero no lo habíamos sentido en la piel. Ahí está la plataforma de trabajo en cada municipio y sus zonas vulnerables, la guía de lo que hay que hacer, lo recomendado para las escuelas, lo adecuado para esas instalaciones ubicadas en zonas de peligro, lo inevitable de las evacuaciones. En la medida que los decisores aprecian esa valiosa herramienta tendremos menos impactos sociales, económicos y de vidas humanas».

 

¿ES POSIBLE SOBREVIVIR?

 

Categóricamente sí, siempre que el raciocinio humano y sus acciones se adapten y colaboren con los procesos. Edelkis Rodríguez recalca la existencia de estudios muy interesantes respecto a la arquitectura de adaptación.

«Estos nos enseñan los métodos para construir viviendas más resistentes, que tengan la suficiente elevación sobre el nivel del mar, que puedan utilizar la energía del viento a fin de lograr un hábitat confortable, así como la solar destinada a la iluminación y cocción e incluso recoger el agua de lluvia. Hay diseños valiosos en la Facultad de Construcciones de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas que se pueden implementar en estos asentamientos costeros».

Así quedó un segmento del pedraplén luego de los embates de «Irma».

En medio de todo siempre hay algo que llena de esperanza y constituye símbolo de vida. Resulta que frente a Isabela, tras el paso del huracán, se formó un nuevo cayo provocado por un trozo de manglar.

«La tormenta lo arrancó, lo trajo a esa zona, y las raíces comenzaron a expandirse y allí está cayo Irma. Quienes nacen ahora en el poblado se adaptarán a su existencia. Son procesos evolutivos que no pueden descartar las bases del pasado», precisa Rodríguez Moya.

Para las mitigaciones no es solo pensar en las penetraciones del mar y las inundaciones. Será imprescindible que los habitantes interioricen las lecciones aprendidas y que, por sus vivencias apliquen las estrategias de adaptación. Habrá que dedicar espacio a analizar la intensidad de los vientos, en cuanto hemos sido culpables de dañar el entorno y en volvernos cómplices del cambio climático, y nunca olvidar la reforestación como factor indispensable de la vida.

Edelkis, junto a su colectivo, es parte de los miles que han colaborado para que la imagen de Villa Clara cambie y traiga nuevos despertares. Y ahí está el Cesam dispuesto a enfrentar nuevos proyectos, aunque la Naturaleza, en algún momento, ofrezca señales de un mar revuelto.

 

PARA NO OLVIDAR

 

— En Cuba el nivel medio del mar ha subido 6,77 centímetros desde 1966 hasta 2015, hecho que pone en peligro las zonas bajas de los litorales costeros, sobre todo las que sufren inundaciones por penetraciones del mar, así como por la sobreelevación marina y el oleaje ocasionado por huracanes, frentes fríos y otros eventos meteorológicos extremos.

— Entre las mareas notables ocurridas en el Planeta aparecen las del golfo de Bengala, con más de 12 m, en 1737 y 1876;  Palm Cristi, Missisippi, (1969); con 7.2 m; Santa Cruz del Sur, Cuba, (1932), superior a los 6 m, y la del golfo de Batabanó, Cuba, (1944), por encima de los 6 m.

 

ESTE ES EL SEGUNDO TRABAJO DE UN CICLO EN TORNO A LA IMPORTANCIA DE TENER EN CUENTA LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO.

EL PRIMERO FUE DEDICADO AL CALENTAMIENTO GLOBAL DEL QUE NO ESCAPA CUBA.

https://ricardosoy.wordpress.com/2018/01/17/tarea-vida-los-enigmas-de-las-temperaturas/

 

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Temporada ciclónica: Sin cuerdas flojas

«Los fenómenos actuales no descartan la ocurrencia de tornados, sobre todo en la zona central de Cruces, Ranchuelo y también en La Habana», enfatiza el meteorólogo villaclareño Amaury Machado Montes de Oca.

Hasta finales de noviembre viviremos las tensiones de una temporada ciclónica que, hasta el momento, no es posible predecir si será más o menos activa; sin embargo, los expertos llaman a estar bien alertas ante tantos fenómenos imprevistos.

 

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía CMP

 

Póngase en la piel de un meteorólogo cuando se anuncia la presencia de un fenómeno. Sienten, padecen, y les sube la adrenalina por los cientos de llamadas, las informaciones a rendir, las diversas reuniones, el seguimiento a las estaciones de la rama, sin abandonar las funciones de comunicadores a través de los medios de difusión y los partes telefónicos grabados cada una o dos horas en la unidad principal.

Tampoco son clarividentes y no escapan de las preocupaciones personales. Laboran bajo el concepto de que pronósticos son pronósticos y puede ocurrir lo inesperado como ocurrió con el reciente paso de «Alberto» que dejó récord en todo. El máster Amaury Machado Montes de Oca, al frente del Grupo de Pronósticos del Centro Meteorológico Provincial (CMP), confiesa que la mitad de la lluvia de un año cayó en un mes en Villa Clara, algo sin precedentes en los niveles acumulados por las estaciones meteorológicas y en la red de Recursos Hidráulicos.

«Algunos pluviómetros indicaron cifras superiores a los 800 mm en apenas tres días, lo que no se había registrado en ningún evento ciclónico. Junio constituye el mes más lluvioso del año y resulta el más propenso para la ocurrencia de estos episodios que no descartan la caída de granizos», reafirma el experto.

— ¿Pudiera considerarse «Alberto» un hecho fuera de lo común?

— Las tormentas subtropicales son especie de híbridos que comenzaron a nombrarse en 2002. Antes se hacía el seguimiento, pero no recibían denominación. A las precipitaciones de «Alberto» se sumó la inestabilidad existente en el Caribe al estar cerca de Centroamérica que es donde más llueve. En la medida que fue ascendiendo sacó energía para propiciar esa cantidad de lluvias extremas. Estos fenómenos se originan, generalmente, a partir de una vaguada profunda, y entre sus particularidades aparece la formación en regiones donde la temperatura es débil o moderada, similar a lo que ocurre en los eventos extratropicales.

Observe la banda de lluvias asociadas a la primera tormenta subtropical de esta temporada.

«Lo cierto es que, por primera vez en la historia, en el mar Caribe occidental, en una latitud tropical, apareció un ciclón subtropical».

Adentrándonos en la actual temporada ciclónica resulta muy complejo establecer una precisión en este momento, a partir de la transición de la primavera al verano.

«A fines de mayo se apreciaba un enfriamiento de las aguas africanas hacia las Antillas Menores, y esto debe incidir en una disminución de la temporada ciclónica de normal a poco activa, entre 10 y 12 ciclones tropicales, aunque la posible afectación a Cuba todavía es alta. Ya tuvimos a «Alberto» antes de iniciar la etapa el 1 de junio, y siempre las mayores probabilidades de afectaciones ocurren en agosto, septiembre y principios de octubre».

— Cuba está ya certificada entre los centros mundiales que desarrollan pronósticos de temporada ciclónica…

— En efecto. Existen varios, entre ellos el de nuestro país, y lo que más pesa recae en la formación del El Nino-Oscilación del Sur (ENOS), o la Niña que son las anomalías de temperaturas en la zona del Pacífico central desde las costas de México hasta las centrales del Pacífico por encima de Hawai hasta casi Australia. Ese enfriamiento de las aguas que es La Niña y el calentamiento característico del El Niño, modifican los patrones atmosféricos de todo el Planeta ejemplificados en los frentes, las ondas, los ciclones tropicales y masas de agua que conducen al pronóstico de la temporada ciclónica.

— A tenor de las circunstancias ¿se ha establecido la realización de un pronóstico mensual para un mejor seguimiento?

— Constituye un nuevo elemento. Aunque el período resulte normal algún ciclón tropical que pase cerca complica la situación. Hay que mantenerse muy informado y debido a la incertidumbre del pronóstico se hará uno mensual a nivel global, pues si el Niño se mantiene normal incrementa las posibilidades de los ciclones.

 

DESPUÉS DE «ALBERTO» ¿QUÉ?

 

Una mirada internacional, de acuerdo con la visión de los meteorólogos estadounidenses Philip J. Klotzbach y Michael M. Bell durante los últimos dos meses refleja que las temperaturas de la superficie marina estuvieron por debajo del promedio a lo largo de la costa oeste de África y el Atlántico tropical, a tal punto que a finales de mayo eran las menos cálidas registradas desde 1994.

Si la tendencia al enfriamiento persiste las ondas que salgan del continente africano tendrían menos «combustible» para convertirse en depresiones y tormentas tropicales.

Y apoyan sus fundamentos con los dos años precedentes que resultaron activos en la formación de ciclones. Ya en mayo e inicios de junio las anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar eran prevalecientes con un panorama diferente a lo que ocurre por estos días.

Lo vivido en jornadas recientes en suelo villaclareño dejó lecciones desagradables. Pérdidas de vidas humanas y desaparecidos por puras negligencias. Los vientos son los que retienen a la gente, y vale decir que resulta el elemento más temido por los meteorólogos. No así cuando existen precipitaciones sin rachas ni tormentas eléctricas. Entonces la población comienza a curiosear, mucho más con el mar normal, y es cuando viene la confianza.

«En el caso de «Alberto» los riachuelos villaclareños se convirtieron casi en ríos. Cuando empieza a llover el torrente de un río no experimenta fácil comportamiento al aumentar el caudal en escaso margen, y peligran también las presas que estén aliviando; sin embargo, las crecidas del agua resultan tan peligrosas como un ciclón tropical», advierte Machado Montes de Oca.

— Muchos preguntan el porqué de las descargas eléctricas en algunos aguaceros y en otros no.

— Cuando existe humedad reiterada la lluvia no tiende a acompañarse de descargas eléctricas, pues son típicas de verano, pero la humedad que es sacada del trópico rápidamente se eleva y esa cantidad de energía existente en los niveles medios de la atmósfera condicionan las descargas eléctricas unido al calor y las vaguadas que ocasionan marcada inestabilidad. Al registrarse lluvias durante varios días los truenos son muy aislados, y vale decir que este fenómeno es el que provoca más muertes en Cuba con un promedio de 67 personas por año.

La nómina del Grupo de Pronósticos de la provincia cuenta con ocho meteorólogos; de ellos, dos mujeres: Odalys Montero Brito (en la foto) y Sandra Ruiz Martín. Mientras «Alberto» azotaba la primera perdió el techo de su casa, supo la noticia, y tuvo que continuar su trabajo.

«Para cualquier especialista las lluvias constituye la variable más difícil de pronosticar dentro de la meteorología a nivel mundial debido a la incidencia de múltiples factores.

«Generalmente se concentra en el norte o en el centro de la provincia. Por eso a veces ocurren precipitaciones en Santa Clara y no en Sagua e incluso en una misma ciudad puede llover en una porción y en otra no».

— La existencia de los estudios de peligros, vulnerabilidad y riesgos (PVR) de los que Villa Clara se adelantó en Cuba, ¿han influido en menos daños?

— Sin dudas. Villa Clara fue la primera en hacer un programa de enfrentamiento al cambio climático y de iniciar los estudios de PVR. Las mejores demostraciones han sido el paso de «Irma» y «Alberto». Récord en escurrimiento de las presas. Todas estuvieron llenas por primera vez, y ello influye en que los niveles de inundación puedan cambiar, además de comprobarse en el terreno la efectividad ante los impactos ocasionados por el viento, la lluvia y el mar.

Esto es resultado de las lluvias dejadas por «Alberto». Un aficionado tomó lo ocurrido en la Estación de Ferrocarril «Marta Abreu» y el hotel El Suizo. Que se recuerde no había sucedido antes con esta magnitud.

— En este mundo de la meteorología ¿cuál resulta el mejor premio?

— La confianza del pueblo. En muchos lugares y estaciones hay que salir a medir el viento con lluvias o sin esta, con ráfagas de viento o no sin obviar las situaciones personales, pero la provincia tiene respeto por sus especialistas, y por ello es oportuno hacer los pronósticos en cada región. Y cuando falla la previsión el día se nos hace muy complejo.

Si a Amaury Machado le preguntan las previsiones para los próximos días responderá que pueden ocurrir tormentas eléctricas en horas de la tarde, sin descartar las posibilidades de vaguadas en el golfo de México y el Atlántico occidental provocantes de lluvias con fuertes acumulados.

Lo único es que hasta este momento no se avizora la formación de un ciclón en el área, pero será imposible descuidar la vigilancia. Los fenómenos actuales surgen con una prontitud increíble que impide transitar por una cuerda floja.

 

MEMORÁNDUM

— Corresponde a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) establecer los nombres de los ciclones, y también de eliminarlos de la lista en dependencia de los estragos causados.

— Estos se organizan por orden alfabético utilizando denominaciones masculinas y femeninas en inglés, español y francés.

— La relación se repite cada seis años, por lo que en 2024 volverá a reiterarse la del actual período.

— De ocurrir más de 21 episodios en el Atlántico las tormentas sucesivas se nombran según el alfabeto griego.

— De acuerdo con las estadísticas agosto y septiembre resultan los meses de mayor actividad ciclónica. 

— Estudios realizados en 2014 aseguran que los huracanes con nombres femeninos causaron el doble de las muertes que los masculinos.

 

CONTRASTES

Si existe algún país con estrategias muy bien delineadas para la protección de vidas humanas y de sus recursos es Cuba, pero, lamentablemente, todavía la percepción del riesgo resulta ínfima ante los extraños y sorprendentes fenómenos que inciden con mayor fuerza sobre el archipiélago.

Inaudito que muchos residentes en zonas bajas y de peligro a penetraciones del mar e inundaciones se resistan a evacuarse, y resulta inadmisible que algunas retornaran a sus viviendas sin tener orientaciones precisas, lo que constituye un acto de indisciplina total.

Como esto miles de sucesos. El vídeo del momento en que colapsa el puente Zaza le ha dado la vuelta al mundo. Dos adolescentes, de 13 y 17 años, transitando por el punto preciso en que quiebra la pasadera.

Mucho se ha advertido lo de no tomar fotos ni vídeos en las proximidades de los ríos o embalses crecidos. Tampoco pescar ni cruzar por ellos; sin embargo, se hace caso omiso y siguen los desafiantes del peligro.

En días pasados una nota enviada por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil dio a conocer que las intensas lluvias provocadas por «Alberto» dejaron siete muertos y dos desaparecidos, incluido el territorio villaclareño.

Ya estamos en temporada ciclónica, y habrá que estar muy atentos. Respetar y cumplir es deber de todos.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Cambio climático: Las especies más amenazadas

El cambio climático, la destrucción de su hábitat o la caza furtiva son algunas de las causas que ponen en riesgo a estas nueve especies.

Coral cuerno de ciervo y otros corales

Los arrecifes de coral son aclamados como la “selva tropical del mar”, debido a que albergan una gran diversidad de vida animal y vegetal de las selvas tropicales. Este tipo de Coral está siendo asesinado por el cambio climático y su extinción está llegando antes que a muchos otros animales en peligro de extinción.

Foca anillada

Las focas anilladas descansan sobre el hielo marino y dan a luz en el. Excavan madrigueras de nieve en la superficie del hielo marino para proteger a sus recién nacidos. Sin embargo, las tasas de reproducción de la foca anillada ya están mostrando disminuciones asociadas con el cambio climático

Pingüinos Adelaida

Han disminuido al menos un 80 por ciento desde la década de 1970. Se encuentran en un área con temperaturas superficiales del mar más cálidas que el promedio de otras regiones. Los cambios en la temperatura del mar afecta la disponibilidad de alimentos de estos pingüinos.

Tortugas marinas

Mientras los niveles de los océanos suben, la playas donde se aparean las tortugas marinas se están erosionando. Además, las tortugas se enfrentan a más problemas que la mayoría de los animales: las cálidas temperaturas del océano alteran las corrientes y cambian la distribución y abundancia en las presas.

Mariposas diurnas de Sierra Nevada

Es una pequeña mariposa que es de color brillante azul (el macho) y oscuro negro-marrón (la hembra) y es una de cuatro especies en peligro de extinción para España. Solo se encuentra en los picos de la Sierra Nevada y en otra pequeña zona montañosa más al norte.

Melomys de Cayo Bramble

Según un anunció científico, el pequeño roedor que vivía solamente en una isla frente a la costa de Australia podría ser el primer mamífero del mundo que sucumbe al cambio climático.

Lobelia Gigante

La lobelia gigante montaña es originaria de Etiopía, es una planta tropical de aspecto alpino espectacular que se asemeja a una palmera tropical de punta. Se limitan a las cimas de las montañas aisladas, su diversidad genética se reducirá en un 82 por ciento y podría aumentar aún más la probabilidad de extinción.

Lavandera De Baird

El reto que supone el cambio climático para este pequeño y elegante especie de ave es experimentado por muchas otras especies: se trata de un problema de la fenología y sincronicidad.

Mieleros hawaianos

Especies de las islas pequeñas, confinados a un terreno limitado, siempre son vulnerables, en particular a las especies invasoras, la creciente población humana y nuevas enfermedades.

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Cambio climático dificulta reproducción de especies

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) aprovechó hoy el día de San Valentín para advertir que la reproducción, o el “amor” entre los animales, se hace en algunos casos “imposible” o muy difícil debido al cambio climático.

Los ejemplos citados por la entidad son variados. En la Antártida desde hace años los pingüinos emperador no consiguen hallar lugares seguros en los cuales reproducirse y anidar.

El motivo? El aumento de las temperaturas convirtió a los hielos en inestables, poniendo en riesgo la supervivencia de los recién nacidos.

En el Ártico, la disminución de la banquisa hace cada vez más difícil para el oso polar ir en busca de su alimento y también hallar a su compañera durante la estación de la reproducción.

Muchas especies de pájaros debieron anticipar el período de reproducción y, en consecuencia, la deposición de la anidación.

Les sucedió a las alcas norteamericanas, que en 10 años anticiparon la reproducción en 24 días, o a los pinzones ingleses junto a otras especies de pájaros y mariposas.

Todos ellos fueron obligados a anticipar la fecha de reproducción al crecimiento de las temperaturas primaverales.

Según la organización, existen algunas especies que no consiguen reproducirse con éxito en caso de temperaturas muy elevadas.

Ese es el caso de los corales. Gracias al lanzamiento de millones y millones de gametos masculinos y femeninos, solamente consiguen su cometido luego de oleadas de calor que les causan la muerte en amplias porciones de la barrera. El calentamiento global los está colocando bajo presión, causando la desaparición de áreas enteras, advirtió el reporte del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Pero también el clima influye en la reproducción de muchas especies de peces y reptiles como las tortugas marinas comunes.

El sexo de la prole está determinado justamente en base a la temperatura.

En caso de temperaturas muy bajas nacerán más machos que hembras, y viceversa a temperaturas más altas.

Y si las temperaturas permanecen muy elevadas por espacio de años, las hembras no tendrán machos con los cuales reproducirse.

(Con información de ANSA)

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

Tarea Vida (1): Los enigmas de las temperaturas

«Las olas de calor son propias de continentes, no ocurre así en las islas; sin embargo, estamos viendo fisuras en el clima que impactan en la salud humana y animal», afirma el máster Amaury Machado Montes de Oca, al frente del grupo de pronósticos del Centro Meteorológico Provincial.

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía Centro Meteorológico Provincial e internet

Que lo diga aquel joven sagüero reinsertado a la vida en el hospital general Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande si no sintió de cerca los efectos del cambio climático (CC). Con solo 25 años experimentó una notoria gravedad al sufrir sensaciones térmicas extremas provocadas por el incremento de la temperatura corporal sobre los 40 °C y superar los mecanismos de regulación propios.

Además de la peligrosa fiebre, el paciente presentó trastornos de la conciencia, mientras su sistema nervioso manifestaba agudos signos de excitación.

No ha sido un caso único, existen otros reportes en Villa Clara donde los resultados de las investigaciones en torno al calentamiento coinciden con el panorama internacional que proclamó al pasado año entre los más cálidos de la historia al registrar valores de temperatura superiores a lo normal acompañados de fenómenos nunca vistos.

Por eso usted tuvo que abanicarse tanto durante el quinquenio 2013—2017 luego de inscribirse el período como el de mayor calor sin contar con precedentes de registros, en tanto la Organización Meteorológica Mundial (OMM) hizo público que la temperatura media global ascendió en 1.1 °C en la etapa de enero a septiembre.

Para el máster Amaury Machado Montes de Oca, al frente del grupo de pronósticos del Centro Meteorológico Provincial, el territorio también constató esos cambios.

«Hay estudios sostenidos por 40 años que indican un incremento de las temperaturas mínimas en todas las estaciones meteorológicas, con mayores incidencias desde 1997 en lo adelante; sin embargo, en los últimos 17 años aparecen tres eventos de sequía extremos cuando hace cinco décadas atrás solo hubo uno, sin menospreciar el incremento de la salinidad influyente en la calidad del agua», confirma.

Esta realidad no aparece de forma brusca, es el acumulado del día a día. A las temperaturas les acompañan otros factores dentro de un panorama caracterizado por eventos que impactan con mayores daños.

«Por suerte la provincia resultó la primera del país en diseñar sus estrategias de enfrentamiento al cambio climático, pero existen evidencias a través de varias investigaciones cubanas que refuerzan un aumento marcado de la temperatura media anual de 0,9 grados Celsius desde mediados del siglo pasado con madrugadas más cálidas».

LAS TRAMPAS DE LOS CONTAMINANTES

Lo que hace unos años resultaba reiterativo y era visto como algo pasajero y risible está cobrando saldos. Gracias al efecto invernadero vive el Planeta, pero no resulta menos cierto que la acumulación de gases se mantiene y perjudica debido a la subida de la temperatura como resultado de la concentración en la atmósfera de estos compuestos, principalmente, dióxido de carbono. Tampoco disminuye la carga contaminante en muchas naciones, y cada año suman más los factores que inciden sobre el cambio climático.

La quema de combustibles libera gran cantidad de dióxido de carbono que va a parar a una atmósfera saturada.

Machado Montes de Oca dispone de sobrados elementos para demostrar la relación de este con el incremento de las temperaturas.

— Lo que afecta al CC son los gases de efecto invernadero que producen una acción reforzada. Esto hace que no refresquen las temperaturas durante la madrugada al existir una capa que impide la disipación de las radiaciones solares emitidas por el día. De aquí que cada año exista un aumento de las temperaturas mínimas, incluso en los años por venir.

— ¿Y la influencia en el resto de los fenómenos?

— Sería imposible deslindar las inundaciones costeras derivadas de los huracanes. Las ocurridas en Villa Clara y en gran parte de la zona norte de Cuba tras el paso de «Irma» no tienen precedentes.

«Si bien las precipitaciones mejoran la situación del abasto de agua adjudicada a las insuficientes lluvias no podemos olvidar el nivel de destrucciones dejado en el archipiélago y en toda el área, por citar algunos».

CICLONES, BOSQUES, LLUVIAS…

Una especie de rompecabezas caracteriza las temporadas ciclónicas. Cada año estos fenómenos son menos frecuentes pero más intensos producto de la intensidad del calor que incrementa la energía para sus apariciones y desarrollo.

Tifones sin antecedentes han sacudido gran parte del cono asiático, y por otro lado desaparecen los bosques tropicales de una manera inusitada, ya sea por deforestación, incendios naturales o negligencias provocadas por el hombre. Lo cierto es que el 25 % o más del patrimonio boscoso desaparecieron en los últimos 20 años.

Son gráficas de la estación agrometeorológica Yabú, con 40 años de registros, (1977-2017). En la primera se aprecia el incremento significativo de las noches cálidas, en la segunda, una disminución notoria de las frías.

Cualquier persona entrada en años se percata que el régimen de lluvias cambia, se alteran las estaciones normales y Cuba experimenta registros que van a los extremos. Por un lado períodos muy lluviosos, aunque sean fuera de temporada, y otros demasiado secos.

Una mirada al mundo refleja fenómenos meteorológicos extraordinarios que marcan temperaturas superiores a los 50 °C en Asia, los propios huracanes sin precedentes en el Caribe y el Atlántico que han llegado hasta Irlanda, así como inundaciones históricas con afectaciones a millones de habitantes y una sequía implacable en África oriental.

¿Y qué decir del llamado «ciclón bomba» que castiga la costa este de los Estados Unidos y Canadá. Una especie de paradoja entre tanto calor en algunos lares y un frio desmedido en otros. El episodio puede alcanzar proporciones únicas con temperaturas mínimas en Washington y Nueva York. Al menos Tallahassee, la capital del estado de Florida, apreció nuevamente la nieve, algo que no ocurría desde diciembre de 1989.

Estos días han traído tortugas e iguanas pasmadas por el frío, en tanto la urbe neoyorquina ya tuvo su estado de emergencia ante las contingencias.

Por su parte en Europa la tormenta Eleanor dejó muertos y heridos en Francia y España, mientras gran parte de Irlanda, Holanda y Alemania quedaron sin fluido eléctrico.

Y para más. Hasta el desierto de Sahara ha estado cubierto de nieve.

A pesar de un crudo invierno por determinadas zonas los termómetros subieron a 47,3 grados en la capital australiana, la más alta desde 1939.

Según estadísticas entre diciembre de 2016 y febrero de 2017 un cómputo superior a los 200 récords se rompieron en toda Australia. Ello provocó olas de calor, incendios forestales e inundaciones a lo largo del verano.

AMENAZAS PARA LA SALUD 

No constituye secreto que las tendencias al incremento de la temperatura reporta un efecto nefasto sobre la existencia humana. Baste revisar las hojas de servicio en el sistema de Salud y constatará que incide en el ascenso de las enfermedades cerebrovasculares e isquémicas como principales causas de muerte en el territorio.

Lo que no todos conocen es que las averiguaciones iniciaron, por iniciativa de científicos villaclareños, entre 1986-90 con el monitoreo en 17 hospitales de Cuba, a partir de los reportes de la ocurrencia diaria de asma, enfermedades cardiovasculares, infarto, cefaleas, isquemias cerebrales, y las infecciones respiratorias agudas (IRA). Dichos comportamientos se compararon con los datos meteorológicos aportados por las estaciones para formar las bases de datos.

Si nos apoyamos en que más de un millón de cubanos son asmáticos, y un 35 % de la población es hipertensa hay que pensar en los cambios de tiempo a la hora de hablar de incidencias de algunas afecciones.

«Tos, catarro, muerte súbita, desmayos, accidentes vasculares severos, falta de aire, cefaleas, dolores articulares, variabilidad en el carácter son indicios que muchos sienten en su cuerpo originados por los cambios de tiempo. Todo depende de la capacidad de adaptación o no que es expresión de la vulnerabilidad de cada persona», sustenta el doctor Luis Lecha Estela a partir del estudio realizado hace años en nuestro país en pos de alerta temprana cuando comenzaba a hablarse del CC y de sus efectos sobre la salud con un equipo que trabajaba de manera conjunta desde Cuba, Estados Unidos y Alemania.

Otro fenómeno que no se puede deslindar. El paso del «ciclón bomba» por la costa este de Estados Unidos sigue generando efectos colaterales en regiones que hace décadas no tenían bajas temperaturas como lo es en el estado de la Florida, pero la foto muestra lo que ocurre en las famosas cataratas del Niágara.

El calor no obedece de manera exclusiva a las temperaturas y las lluvias, Por la incidencia multifactorial debe vincularse, además, a la humedad y los vientos, a la posición donde nos encontremos (al sol o a la sombra). En fin…un diapasón complejo.

Por un lado el plano humano, por otro el impacto sobre los animales y el doctor Lecha Estela nunca olvidará aquellos inicios de los 90 cuando llegaron al país pollitos de ceba importados desde la otrora Checoslovaquia para el desarrollo de la avicultura. Los ejemplares no resistieron el calor del trópico y comenzaron a morir. Luego de los exámenes realizados por múltiples instituciones la conclusión fue que fallecieron por inadaptación al calor.

Lo cierto es que de estos efectos meteorotrópicos tampoco existe demasiada percepción de riesgo en un mundo donde la temperatura toma niveles nunca antes observados, en tanto prolifera el incremento del mar, existe la variación de las precipitaciones, predomina la sequía, hay pérdida de la calidad del agua, y aparecen potentes huracanes.

Si a ello se agrega que la mayoría de las ciudades poseen poca cobertura verde ello influye para que el asfalto, las paredes y techos absorban fuertemente la radiación solar y despidan el calor en horas nocturnas.

Mientras tanto continúan las acciones despiadadas de los seres humanos ante un entorno cada vez más deteriorado que nos muestra sus peligros. La vida pide clemencia para los que estamos en el Planeta y por aquellos que llegarán y quisieran descubrirlo.

IMPACTOS EN EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Estudiosos de todo el Orbe coinciden en las diez causas principales que influyen en el calentamiento global con el aumento gradual de la temperatura media en la atmósfera terrestre y en los océanos. Ello entorpece la vida cotidiana y la sitúa en peligros mayores.

De acuerdo con las investigaciones figuran el efecto invernadero, la contaminación del aire, la reducción de la capa de Ozono, las erupciones volcánicas, el derretimiento de los glaciares y la deforestación.

En posiciones que incrementan las irregularidades aparecen también las acciones indiscriminadas de las grandes industrias, los fertilizantes químicos, la quema de combustibles fósiles, y el más importante y destructor: las actividades humanas sin límites. 

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

A %d blogueros les gusta esto: