ricardosoy

Ricardo R. Gonzalez

Corazón de Chopin conservado en coñac revela causa de su muerte

Un grupo de científicos escudriñó el corazón conservado en coñac del genio musical Frédéric Chopin y descubrieron que fue víctima de una pericarditis.

Chopin falleció en 1849 a los 39 años de edad por el motivo antes mencionado, una complicación poco usual de la tuberculosis crónica.

La causa de su lento desgaste y posterior muerte fue objeto de discusiones durante muchos años. Algunas de las opciones que tenían los expertos en mente eran muerte por fibrosis quística, una deficiencia genética de alfa- 1 o el estrechamiento de las válvulas cardíacas.

El gran compositor y pianista polaco tenía un miedo atroz a un entierro prematuro por lo que su deseo fue que le extrajeran el corazón cuando muriera.

El órgano fue almacenado en un recipiente bañado en coñac, que se encuentra enterrado en la cripta de la iglesia de la Santa Cruz, en Varsovia, Polonia.

El resto de sus huesos descansan en París, donde también descansan los de Marcel Proust, Oscar Wilde y Jim Morrison, entre otros grandes artistas.

“Desde el estado de su corazón podemos decir con gran probabilidad que Chopin sufría de tuberculosis mientras que la pericarditis por complicaciones fue probablemente la causa inmediata de su  muerte”, aseguró el líder del equipo de científicos, el profesor Michael Witt.

“Podría destruir el corazón y en cualquier caso estaría bastante seguro de que ahora sabemos qué mató a Chopin”, opinó Witt.

Este nuevo estudio es el último capítulo en la extraña historia sobre el fallecimiento de Chopin. En primer lugar porque la causa de su fallecimiento fue inexplicable pero también por los hechos que tuvieron que ver con su corazón.

Al morir Chopin en París, su hermana debió ingresar de manera ilegal el corazón conservado a Polonia y consiguió dejarlo en la iglesia de la Santa Cruz, en Varsovia. 

Sin embargo, durante el levantamiento de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial, un alto cargo de la SS nazi y admirador del pianista decidió conservar el corazón. Una vez finalizada la ocupación el corazón fue devuelto a la iglesia polaca donde permanece hasta la actualidad.

(Con información de Telesur)

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

noviembre 7, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

Con 121 años, Celino es el hombre más viejo del mundo

Su nombre es Celino Villaneuva Jaramillo, y se ha convertido recientemente en el hombre más viejo del mundo. Nació en 1896, o eso asegura él, pues perdió su certificado de nacimiento en el mismo incendio que le dejó en la calle hace 20 años. Pero en su país nadie duda de la longevidad de este chileno, pues el ministro de justicia y hasta el mismísimo presidente le entregaron en su día una nueva tarjeta de identificación.

Cuando Marta Ramírez acogió a un nonagenario indigente en su casa no esperaba que fueran a compartir tantas vivencias juntos. Después de que se incendiara su casa, el hombre no tenía a dónde ir, y Marta le ofreció asilo en su hogar. “Tenía 99 años, no pensé que estaría mucho más tiempo conmigo”, recuerda. Lo que la mujer nunca llegó a imaginar es que su nuevo compañero llegaría a vivir 121 años.

Celino nació el mismo año en que se disputaron los primeros Juegos Olímpicos, que Utah se convirtió en el 45º estado de EE. UU. y Ford produjo su primer vehículo de motor.

”Al revisar nuestros registros, Celino Villanueva Jaramillo nació efectivamente el 25 de julio de 1896, y todavía está vivo”, dijo Jacqueline Salinas, una de las jefas del departamento de demografía de la oficina de estadísticas de Chile.

Debido a su anciana edad, la comunicación con Celino es limitada. Es 90% ciego debido a sus cataratas, tiene un 85% de sordera y está desdentado. Se sabe de su historia, o al menos parte de ella, gracias a los registros. Al parecer trabajó toda su vida para un terrateniente llamado Ambrosio Toledo. A sus ochenta años, el granjero fue despedido porque una mano más joven le iba a reemplazar. Eso le obligó a abandonar la casa donde vivía pero, a cambio, consiguió una modesta pensión, con la que acabó apagando una choza destartalada en un pueblo cercano.

Un terrible accidente, que casi acaba con su vida, destruyó su hogar y sus pertenencias. A los pocos días, Marta lo acogió en casa hasta día de hoy, convirtiéndose, como dice ella, en “mi invitado a largo plazo”.

(Con información de La Vanguardia)

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

noviembre 7, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , | Deja un comentario

¿Por qué existe la H si no suena? La incógnita de la letra

Hay que ver los horribles quebraderos de cabeza que nos hace padecer la dichosa letra H. Al hablar no presenta problemas, pero a la hora de escribir es otra historia: se transforma en una horripilante pesadilla.

La dificultad de la H estriba en que es la única letra del alfabeto español muda, la única que no posee sonido alguno. Únicamente se pronuncia cuando va precedida de la C, formando de ese modo el sonido CH. Pero cuando va ella sola, huérfana de C, es como si no existiese.

El problema es que en español hay más de 2.000 palabras que comienzan con esa letra H, que pasa inadvertida ya que no se deja oír. Y, para más agravio aún, la H también puede aparecer intercalada, en medio de palabras como zanahoria, adhesivo, tahúr o bahía.

La pregunta, absolutamente legítima, que surge entonces es: y si no suena, ¿por qué demonios existe la H? ¿Es una letra inútil que está ahí con el único propósito de complicarnos la vida?

No es la primera vez que se humilla a la H, que se hace leña contra esa letra aparentemente inservible. De hecho, a lo largo de la historia ha habido numerosos intentos por suprimirla.

El prestigioso lingüista venezolano Andrés Bello ya pidió en 1823, a coro con el escritor colombiano Juan García del Río, una reforma ortográfica que acabara de una vez por todas con la H. También Gabriel García Márquez abogaba eliminar esa letra muda.

Y en 1726, los autores del Diccionario de la Lengua Castellana publicado por la Real Academia ya sentenciaron que la H “casi no es una letra”.

Pero ahí sigue la H, resistiendo a vientos, mareas y huracanes.

“Una letra muy compleja”

“Una letra reúne dentro de sí muchas cosas: el nombre, la figura, la pronunciación… La H es una letra muy compleja, y existe porque ha ido reuniendo a lo largo de la historia una serie de valores, algunos de los cuales han desaparecido pero otros se mantienen“, le asegura a BBC Mundo José Manuel Blecua, doctor en Filología Románica, catedrático de Lengua Española y ex director de la Real Academia Española (RAE).

El caso es que la H no siempre fue muda. Los fenicios, los primeros al parecer en utilizarla, la pronunciaban como una “J” aspirada. Los griegos la adoptaron del fenicio dándole la forma mayúscula con que hoy la conocemos y pronunciándola como una suave aspiración. Del griego paso al latín, donde poco a poco fue suavizando su sonido.

Del latín la H dio el salto al español, donde también en un principio se decía aspirada, es decir, acompañada de una pequeña explosión de aire similar a la que caracteriza hoy en día a la pronunciación de la H aspirada del inglés.

Pero, además de adueñarse de varios vocablos en latín que iniciaban con la H, el español se apropió también de numerosas palabras latinas que empezaban con F, y que también en castellano comenzaban en un principio con esa letra.

Pero con el pasar de los años, y dado que en algunas zonas de España esa F se pronunciaba también aspirada, esa letra inicial empezó a ser sustituida por la H a partir del siglo XIV.

Es el caso por ejemplo de farina, que pasó a ser harina; del verbo hacer (que en sus orígenes era facer), de helecho (felecho en la Edad Media), herir (ferir), hurto (furto), humo (fumo), higo (en “El Cantar del Mío Cid”, que data de alrededor del año 1200, aparece como figo) y tantos otros vocablos. Y ese cambio también afectó a palabras que tenían la H intercalada, como es el caso de búho (bufo en latín).

La RAE sostiene que hasta mediados del siglo XVI la H aún se pronunciaba por medio de una aspiración en algunas palabras, sobre todo en aquellas que originalmente comenzaban por la F latina. Al principio, era la gente culta la que al hablar pronunciaba la H mediante una ligera aspiración.

Pero a partir del siglo XV, esa tendencia cambió y las haches aspiradas comenzaron a considerarse un vulgarismo, algo propio de las clases bajas y de gente no instruida. Y así, sigilosa y paulatinamente, la H enmudeció completamente.

Aunque no del todo. En algunas formas dialectales del español que se hablan en Andalucía, Extremadura, las Islas Canarias y en determinadas zonas de América la H sigue manteniendo su viejo sonido de aspiración.

En Andalucía, por ejemplo, se denomina “cante jondo” al cante más genuinamente andaluz, un cante caracterizado por una profunda carga de sentimiento. Pues bien: ese “jondo” viene en realidad de “hondo”, solo que muchos andaluces pronunciaban esa H inicial con una aspiración tan fuerte que acabó sonando como una J.

Los dominicanos, por su parte, pronuncian la palabra huracán (que al principio en español se escribía furacán) como juracán. “Y en las puertas en México es frecuente leer la palabra ‘jalar (variante de halar)”, señala Blecua.

También son muchas las palabras de origen árabe adoptadas por el español que llevan H. Y en algunos extranjerismos usados corrientemente en español (y tomados, por lo general, del inglés o del alemán), la H se pronuncia también aspirada o con sonido cercano al de J. Léase hámster, holding, hachís o hawaiano.

¿Letra inútil?

Pero, aunque no suene, Blecua defiende que la H no es una letra inútil, aunque pueda parecerlo. “Tomemos por ejemplo la palabra ‘huevo’. A simple vista, parece absurdo que lleve una H inicial. Pero esa H está justificada. Antiguamente, las letras U y V se escribían exactamente igual, con la misma grafía. La H sirve para identificar que la letra que la sucede en la palabra ‘huevo’ es una U y no una V”, explica.

Y aún da otro ejemplo más de su utilidad: “La palabra búho. La H intercalada sirve para marcar un hiato”, subraya. Es decir: para advertir al lector de que hay una separación entre la U y la O, que la palabra búho se compone de dos sílabas y no de una.

Y, por supuesto, la H sirve a la hora de escribir para diferenciar palabras homófonas, vocablos que en el lenguaje hablado suenan exactamente igual aunque tienen significados distintos. Porque no es lo mismo huno que uno, hojear que ojear, hola que ola o hala que ala. Aunque hay varias palabras que la RAE admite que se escriban indistintamente con o sin H: harmonía o armonía, harpa o arpa, harpillera o arpillera, hurraca o urraca, por señalar algunas.

Ay la H, aunque no suene, en ella hay mucha sustancia.

(Con información de BBC Mundo)

También puede ver este material en:

http://soyquiensoy.blogia.com

https://twitter.com/riciber91

noviembre 7, 2017 Posted by | Enlaces | , , , , , , , | Deja un comentario

   

A %d blogueros les gusta esto: