Tres más, y suman cinco

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

La noticia inmovilizó a Yesenia Águila García a las 12 semanas de gestación cuando el ultrasonido reveló que esperaba tres criaturas. Y la sorpresa fue mayor al saber que tendría cinco hijos porque ya contaba con dos anteriores.

Desde el pasado 16 de mayo esta ama de casa, de 26 años, disfruta de Roberto, Ricardo y Reude quienes llegaron al mundo con 2 150 gramos de peso (4,12 libras), 2 450 (5,7) y 2 800 gramos representativos de 6,3 libras gracias a un equipo del hospital universitario ginecobstétrico Mariana Grajales de Santa Clara que intervino en el proceso final.

Según el doctor Orlando Molina Hernández, jefe del servicio de Cuidados Neonatales, se aplicó la cesárea para este alumbramiento de gemelares triples a las 35 semanas de edad gestacional sin contratiempos ni factores de riesgo. La mamá estuvo ingresada durante la última etapa del embarazo y recibió adecuada atención prenatal, tanto por los especialistas de la atención primaria combinada con los profesionales del nivel hospitalario.

Las criaturas junto a parte del equipo que los atiende en el servicio de Cuidados Neonatales. El doctor Orlando Molina Hernández (en el centro) y los licenciados en enfermería Mindrey Rojas Ramos y Sandry García Ramírez. Tanto Roberto como Ricardo y Raude demuestran excelente vitalidad.

«Después de la operación no han existido complicaciones. Por el hecho de resultar un embarazo múltiple, y dos de los pequeños presentar bajo peso se mantienen en el servicio de Cuidados Neonatales para su observación continua, sin estar acoplados ni permanecer en incubadoras.

Una vez con el peso requerido se procederá al alta hospitalaria donde los esperan en el hogar de Manicaragua junto a Reude Martínez Consuegra, el padre de las criaturas que labora en la rama porcina.

Mientras tanto la feliz mamá aplica la lactancia materna cada tres horas y refuerza que los tres varones comienzan con R por el padre de los recién nacidos y sus dos abuelos que inician sus respectivos nombres con ella.

«Aun no puedo creer que ya tengo cinco hijos, pero le aporto a la natalidad de la provincia», comenta Yesenia Águila García.

Por su parte el doctor Alexander Martínez Pérez, director de la maternidad provincial, destacó que nacieron en un momento en que la natalidad decrece, pero el resto de los indicadores van estabilizándose ante un inicio de año que no fue favorable, y ya aparecen saldos prometedores, con considerable disminución del bajo peso al nacer.


El doctor Alexander Martínez Pérez, director de la maternidad provincial, afirma que de 2010 hasta la fecha la institución totaliza 12 partos de trillizos, y 274 múltiples gemelares durante el último quinquenio.   

De acuerdo con los estimados debe ocurrir un nacimiento triple cada 7 200 alumbramientos. De 2010 hasta la fecha la principal institución materna del territorio totaliza 12 partos de trillizos que corresponden con las estadísticas. El último aparece registrado en septiembre de 2013 hasta la llegada de Roberto, Ricardo y Reude; sin embargo los múltiples gemelares son frecuentes y reportan 274 en el último quinquenio.

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La vida es hoy

La historia de Yoel Ramos Mesa es la de un hombre a quien el destino le jugó una mala pasada, pero ha sabido encontrar los matices de la existencia. Hoy ofrece una clase magistral a través de esa escuela llamada perseverancia.

Gracias a su propia innovación Yoel puede activar su computadora. Con este trabajo obruvo Premio Relevante en un Fórum de Ciencia y Técnica, pues según él: « No es dar un ejemplo a los demás, es desarrollar el empeño de realización personal contra vientos y mareas».

 Por Ricardo R. González

Foto: Ramón Barreras Valdés

Yoel Ramos Mesa no cree en lágrimas. Tampoco en lástimas, y diría que hasta destierra el significado de lo fatídico a pesar del incidente ocurrido aquel domingo 7 de abril de 1991 que cambió totalmente su vida cuando apenas tenía 19 años.

No le cuesta trabajo evocar vivencias desagradables ni escapa de contarlas. Según él resultó un día común. Salió de pase de la Escuela Nacional de Tropas Especiales, ubicada en la pinareña región de Los Palacios, para compartir con los vecinos del asentamiento aledaño. Ya en la tarde el calor era insoportable y decidieron refrescarse en un río poco caudaloso y desconocido para el muchacho cifuentense.

Con las acrobacias de la edad se tiró al agua, y de inmediato una colisión le hizo saber la dureza del fondo.

Han pasado los años y «el impacto no resultó tan serio ni perdí el conocimiento»; sin embargo, cuando trató de incorporarse ocurrió algo extraño, lejos de esa herida en la cabeza que le ocasionó los primeros puntos de sutura recibidos en su anatomía.

«El traslado se realizó de manera cuidadosa, pero sin una mínima reacción. No considero que haya sido ni dramático ni trágico, pero el fenómeno vino después».

A partir de ese momento conoció el mundo de la emergencia médica. Los primeros diagnósticos acontecieron en el hospital de San Cristóbal. Allí cosieron la herida provocada por el choque… No obstante, las radiografías corroboraron lo que el personal médico suponía: Una fractura de columna motivaba la parálisis. Afectó la médula aunque conservaba su estructura, mas el golpe produjo limitantes severas que apagaron el movimiento de los miembros inferiores y superiores.

«En horas de la noche de ese día llegamos al Hospital Militar de La Habana. Luego para el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq) donde procedieron a múltiples exámenes y a la primera cirugía a la que era sometido en mi vida. Fue el 12 de abril del 91.

Estuve más de 20 días en terapia intensiva con fiebre, crisis en los riñones, en fin… nunca más apareció la reacción esperada, y así llevo 26 años de los 45 que tengo».

NI OCASOS NI VENDAVALES

Por momentos Yoel no creía lo que estaba pasando. Era sano y nunca padeció de una enfermedad crónica. «Es difícil enfrentar una parálisis con tan corta edad. Esto cambió mis días y los de mi familia, entre ellos los de mi mamá, María Magdalena Mesa García, quien tuvo que dejar de trabajar con la finalidad de atenderme a tiempo completo al depender totalmente de otras personas para realizar las cosas elementales».

Como el campeón del más encumbrado deporte Yoel Ramos no se amilanó. Sabía que el reto era enorme, pero jamás dejó que las decepciones tocaran a su puerta, por lo que se propuso vencer grandes obstáculos.

«El autodominio resulta vital ante la imposibilidad de poder enfrentar la vida con objetividad. Soy de un carácter fácil, no me incomodaba por nada, y asumí mi situación según las circunstancias. Es cierto que cambia la perspectiva, pero no te puedes detener ni aunque existan montañas frente a ti».

Es probable que este hombre no admita la palabra refugio para disipar situaciones, en cambio la literatura le propinó una de las tantas formas que le alimentó el alma.

«El hábito de leer me ayudó a enriquecer el día a día. Era el inicio del período especial con apagones terribles. Ni pensar en una computadora o en un radio, y la literatura me cautivó. Antes me gustaba la lectura, pero a partir del accidente devino algo fuera de lo común. Leía de todo, literatura soviética, los autores cubanos en diferentes géneros, y los clásicos de García Márquez e Isabel Allende. Me encantó El siglo de las luces, de Carpentier, a pesar de que resulta más barroco, pero lo entiendo, en cambio a Lezama tenía que leerlo más despacio.

— ¿Suscribes que los libros engrandecen al individuo?

— No se puede prescindir de ellos. Cambian la manera de ser de las personas, ofrecen conocimientos e incluso la posibilidad de discernir y sacar conclusiones.

Por las paredes de su hogar aparecen varias fotos que recogen diversos momentos de su estancia en las FAR y recuerdos familiares. Desde su silla de ruedas los repasa, y no oculta su predilección por las pistolas desde que era niño. A tal punto que se acercaba a los policías para verlas de cerca.

«No pienso que mi paso por las FAR me forjó la disciplina porque desde pequeño la tenía, pero sí me curtió y más la estancia dentro de las Tropas Especiales. Esta inclinación se la debo al excelente claustro de profesores del preuniversitario Carlos Liebknecht (Yabú 2) que marcó mi conciencia para siempre.

Sin pena alguna revela que los cálculos le causaban pavor porque se considera más partidario de las letras. Por ello declinó aquellas aspiraciones de estudiar ingeniería naval.

«Ahora bien, las Tropas Especiales me fascinaban. Había que tener buena preparación física y me fue de maravilla. Estaba enamorado de la carrera… Aun estuviera en las FAR porque todavía me siento un soldado».

LA MAGIA DEL MOUSE

El hecho de innovar siempre ha estado presente en Yoel. Le gusta ir al detalle y descubrir la interioridad de las cosas. Después del suceso tuvo que reinventar. Pasaba mucho trabajo para saciar su pasión por la lectura, sobre todo al pasar las páginas de los cuadernos hasta que un día se propuso vencer el contratiempo.

«Al no tener movilidad ni en las manos ni en las piernas inventé una especie de atril. Allí situaba el texto. Con la boca sostenía un rayo de bicicleta protegido en la punta y lograba correr la página. Así me leí los tres tomos de El Capital que no es un «ladrillo» como muchos piensan».

                                   Su mamá María Magdalena lo ayuda a colocarse el dispositivo fruto de su innovación

— ¿Y qué pasó al llegar la computadora?

— Ante un mundo tan atractivo tuve que crear mis mecanismos. Adrián Berazaín me inspiró con ese soporte para alternar con la filarmónica, y yo tenía que dominar el mouse. Ideé un mecanismo con varios aditamentos a fin de fijarlo. Una vez logrado situaba la lengua por detrás del labio y apoyado en la barbilla provocaba el movimiento total del llamado ratón. Pensé que iba a demorar una eternidad, mas la idea fluyó muy rápido. El aparato me resultó fácil y logramos poner el cursor donde va».

— Fue tu primer éxito en un Fórum de Ciencia y Técnica…

— Me fui hasta Holguín y quedé sorprendido al anunciarse que tenía Premio Relevante con mi primera innovación. En realidad me apoyo muy poco en el teclado inteligente. Después obtuve otra mención al crear una modalidad para el juego de ajedrez por el sistema Braile a través de la computadora.

UN OPTIMISMO CRÓNICO

Yoel Ramos es de los humanos que necesitarían extender las horas del día. Como bien dice: «Lo mío no tiene remedio. Es un optimismo crónico», y mediante un pariente radioaficionado reactivó la Asociación en su municipio y asumió la presidencia desde 2011 en algo que para él tiene de magia y fomenta amistades.

A su vida han llegado muchas manos tendidas. Tantas que teme olvidar involuntariamente a algunas, y no deja de mencionar a las FAR, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, el Ministerio del Trabajo, Salud, Educación, el INDER, Cultura y los trabajadores sociales, entre otras.

«A la ACLIFIM me unen sentimientos emotivos y profundos. Constituye algo especial, pero siento de cada una ese apoyo material, espiritual y sicológico, como también de la Casa de la Cultura y su especialista Iliana Águila, quien me ha insertado a los talleres literarios. Ya he escrito algunos cuentos, pero de momento prefiero dejarlos en la privacidad».

En la vida hay sueños, y entre los del cifuentense estuvo aspirar un día a graduarse del nivel superior, y con mucho esfuerzo lo logró en 2012.

«Otra de mis grandes sorpresas. Ser el graduado integral de Cultura Física en ese año con Título de Oro, y leer el Juramento de graduados. La tesis fue relacionada con las discapacidades y tuvo sus momentos porque al no existir la bibliografía necesaria me costó ciertas dificultades con el tutor y el oponente.

— ¿Qué significa para ti María Magdalena Mesa García?

— Es mi madre. Ocupa un espacio insustituible y resulta un complemento vital. Tiene una historia intachable en la FMC y en los órganos del Poder Popular. Si en 26 años no me ha salido una escara, algo difícil en casos con situaciones medulares severas, se lo debo a sus cuidados extremos y a los de toda mi familia que es extraordinaria.

«Mientras leía el Juramento tuve la sensación que cumplía con quienes confiaron en mí, principalmente con mi mamá».

Parte de su familia que constituye un todo. Entre ellos su mamá María Magdalena Mesa García (a la derecha de Yoel) y su abuelo Florentino Mesa Díaz que cumplirá el próximo 26 de Julio sus 100 años. Faltan en la foto Adolfo Ramos Escobar, el papá de Yoel, y su hermano Yoandy Ramos Mesa.

— Dicen que ella cursó contigo la Universidad…

— Muy bien que se hubiera podido graduar. Estuvimos en la Sede Universitaria Municipal y ella me trasladaba a las aulas. Teníamos que atravesar el pueblo de un extremo al otro con mi silla de ruedas. Llevábamos algo de comer y era mi madre quien tomaba las notas de clases.

«En los exámenes yo tenía que dictarle las respuestas para que las escribiera, y en tercer año decidieron unificar las sedes en Sagua la Grande».

— ¿Y el cielo se te nubló?

—Jamás. Tenía que seguir la carrera. Fuimos a múltiples organismos y conseguimos que los profesores viajaran a Cifuentes o de lo contrario nos enviaban los módulos. Así logramos terminar con excelentes maestros.

Yoel Ramos Mesa se declara un eterno enamorado de la vida con un racimo de aspiraciones pendientes porque una discapacidad no significa el ocaso de la vida. Perseverancia, optimismo y valor son preceptos constantes. Por eso cada día que pasa abraza un postulado de la ya desaparecida chilena Gladys Marín quien sustentaba una convicción peculiar: La vida es hoy.

— Para ti ¿la vida sigue siendo hoy?

— Porque haya recibido un buen arañazo con solo 19 años no debo reciprocar con palos. Soy un individuo sin rencores. El ayer pasó, el mañana está por venir. Lo que falta por hacer se impone, y no podemos dejar que la discapacidad venza y doblegue. Nunca estaré en el sillón dejando que pasen las horas. Por eso, y por mucho más, me fijo en el arco iris, creo en la esperanza, y busco la nobleza en la existencia porque estoy seguro que la vida es hoy.

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Villa Clara vacuna a sus mascotas

Por Ricardo R. González

El Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología (CPHEM) de Villa Clara informó que durante el resto de mayo procederá a la vacunación contra la rabia de todas las mascotas existentes en los hogares villaclareños.

Los propietarios de perros y gatos deberán solicitar el servicio a domicilio en los departamentos de Higiene habilitados en cada policlínico de su comunidad.

La doctora María del Carmen Prieto, al frente de la actividad de Zoonosis en la provincia, destacó que los operarios de vectores visitarán las viviendas una vez realizada la petición por lo que cada ejemplar recibirá la vacuna en el domicilio donde habita.

Se pretende inmunizar al 100 % de estos animales, y en caso necesario el período de vacunación pudiera extenderse hasta junio como parte de la Campaña Nacional de Vacunación Antirrábica.

La afección está considerada entre las enfermedades víricas infecciosas que acaba siendo mortal en casi la totalidad de los casos una vez que aparecen los síntomas clínicos, según precisó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El virus es transmitido por perros domésticos, mas afecta también a otros animales, tanto domésticos como salvajes, y se propaga a las personas mediante la saliva dejada en arañazos o mordeduras.

Las primeras manifestaciones de la rabia resultan similares a las de la gripe con debilidad o malestar general, fiebre y dolor de cabeza durante varios días.

Pueden presentarse punzadas o picazón en el sitio de la mordedura hasta evolucionar a disfunción cerebral, ansiedad, confusión y agitación.

Conforme avanza el padecimiento la persona puede presentar delirios, comportamiento anormal, alucinaciones e insomnio.

El periodo agudo termina normalmente entre dos y diez días, pero una vez que aparecen los signos clínicos avanza casi siempre hacia un estadio crítico.

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¿Por qué Javier Méndez no dirige a Industriales?

De manera inversa a cómo suceden las noticias, la capital espera por la designación de un nuevo mentor para el equipo Industriales en la 57 Serie Nacional, pero al anterior, Javier Méndez, nadie lo ha entrevistado a partir de su decisión personal de poner pausa forzada por un problema familiar tras dos campañas de trabajo.

Con su acostumbrada educación y ética, el otrora jardinero central abre el diálogo con una explicación precisa. “Hasta el último momento estuve valorando seguir, pero los médicos que atienden a mi hija aconsejaron que ella necesitará cuidados y atención especial en su período de recuperación y por tanto, el pasado mes de abril me reuní con el director de Deportes en La Habana y le planteé que este año no podría continuar dirigiendo”.

Se percibe una gran preocupación entre la delicada salud de su primogénita y los deseos de haber dado un vuelco al rendimiento del equipo más admirado y odiado en la pelota cubana. “Me queda una enorme insatisfacción porque comenzamos el trabajo con una estrategia integral que abarcó no solo aspectos técnicos y deportivos, sino también educativos, culturales y de fomento de valores, los que no rinden frutos de la noche a la mañana, pero se concretan al final en lo que quiere la afición, la lucha por el título”.

Javier prefiere hablar de una pausa forzada en esta etapa y no de un alejamiento total, al tiempo que es categórico con lo vivido. “Fue una experiencia difícil porque la dirección de un equipo en Italia no tiene nada que ver con Industriales. Fui atleta y sé los esfuerzos que hay que hacer, pero creo en el hombre y sus potencialidades, en el sentido de pertenencia a la camiseta azul, en el respeto que se merece el público, en la confianza, la comunicación y la profesionalidad, y así se lo hacía saber a ellos diariamente. Si a eso le sumas abandonos inesperados, problemas motivacionales, materiales y técnicos todo se complica. Sin embargo, estaba seguro de que podía luchar y lograr lo que quería”.

La inevitable salida de algunos jugadores veteranos, un renacer del área del pitcheo y darle más confianza al talento joven eran algunas realidades que el número 17 tenía entre sus planes. “Todo está en manos ahora de la nueva dirección que se designe. Los aspirantes reúnen las herramientas para cumplir con la tarea. Cada vez que me preguntan respondo lo mismo: lo importante no es el nombre sino el equipo y su historia, que trasciende a cualquiera de quienes hemos tenido esa responsabilidad o la tendrán”.

Por el momento, consideramos cumplida la misión periodística de darle voz a uno de los jugadores de mejor comportamiento moral y deportivo que ha tenido el béisbol cubano. “Estoy concentrado en la salud de mi hija y agradezco, además del personal que la está atendiendo, la comprensión de las autoridades, de los amigos y del pueblo para vencer este momento. Luego, si se me necesita, volveré a la carga”.

(Con información de Joel García. Periódico Trabajadores. Foto: José Raúl Concepción)

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Sin pensar en otoños

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Ya las manos no son tan tersas y el rostro muestra las marcas de los años. Algunos ancianos guían sus pasos apoyados en el bastón devenido confidente del tránsito implacable por el tiempo, mas no faltan al sitio que los acoge para pasar un segmento del día. Bien temprano en la mañana llegan, se saludan, y reciben la bienvenida en la Casa del Abuelo de Corralillo donde no prevalecen las pláticas sobre achaques o medicamentos.

Entre los «inquilinos» aparece Lauro Linares Castillo, un maestro primario y profesor de sicopedagogía cuyo oficio le regaló los recuerdos más hermosos de su vida. Ahora repasa aquellos 42 años de ejercicio, compara el antes y el después del proceso educativo porque también sufrió con sus alumnos, sobre todo aquellos tiempos de internados al principio de la Revolución, pero que a la vez le tributaron satisfacciones al constatar las buenas notas de sus alumnos.

«Es el mejor premio para un maestro, formar hombres y mujeres dignos, y aunque ya no estoy frente a un aula sigo con el ahínco de existir aferrado a la vida».

A los 75 años Lauro es un hipertenso algo severo, mas no piensa en eso. Hace cuatro años llegó a la Casa del Abuelo en busca de nuevos horizontes. Como cualquiera presenta situaciones personales: divorciado, perdió a sus padres, y vive los contratiempos de la época; sin embargo, no deja que laceren su existencia.

«Yo no me aburro. Aquí participo en el autoservicio junto a otras tareas en la que también podemos ejercer el magisterio, ya sea a través de los matutinos o en el resto de las actividades en las que trasmitimos conocimientos. Alguien me preguntó cómo podemos desterrar la soledad y la depresión…

«Ante todo reconocer que resultan muy dañinas. Permanecer en sitios como este nos ayuda a interrelacionarnos. Es cierto que no todos podemos, mas depende mucho de la actitud individual porque mientras las personas se aíslen le abren las puertas a los malos pensamientos, y el secreto está en buscar la forma de ser útil a pesar de la carga provocada por los años».

Como maestro al fin insiste en la formación de valores en los jóvenes, sin esconder lo mal hecho y aquello que debe exponerse para rectificar tendencias y malos ejemplos.

«Hemos descuidado muchos detalles de educación formal y no todos los jóvenes poseen el mismo nivel. Hay cosas muy buenas entre la juventud, pero no podemos descuidarnos. Familia, escuela y comunidad tienen que ser un mismo eslabón».

«La vida no es para encerrarse en achaques y malos presagios», afirma Lauro Linares Castillo.

Y con esa sabiduría peculiar Lauro retoma su estancia en la Casa del Abuelo. «Después del mediodía sabatino marchamos hacia nuestros hogares hasta el lunes, pero durante ese tiempo debemos hallar los mecanismos para sentirnos vivos. Me siento feliz al ver el trabajo colectivo de una institución formidable, y en ocasiones les digo a sus directivos: Quisiera tener un motivo para disgustarme con ustedes, pero no me lo dan».

— ¿Alguna sugerencia para quienes forman parte de la nómina de adultos mayores?

— Buscar motivaciones acorde con nuestras posibilidades. No recomiendo encerrarse en achaques y dependencias a fármacos. Tampoco en situaciones que nos condenen a cuadros depresivos. Eso sí, pensar en esos matices que aguardan y bien pudiéramos descubrirlos para llegar a los 120 años.

APRENDIZAJE COMPARTIDO

Yuniesky Llerena Chávez posee tres décadas vividas y cuando le propusieron administrar la única Casa del Abuelo existente en el municipio se le unió cielo y tierra. Estudió Cultura Física, trabajó de camarógrafo en la corresponsalía de la televisión en Corralillo, y hoy confiesa que apenas dominaba los gajes administrativos.

Mas el proverbio de que cada día resulta una fuente inagotable de conocimientos lo experimentó en carne propia, y si ha podido subsistir en este lugar, según sus palabras, es gracias a los ancianos que lo han ayudado al máximo.

«Al principio me resultó difícil, ellos me dieron pautas. Conversábamos mucho, y poco a poco tracé mi camino».

Esa interrelación ha servido para conocerse mejor. Aplicar métodos según las particularidades bajo un régimen seminterno que establece el horario de 7.30 de la mañana a 5.30 de la tarde, de lunes a viernes, y los sábados hasta las 12.00 del día.

Yuniesky Llerena Chávez: «Los abuelos me han enseñado a madurar con más rapidez, a tratar mejor a las personas, a entenderlos de otra manera».

«Si bien reciben desayuno, almuerzo, comida, y dos meriendas lo importante radica en la propia interrelación. Para ello cumplimos un programa diverso de acciones que van desde los contratos con el INDER para la educación física, pasando por la Casa de la Cultura, museo, biblioteca, la Empresa de Cine hasta llegar a la Universidad del Adulto Mayor».

Quizás la clave del éxito a fin de alejar las depresiones radique en que la Casa irradia vitalidad. Los buenos días del lunes resultan más desanimados que en el resto de la semana, pero de inmediato vibra la energía a partir del reencuentro entre todos.

«Sin dudas existe un ambiente de cooperación. Borramos el mal concepto de que son seres agotados. Todo lo contrario, están vivos. Luego del matutino diario compartido con los trabajadores se abre el abanico de posibilidades… Educación Física, actividades de Promoción y Educación para la Salud, cumpleaños colectivos, peñas campesinas, tablas gimnásticas, juegos pasivos, y elaboración de objetos de artesanía que han permitido donativos al círculo infantil de la localidad».

De vez en cuando bailan reguetón, y no falta la cooperación en los detalles elementales de la Casa al participar en los trajines culinarios en busca del sazón ideal junto al experto cocinero.

Para Yohorquis Benavides Cabrera, licenciada en rehabilitación social y ocupacional, su visión acerca de la ancianidad también ha cambiado. Por ello en las reuniones con los familiares hacen saber que la tercera edad no se circunscribe a buscar los mandados en la bodega. El marco resulta más amplio y tienen derecho a participar en las decisiones y en algunas acciones propias de la edad.

«Trabajamos —dice— muy vinculados al Centro de Salud Mental, a tenor de que los estados depresivos constituyen una causa marcada en el comportamiento de la tasa de suicidios. En esto es vital incentivar la recreación, que no se sientan como carga familiar, pues en ciertos momentos priman los signos de soledad aunque estén dentro de un marco familiar no disfuncional, sobre todo los fines de semana o días feriados en que permanecen en el hogar».

Custodios, ayudante de cocina, auxiliar de limpieza, trabajadora social y el administrador contribuyen al bienestar colectivo. De tal manera que el sitio para la edificación de los baños surgió de las propuestas del Consejo de Ancianos y recibió el visto bueno de los especialistas.

Aquel muchacho que al principio dudó en aceptar la responsabilidad directiva cuenta con una imagen diferente. «Hemos creado una interrelación hasta para los mínimos detalles. No creas… a veces me halan las orejas, pero sientes la utilidad del trabajo. Algunos abuelos han sido reincorporados a su medio, y otros en la calle preguntan los trámites a seguir para incorporarse al colectivo», resalta Yuniesky.

La diversidad de temas es resaltada por Yohorquis Benavides Cabrera como forma de lograr la plenitud de los ancianos. Entre ellos la errónea visión de la sexualidad vista por algunos como un tabú.

En el lateral del recinto aparece un jardín donde cultivan ají, ajo porro y otros condimentos, y los que no existen en la parcela vienen desde las casas de los propios abuelos. Mientras tanto hay proyectos para convertir la oficina administrativa en comedor ampliado, lo que beneficiaría la capacidad limitada del actual y facilitaría la gestión de autoservicio realizada por los «inquilinos».

Así transcurre parte del universo de 30 ancianos —de ellos; 13 mujeres— en los que prevalece la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, pero que prefieren la risa, algún chiste picante, y dejar las dolencias en un sillón con el propósito de compartir los programas de extensión comunitaria en una de las 26 Casas de este tipo existentes en Villa Clara con 630 acogidos.

Ellos forman parte de las 177 766 personas que rebasan los 60 años, representativos del 22,6 % del total de los habilitantes en la provincia, y quienes también enfrentan el futuro para desafiar el tiempo sin pensar en otoños.

MEMORÁNDUM

— La depresión es un trastorno anímico —transitorio o permanente— acompañado de ansiedad, abatimiento, infelicidad y culpabilidad debido a factores biológicos, genéticos, ambientales y psicosociales.

— Sus síntomas principales evidencian tristeza, sensación de malestar, impotencia, decaimiento, irritabilidad, frustraciones, disminución de las capacidades laborales y de las actividades habituales, entre otras.  

— Factores estresantes como el nacimiento de un hijo, las crisis de pareja, el abuso de sustancias tóxicas (principalmente alcohol) o la presencia de una enfermedad orgánica crónica inducen al riesgo de desarrollar un trastorno depresivo mayor si no recibe tratamiento.

— No se descartan los antecedentes familiares, en tanto la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el hombre.

CONTRASTES

De acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Orbe supera los 300 millones de personas con depresión.

Las pérdidas económicas exceden el billón de dólares anuales derivadas de la apatía y la falta de vitalidad en sus víctimas, pero llama la atención que la mayoría de los pacientes no tiene acceso a tratamientos, lo que lleva a un incremento notorio de los suicidios.

Entre los obstáculos que interfieren una atención eficaz figuran la falta de recursos y de personal sanitario capacitado, sin descartar la estigmatización de los trastornos mentales y una evaluación clínica imprecisa.

Ojalá que las experiencias cubanas con las casas de abuelos y los centros de Salud Mental ocuparan una parte del universo para minimizar lo que constituye la primera causa de consulta siquiátrica en quienes superan la sexta década de la vida.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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