Luis Eduardo Aute sigue en coma

20150724094141_122En las últimas horas, fuentes cercanas a Luis Eduardo Aute han confirmado que se encuentra en coma.
El productor Gonzalo García Pelayo publicó en su perfil de Facebook: “Me han contado esta mañana que Aute sigue en coma con sus constantes vitales invariables y en buen estado. La única novedad es que recientemente abre los ojos e incluso algún familiar afirma que Eduardo sigue con la mirada la trayectoria de algún objeto en movimiento. Despierta, amigo. Siente lo que mucha gente te queremos”.El conocido músico, director de cine, pintor y poeta español Luis Eduardo Aute continúa en coma, luego de que el pasado 8 de agosto fuera internado en un hospital madrileño tras sufrir un infarto.

Después de protagonizar un concierto en Huelva y ya de regreso a Madrid, su corazón colapsó y debió ser operado de urgencias.

A raíz del lamentable suceso, su oficina anunció la cancelación de la gira que había planificado por España y Latinoamárica para fines de 2016.

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Frederic Cepeda: “Sueño con el IV Clásico Mundial”

cepedaEl espirituano Frederich Cepeda es de esos peloteros que cualquier mánager quisiera tener en su equipo. Bateador de tacto, fuerza y oportunidad y uno de los pocos ambidextros de nuestra pelota, ha tenido par de años muy complicados, con una contratación en Japón que no cumplió sus expectativas y dos operaciones recientes.

Su reincorporación a la 56 Serie Nacional ha sido por todo lo alto. Va segundo entre los bateadores con 439 de average y ha despachado seis cuadrangulares con el mejor OBP (549) y OPS (1256) de la campaña, a pesar de estar todavía al 50% del rendimiento físico. Su historia, opinión y sueños son tan válidos como el primer día que se ganó el calificativo de “imprescindible”.

¿Cómo fue tu preparación para la serie tras las operaciones?

Me operé primero la rodilla en enero. Ya tenía una anterior, pero otra vez el menisco obligó a ir al quirófano. Esa recuperación es de más o menos tres meses, pero al mes de estar de pie y caminar sin las muletas se decidió operar el codo para hacer una rehabilitación conjunta.

La operación del codo es la muy conocida Tommy John, que se les practica mucho a los lanzadores y a los jardineros. Por ejemplo, aquí en Cuba se le realizó también a Yoandri Urgellés. En el béisbol profesional pasa con frecuencia y realmente es un año de recuperación en los lanzadores porque se hace una preparación bastante lenta, con rehabilitación y fisioterapia.

¿Qué ha sucedió conmigo? A los 3-4 meses de operado empecé a hacer lanzamientos suaves y los primeros swings. Poco a poco, tratando de entrar en bola, porque sabía que habían adelantado la Serie Nacional y quería jugarla.

¿No sientes ninguna molestia en estos momentos?

En el codo nada. Ha sido todo lentamente y no estoy haciendo swings grandes. Estoy empezando a ajustarme ahora, porque hace rato no veía un lanzador, desde que vine de Japón. Recuerda que no estuve en el Premier ni en la Serie del Caribe. Esperé para ir a Colombia, pero eso se demoró y estuve solo una semana allí. Decidí regresar a Cuba para operarme ya que quedé fuera de todos los eventos internacionales. Por eso ahora estoy todavía a un 50 %.

¿Cuáles son las perspectivas de Cepeda para esta temporada?

Volver a integrar el equipo nacional. Sueño con el IV Clásico Mundial del próximo año. Sería quizás el único cubano con cuatro apariciones en ese torneo y cada hit, impulsada, jonrón o anotada sería un récord personal y para Cuba. Lo principal para Cepeda hoy es la salud, su familia y jugar béisbol. Me atrapaba la idea de defender el MVP en la Serie del Caribe (lo fue en el 2015) y no pude porque fui el único que estando en un contrato no lo llamaron.

¿Consideras que debieron llamarte?

Sí, claro. A veces se cometen este tipo de injusticias. Desde mi punto de vista debieron hacerlo. Por ejemplo, para el Premier 12 estaba en Japón cumpliendo el contrato y tampoco me convocaron. Sin embargo para los Juegos Panamericanos de Toronto sí y tuve que viajar 22 horas desde Asia a América, para adaptarme al horario y jugar en una semana. Son cosas de estrategias que dependen de otros. Lo que queda de mi parte es seguir jugando béisbol como siempre lo hecho, con entrega y sacrificio.

Has dicho que quieres recuperar algunos números individuales en esta Serie

Quisiera acercarme a los dos mil hits (tiene hasta este domingo 1776), subir un poco más en dobles (va décimo de por vida con 344) y quizás hasta llegar a los 300 jonrones (acumula 271). Me atrasé un poco por los dos años que estuve en Japón y solo pude jugar 20 y tantos juegos en la primera serie cuando regresé. En la pasada, cuando vine, ya se había acabado la Serie Nacional.

¿Qué pasó con Cepeda en Japón en cuanto al rendimiento?

He dicho varias veces que no rendí lo esperado. Honor a quien honor merece. Otros muchachos que estuvieron allá, con las mismas condiciones tuvieron un mejor rendimiento, ahí están los casos de Yulieski Gurriel y Alfredo Despaigne, este último es uno de los peloteros latinos más codiciados allá en estos momentos.

También influye el equipo al que llegues y las oportunidades que tengas. Cuando me contrataron me dijeron que iban a darme un chance para prepararme porque ellos sabían que nosotros no estábamos adaptados a esa liga y que tendría unos días en ligas menores. Y la realidad es que no fue así.

Llegué y al segundo día, con dos prácticas de bateo, fui el cuarto bate número 80 en la historia de los Gigantes de Yomiuri. Empecé más o menos bien, pero luego tuve unos 60 turnos al bate y el average fue de 190. No pude subirlo más. Luego me emplearon como emergente y ahí las reglas son muy estrictas, porque no puede haber más de cuatro jugadores extranjeros contratados en el equipo de arriba. Me mandaron a las menores y cuando hay un extranjero que está bien no suben a nadie más. En ligas menores hice la misma función, emergente, porque en la zona donde jugaba no había designado. Puedo decirlo sin justificar: no obtuve el resultado deseado.

A pesar de eso, ¿qué experiencia te aportó?

Aprendí muchas cosas del béisbol profesional: códigos de ética y sistemas de entrenamiento. Reafirmé que el béisbol es un deporte muy caro para practicar como lo asumimos nosotros. Se necesitan muchas condiciones para ser un pelotero profesional y permanecer en esos equipos. Lo importante no solo es llegar, sino mantenerse.

¿Qué opinión tienes sobre la inserción internacional de los cubanos?

Necesitamos, primero que todo, que se abran más las conversaciones con otras ligas de alto nivel profesional, porque la única en la que nos hemos podido insertar es la de Japón.

Hay muchas cosas que debemos aprender de los contratos y que se pueden arreglar. Son muchos detalles. Por ejemplo, estuve en ligas menores y antes de salir de aquí me vendieron una cosa que no fue así. Es muy difícil subir de ligas menores hacia arriba.

Considero que hay que acercarse más a los peloteros contratados. Nadie va a allá a visitarte ni a saber cómo te va. Si no es un abogado, tiene que ser un representante del INDER o como se llame, porque pasan cosas y luego es tarde. No defiendo nada personal porque ya dije que no rendí, pero es necesario rectificar eso.

¿En este regreso piensas llegar hasta Tokío 2020?

Ahora mismo solo pienso seguir jugando béisbol. No tengo en mi cabeza retirarme. Incluso, haga o no el equipo al IV Clásico.

¿Por qué Cepeda se mantiene en Sancti Spíritus a pesar de poder ser llamado por otros equipos?

Nunca he recibido propuestas, a no ser cuando me han escogido como refuerzo. En mi estancia en Sancti Spíritus influye mucho la familia. Nunca voy a abandonarla ni tampoco al equipo con el que debuté. Me siento bien aquí. Y si he llegado hasta donde he llegado se lo debo a esta selección, a la cual le tributaré hasta el retiro mi mejor rendimiento y experiencias.

¿Qué puede hacerse para aumentar la calidad de nuestro béisbol?

Los contratos en el exterior ayudan mucho a los peloteros, desde lo profesional hasta lo económico. Permiten desarrollar jugadores, ver otro béisbol (todas las ligas son diferentes, el pitcheo en México no es igual al de Japón, por ejemplo) y elevar el nivel.

Pero eso implica también trabajar más con los que quedan aquí, porque ojalá lleguemos a contratar 100 peloteros al año. ¿Y el resto que se queda, que son la mayoría? ¿Qué hacemos con ellos?

Nunca estuve de acuerdo con acortar la Serie Nacional a 45 juegos, aunque muchos periodistas lo defiendan y hasta lo vean como la solución al béisbol cubano. La cantidad de peloteros que se quedan fuera para la segunda etapa es inmensa. Recuerdo varios ejemplos, Dary Bartolomé que quedó líder de jonrones hace unos años y quedó fuera de la segunda etapa.

También se dijo que con la otra estructura en los últimos juegos se perdía emoción cuando los equipos se saben clasificados. Pero eso pasa en todas las ligas, lo vi en Japón y ocurre hasta en Grandes Ligas. En esos partidos finales el pelotero lucha por sus metas personales. Y siempre va a ver un último lugar.

Los que más conocen del béisbol, no lo digo yo, han demostrado que para desarrollar un bateador y alcance un buen resultado tiene que tener más de 200 turnos al bate. Por eso existe la doble A, la triple A y todas las demás ligas menores para que los peloteros jueguen. Nosotros tenemos una sola liga.

Y eso me remonta a por qué estoy jugando. Si no tengo otra liga donde prepararme e ir buscando la forma la óptima, tengo que hacerlo en la Serie Nacional, porque si no juego estaría dos años para recuperarme de la operación.

¿Abogas por más juegos y hasta por una Serie Selectiva?

La clave es esta. Cuando se acaba la Serie Nacional dónde se juega béisbol en Cuba. ¿Dónde puedes probar a jugadores como yo, que pasamos de 23 años? Es algo que debe reanalizarse. Si se hubieran mantenido los 90 juegos y luego hacer una liga más fuerte no se quedarían tantos peloteros sin jugar béisbol. Y eso es lo que más preocupa, los que vienen detrás, que pueden pasar años sin desarrollarse. Hay pitchers con 20 años y solo 20 inning lanzados y entonces tienen que esperar otro año para lanzar quizás lo mismo en 45 juegos. ¿Cuánto tiempo demoran en alcanzar una calidad media? Se está perdiendo esa juventud.

Cerremos el diálogo con algo personal. Tu padre, un hombre que te enseñó a jugar béisbol y ahora lo hace con tu hijo.

Sigue siendo mi paradigma. Ahora tiene en la mano a mi hijo, Frederic Cepeda, que con siete años lo está enseñando a batear a las dos manos y a jugar en todas las posiciones. La esperanza es que sea mejor que yo. (Sonríe).

(Con información de Joel García)

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El fotógrafo invidente de los Paralímpicos Río 2016

Blind Brazilian photographer Joao Maia takes pictures with his smartphone using the sound as a reference during the Rio 2016 Paralympic Games in Rio de Janeiro, Brazil on September 9, 2016. 41-year-old Maia lost his sight at age 28 due to an affection of the uvea. This is the first sportive event y covers as a photographer. / AFP / CHRISTOPHE SIMON (Photo credit should read CHRISTOPHE SIMON/AFP/Getty Images)

Joao Maia cubre por estos días cada detalle de los Juegos Paralímpicos de Río 2016, pero con una característica que lo hace único: aquejado de ceguera desde los 28 años, asegura que sus ojos están en su corazón, y que no necesita ver para tomar fotografías. Maia ha logrado lo que parecería una tarea imposible, devolver con su lente fotografías tan buenas, que tal parece que las hace un profesional de la fotografía con una visión normal.

Una de las imágenes que demuestran su talento es una en la que capturó la expresión de la atleta francesa Marie-Amelie Le Fur, justo en el momento de la caída tras realizar un salto de longitud con el que estableció un nuevo récord mundial.

Maia, de 41 años, perdió la vista cuando tenía 28 años, después de sufrir uveítis, una inflamación del ojo. Un año después, el fotógrafo era incapaz de ver nada más que formas y algunos colores cuando está lo suficientemente cerca.

No fue hasta después de su ceguera que comenzó a interesarse por la fotografía. “La fotografía es acerca de la sensibilidad. Creo que es maravilloso ser capaz de mostrar cómo percibo el mundo y las sensaciones que me genera”, ha comentado.

Con una cámara en una mano y un bastón en la otra, Joao Maia se unió al grupo de fotógrafos de deportes de estos Juegos Paralímpicos. El fotógrafo adquirió práctica durante los eventos de entrenamiento y preparación para los Juegos Olímpicos de Río que se realizaron durante el último año.

¿Pero cómo se las ingenia? Cuenta:  “Cuando estoy lo suficientemente cerca, siento los latidos del corazón de los corredores y sus pasos, “y es entonces cuando estoy listo para tomar la fotografía. Pero con el ruido y la distancia me resulta difícil.”

Maia es ayudado por Leonardo Eroico y Ricardo Rojas, a quienes él llama “sus ojos prestados”, y quienes promueven la fotografía artística usando teléfonos móviles a través de su iniciativa Mobgrafia.

“Sin ellos no podía hacer nada. Me ayudan con la edición, que yo nunca podría hacer, y poner mis fotos hasta en las redes sociales”, ha dicho. Su cuenta de Instagram ya tiene más de 1.800 seguidores.

El fotógrafo espera que el paso siguiente sea fotografiar los Juegos Paralímpicos de 2020 en Tokio.

(Con información de CubaDebate. Foto AFP)

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Por tu sonrisa, Melany. Uno de los casos más complejos atendidos por la cardiopediatría de Villa Clara

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Junto a Melany y su mamá aparece parte del equipo que atiende a la pequeña. De izquierda a derecha: Bárbara Marrero Hernández, jefa de enfermeras de la Sala, los doctores Liset Ley Vega, Guillermo González Ojeda, Teresita Vega Rivero, y Merlin  Garí  Llanes. También Adaelkis Carrazana Villavicencio, secretaria de la Sala, y la licenciada en enfermería María de los Ángeles Landa Miñoso. Falta en la foto el doctor Yosvani García Nobrega como parte de esta gran familia que celebra los cumpleaños de la niña y le enseñan a descubrir el mundo.

A pesar de los avatares vence obstáculos impuestos por la vida gracias al talento profesional y la entereza familiar.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Tiene apenas dos años y Melany Sarduy Quero aún no puede comprender muchos detalles sobre ese mundo rodeado de agujas, salones quirúrgicos y cuidados intensivos que le ha tocado vivir. Cuando no aparecen las crisis irradia energías y juega sin límites en su cubículo hospitalario, sobre todo con ese corazoncito tallado en madera que un día le regaló la doctora Liset Ley Vega, excelente cardióloga dedicada a la infancia.

La pequeña lo ha tomado como especie de amuleto, y alejada de cualquier paradoja entre su estado de salud y las ganas de existir, Melany matiza cada minuto con una vitalidad increíble, mientras no deja de expresar su cariño hacia quienes le tributan amor dentro de ese panorama de continuas tensiones del que solo ha podido escapar por escasas semanas. Desde entonces no conoce otro hogar que no sea la Sala de Cardiopediatría instaurada en el hospital José Luis Miranda.

Allí constituye el tesoro de médicos y trabajadores sumado a los mimos familiares al resultar una niña deseada. Que lo diga su mamá, Yaima Quero Ramírez, laboratorista del «Arnaldo Milián Castro», portadora de una diabetes severa dependiente de insulina quien buscaba su primer embarazo a toda costa para sentir de cerca el arrullo de la maternidad.

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Melany presta atención a cada detalle y varias veces en el día recurre a ese corazón tallado en madera que, al parecer, le irradia vitalidad. Su evolución constituye el mejor regalo para el equipo asistente.

Hubo espera matizada con ansiedades hasta que llegó la gestación a los 30 años en medio de múltiples irregularidades con su azúcar en sangre. Ello ocasionó ingresos prolongados en el Hospital Materno de Santa Clara, y de manera permanente durante los últimos meses «porque tenía mucho miedo que reventara la bolsa antes de tiempo y perdiera la criatura», asegura la progenitora.

Por su condición de gestante diabética Yaima fue remitida a la consulta especializada en el Cardiocentro villaclareño. La vida marchaba sin otros contratiempos hasta que en la semana 23 del embarazo la doctora Lisset le realizó un eco fetal que arrojó una cardiopatía intrautero.

La futura mamá recibió oportunos consejos genéticos, al tiempo que le explicaron las posibles consecuencias, pero decidió continuar su proceso con el correspondiente seguimiento.

Liset resultó la guía, mientras Yaima se sometía a varios exámenes especializados con saldos negativos a la posible presencia de otras malformaciones… Y a las 36, 5 semanas de gravidez, casi cuando finalizaba aquel abril de 2014, una cesárea trajo al mundo a Melany que acumuló 5,9 libras de peso en su frágil cuerpecito. A partir de entonces iniciaba su estancia hospitalaria marcada por 23 días en el servicio de Neonatología de la institución materna debido a la propia cardiopatía.

LA OTRA HISTORIA

Pasado ese tiempo cierto alivio reinó en el ámbito familiar. Una vez recibido el egreso Melany estuvo 20 días fuera del medio hospitalario. Todo marchaba bien hasta el comienzo de cuadros febriles extraños acompañados de la detención en el incremento del peso.

Lo suficiente para que la mamá recurriera a los expertos a fin de explicarles las circunstancias. No faltaron las investigaciones, mas llegó un detalle inesperado. Además de la cardiopatía la menor presentaba un Síndrome de Di George caracterizado por la ausencia de timo, algo que resulta imposible de detectar por técnicas prenatales, y que puede ocurrir con relativa frecuencia al asociarse las afecciones genéticas con las cardiopatías, según el basamento de la doctora Liset Ley.

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El chequeo sistemático no falta por parte de la doctora Liset Ley Vega quien conoce las particularidades del caso desde que estaba en el vientre materno. De acuerdo con su criterio las cardiopatías no vienen solas. En ocasiones están acompañadas de defectos lo que obliga valorar a los infantes en su conjunto.

«Ello —explica— constituye una ventana abierta a las severidades infecciosas provocadas por virus, bacterias y hongos ante un organismo que no dispone de las defensas necesarias».

El dictamen requirió un estudio profundo. Genetistas, inmunólogos, foniatras, otorrinos, endocrinólogos, expertos en nutrición, junto a otras multidisciplinas, ofrecieron aportes a fin de arribar a conclusiones.

Para el doctor Guillermo González Ojeda, jefe del servicio de Cardiología Pediátrica e integrante del equipo que interviene en la atención a la paciente, se corrobora la hipótesis de resultar uno de los casos más complejos atendidos por dicha rama en Villa Clara, a lo que se suma el criterio de las doctoras Merlin Garí Llanes y Teresita Vega Rivero quienes también participan en el seguimiento y conocen de cerca la evolución de Melany.

Siete ingresos en terapia intensiva; de ellos, cuatro necesitados de ventilación artificial mecánica con disfunciones multiorgánicas ocasionadas por bronconeumonías severas y estados infecciosos de extrema gravedad adicionados a dos paros cardiorespiratorios, y una cirugía en el Cardiocentro William Soler, de la capital cubana, como institución especializada en los procederes quirúrgicos relativos a la infancia.

Hace cinco meses que Melany venció esta prueba de fuego luego de intentos anteriores en que se recomendó la suspensión del acto. Una intervención a corazón abierto, con marcado estadio en terapia intensiva postquirúrgica, derivó un bloqueo cardíaco o dificultades en el flujo de las corrientes eléctricas originadas en el corazón.

Aun así la pequeña se impone a vientos y mareas por intensos que parezcan. Ella sigue siendo ese canto de esperanza por el que médicos y familiares ensanchan el horizonte de la vida. La mascotica de connotados especialistas y la felicidad de sus padres Yaima, que sabe de lágrimas ocultas y otras públicas, y del papá Yoel Sarduy Rodríguez, un cuentapropista seguidor a diario de  la evolución de su retoño. Un caso en el que el talento profesional de muchos y sensibilidad de todos pactan su complicidad para mantener la sonrisa de Melany.

MEMORÁNDUM

El Síndrome de Di George, también llamado Hipoplasia tímica, Síndrome de deleción o Velocardiofacial, deviene padecimiento genético motivado por la falta del desarrollo del timo (órgano que interviene en la inmunidad, en la producción y maduración de células de defensa) que ocasiona deterioro en los linfocitos T.

— Entre los rasgos físicos de los afectados aparecen la implantación baja de las orejas, la mandíbula pequeña y el paladar hendido, en tanto se estima que afecta a uno de cada 4000 recién nacidos.

— No se excluyen síntomas como el hipoparatiroidismo e hipocalcemia, un trastorno que origina bajos niveles de calcio en sangre, sin descartar las cardiopatías congénitas e infecciones reiteradas, por citar algunos.

— La enfermedad fue descrita en 1968 por el pediatra y endocrinólogo norteamericano Angelo Di George quien determinó que todo el cuadro clínico aparece por una maduración escasa o nula de los linfocitos T por parte del timo.

CONTRASTES

Anne  Lawlor vive en Irlanda y en una página especializada (22 q) contó la historia de su hija Aine, portadora de un Síndrome de Di George, quien durante 15 años vivió sin conocer su diagnóstico, pues en 1990, según testimonio materno, «los tests genéticos y , en particular el de FISH, todavía no existían».

Aunque después la menor recibió el seguimiento requerido la pérdida de tiempo influyó ante estas circunstancias.

En cambio a Melany no le ha faltado lo imprescindible para encausar su enfermedad que reporta altos índices de mortalidad en el mundo. Quizás por ello los padres no tengan palabras para agradecer todo lo recibido en la larga cadena de especialidades que ha atendido el caso tanto en Villa Clara como en La Habana.

Menores como estos demandan tratamientos supercostosos que implican miles de dólares anuales a expensas de fármacos específicos para estimular un deprimido sistema inmunológico, además de suplementos vitamínicos, antibióticos de última generación, ingreso permanente, y una intervención a corazón abierto que, en otros países, al margen de seguros, no todos pueden costear.

Súmele a ello que en las circunstancias cubanas se torna difícil adquirir medicamentos de primera generación debido a la existencia de esas restricciones comerciales vigentes por más de cinco décadas, y que también afectan a Melany.

No obstante, la pequeña villaclareña sigue haciendo historia y sus progenitores están conscientes de que no le faltará amor, talento y seguridad desde un archipiélago que tiene a su niñez en lo más alto del podio.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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