La vida es hoy

La historia de Yoel Ramos Mesa es la de un hombre a quien el destino le jugó una mala pasada, pero ha sabido encontrar los matices de la existencia. Hoy ofrece una clase magistral a través de esa escuela llamada perseverancia.

Gracias a su propia innovación Yoel puede activar su computadora. Con este trabajo obruvo Premio Relevante en un Fórum de Ciencia y Técnica, pues según él: « No es dar un ejemplo a los demás, es desarrollar el empeño de realización personal contra vientos y mareas».

 Por Ricardo R. González

Foto: Ramón Barreras Valdés

Yoel Ramos Mesa no cree en lágrimas. Tampoco en lástimas, y diría que hasta destierra el significado de lo fatídico a pesar del incidente ocurrido aquel domingo 7 de abril de 1991 que cambió totalmente su vida cuando apenas tenía 19 años.

No le cuesta trabajo evocar vivencias desagradables ni escapa de contarlas. Según él resultó un día común. Salió de pase de la Escuela Nacional de Tropas Especiales, ubicada en la pinareña región de Los Palacios, para compartir con los vecinos del asentamiento aledaño. Ya en la tarde el calor era insoportable y decidieron refrescarse en un río poco caudaloso y desconocido para el muchacho cifuentense.

Con las acrobacias de la edad se tiró al agua, y de inmediato una colisión le hizo saber la dureza del fondo.

Han pasado los años y «el impacto no resultó tan serio ni perdí el conocimiento»; sin embargo, cuando trató de incorporarse ocurrió algo extraño, lejos de esa herida en la cabeza que le ocasionó los primeros puntos de sutura recibidos en su anatomía.

«El traslado se realizó de manera cuidadosa, pero sin una mínima reacción. No considero que haya sido ni dramático ni trágico, pero el fenómeno vino después».

A partir de ese momento conoció el mundo de la emergencia médica. Los primeros diagnósticos acontecieron en el hospital de San Cristóbal. Allí cosieron la herida provocada por el choque… No obstante, las radiografías corroboraron lo que el personal médico suponía: Una fractura de columna motivaba la parálisis. Afectó la médula aunque conservaba su estructura, mas el golpe produjo limitantes severas que apagaron el movimiento de los miembros inferiores y superiores.

«En horas de la noche de ese día llegamos al Hospital Militar de La Habana. Luego para el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq) donde procedieron a múltiples exámenes y a la primera cirugía a la que era sometido en mi vida. Fue el 12 de abril del 91.

Estuve más de 20 días en terapia intensiva con fiebre, crisis en los riñones, en fin… nunca más apareció la reacción esperada, y así llevo 26 años de los 45 que tengo».

NI OCASOS NI VENDAVALES

Por momentos Yoel no creía lo que estaba pasando. Era sano y nunca padeció de una enfermedad crónica. «Es difícil enfrentar una parálisis con tan corta edad. Esto cambió mis días y los de mi familia, entre ellos los de mi mamá, María Magdalena Mesa García, quien tuvo que dejar de trabajar con la finalidad de atenderme a tiempo completo al depender totalmente de otras personas para realizar las cosas elementales».

Como el campeón del más encumbrado deporte Yoel Ramos no se amilanó. Sabía que el reto era enorme, pero jamás dejó que las decepciones tocaran a su puerta, por lo que se propuso vencer grandes obstáculos.

«El autodominio resulta vital ante la imposibilidad de poder enfrentar la vida con objetividad. Soy de un carácter fácil, no me incomodaba por nada, y asumí mi situación según las circunstancias. Es cierto que cambia la perspectiva, pero no te puedes detener ni aunque existan montañas frente a ti».

Es probable que este hombre no admita la palabra refugio para disipar situaciones, en cambio la literatura le propinó una de las tantas formas que le alimentó el alma.

«El hábito de leer me ayudó a enriquecer el día a día. Era el inicio del período especial con apagones terribles. Ni pensar en una computadora o en un radio, y la literatura me cautivó. Antes me gustaba la lectura, pero a partir del accidente devino algo fuera de lo común. Leía de todo, literatura soviética, los autores cubanos en diferentes géneros, y los clásicos de García Márquez e Isabel Allende. Me encantó El siglo de las luces, de Carpentier, a pesar de que resulta más barroco, pero lo entiendo, en cambio a Lezama tenía que leerlo más despacio.

— ¿Suscribes que los libros engrandecen al individuo?

— No se puede prescindir de ellos. Cambian la manera de ser de las personas, ofrecen conocimientos e incluso la posibilidad de discernir y sacar conclusiones.

Por las paredes de su hogar aparecen varias fotos que recogen diversos momentos de su estancia en las FAR y recuerdos familiares. Desde su silla de ruedas los repasa, y no oculta su predilección por las pistolas desde que era niño. A tal punto que se acercaba a los policías para verlas de cerca.

«No pienso que mi paso por las FAR me forjó la disciplina porque desde pequeño la tenía, pero sí me curtió y más la estancia dentro de las Tropas Especiales. Esta inclinación se la debo al excelente claustro de profesores del preuniversitario Carlos Liebknecht (Yabú 2) que marcó mi conciencia para siempre.

Sin pena alguna revela que los cálculos le causaban pavor porque se considera más partidario de las letras. Por ello declinó aquellas aspiraciones de estudiar ingeniería naval.

«Ahora bien, las Tropas Especiales me fascinaban. Había que tener buena preparación física y me fue de maravilla. Estaba enamorado de la carrera… Aun estuviera en las FAR porque todavía me siento un soldado».

LA MAGIA DEL MOUSE

El hecho de innovar siempre ha estado presente en Yoel. Le gusta ir al detalle y descubrir la interioridad de las cosas. Después del suceso tuvo que reinventar. Pasaba mucho trabajo para saciar su pasión por la lectura, sobre todo al pasar las páginas de los cuadernos hasta que un día se propuso vencer el contratiempo.

«Al no tener movilidad ni en las manos ni en las piernas inventé una especie de atril. Allí situaba el texto. Con la boca sostenía un rayo de bicicleta protegido en la punta y lograba correr la página. Así me leí los tres tomos de El Capital que no es un «ladrillo» como muchos piensan».

                                   Su mamá María Magdalena lo ayuda a colocarse el dispositivo fruto de su innovación

— ¿Y qué pasó al llegar la computadora?

— Ante un mundo tan atractivo tuve que crear mis mecanismos. Adrián Berazaín me inspiró con ese soporte para alternar con la filarmónica, y yo tenía que dominar el mouse. Ideé un mecanismo con varios aditamentos a fin de fijarlo. Una vez logrado situaba la lengua por detrás del labio y apoyado en la barbilla provocaba el movimiento total del llamado ratón. Pensé que iba a demorar una eternidad, mas la idea fluyó muy rápido. El aparato me resultó fácil y logramos poner el cursor donde va».

— Fue tu primer éxito en un Fórum de Ciencia y Técnica…

— Me fui hasta Holguín y quedé sorprendido al anunciarse que tenía Premio Relevante con mi primera innovación. En realidad me apoyo muy poco en el teclado inteligente. Después obtuve otra mención al crear una modalidad para el juego de ajedrez por el sistema Braile a través de la computadora.

UN OPTIMISMO CRÓNICO

Yoel Ramos es de los humanos que necesitarían extender las horas del día. Como bien dice: «Lo mío no tiene remedio. Es un optimismo crónico», y mediante un pariente radioaficionado reactivó la Asociación en su municipio y asumió la presidencia desde 2011 en algo que para él tiene de magia y fomenta amistades.

A su vida han llegado muchas manos tendidas. Tantas que teme olvidar involuntariamente a algunas, y no deja de mencionar a las FAR, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, el Ministerio del Trabajo, Salud, Educación, el INDER, Cultura y los trabajadores sociales, entre otras.

«A la ACLIFIM me unen sentimientos emotivos y profundos. Constituye algo especial, pero siento de cada una ese apoyo material, espiritual y sicológico, como también de la Casa de la Cultura y su especialista Iliana Águila, quien me ha insertado a los talleres literarios. Ya he escrito algunos cuentos, pero de momento prefiero dejarlos en la privacidad».

En la vida hay sueños, y entre los del cifuentense estuvo aspirar un día a graduarse del nivel superior, y con mucho esfuerzo lo logró en 2012.

«Otra de mis grandes sorpresas. Ser el graduado integral de Cultura Física en ese año con Título de Oro, y leer el Juramento de graduados. La tesis fue relacionada con las discapacidades y tuvo sus momentos porque al no existir la bibliografía necesaria me costó ciertas dificultades con el tutor y el oponente.

— ¿Qué significa para ti María Magdalena Mesa García?

— Es mi madre. Ocupa un espacio insustituible y resulta un complemento vital. Tiene una historia intachable en la FMC y en los órganos del Poder Popular. Si en 26 años no me ha salido una escara, algo difícil en casos con situaciones medulares severas, se lo debo a sus cuidados extremos y a los de toda mi familia que es extraordinaria.

«Mientras leía el Juramento tuve la sensación que cumplía con quienes confiaron en mí, principalmente con mi mamá».

Parte de su familia que constituye un todo. Entre ellos su mamá María Magdalena Mesa García (a la derecha de Yoel) y su abuelo Florentino Mesa Díaz que cumplirá el próximo 26 de Julio sus 100 años. Faltan en la foto Adolfo Ramos Escobar, el papá de Yoel, y su hermano Yoandy Ramos Mesa.

— Dicen que ella cursó contigo la Universidad…

— Muy bien que se hubiera podido graduar. Estuvimos en la Sede Universitaria Municipal y ella me trasladaba a las aulas. Teníamos que atravesar el pueblo de un extremo al otro con mi silla de ruedas. Llevábamos algo de comer y era mi madre quien tomaba las notas de clases.

«En los exámenes yo tenía que dictarle las respuestas para que las escribiera, y en tercer año decidieron unificar las sedes en Sagua la Grande».

— ¿Y el cielo se te nubló?

—Jamás. Tenía que seguir la carrera. Fuimos a múltiples organismos y conseguimos que los profesores viajaran a Cifuentes o de lo contrario nos enviaban los módulos. Así logramos terminar con excelentes maestros.

Yoel Ramos Mesa se declara un eterno enamorado de la vida con un racimo de aspiraciones pendientes porque una discapacidad no significa el ocaso de la vida. Perseverancia, optimismo y valor son preceptos constantes. Por eso cada día que pasa abraza un postulado de la ya desaparecida chilena Gladys Marín quien sustentaba una convicción peculiar: La vida es hoy.

— Para ti ¿la vida sigue siendo hoy?

— Porque haya recibido un buen arañazo con solo 19 años no debo reciprocar con palos. Soy un individuo sin rencores. El ayer pasó, el mañana está por venir. Lo que falta por hacer se impone, y no podemos dejar que la discapacidad venza y doblegue. Nunca estaré en el sillón dejando que pasen las horas. Por eso, y por mucho más, me fijo en el arco iris, creo en la esperanza, y busco la nobleza en la existencia porque estoy seguro que la vida es hoy.

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Villa Clara vacuna a sus mascotas

Por Ricardo R. González

El Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología (CPHEM) de Villa Clara informó que durante el resto de mayo procederá a la vacunación contra la rabia de todas las mascotas existentes en los hogares villaclareños.

Los propietarios de perros y gatos deberán solicitar el servicio a domicilio en los departamentos de Higiene habilitados en cada policlínico de su comunidad.

La doctora María del Carmen Prieto, al frente de la actividad de Zoonosis en la provincia, destacó que los operarios de vectores visitarán las viviendas una vez realizada la petición por lo que cada ejemplar recibirá la vacuna en el domicilio donde habita.

Se pretende inmunizar al 100 % de estos animales, y en caso necesario el período de vacunación pudiera extenderse hasta junio como parte de la Campaña Nacional de Vacunación Antirrábica.

La afección está considerada entre las enfermedades víricas infecciosas que acaba siendo mortal en casi la totalidad de los casos una vez que aparecen los síntomas clínicos, según precisó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El virus es transmitido por perros domésticos, mas afecta también a otros animales, tanto domésticos como salvajes, y se propaga a las personas mediante la saliva dejada en arañazos o mordeduras.

Las primeras manifestaciones de la rabia resultan similares a las de la gripe con debilidad o malestar general, fiebre y dolor de cabeza durante varios días.

Pueden presentarse punzadas o picazón en el sitio de la mordedura hasta evolucionar a disfunción cerebral, ansiedad, confusión y agitación.

Conforme avanza el padecimiento la persona puede presentar delirios, comportamiento anormal, alucinaciones e insomnio.

El periodo agudo termina normalmente entre dos y diez días, pero una vez que aparecen los signos clínicos avanza casi siempre hacia un estadio crítico.

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¿Por qué Javier Méndez no dirige a Industriales?

De manera inversa a cómo suceden las noticias, la capital espera por la designación de un nuevo mentor para el equipo Industriales en la 57 Serie Nacional, pero al anterior, Javier Méndez, nadie lo ha entrevistado a partir de su decisión personal de poner pausa forzada por un problema familiar tras dos campañas de trabajo.

Con su acostumbrada educación y ética, el otrora jardinero central abre el diálogo con una explicación precisa. “Hasta el último momento estuve valorando seguir, pero los médicos que atienden a mi hija aconsejaron que ella necesitará cuidados y atención especial en su período de recuperación y por tanto, el pasado mes de abril me reuní con el director de Deportes en La Habana y le planteé que este año no podría continuar dirigiendo”.

Se percibe una gran preocupación entre la delicada salud de su primogénita y los deseos de haber dado un vuelco al rendimiento del equipo más admirado y odiado en la pelota cubana. “Me queda una enorme insatisfacción porque comenzamos el trabajo con una estrategia integral que abarcó no solo aspectos técnicos y deportivos, sino también educativos, culturales y de fomento de valores, los que no rinden frutos de la noche a la mañana, pero se concretan al final en lo que quiere la afición, la lucha por el título”.

Javier prefiere hablar de una pausa forzada en esta etapa y no de un alejamiento total, al tiempo que es categórico con lo vivido. “Fue una experiencia difícil porque la dirección de un equipo en Italia no tiene nada que ver con Industriales. Fui atleta y sé los esfuerzos que hay que hacer, pero creo en el hombre y sus potencialidades, en el sentido de pertenencia a la camiseta azul, en el respeto que se merece el público, en la confianza, la comunicación y la profesionalidad, y así se lo hacía saber a ellos diariamente. Si a eso le sumas abandonos inesperados, problemas motivacionales, materiales y técnicos todo se complica. Sin embargo, estaba seguro de que podía luchar y lograr lo que quería”.

La inevitable salida de algunos jugadores veteranos, un renacer del área del pitcheo y darle más confianza al talento joven eran algunas realidades que el número 17 tenía entre sus planes. “Todo está en manos ahora de la nueva dirección que se designe. Los aspirantes reúnen las herramientas para cumplir con la tarea. Cada vez que me preguntan respondo lo mismo: lo importante no es el nombre sino el equipo y su historia, que trasciende a cualquiera de quienes hemos tenido esa responsabilidad o la tendrán”.

Por el momento, consideramos cumplida la misión periodística de darle voz a uno de los jugadores de mejor comportamiento moral y deportivo que ha tenido el béisbol cubano. “Estoy concentrado en la salud de mi hija y agradezco, además del personal que la está atendiendo, la comprensión de las autoridades, de los amigos y del pueblo para vencer este momento. Luego, si se me necesita, volveré a la carga”.

(Con información de Joel García. Periódico Trabajadores. Foto: José Raúl Concepción)

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Sin pensar en otoños

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Ya las manos no son tan tersas y el rostro muestra las marcas de los años. Algunos ancianos guían sus pasos apoyados en el bastón devenido confidente del tránsito implacable por el tiempo, mas no faltan al sitio que los acoge para pasar un segmento del día. Bien temprano en la mañana llegan, se saludan, y reciben la bienvenida en la Casa del Abuelo de Corralillo donde no prevalecen las pláticas sobre achaques o medicamentos.

Entre los «inquilinos» aparece Lauro Linares Castillo, un maestro primario y profesor de sicopedagogía cuyo oficio le regaló los recuerdos más hermosos de su vida. Ahora repasa aquellos 42 años de ejercicio, compara el antes y el después del proceso educativo porque también sufrió con sus alumnos, sobre todo aquellos tiempos de internados al principio de la Revolución, pero que a la vez le tributaron satisfacciones al constatar las buenas notas de sus alumnos.

«Es el mejor premio para un maestro, formar hombres y mujeres dignos, y aunque ya no estoy frente a un aula sigo con el ahínco de existir aferrado a la vida».

A los 75 años Lauro es un hipertenso algo severo, mas no piensa en eso. Hace cuatro años llegó a la Casa del Abuelo en busca de nuevos horizontes. Como cualquiera presenta situaciones personales: divorciado, perdió a sus padres, y vive los contratiempos de la época; sin embargo, no deja que laceren su existencia.

«Yo no me aburro. Aquí participo en el autoservicio junto a otras tareas en la que también podemos ejercer el magisterio, ya sea a través de los matutinos o en el resto de las actividades en las que trasmitimos conocimientos. Alguien me preguntó cómo podemos desterrar la soledad y la depresión…

«Ante todo reconocer que resultan muy dañinas. Permanecer en sitios como este nos ayuda a interrelacionarnos. Es cierto que no todos podemos, mas depende mucho de la actitud individual porque mientras las personas se aíslen le abren las puertas a los malos pensamientos, y el secreto está en buscar la forma de ser útil a pesar de la carga provocada por los años».

Como maestro al fin insiste en la formación de valores en los jóvenes, sin esconder lo mal hecho y aquello que debe exponerse para rectificar tendencias y malos ejemplos.

«Hemos descuidado muchos detalles de educación formal y no todos los jóvenes poseen el mismo nivel. Hay cosas muy buenas entre la juventud, pero no podemos descuidarnos. Familia, escuela y comunidad tienen que ser un mismo eslabón».

«La vida no es para encerrarse en achaques y malos presagios», afirma Lauro Linares Castillo.

Y con esa sabiduría peculiar Lauro retoma su estancia en la Casa del Abuelo. «Después del mediodía sabatino marchamos hacia nuestros hogares hasta el lunes, pero durante ese tiempo debemos hallar los mecanismos para sentirnos vivos. Me siento feliz al ver el trabajo colectivo de una institución formidable, y en ocasiones les digo a sus directivos: Quisiera tener un motivo para disgustarme con ustedes, pero no me lo dan».

— ¿Alguna sugerencia para quienes forman parte de la nómina de adultos mayores?

— Buscar motivaciones acorde con nuestras posibilidades. No recomiendo encerrarse en achaques y dependencias a fármacos. Tampoco en situaciones que nos condenen a cuadros depresivos. Eso sí, pensar en esos matices que aguardan y bien pudiéramos descubrirlos para llegar a los 120 años.

APRENDIZAJE COMPARTIDO

Yuniesky Llerena Chávez posee tres décadas vividas y cuando le propusieron administrar la única Casa del Abuelo existente en el municipio se le unió cielo y tierra. Estudió Cultura Física, trabajó de camarógrafo en la corresponsalía de la televisión en Corralillo, y hoy confiesa que apenas dominaba los gajes administrativos.

Mas el proverbio de que cada día resulta una fuente inagotable de conocimientos lo experimentó en carne propia, y si ha podido subsistir en este lugar, según sus palabras, es gracias a los ancianos que lo han ayudado al máximo.

«Al principio me resultó difícil, ellos me dieron pautas. Conversábamos mucho, y poco a poco tracé mi camino».

Esa interrelación ha servido para conocerse mejor. Aplicar métodos según las particularidades bajo un régimen seminterno que establece el horario de 7.30 de la mañana a 5.30 de la tarde, de lunes a viernes, y los sábados hasta las 12.00 del día.

Yuniesky Llerena Chávez: «Los abuelos me han enseñado a madurar con más rapidez, a tratar mejor a las personas, a entenderlos de otra manera».

«Si bien reciben desayuno, almuerzo, comida, y dos meriendas lo importante radica en la propia interrelación. Para ello cumplimos un programa diverso de acciones que van desde los contratos con el INDER para la educación física, pasando por la Casa de la Cultura, museo, biblioteca, la Empresa de Cine hasta llegar a la Universidad del Adulto Mayor».

Quizás la clave del éxito a fin de alejar las depresiones radique en que la Casa irradia vitalidad. Los buenos días del lunes resultan más desanimados que en el resto de la semana, pero de inmediato vibra la energía a partir del reencuentro entre todos.

«Sin dudas existe un ambiente de cooperación. Borramos el mal concepto de que son seres agotados. Todo lo contrario, están vivos. Luego del matutino diario compartido con los trabajadores se abre el abanico de posibilidades… Educación Física, actividades de Promoción y Educación para la Salud, cumpleaños colectivos, peñas campesinas, tablas gimnásticas, juegos pasivos, y elaboración de objetos de artesanía que han permitido donativos al círculo infantil de la localidad».

De vez en cuando bailan reguetón, y no falta la cooperación en los detalles elementales de la Casa al participar en los trajines culinarios en busca del sazón ideal junto al experto cocinero.

Para Yohorquis Benavides Cabrera, licenciada en rehabilitación social y ocupacional, su visión acerca de la ancianidad también ha cambiado. Por ello en las reuniones con los familiares hacen saber que la tercera edad no se circunscribe a buscar los mandados en la bodega. El marco resulta más amplio y tienen derecho a participar en las decisiones y en algunas acciones propias de la edad.

«Trabajamos —dice— muy vinculados al Centro de Salud Mental, a tenor de que los estados depresivos constituyen una causa marcada en el comportamiento de la tasa de suicidios. En esto es vital incentivar la recreación, que no se sientan como carga familiar, pues en ciertos momentos priman los signos de soledad aunque estén dentro de un marco familiar no disfuncional, sobre todo los fines de semana o días feriados en que permanecen en el hogar».

Custodios, ayudante de cocina, auxiliar de limpieza, trabajadora social y el administrador contribuyen al bienestar colectivo. De tal manera que el sitio para la edificación de los baños surgió de las propuestas del Consejo de Ancianos y recibió el visto bueno de los especialistas.

Aquel muchacho que al principio dudó en aceptar la responsabilidad directiva cuenta con una imagen diferente. «Hemos creado una interrelación hasta para los mínimos detalles. No creas… a veces me halan las orejas, pero sientes la utilidad del trabajo. Algunos abuelos han sido reincorporados a su medio, y otros en la calle preguntan los trámites a seguir para incorporarse al colectivo», resalta Yuniesky.

La diversidad de temas es resaltada por Yohorquis Benavides Cabrera como forma de lograr la plenitud de los ancianos. Entre ellos la errónea visión de la sexualidad vista por algunos como un tabú.

En el lateral del recinto aparece un jardín donde cultivan ají, ajo porro y otros condimentos, y los que no existen en la parcela vienen desde las casas de los propios abuelos. Mientras tanto hay proyectos para convertir la oficina administrativa en comedor ampliado, lo que beneficiaría la capacidad limitada del actual y facilitaría la gestión de autoservicio realizada por los «inquilinos».

Así transcurre parte del universo de 30 ancianos —de ellos; 13 mujeres— en los que prevalece la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, pero que prefieren la risa, algún chiste picante, y dejar las dolencias en un sillón con el propósito de compartir los programas de extensión comunitaria en una de las 26 Casas de este tipo existentes en Villa Clara con 630 acogidos.

Ellos forman parte de las 177 766 personas que rebasan los 60 años, representativos del 22,6 % del total de los habilitantes en la provincia, y quienes también enfrentan el futuro para desafiar el tiempo sin pensar en otoños.

MEMORÁNDUM

— La depresión es un trastorno anímico —transitorio o permanente— acompañado de ansiedad, abatimiento, infelicidad y culpabilidad debido a factores biológicos, genéticos, ambientales y psicosociales.

— Sus síntomas principales evidencian tristeza, sensación de malestar, impotencia, decaimiento, irritabilidad, frustraciones, disminución de las capacidades laborales y de las actividades habituales, entre otras.  

— Factores estresantes como el nacimiento de un hijo, las crisis de pareja, el abuso de sustancias tóxicas (principalmente alcohol) o la presencia de una enfermedad orgánica crónica inducen al riesgo de desarrollar un trastorno depresivo mayor si no recibe tratamiento.

— No se descartan los antecedentes familiares, en tanto la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el hombre.

CONTRASTES

De acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Orbe supera los 300 millones de personas con depresión.

Las pérdidas económicas exceden el billón de dólares anuales derivadas de la apatía y la falta de vitalidad en sus víctimas, pero llama la atención que la mayoría de los pacientes no tiene acceso a tratamientos, lo que lleva a un incremento notorio de los suicidios.

Entre los obstáculos que interfieren una atención eficaz figuran la falta de recursos y de personal sanitario capacitado, sin descartar la estigmatización de los trastornos mentales y una evaluación clínica imprecisa.

Ojalá que las experiencias cubanas con las casas de abuelos y los centros de Salud Mental ocuparan una parte del universo para minimizar lo que constituye la primera causa de consulta siquiátrica en quienes superan la sexta década de la vida.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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El amor infinito entre Niurka y Lisandra

El doctor Yuniel González Cárdenas realiza el pase de visita a Lisandra, de 23 años y ya en casa. Junto a ellos Yaquelín Pérez Oliva, tía de la paciente en funciones de acompañante. Ambas con nasobuco para evitar complicaciones postquirúrgicas ante un sistema inmunodeprimido.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Lisandra Linares Pérez experimentó una sensación extraña. Nunca antes la distancia entre Santa Clara y San Diego del Valle le pareció tan interminable como en estos días. Deseaba llegar a su hogar para besar a su pequeño Kevin Ángel Fernández Linares, de solo 4 años, y a su mamá Niurka Pérez Ginoris quien la trajo al mundo, hace dos décadas, y la que el pasado 18 de abril le donara uno de sus riñones en acto de confirmación maternal.

Atrás quedaron los momentos de angustia iniciados a partir de la semana 23 de gestación de la muchacha cuando aparecieron determinadas irregularidades sugerentes de investigaciones.

Un lupus eritematoso sistémico (LES) o enfermedad inflamatoria crónica que afecta la piel, las articulaciones, el sistema nervioso, y órganos vitales como el riñón y los pulmones era el causante del desbalance.

«En realidad me sentía aparentemente bien con el embarazo, pero comencé a inflamarme, a tal punto que me vi con 200 libras de peso como resultado de tanto líquido acumulado. Me sometieron a un chequeo completo del perfil renal, pues en los ultrasonidos no salía nada», precisa Lisandra.

Por decisión facultativa se procedió a la cesárea a las 33 semanas de gravidez. Ya la situación ponía en riesgo la vida de la progenitora y la del futuro hijo. Él nació con solo 4 libras y tuvo una larga estancia en el ginecobstétrico Mariana Grajales hasta alcanzar el peso adecuado.

«Poco a poco el daño renal se incrementó. Pasé cuatro años bajo seguimiento sistemático por parte de los nefrólogos hasta que decidieron someterme a las hemodiálisis. Bajo este proceder estuve seis meses hasta que consideraron la posibilidad del trasplante, y de inmediato mi madre se sometió a los exámenes como posible donante.

«Anímicamente pensé que se me unía el cielo con la tierra… Fue algo muy fuerte. Después asimilé la realidad porque no había otra alternativa, por lo que puse todo el optimismo… Si antes admiraba a mi mamá a partir de estos momentos la sitúo en un pedestal, y digo: Gracias madre, por darme una segunda vida».

EVOLUCIÓN SIN CONTRATIEMPOS

El doctor Yuniel González Cárdenas, nefrólogo del Grupo Básico de Trabajo (GBT) que participa en la preparación y seguimiento posterior de los trasplantados, valoró de sobresaliente la evolución de Lisandra, quien, al residir en una demarcación perteneciente a Cifuentes, inició los estudios preparatorios en el hospital general Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande.

«Una vez finalizados los exámenes pretrasplante el caso se trasladó para Santa Clara y le dimos la opción de recibir el órgano mediante un donante vivo o de otro perteneciente a un cadáver. Vale resaltar el gesto altruista de Niurka que, sin pensarlo dos veces, manifestó la disposición de aportar uno de los riñones a su hija».

Para ello se requiere la compatibilidad de múltiples factores entre el donante y el receptor por lo que comenzó el proceso preparatorio una semana antes del acto quirúrgico.

El martes 18 de abril Niurka y Lisandra entraron a sus respectivos quirófanos. Un equipo múltiple de Villa Clara junto a otros galenos de la capital cubana participaron en la operación, la primera con donante vivo en 2017 y la que reinicia esta actividad en la provincia luego de algunos años paralizada.

«La acción demoró cerca de cuatro horas. Hay que extraer, primero, el riñón del donante para luego aplicar el injerto. La actividad con el donante vivo exige cuidados extremos a fin de proteger su vida y evitar sangramientos u otras complicaciones.

Todo bajo la guía de un equipo que supera las 20 personas entre cirujanos, urólogos, nefrólogos, anestesiólogos, intensivistas, personal de enfermería, pantristas, auxiliares, técnicos, y hasta el necesario camillero».

Desde el primer momento la evolución de Niurka resultó extraordinaria y a los pocos días recibió el egreso. En el caso de Lisandra se mantuvo durante unos días en la Unidad de Cuidados Intensivos a fin de recibir un seguimiento extremo. Pasadas las 48 horas retornó a la Sala de Nefrología donde permaneció gran parte del tiempo hasta su partida a casa.

«La diuresis fue inmediata, lo que dio signos del notorio estado de la paciente», precisa el doctor González Cárdenas.

DE SUPERVIVENCIA Y ALGO MÁS  

A Villa Clara le corresponde la mejor tasa de supervivencia de Cuba en estos procederes gracias a la multidisciplina de un grupo de especialistas dedicado a tiempo completo a la actividad, y nadie mejor que la doctora Milagros Hernández Fernández, especialista de II grado en Nefrología y coordinadora de trasplantología en la región central, para reafirmar que en la actualidad supera el 80 %.

«Una actividad en la que impera el reconocimiento a los familiares de los donantes quienes ante la pérdida irreversible de un ser querido acceden a prolongar la vida de otros semejantes. Este desprendimiento ha posibilitado que la tasa de aportes supere la de años anteriores», sustenta Milagros Hernández.

Desde otro punto recuerda que la extracción de órganos procedentes de donantes vivos extiende su rango y abarca, además de padre, madre, hermanos e hijos, a sobrinos, primos, esposos y tíos siempre que resulten compatibles.

Doctora Milagros Hernández Fernández, coordinadora de la actividad en la región central.

«Si bien los trasplantes renales acumulan el peso de los procederes vale decir que prosiguen los relacionados con las hematopoyesis (médula ósea), sin excluir los injertos óseos, los de piel, células madre, y se va liberando la lista de espera de los relacionados con la córnea».

— El 6 de junio de 2012 se practicó el primer trasplante de madre a hija en los propios salones del Hospital Pediátrico de Villa Clara. Alejandra Rodríguez Granado, de Cabaiguán, y su mamá Mayté Granado prosiguen con evolución satisfactoria, pero ¿qué ha pasado con esta modalidad?

— Los trasplantes renales en infantes demandan su reacreditación, mas en estos momentos ningún niño aguarda por esta práctica en el territorio. Solo tres están sometidos a métodos purificadores (diálisis y hemodiálisis) y por sus características no vislumbra la necesidad de un trasplante, aunque en casos necesarios constituye una prioridad nacional y se realizarían las coordinaciones con el Pediátrico de Centro Habana hasta tanto se reacredite la actividad en la provincia.

La red de trasplantes de la región central cuenta con el reconocimiento en el país al rebasar las 400 operaciones, cifra que solo es superada por la capital cubana, y en estos el país invierte 5 millones de dólares anuales en la adquisición de inmunosupresores a fin de garantizar el éxito de la operación y la supervivencia de los enfermos que reciben los beneficios de manera gratuita.

Mientras tanto las protagonistas de este trabajo ven la vida bajo un nuevo prisma de optimismo. Al menos Lisandra manifestó también el sentir de su mamá al no encontrar las palabras que expresen el agradecimiento a todo un equipo caracterizado por condiciones extraordinarias. «En verdad no tengo calificativos… no puedo (y sus ojos se humedecen). Gracias a cada uno de ellos estamos haciendo historia».

Ahora Niurka estará un tiempo sin reencontrase con sus alumnos en la escuela donde trabaja, pero ellos y todos comprenderán las razones de ese beso interminable que le dio Lisandra a su llegada a San Diego.

MOMENTOS

— La ciudad estadounidense de Boston fue la primera en realizar un injerto renal con éxito en 1958. Se trató de un parto gemelar en el que uno de los nacidos carecía de riñones. Su propio hermano resultó el donante. 

— Cuba debutó con el proceder el 24 de febrero de 1970. Hasta 1979 se efectuaron con donante cadáver, y a partir de entonces también se inscribe con personas vivas que guarden compatibilidad con el receptor. En la actualidad sobrepasan las 5 500 personas beneficiadas.

— Villa Clara inició este camino en 1979, y luego de un período de receso recomenzaron en 1986 en el único Hospital Clínico Quirúrgico existente entonces en la capital provincial. Luego se retomó en junio de 2001, aunque la actividad se vio paralizada durante los últimos cuatro años.

— También el territorio registró los primeros trasplantes renales en menores en el año 2000, pero realizados en los salones del hospital Arnaldo Milián Castro. En la edad pediátrica la mayor de Las Antillas aplicó la técnica en 1988 en el Pediátrico de Centro Habana. Ya suman más de un centenar de casos, sin contar los anteriormente operados en servicios de adultos.

— Los procesos dialíticos se incrementan cada año debido al aumento acelerado de la diabetes mellitus y la hipertensión arterial que abren las puertas a la enfermedad renal crónica (ERC). A las referidas afecciones se unen las glomerulopatías primarias (afecciones propias del glomérulo o parte del riñón que interviene en la producción de orina), las malformaciones de las vías urológicas, los riñones poliquísticos, y otras inherentes a las particularidades del organismo.

TRASPLANTES EN CIFRAS

— Para el Estado cubano cada trasplante cuesta unos 15 mil dólares durante el primer año de efectuado y 5 mil a partir del segundo. A nivel internacional oscila, entre los 30 mil y 40 mil dólares solo en el primer año de realizado, y tiende a aumentar dadas las coyunturas actuales que rigen en el Orbe.

— Más de tres mil cubanos dependen en la actualidad de los efectos de un riñón artificial. Cifras expuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) suscriben que en los próximos años la ERC afectará a 600 millones de personas.

— Una sesión de hemodiálisis en instituciones cubanas está valorada en 300 pesos, por lo que al cierre de cada mes la cifra se remonta en 3 mil 600 pesos por enfermo sufragados por los presupuestos estatales.

— Estudios fundamentados demuestran que una sesión de estos métodos purificadores en otros lares resulta casi tan cara como el trasplante, y su costo asciende a 20 mil dólares anuales por paciente.

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La meteoróloga que «cazó» a Lili

La sagüera Marta Viota Coll está considerada una de las meteorólogas más respetables de Villa Clara y de Cuba, a pesar de estar ya jubilada.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Las tardes sagüeras la contemplan sentada en la acera de su casa deleitándose con el incurable hábito de lectura. Ella no oculta la virtud de aprender más cada día, y a manera de pequeño receso Marta Viota Coll mira al cielo y repasa las nubes, esas que le emiten señales y a la vez advierten.

Como excelente meteoróloga, reconocida en el país, constituyen una variable importante porque todas las que aparecen en la bóveda celeste poseen un significado, mas siente respeto por aquellas que, aparentemente, son lindas, blancas y que hacen una especie de yunque en las alturas.

«Esas resultan peligrosas. Provocan tormentas y relámpagos de nube a nube y de nube a tierra para acabar con nosotros… Cada variedad tiene sus características y niveles diferentes. Unas avanzan vertiginosamente, otras están como detenidas…En múltiples ocasiones ofrecen los vaticinios de precipitaciones e incluso por la dirección de la nube y el viento ubicas la posición de un ciclón».

— Cómo empezó su pasión por la Meteorología ¿soñaba con ella?

— No sabía lo que era. Me gustaba la Matemática, el álgebra… pero un llamado de Fidel, una vez pasado el ciclón Flora (octubre de 1963) me hizo inclinarme a esa ciencia interdisciplinaria que estudia el estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos producidos y las leyes que lo rigen.

«Escuché la convocatoria por la radio nacional. Después asistí a la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas donde me hicieron una pequeña comprobación de materias generales. Ante todo fui sincera y dije que no sabía nada de Meteorología. Luego de aquel examen quedaron de avisarme a casa».

— Y el veredicto ¿demoró en llegar?

— No llegó a un mes en que me comunicaron la selección. Fuimos para La Habana a pasar un curso emergente. Viví en la parte alta del Capitolio Nacional, mientras que en sus hemiciclos recibíamos las clases. A mí me tocó el «Camilo Cienfuegos», y allí nos hicimos observadores meteorológicos junto a un grupo representativo de todo el país.

— Sin embargo esta teoría fue complementada rápidamente con la práctica…

— En ese tiempo pasó un ciclón. En el caso particular marchamos hacia Pinar del Río con otros compañeros. Estuvimos tres días hasta que retornamos al curso con duración de ocho meses.

— ¿Cuándo puede hablarse de la primera estación meteorológica en la Villa del Undoso?

— Se fundó el 5 de abril de 1965, Ahí tuve mi primera experiencia laboral. Nos ubicaron en la secundaria básica Máximo Gómez en un aula espaciosa donde pasamos 11 años apoyados con una tecnología muy rudimentaria. Comenzamos de la nada. Éramos tres compañeros que, lamentablemente, algunos ya no están, y trasmitíamos la información a Cienfuegos pero en telegrafía.

«Las operaciones había que realizarlas a mano, solo contábamos con una pequeña calculadora para llevar de grados Fahrenheit a centígrados según las normas de la época».

Pendiente de cada detalle en los tiempos que desarrollaba su trabajo en la Estación Meteorológica 338.

 — ¿A partir de qué momento constata ciertos avances en la ciencia?

— Las primeras luces llegaron con el Proyecto Cuba 7 que posibilitó la creación de la Estación Meteorológica 338, perteneciente a la Academia de Ciencias de Cuba, en el km 4 de la carretera hacia Uvero. Creo fue en 1976 para luego convertirnos en Estación Agrometeorológica al venir cerca la Estación Experimental de la Caña con una labor muy compenetrada.

— Pudiéramos decir que se convirtió en una especie de joya para Marta Viota. Recuerdo que las paredes tenían una especie de plantilla a fin de que nadie pusiera las manos en la pared…

— Siempre he sido una persona quisquillosa. Me gustaba tener la instalación limpia, con murales actualizados, y si pintábamos era para que los visitantes se sintieran bien y apreciaran la cultura del detalle. Yo era atrevida, y desde allí se hacían muchos actos e invitaba a numerosas personalidades, incluso de otras provincias.

«La Estación era de intercambio regional, lo que abría las puertas a lo foráneo porque era pilotada en otros países y requería de una puntualidad absoluta en todo».

— Desde el punto de vista de la comunicación ¿se apreciaba el color de las rosas?

— Nada de eso. Tiempos muy complejos. Eran las tres provincias centrales, y hubo un período en que las oficinas se encontraban en Cienfuegos hasta que pasaron a Santa Clara.

«Teníamos una planta de radio y nos comunicábamos con la provincia para que desde allí se enviara la observación a La Habana. Ni soñar entonces con las tecnologías de la información, ni correo electrónico, ni otra modalidad.

«Era un sufrimiento. Si fallabas en algo ya no entrabas en el rango de Vanguardia Nacional. Había que tener precisión y nos medían un abanico de aspectos. A ello se unía la fuerza de la emulación en el trabajo sindical por aquellos tiempos a nivel de redes, de provincias y en el ámbito nacional».

— Entre el instrumental presente en una Estación Meteorológica Ud. prefiere el heliógrafo ¿Por qué?

— Mide la duración solar, su intensidad y registra los trazos. Recuerdo que hice una innovación sobre las cartas heliográficas ante la carencia de las plantillas originales. Por ello estudié qué tipo de papel y cartón eran los más adecuados y se resolvieron los contratiempos.

— En su vida profesional existen dos momentos cumbres: la Tormenta del Siglo, en marzo de 1993, con vientos de 152 km/h en Sagua la Grande, y el huracán Lili en 1996…

— Prefiero detenerme en este último. La temporada ciclónica de ese año fue muy activa en cuanto a huracanes formados en el Atlántico. Lili traía, aparentemente, el suave nombre de una mujer. Era el octavo ciclón de la temporada, y pasó por Sagua en la madrugada del 17 al 18 de octubre de 1996.

«Sus estragos resultaron cuantiosos en viviendas en mal estado, pero también en la agricultura, la industria, la ganadería, así como en el poblado de Isabela… El río se desbordó por los 250 milímetros de agua caídos en 24 horas…

— ¿Y es cierto que mientras se daban informes del alejamiento del fenómeno Ud. y su equipo se percataron de que lo tenían encima?

— En aquellos momentos quitaban la corriente. Si no tenías un radio de pilas carecías de información, pero nos auxiliamos de la planta eléctrica. El tiempo comenzó a deteriorarse, y reconozco que el panorama no me gustaba. De buenas a primera se dijo que había salido de la provincia.

— Realmente ¿qué pasó?

— Nuestro equipo estaba muy pendiente del microbarógrafo y del barógrafo. Veía que la presión bajaba en forma de V y también la presión atmosférica. Cada vez el descenso era mayor y ello resulta contradictorio ante un ciclón que se aleja. Me llamó Marino Rodríguez González, el guía de puerto de Isabela y no se me olvida que le dije: La V sigue para abajo, y estamos en peligro total.

«No perdimos tiempo y de inmediato me comuniqué con el Puesto de Mando municipal y doy la alerta. Expliqué que de acuerdo con la experiencia laboral lo teníamos arriba. Era impresionante. Se sentían vientos máximos de 108 Km/h, y la presión bajó a 982,4 hectopascal, y más de 700 milímetros de lluvia.

«Las condiciones del tiempo se deterioraron al máximo, mucha lluvia y sin fluido eléctrico. El fenómeno nos volvió locos a todos. Me pusieron la cazadora de Lili, pero teníamos a otros meteorólogos de primera línea en Santa Clara. Mis ojos presenciaron a Lili y mi equipo trabajó maravillosamente, a pesar de que el viento soplaba por todos los lugares».

Este chaleco la acompañaba a los eventos y actividades a la que asistía. Ahora constituye la prenda que acoge gran parte de sus medallas y distinciones.

 — ¿Se siente la causante de desenmascarar a Lili?

— Hice lo que tenía que hacer apoyada en un excelente colectivo. La satisfacción mayor fue que al final pudo adoptarse un grupo de medidas que impidieron afectaciones mayores

— ¿Está previsto el error meteorológico?

— Todos podemos equivocarnos, pero hay que evitarlo al máximo. Hasta las estaciones automatizadas experimentan, en ocasiones, sus deslices.

— Luego de cuatro décadas de trabajo decidió jubilarse ¿por qué lo hizo?

— No me sentía bien de salud. La presión arterial alta, una cardiopatía que asomó, y ya la responsabilidad se incrementaba. Por otra parte la Estación quedaba lejos. Iba para allá a las 5.00 de la mañana en bicicleta, incluso hasta los domingos.

— ¿Cuál es su reacción cuando escucha hablar del Instituto de «Mentirología»?

— Una roña inmensa. Nuestros expertos son muy buenos y los admiro. No admito ese término ni en juego porque en La Habana, en Villa Clara y en cualquier parte del país existe un personal de excelencia, ante un mundo de pronósticos que admite la variabilidad.

— ¿El colmo de un meteorólogo?

— No ver el parte meteorológico.

— ¿Decepciones?

— Sí las tengo. Excepto mis compañeros de Estación los demás no se acuerdan de mí y eso es triste. Fui 10 años Vanguardia Nacional. Entonces, los 40 años de mi vida que le di a la profesión ¿dónde quedaron?

— Si le pido a una mujer cargada de distinciones, reconocimientos y medallas que me ofrezca su retrato en blanco y negro ¿cómo lo haría?

— Tengo muchos defectos: Muy peleona, nada me acoteja, me gusta la exquisitez, y sufro porque no todos somos así. Por demás quiero mucho a mi familia y amo de verdad las cosas que me inspiran. Soy sagüera de pura cepa y defiendo a mi terruño, así como la belleza de mis plantas diseminadas por todo el pasillo.

Uno de los anhelos de Marta era tener un nieto o una nieta. Aquí está la mejor prueba.

— ¿Y la familia?

— Lo es todo, mis hijos, mi sobrino Alberto Machado Viota que siguió el camino de la Meteorología en la Estación 338 ubicada desde 2004 en la carretera hacia Quemado de Güines, y también tengo una hermana, Juana del Carmen Viota, que estuvo un tiempo vinculada a la propia rama, y así cada uno del resto de los componentes familiares me llenan de felicidad.

— En una entrevista que le realicé en 1998 le preguntaba cuál sería un anhelo en su vida y respondía que tener un nieto o una nieta. A casi 20 años después ¿cumplió su aspiración?

— Al fin. Ya tengo una nieta de 16 años que ayudo en sus estudios, y me siento una educadora sin ser maestra.

— Antes del punto final ¿qué es para usted la Meteorología?

— La vida. Va conmigo y es parte de mi familia. Una ciencia sorprendente en la que cada día conoces más. Lamento estar jubilada y no emplear el avance tecnológico que cuenta hoy. Fidel tenía una visión larga, y después que entras a este mundo te llena tanto que resulta imposible salir. Me gustaba investigar, estudiar mucho, y participaba en los numerosos eventos programados. Gracias a ellos conocí muchos lugares de mi Cuba.

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Benicio del Toro: «Mi amor por Cuba viene desde niño»

El actor Benicio del Toro junto a su colega Jorge Perrugoría. Foto: Danier Ernesto González.

Cuando se le pregunta a Benicio del Toro si vio el “tráiler” de la nueva película de Star Wars, su respuesta se evidencia en su rostro y no expresa nada más que satisfacción.

“Lo vi”, respondió Del Toro con una sonrisa pícara, de esas que denota que lo que vio le encantó.

“No pasaron por alto ningún detalle, lo cual es muy bueno”, sostuvo sonriente el actor, quien por nada del mundo suelta prenda sobre su rol en el filme, un papel que ha causado revuelo en las redes sociales, pues los rumores típicos de la industria lo ubican en el “lado oscuro de la fuerza”.

“Esto va a funcionar, va a funcionar”, expresó el actor ganador del Oscar por la película “Traffic”.

“Star Wars: The Last Jedi”, es la octava parte de la popular secuela de ciencia ficción.

El nuevo “trailer” se dio a conocer la semana pasada y tiene a los fanáticos especulando sobre cuál será el argumento de la nueva entrega.

Del Toro se encuentra en Gibara, un poblado pesquero de unos 30,000 habitantes en Holguín, Cuba, que ha tomado notoriedad por su amor a las películas, para participar del Festival Internacional de Cine que aquí se celebra anualmente.

El evento es organizado por su amigo y también actor, el cubano Jorge Perrugoría, con quien, bajo la moderación del intelectual Reynaldo González, realizó la víspera un conversatorio para hablar de su experiencia como un actor latino en Hollywood.

En Cuba me siento como en casa

Del Toro siente que su amor por Cuba viene desde que era niño, cuando un contacto con el otrora poderoso equipo de baloncesto cubano le abrió las puertas a una cultura hasta entonces desconocida para él.

Por aquellos días, Del Toro tenía 12 años y su padre decidió que el mejor pasatiempo de las vacaciones de verano era enviarlo junto a su hermano a ver todos los juegos del torneo de baloncesto de los Juegos Panamericanos de 1979 en San Juan.

“Mi papá nos soltaba por la mañana y nos recogía por la tarde”, recordó Del Toro, un fanático acérrimo del baloncesto.

“Entonces, yo siempre me acercaba al equipo de Cuba, porque eran graciosos y conectábamos. Me hice amigo del gran jugador cubano Ruperto Herrera y siempre que Cuba jugaba los iba a apoyar. Al final del torneo le pedí la camisa, él me la dio y así rompí el embargo”, agregó el actor provocando las risas del auditorio.

El condecorado actor recuerda que en aquel entonces se vivía un clima político tenso, que provocaba que el equipo cubano fuera escoltado todo el tiempo en su ruta a la cancha.

“Eran tiempos difíciles, feos. Al equipo cubano lo escoltaban constantemente, porque era la guerra fría. Fueron los años en que Estados Unidos boicoteó los Juegos Olímpicos de Moscú (1980)”, recordó.   Desde ese momento, el cotizado actor boricua ha “estado pendiente” de Cuba y su evolución, una relación que lo ha llevado a experimentar todo tipo de historias con el pueblo cubano, país en el cual se siente como en casa.

“Siempre, desde jovencito, he estado pendiente de Cuba. En Puerto Rico, cuando yo me crie, no se sabía mucho de Cuba, porque la historia de Cuba no se enseñaba en la escuela, no se sabía del Che, eso lo tenían guardado.

A mí, por mi personalidad, siempre me interesó la historia de Cuba y conocer a Cuba”, expresó.

“Cuando llegué a Cuba por primera vez me sorprendió que fue como dar la vuelta y llegar a casa de nuevo… Siempre me he sentido muy a gusto y me identifico mucho con el pueblo cubano de muchas maneras. Siendo puertorriqueño hay una similitud en cultura, son muchas las conexiones, hasta físicas, porque veo a gente aquí que se me parece a gente que conozco en Puerto Rico. Puedo pasar por una calle y decir, ‘mira aquel se parece a un amigo de Río Piedras’”, sostuvo sonriente y relajado.

“Estoy muy contento de estar aquí. No había tenido la oportunidad de venir al Oriente de Cuba y ha sido una gran experiencia. Me encanta la gente y el calor de Gibara”, afirmó el puertorriqueño, quien está sumido en diversos proyectos, como las películas “Avengers: Infinity Wars” y “Soldado”.

(Con información de El nuevo día)

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